¿Qué es la terapia craneosacral?
 
Técnicas
 
Tratamiento
 
Beneficios
Biodinámica
 
Movimiento respiratorio primario
El esfenoides
Articulación esfenobasilar
Lesión esfenobasilar
 
 
Huesos craneales
Dura madre craneal
 
 
Sistema nervioso central
Pituitaria y pineal
La médula espinal
S.N. y craneosacral
 
 
Los diafragmas
El sacro y la pelvis
El pie
La mandíbula o ATM
Paladar duro y blando
Las fascias
Anatomia cuerpo humano
La cabeza humana
Los ojos
 
Segmento facilitado
Fulcros inerciales
Liberación somatoemocional
 
Pensamientos
Emociones
Autoestima
 
La mente humana
El Ser conciente
La consciencia corporal
El campo energético humano
Los chakras
El quiste energético
La sanación
 
La inteligencia del cuerpo
La escucha y percepción
La relacion entre la psicología y craneosacral
Una visión personal
 
 
La salud del terapeuta
Energía positiva
Bioenergía
Relajación
Estrés
Meditación
Respiración pulmonar
 
 
¿Dónde acudir?
Diagnóstico a distancia
Trabajo energético
Tu niño interior
Mensajes para el Alma
Afirmaciones Yo Soy
 
Embarazo y nacimiento
Evolución humana
Defectos psicológicos
 
La osteopatía
Reeducación postural
 
 
Vidas ejemplares
Buenos consejos
Power point
Libros gratis
Videos cerebro
Videos craneosacral
Fotos craneosacral
 
Misterios
Grandes maravillas
Frases y dichos
Tarot
 
 
Cursos
Enlaces
Contacta
Varios1
Resumen
Segunda WEB
Tercera WEB
 

La glándula pituitaria y pineal

 

 

 

LA SILLA TURCA Y LA GLÁNDULA HIPÓFISIS.

El hueso esfenoides en vista lateral, en su parte antero superior está la famosa silla turca, que alberga a la glándula de secreción interna más importante de todas, la hipófisis o glándula pituitaria. 
Se le llama la glándula de la eterna juventud y  de la felicidad. Es la glándula que controla todos los sistemas endocrinos y metabólicos.
Es la glándula maestra por excelencia, pues controla todas las funciones neuro-vegetativas y neuro-químicas del resto del sistema glandular. Por tanto cualquier modificación de zona que se produzca alrededor de la silla turca por disfunción del esfenoides afectará al resto del organismo.
Esta glándula para funcionar necesita ser balanceada, pues en su balanceo se le somete a una presión y a una relajación. Por lo tanto la glándula segrega sus estímulos basándose en los estímulos que le da el movimiento del esfenoides en su silla turca, que es como una mecedora en forma de semicírculo. El esfenoides hace un movimiento sistólico y diastólico de estimulación sobre el sistema de la hipófisis, en forma de mecedora.
Gracias al movimiento del esfenoides en forma de mecedora en su flexión y extensión está recibiendo el estimulo de la hipófisis. Cualquier bloqueo del esfenoides que afecte a su balanceo, estará afectando al estimulo glandular de la hipófisis.
La hipófisis tiene que mandar información a las demás glándulas de secreción interna, como la glándula tiroides, paratiroides, ovárica, testiculares, suprarrenales, etc.
La hipófisis hace de ordenador central sobre todo el organismo, y apenas conocemos todas las posibilidades de esta glándula.
Si el movimiento de estimulación del esfenoides, o sea  su balanceo, se ve afectado todo el sistema neural, más su sistema de secreción interna y la circulación de la zona se verán mermados.

                     


Aquí en el interior de la glándula pituitaria hay metidos muchos programas aún desconocidos.
Todo lo que sea liberar el esfenoides mejorará todo el funcionamiento de la estructura glandular, y al mismo tiempo mejorará el movimiento de todos los demás huesos del cráneo.
Cualquier problema sobre el páncreas, estrabismo hipoglucemia o problemas de oído como los acúfenos, dislexia, de mandíbula el brupcismo, mareos ataques epilépticos, los pares de nervios del VII al XI, etc. todos estos problemas serán posibles solucionar desde el esfenoides.
De aquí que tengamos que prestar mucha atención a la liberación del hueso del esfenoides.

