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La fascia líquida

Fascia líquida: compartimientos líquidos del cuerpo

Valverde-Navarro A.A.,  Montesinos-Castro Grinoa M., Sanz-SmithM.C., Victoria-Fuster A., Zabaleta-Merí M., Ferres-Torres E.y Smith-Agreda, V.Todos los elementos estudiados hasta aquí constituyen las fasciaque clásica-mente podemos individualizar con un criterio simplemente morfológico. Es-tasfascias, así consideradas, es decir, individualizadas, se pueden estudiar enun cadáver, pero a nosotros lo que nos interesa es el estudio en el individuovivo, operante ydialógico, y esto sólo se consigue por medio de una de lasfascias de mayor importancia, la fasciadelmedio líquido.Estemedio líquido, que funcionalmente podemos considerar como una fas-cia líquida tisular, tiene una biodinámica particular, aparentemente propia,pero fundamental para el correcto funcionalismo unificadodetodaslas de-másfascias, ya que es la que se encarga de regir el equilibrio funcional ar-mónicode éstas. Lasalteracionestanto físicas como químicas influirán decisivamente en sumetabolismo, y en consecuencia, las disfuncionesde las fascias, o del mediolíquido,cursarán con síntomasque implicarán a todas y que habrá que saberdiagnosticarpara aplicar la oportuna terapéutica

MEDIO INTERNO Y MEDIO EXTERNO.

Claudio Bernad definió el medio internocomo “el espacio que rodea las cé-lulas”.Asimismo, consideró el medio externocomo “el medio que rodea losorganismos”.El medio interno o espacio extracelularse encuentra normalmente ocupadoporlíquido. El mantenimientode estos líquidos se realiza por una serie demecanismos homeostáticos, que tienen como función primordial el manteni-
CAPÍTULO1Fascia líquida: sistema linfático ybiodinámica del líquido intersticialVictoria-Fuster A., Pérez-Moltó F.J., Ruiz-Torner A., Peris-Sanchis R., Senabre-Arolas C.M., Ferres-Torres E. y Smith-Agreda, V.

LA LINFA.

Estudiados hasta aquí sucintamente los constituyentes de la fascia líquida, y esbozada su significación en la biodinámica, la hemos considerado resumidaen tres momentos funcionales:a) El líquido extracelular.b) El líquido intercelular.c) El líquido intracelular.

Nos queda ahora hacer hincapié en una realidad morfobiológica, funda-mental para la biodinámica funcional de los componentes de esta fascia,en-tre sí y con el resto de las fascias,que integran al individuo vivo, operante ydialógico, y nos referimos con ello a la realidad palpable de la linfa.Esta porción del tema que nos ocupa, y del sistema linfáticoen general, cons-tituye para Guyton y cols. una vía accesoriapor la cual los líquidosde los es-pacios intersticiales pueden llegara la sangre.Lalinfa,etimológicamenteëéíöá,significaagua. Está considerada como unlíquidotransparente, ligeramente amarillo, de reacción alcalina,que se en-cuentra en los vasos linfáticos y se deriva de los líquidos tisulares. En ocasio-nes puede presentar un aspecto opalescentea causa de portar partículas degrasa. Bajo el estudio microscópico consta de una parte líquiday de células(la mayor parte de las cuales son linfocitos). La linfa se recogede todas laspartes del cuerpo y se devuelve a la sangre por el sistema linfático.Los vasos linfáticos pueden llevar proteínasypartículas mayores, fuera de losespacios tisulares, cuando ninguno de estos productos puede pasardirecta-mente por absorciónhacia la sangre capilar. Aparte de las otras funciones, és-
CAPÍTULO15Fascia meníngea: relación conlafascialíquida a nivel dellíquidocefalorraquídeoRenovell-Martínez A., Martínez-Soriano F., Broseta-Prades M.J.,Cabanes-Vila J., Senabre-Arolas M.C., Smith-Agreda V. y Ferres-Torres E.

MENIGES Y LÍQUIDO CEFALORRAQUÍDEO (LCR).

Hemos visto que la unidad biodinámicade las fascias del ser vivo se realizapor la acción de la fascia líquida, ya que ella es la que rige el equilibrio de lahomeostasisdel ser vivo, operante y dialógico que es el ser humano.Unas de las estructuras fascialesen donde esta relación se observa incluso anivel macroscópico la constituyen las fascias meníngeas, expresadas en elconcepto de la duramadre, que algunos autores, por el hecho de ocupar elplano medio sagital del organismo, las consideran la primera fascia.

CONCEPTO DE MENINGES

Clásicamenteentendemos por meninges las envolturas tisularesque rodeanel sistema nervioso. Estas estructuras presentan, entre otras, una función pri-mordial, que es la de protecciónde este sistema nervioso, y su texturase vahaciendo cada vez más delicadaen relación con la proximidad al SN.En el concepto “meninges” podemos considerar tres sustratos integrantes:a) La duramadreEs la más externade las meninges y, en razón de su origen embriológico, esuna continuación del periostio, sólo que en la porción correspondiente a lascavidades neurales recibe el nombre de endostiosi está próxima al hueso, oduramadresi se encuentra próxima al tejido nervioso.


Fascia meníngea: dependencias de laduramadre. Hoces y senos cerebrales

Aparicio-Vellver L., Montañana-Marí J.V., Villaplana-Torres L.,Senabre-Arolas C.M., Ferrando-Galiana M.L., Smith-Agreda V. y Ferres-Torres E

MENINGES INTRARRAQUÍDEAS E INTRACRANEALES. ESPACIOEPIDURAL. FASCIAS DE TENSIÓN RECÍPROCA

Como ya hemos indicado (cuando expusimos el desarrollo anatomo-ontogé-nico de los elementos morfológicos del periostioy el epineuro),al penetraren los espacios intrarraquídeoeintracraneal, el periostio se dicotomizadan-do lugar al endostioy la duramadre,separadospor elespacio epidural.En el espacio intracraneallas cosas ocurren de formadistinta, puesse fundeelendostiocon la duramadre,dando lugar a una sola fascia, que es la dura-madre intracraneal.Estadiferenciade los espacios intraneuralesdetermina que aparezcan den-tro de éstos, en la porción intarraquídea,el espacio epidural(entre el endos-tioy la duramadre),mientras que en la porción intracranealse encuentra, pordentro de la duramadre, el espacio subdural.Este espacio también se en-cuentra por dentro de la duramadre en el territorio intrarraquídeo.En la porción intracranealla duramadre se funde y se adhiere muy íntima-menteal periostio, de manera que, si se intenta extirpar, se arrancanlos dostejidos juntos; es lo que Upledger indica en su tratado de 1983 como que ”loshuesos del neurocráneo son densificaciones externas de la duramadre”. Por otra parte, la duramadretiene que recoger los líquidos hemáticos y deri-vados que circulan dentro del cráneo, así como contribuir a protegerlas dis-tintas formaciones del neuroejeen relación con su biodinámica, tanto mor-fológicacomofuncional;por ello presenta una serie de variacionesanatómicas que en realidad constituyen el sustratoanatómicode la fasciameníngea.Y aquíno debemosolvidar que, como ha escrito Still.


Razones biodinámicas de lapropedéuticade las fascias

Perales-Martín R., Smith-Ferres V., Sarti-Martínez M.A., Sanz-SmithM.C., Hernández-Gil de Tejada T., Ferres-Torres E. y Smith-Agreda V.

ORGANIZACIÓN DE LOS SERES VIVOS.

REINO MINERAL.PARÁMETROSVITALES ORGANIZACIÓN DE LOS SERES VIVOS

Una de las características que presentan los seres vivoses lo que pudiéramosdenominar su fobiaa las formas rectilíneas. Podríamos asegurar que...los se-res vivoshuyen de la línea recta...Hace falta descender a nivel de la biologíamolécular para comenzar a encontrar la aparición de cuerpos químicosquepresenten la morfología de las líneas rectas.

REINO MINERAL. ESTRUCTURA CRISTALINA

Elmundo mineralno es que no tenga vida, sino que la tiene sometida a otrosparámetros, y sus formas se ciñen más íntimamente a la característica de lossistemascristalinosde los componentes químicos que los integran, y en ellossedesarrollanycrecen,por lo que podríamos considerar como un estado es-pecialde sus integrantes, utilizando también, que duda cabe, el aguacomoelemento fundamental para la consecución de su estructura cristalina, ya quelacarenciadeéstales hace pasar a la estructura amorfa.Aparentementeson formas muertas, pero no es así, son formas que se en-cuentran en una variante de vidaque podríamos denominar un estado ar-mónico, influyendo y siendo influidas entre sí sus moléculas para conseguir elequilibriode sus estructuras, o la cinéticade sus desarrollos físico-químicos,pero sometidos a una dinámica del parámetrotiempocompletamente dis-tinta a la de lo que denominamos formas vivas.
CAPÍTULO18Biodinámica de las fasciasPerales-Martín R., Victoria-Fuster A., Aparicio-Bellver L., Sarti-Martínez M.A., Villaplana-Torres L.,  Smith-Agreda V. y Ferres-Torres E.