 

                   

 

EL MISTERIOSO TERCER OJO
Enviado por: "Martha Puerto"

EL MISTERIOSO TERCER OJO Las experiencias científicas sobre el sueño y los sueños desembocaron en ciertas conclusiones que coinciden con afirmaciones espirituales milenarias. En 1977, el equipo del profesor Guido Schoenenberger de Basilea pudo identificar la substancia que provoca el sueño como una pequeña proteína compuesta por nueve elementos (aminoácidos) llamada péptida DSIP, es decir Delta Sleep Inducing Peptide, porque ésta péptida induce al sueño en ondas delta muy lentas. En el Instituto de Fisiología de Basilea se demostró que los tejidos nerviosos vivos poseen lo que se denomina receptores o puntos de anclaje para la DSIP. Esta péptida DSIP fue inyectada a pacientes que sufrían insomnio. ¿Qué se advirtió? En todos los casos, una significativa mejoría de la capacidad de atención, de concentración y de coordinación psicomotriz. Ahora bien, en la tradición hindú, como sabemos, la concentración en meditación se hace sobre un punto preciso del cuerpo,
llamado el tercer ojo y que corresponde al emplazamiento de la glándula pineal. Esta glándula (descubierta por los anatomistas occidentales en 1886) está medio oculta en el centro del cráneo, justo a la altura del intermedio entre ambos ojos, exactamente en el lugar donde aparece el ojo de la iluminación de los hindúes. Esta glándula pineal no es, como hasta ahora se pensaba, un inútil vestigio de la época reptiliana, antes de la evolución humana. Esta glándula tiene un papel preciso: el de producir hormonas (trabajos del doctor Aaron Lerner de la Universidad de Yale) y especialmente de melatonina. La hormona melatonina se produce a partir de la serotonina que -y ahí encontramos de nuevo las investigaciones sobre el sueño y los sueños- desempeña un papel muy importante en los ciclos del sueño. La serotonina es uno de los neurotransmisores que desempeñan un papel en el despertar cortical. Si se inhibe la serotonina, se provoca el insomnio. A la inversa, si se inyecta
serotonina (por uno de sus compuestos) se restablece en el sujeto un sueño paradójico normal. El efecto más duradero de la privación de la serotonina es una desaparición de la barrera entre el sueño y la vigilia. Dicho de otro modo, privado de serotonina, el durmiente se convierte en un soñador despierto. Puede pues concluirse que el tercer ojo desempeña un papel fisiológico en los sueños. Y como, por otra parte, esta glándula pineal es extremadamente sensible a la luz, cabe pensar que cualquier experiencia de iluminación o cualquier visión de luz (en estado de sueño, de pre-muerte o de trance, en estado fuera del cuerpo) depende de la actividad de la serotonina y de la glándula pineal. Lyall Watson lo confirma: “Es probable que, si existe una posibilidad biológica de que la personalidad o el espíritu o el alma o el segundo sistema pueda estar separado del cuerpo, el punto de ruptura debe encontrarse en la glándula pineal. A la luz de las pruebas ya acumuladas, se
hace cada vez más difícil negar la realidad de este fenómeno”.


Martha

LA GLANDULA PINEAL

     Los monjes tibetanos hablaban, y aún lo hacen hoy en día, de un tercer ojo, situado aproximadamente en el centro del cerebro y entre los ojos, que había sido el centro de la clarividencia y de la intuición, y que en el decurso de los tiempos se había ido atrofiando, por lo que era necesaria su recuperación. Posteriormente se asociaría este tercer ojo con la glándula pineal. 
     La existencia de la epífisis o pineal se conoce desde hace más de 2000 años. Galeno en el siglo II, escribió que a los anatómicos griegos le había llamado la atención la situación particular de dicha glándula, concluyendo que servía de válvula para regular el flujo del pensamiento, que se creía almacenado en los ventrículos laterales del cerebro. 
     Descartes, en el siglo XVII, expresó su creencia que la pineal era la sede del alma racional. Para él, las sensaciones percibidas por los ojos llegarían a la pineal, de la que partirían hacia los músculos, los cuales producirían las respuestas adecuadas. Los estudios modernos demuestran en éste, como en otros aspectos de su pensamiento, la gran intuición del filósofo.      