INTRODUCCIÓN Y SINOPSIS. RESUMEN PROPEDÉUTICO DE LAMOTILIDAD DE LAS FASCIAS

Cuando se comienzael estudio de cualquier materia o disciplina, sobre todosi ésta se va a orientar en un sentido aplicativo, y si está orientada a las Cien-cias de la Salud, es imprescindible, una vez establecido su por lo menos míni-ma noción morfofuncional,realizar el estudio biodinámicode sus propieda-des y efectos, para su previo conocimiento, con relación al fin al cual se va autilizar. En este caso el terapéutico.Esta nueva faceta de su conocimiento se denomina Propedéutica.Este con-ceptoetimológicamenteviene de las palabras griegas = relativo a la enseñanza.Basados en estos fundamentos didácticos, vamos a comenzar el estudio de lasfasciasofascia, según esta metodología, basándonos en los conceptos pre-viosque hemos expuesto, máxime siendo éstos anatómicos, ya que, comotantas veces expresó Still, y como indicó su discípulo Sutherland ya en la edi-ción de 1939 de su The Cranial Bowl,”laOsteopatía es ante todo Anatomía,después Anatomía y siempre Anatomía”.

ETIMOLOGÍA DEL CONCEPTO FASCIA

La palabra fascia,como ya hemosexpuesto,presenta varios significados ensu etimología, como son: lazo,unión,vínculo,envoltura o vendaje, etc. Estoha llevado hasta aquí a que al concepto de fasciano se le haya dado el au-téntico significado, por no tener una visión muy exactade ella. Para nosotros, ”la fascia es una estructura de tejido, básicamente diferencia-da del mesénquima, que no solamente envuelve el 100% del cuerpo huma-CAPÍTULO19Propedéutica de la movilidad delafascia.Movimiento respiratorioprimariode SutherlandRuiz- Torner A., Valverde-Navarro A.A., Zabaleta-Merí M.,Victoria-Fuster A., Medina-Garrido J.A.,Smith-Agreda V. y Ferres-Torres E.

MOVIMIENTO RESPIRATORIO PRIMARIO DE SUTHERLAND (MRP)

Labiocinética, según algunos autores, o biodinámicaen general de la movi-lidad de la fascianos obliga a no olvidarnos de que las distintas fascias hastaaquí consideradas no son más que una continuidadde la unidad de la fascia,que enlaza morfológicamenteel conjunto de todos los sustratos que consti-tuyen los elementos de la locomoción, manipulación, etc. Por todo esto, tenemos que admitir que, según Sutherland, ”todos los movi-mientosde cualquiera deestos elementos ocasionan el mismo movimientorítmico de todos, ya que repercuten en los demás”.A este movimiento se ledenominómovimiento respiratorio primario (MRP) de Sutherland, que esteautor definió como: ”un ritmo de 8 a 12 ciclos por minuto, correspondientesal equivalente a la sístole y la diástolede los hemisferios cerebrales”.Este mecanismo aparece, según este autor, en el tercermes de la vida intrau-terina (es decir, en el II período fetal deStreeter)y se prolongaunascuatrohoras y veinte minutosdespués de la muerte clínica. Coincidecon los estudiosrealizados en el mismo período en Europa por Lebourg.Sin embargo, como primario, sin que esto signifique contradecir el conceptode Sutherland, embriológicamente, el latido cardíacoaparece entre loshori-zontes IX y XI de Streeter,es decir, entre los 20y los 24días posconcepción(que realiza el primitivo movimiento respiratorio, a través de la circulaciónplacentaria,primitivo corazón y pulmón embrionarios), con un tamaño que
CAPÍTULO20Propedéutica de las membranasdetensión recíprocaMartínez-Soriano F., Medina-Garrido J.A., Ruiz-Torner A.,Montesinos-Castro Girona M., Ferres-Torres E. y Smith-Agreda V.

MEMBRANAS MENÍNGEAS.

CARACTERÍSTICAS DE LAS INSERCIONESCRANEODURALES EN RELACIÓN CON EL MRP DE SUTHERLANDPRIMERA DIFERENCIACIÓN DEL TEJIDO MADRE

Como ya hemos indicado en los capítulos 15 y 16,deltejido madre se diferenció el endostio y la duramadreen la cavidad raquídea, a excepción de lazona correspondiente a la cavidad intracraneal, en donde constituyen una sola hoja, mientras que en el conducto vertebral, como acabamos de indicar,presentan una división intermetamérica,que nos limita el espacio epidural,que le permite incorporarlos movimientos de todas las fascias al MPR,y vi-ceversa.Sin embargo, la membrana que da lugar a la duramadre(que es de natura-leza fibrosa), para no dañarcon el roce en los movimientos al sistema ner-vioso, sufre una serie de diferenciacionesque la transforman en tejidos cadavezmenos toscos conforme se aproximan al tejido neural. Sonmembranasque se sistematizan como hemos indicado con relación al sis-tema nerviosoy que clásicamente denominamos meninges.Los requerimientos clásicos exigidos por Still y Sutherland para ser considera-das como membranas de tensiónrecíproca son:1. Constituidas por tejido fibroso inextensible.2. Sincronizarse en el movimiento rítmico de las contracciones y contracon-tracciones de los hemisferios cerebrales.3. Limitar los movimientos de los huesos en flexión y extensión. 4. Actuar sobre un punto de apoyo, que puede cambiar automáticamente.


Límites de las fascias.Movimientosviscerales dentrodelabiodinámica delafascia

Broseta-Prades M.T., Aparicio-Bellver L., Sanz-Smith M.C.,Ferrando-Galiana M.L., Victoria-Fuster A.,Ferres-Torres E. y Smith-Agreda V.

FASCIA CÉRVICO-TORACO-ABDÓMINO-PÉLVICA. PROPEDÉUTICA DE LA FASCIA CRANEOCERVICAL

Continuando con la sistematización de la fascia, nos toca ocuparnos ahora dela fascia cérvico-toraco-abdómino-pélvica,que para mejor estudio de su pro-pedéutica vamos a subdividir en:a) Fascia craneocervical.b) Fascia cervicotorácica.c) Fascia toracoabdominal.d) Fascia abdominopélvica.e) Fascia peritoneal.f) Fascia propia.A partir del agujero occipitalo foramen magnum de los clásicos y de los agu-jeros deconjuncióndelprimerespacio intervertebral, es decir, entre el occi-pital y el atlas (ya que el cráneoes la primera vértebrade la columna verte-bral), se establece la continuación y sistematización del tejido fascial, comoya vimos, a partir del cambium.Por lo tanto, esta cadena aponeurótica (que, como hemos indicado, Mitcheldenominó el 6º principio del MRP, o fascia cérvico-toraco-abdominal, quiendesarrolló la técnica de la energía muscular(TEM) en 1958, y posteriormenteen 1979, Mitchel júnior desarrolló un sistema de métodos de manipulación.


Fascia toracoabdominal

Smith-Ferres E., Valverde-Navarro A.A., Vila-Bou V., Smith-Ferres V., Olucha-Bordonau F.,Ferres-Torres E. y  Smith-Agreda V.

PROPEDÉUTICA DE LA FASCIA TORACOABDOMINAL

Caudalmente al diafragma, sigue la cadena fibrosa. Los pilares deldiafragmatienen una parte fibrosa voluminosa (que no procede embrionariamentedelos somitas de la cuerda del cuello, o sea, del frénico, sino que corresponde alos somitas desde D9hastaL2en el lado izquierdo y hasta L3en el lado dere-cho, que corresponde a los pilares diafragmáticos deUskow), que los fija alraquis lumbar.La inserción de los pilares del diafragmavaría:a) En el lado derecho alcanza hasta la vértebra L3.b) En el lado izquierdo alcanza hasta la vértebra L2.c) Sus inserciones costales y derivados.Se realizan, como ya indicamos, sobre los cuerposde las citadas vértebraslumbares en la porción medial. Pero la inserción lateralse realiza sobre laapófisiscostiforme de la L1en ambos lados, para formar el arco o hiato delpsoas. Estos pilares son perforadospor el nervio ortosimpáticoesplácnico ma-yor, mientras que el resto de los esplácnicos, menor e imo, junto con la cade-naortosimpáticay las venas ácigos yhemiácigos, pasan por la porción dorsaldel hiato del psoas. Desde esta inserción, el diafragma salta hasta el reborde de la arcada costal(dando lugar al arco del cuadrado lumbar)para seguir insertándose en la ca-ra interna de toda ella, contribuyendo a formar en la cara craneal el seno cos-todiafragmático,y llegar hasta la porción retrosternalen donde, como he-mos indicado, forma el ojal de Larrey.


Fascia abdominopélvica

Sanz-Smith M.C., Aparicio-Bellver L.,Broseta-Prades M.J., Hernández-Gil de Tejada T., Olucha-Bordanau F.,Ferres-Torres E. y Smith-Agreda V.