Características físicas, situación y relaciones

     El nombre pineal se debe a su forma, semejante a una piña, siendo su tamaño aproximado el de un guisante. Pesa una media de 173 miligramos, oscilando según las personas entre los 41 y 804 miligramos. 
     Las pineales recogidas en autopsias, pesan en el hombre un máximo en el mes de Marzo, y un mínimo si son examinadas en Julio; mientras que en la mujer, el máximo peso se obtiene de las recogidas en Enero y el mínimo, de las obtenidas en Mayo. 
     Está situada en el techo del mesencéfalo, entre los tubérculos bigéminos craneales, en la denominada fosa de la pineal. Su cara craneal está por debajo del cuerpo calloso, y su base limita con el tercer ventrículo. Su célula funcional es el pinealocito, que está capacitado para producir las encimas necesarias para la síntesis de la melatonina (su principal hormona) y la seratonina, a partir del triptófano.       


Pinealocitos y síntesis de melatonína

     La melatonina fue descubierta en 1958 por el dermatólogo y bioquímico A.B. Lerner, quien se basó en las observaciones hechas por MC. Cord y Allen en 1917. Estas observaciones deducían que, al arrojar extractos de pineal de vaca en el agua en que nadaban unos renacuajos, se producía un blanqueamiento de su piel.      Lerner y Cols purificaron extractos de más de 200.000 pineales vacunas, aislando una sustancia que agregaba intracelulares de la melanina. La hormona melanocito-estimula nte, por lo contrario, disgregaba dichos gránulos oscureciendo la piel. Se la denominó melatonina en contraposició n a la melanocito-estimula nte.    
En ausencia de luz, el pinealocito recibe estimulación periódica en forma de nor-epinefrina (NE), seratonina o descargas eléctricas de fibras nerviosas, provenientes del núcleo supraquiasmático superior. Este, a su vez, recibe información que proviene del sistema vegetativo, a través de neuronas emergentes del ganglio cervical superior, el cual conecta con otros ganglios de la médula espinal.  

    En presencia de luz, natural o artificial, los fotoreceptores de la retina convierten la señal luminosa, especialmente en la banda amarillo-verde, en señal eléctrica, que es transmitida por el tracto retino-hipotalá mico hasta el ganglio cervical superior, por donde abandona el S.N.C., conectando con los ganglios de la médula y aboliendo la señal circadiana enviada por dicho ganglio al núcleo supraquiasmático. Como consecuencia, dicho núcleo queda liberado de la influencia de la médula espinal y enlentece el ritmo de liberación de NE sobre la pineal, lo que se traduce por una menor captación de aminoácidos, especialmente triptófano, por parte del pinealocito; menor producción de adenil ciclasa y AMP y, por consiguiente, menor producción y liberación de melatonina.      Cualquier activación del sistema simpático abole el efecto represor de la luz.       