PROPEDÉUTICA DE LA FASCIA ABDOMINOPÉLVICA

Toda la serie de ligamentosque han venido constituyendo la fascia craneo-cérvico-toraco-abdóminalse insertan en la porción media de la columna, y alllegar a la porción diafragmática correspondiente a los pilares de Uskov, sedirigen lateralmente para constituir la fascia ilíacade cada lado, que va a te-ner una sólida implantación, puesto que actuará como aponeurosis o fasciadel músculo psoasilíaco.Estasfascias ilíacas, siguiendo el trayecto del psoasilíaco, desciendenpor la la-guna muscular del pliegue inguinal hasta alcanzar la inserción del citadomúsculo en el trocánter menor femoral.Pero, además de esta relación con la musculatura que hemos indicado, a ca-da lado se abre e integra con los sistemas neuromusculares cervicodorsales,del miembro superior,y los lumbosacros,que van a definir el miembro infe-rior. En consecuencia, como consideran los clásicos, esta fascia craneo-cervi-co-toraco-abdominalacaba pasando de ser una cadena fascial anterior ome-dial a constituir dos cadenas lateralesque van a soportar la carga dinámicade las extremidades:a) La superior.A partir de las metámeras C5,C6,C7, C8yD1.b) La inferior. A partir de las metámeras L2, L3, L4, L5, S1, S2yS3.Límites y contenidoAunque la cadena cervico-toraco-abdomino-pélvicasedesdoble, queda deella una porción anteriorque es la columna central de suspensión.


Fascia de los sistemas neuromúsculo-aponeuróticos. Entesopatía

Pérez-Moltó F.J.,  Renovell-Martínez A.,  Montañana Marí J.V.,Signes-Costa J.,  Perales- Marín R.,  Ferres-Torres E.y Smith-Agreda V.

PROPEDÉUTICA DE LA FASCIA APONEURÓTICA SUPERFICIAL

Constituyendo lo que podíamos denominar cara profundade la piel se en-cuentra la expresión más superficialde la fascia, que se denomina fascia apo-neurótica superficial.La comprensión unitaria de la anatomo-fisiología de la fascia aponeuróticasuperficialnos va a aportar la base de la unidaddelindividuo.Lafascia aponeurótica superficiales la uniónde los sistemas neuromuscula-res entre síconstituyendo la continuidadde éstos a través de las clásicas apo-neurosis superficialesque los envuelven y que, arrancando de la hipodermis,establecen la continuidad entre la pielyellos, y que han permitido a Busquetelaborar los conceptos anatomo-funcionales de la biodinámica de las cade-nas muscularestanto directas como cruzadas. Por otro lado, la unidadde las fascias, que algunos autores consideran comounaglobalidad,se establece desde el tejido celular subcutáneohasta inclusocon las fascias de tipo peritoneal, pues, como hemos dicho, la fascia propia(que forma el sustrato conjuntivo de todas ellas) es una continuidadquecen-tralmenteconecta desde la fascia peritoneal parietalhasta las fascias mesen-téricasyepiploicas,actuando como capa externa o adventiciade las víscerasy vasos, y, como hemos indicado, constituyendo la capa basalde la fascia apo-neurótica superficial.Asimismo, adquiere en el momento presente una gran actualidad en relacióncon la biodinámica del movimiento, ya que ésta ha pasado de ser considera-
CAPÍTULO25Sinopsis neuromuscularMontaña-Marí J.V., Pérez-Moltó F.J., Ruiz-Torner A., Peris-Sanchis R., Signes-Costa J., Ferres-Torres E. y Smith-Agreda V.

PROPEDÉUTICA DE LAS FASCIAS MOTRICES

Estudiadas en Anatomía y Fisiología las características de los elementos de es-tas fascias motrices, vamos a establecer su sinopsis.1. Músculos tónicosSon fibras de contracción lenta, cortas y rojas, con gran resistencia a la fatiga,fundamentales en la estática ymás frecuentes en razas caucásicas.2. Músculos fásicosSon fibras de contracción rápida, largas, con poca resistencia a la fatiga, fun-damentales en la dinámica y más frecuentes en razas de color.3. Músculos monoarticularesSon músculos cortos, eminentemente tónicos, que presentan inserciones en-tre los elementos de dos metámeras adyacentes. Suelen ser eminentementede la función estática, o carreras largas (maratón).4. Músculos poliarticularesSon músculos largos, eminentemente fásicos, que presentan inserciones envarias articulaciones. Suelen ser eminentemente de la función dinámica, o ca-rreras cortas (100 metros lisos).5. Músculos agonistasSon los músculos que concurren en una misma función.6. Músculos antagonistasSon los músculos que aparentemente poseen funciones opuestas.7. Músculos sinérgicosSon los músculos, que siendo agonistas o antagonistas, concurren a realizaruna misma función en un determinado momento funciona.

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