Glándula pineal y pubertad

     La glándula pineal es de mayor tamaño en la infancia que en la madurez, comenzando a disminuir de tamaño a partir de los 7 años. Esta recesión en el tamaño era considerada como una involución o atrofia de una glándula que carecía de utilidad, pero en la actualidad se piensa que es un proceso madurativo. 
     Desde el nacimiento, testículos y ovarios poseen una estructura lo suficientemente preparada como que para que en presencia del adecuado estímulo de gonadotropinas se produzca su maduración en poco tiempo. Sin embargo, este estímulo no se produce. La hipófisis, capacitada para producir dichas gonadotropinas, en presencia del adecuado estímulo hipotalámico de gonadotropin- relaxin-hormona GnRH, no las produce por carencia de éste. 
     En el adulto, los esteroides sexuales se autoregulan, al unirse a receptores hipotalámicos específicos, que a partir de cierta concentración sanguínea, disparan la vía opatérgica productora de endorfinas (opiáceos fisiológicos) . Esta, a su vez, distorsiona la pulsatilidad de la GnRH, que frena la producción y liberación de gonadotropinas, por lo que los ovarios o testículos (gónadas) en ausencia de dicho estímulo, dejan de producir esteroides sexuales, disminuyendo su concentración en la sangre. Con ello, los esteroides unidos a los receptores, se sueltan y se vuelve a activar la liberación de GnRH. En el niño debiera pasar lo mismo, y sin embargo, no sucede. 
     La melatonina tiene la misma afinidad, por los receptores hipotalámicos de esteroides sexuales, que éstos. En la infancia,  se produce mayor cantidad de melatonina que en la madurez, de forma que constantemente se halla unida a dichos receptores, disparando la vía opiatérgica, impidiendo así la liberación de GnRH y, en consecuencia, la maduración gonadal. 
     A partir de los 7 años, la pineal disminuye progresivamente de tamaño, y en consecuencia disminuye la concentración sanguínea de melatonina hasta que llega un momento en que ya no se une a suficiente número de receptores hipotalámicos, se bloquea la vía opiatérgica y se produce por primera vez la liberación y síntesis de GnRH. Esto sucede a partir de los 11 años en la mujer, y de los 12 en el hombre. En los pueblos, la pubertad sucede más tardía que en las ciudades, lo que se debe al menos consumo de luz en éstos que en aquéllas.      


Otras funciones de la pineal

     Controla simultáneamente todos centros neuroendocrinos hipotalámicos, y en consecuencia todos los factores liberadores e inhibidores. Aunque se desconoce su mecanismo y acción, se conocen algunos de sus efectos indirectos sobre la hipófisis. Disminuye las concentraciones de GnRH y, en consecuencia, disminuye las de la hormona folículo-estimulante (FSH) y luteotropa (LH); disminuye la función tiroidea (TSH y T4), la insulina y también aumentan las concentraciones de glucosa sanguínea, disminuye el ATCH y la corticosterona. Aumenta la síntesis proteica cerebral, como también aumenta la producción y liberación de dopamina (DA). Como consecuencia, se puede esperar un aumento de hormona de crecimiento (GH) y disminución de TSH y prolactina (PRL).      


Resumen: Funciones de la Pineal.

1-
2-

3-
4-
5-

Controla el inicio de la pubertad.
Armoniza el sistema vegetativo con el medio ambiente, a través de la vista, y probablemente también del resto de los sentidos.
Induce al sueño.
Probablemente regula los ritmos circadianos.
Es un interruptor que modula la intensidad de funcionamiento de todos los centros neuroendocrinos hipotalámicos.
Previene una calificación prematura en la infancia, al evitar las síntesis esteroideas, favoreciendo el crecimiento óseo por este mecanismo, indirecta y directamente a través de la DA y GH.

 

 

Podeis ir a los links que hay arriba para buscar cursos, escuelas y talleres terapéuticos, asi como todo tipo de profesionales en el ámbito de la medicina alternativa y natural. También podeis encontrar empresas en pleno auge sobre, energía renovables y ecológicas.

Así también colaborais en el mantenimiento de esta web, gracias.

 

Atlas del encéfalo

 

Me gustaria que fuerais a los links que hay arriba, para buscar cursos, escuelas y talleres terapéuticos, asi como todo tipo de profesionales en el ámbito de la medicina alternativa y natural.

También podeis encontrar empresas en pleno auge sobre, energía renovables y ecológicas. Estas empresas tienen bolsa de empleo y mucho más.

Así también colaborais en el mantenimiento de esta vuestra web, gracias.

 

 

Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis