LA TERAPIA CRANEOSACRAL BENEFICIOS La terapia craneosacral es una técnica manual, relajante, suave y de enorme profundidad, cuyo objetivo es localizar los desequilibrios del sistema craneosacral en todo el cuerpo y ayudar a llevarlos de nuevo a la normalidad, mediante el trabajo sutil en los tejidos conectivos que envuelven nuestros órganos y en definitiva conectan todas las partes del cuerpo. Debido a que todo el cuerpo está conectado por estos tejidos, una tensión, por ejemplo, en el temporal izquierdo, puede causar una escoliosis o un dolor lumbar. Aunque el trabajo se concentre en un lugar determinado del cuerpo, su efecto repercute al cuerpo en su totalidad. Todos tenemos un cuerpo con una gran capacidad de autocuración. De aquí se derivan la mayoría de los efectos beneficiosos de esta terapia, ya que el terapeuta, desde la más profunda escucha corporal, emplea su tacto únicamente para apoyar dichos mecanismos y estimular su acción. Esta misma escucha se utiliza para la evaluación. Un terapeuta experimentado podrá percibir el lugar anatómico exacto donde se encuentra la causa de un problema. De esta forma podrá trabajarse la causa, aunque esté anatómicamente lejos del síntoma, y después se podrá trabajar con el síntoma.
Para los problemas antiguos y crónicos, contra los que ya se ha intentado luchar con otras terapias y no se han resuelto, la pauta que podemos dar es recibir cuatro sesiones y valorar el grado de mejoría y cambio que se ha conseguido. Este grado de mejoría es un indicador bastante fiable de hasta qué punto la Terapia CraneoSacral es efectiva para el problema concreto que se quiera resolver. A partir de esta mejoría puede estimarse cuanto trabajo CraneoSacral adicional va a ser necesario. En cuanto al tiempo que debe transcurrir entre sesión y sesión, nosotros recomendamos que las primeras sesiones se realicen con intervalos aproximados de entre una semana y tres semanas, dependiendo del caso. Esto es así porque cada sesión craneosacral se construye a partir de lo conseguido en la anterior, y como el cuerpo tiene una tendencia natural a retroceder a su patrón de disfunción, interesa conseguir una mejoría sólida, después de la cual la tendencia al retroceso es mucho menor. En este punto las sesiones ya pueden ir espaciándose más, por ejemplo, una cada seis semanas. De todas formas esta terapia es tan relajante y se siente un bienestar tan grande, que mucha gente prefiere volver cada semana, aunque los problemas físicos que traía hayan desaparecido por completo. Yo personalmente uso el impulso rítmico craneal, o movimiento respiratorio primario para seguir esa fluctuación energética por el aura de la persona y, asi percibo cinestésicamente los nudos de energía o quistes energéticos. Una vez localizado ese torbellino de energía retorcida y, que puede adoptar diferentes formas y tamaños, se procede a su disolución y limpieza. Después de tiene que recargar la zona del aura afectada y, volver a realizar esta sanación en los próximos dias, para asegurar que esa zona del aura quede reflejando correctamente las mareas internas del ser humano. Si fortalecemos el campo de energía humano, la salud integral e innata del ser humano se realiza de forma automática.
Lo mismo le pasa a los artistas, es relativamente fácil tener unos momentos de inspiración y lo de verdad difícil es mantener estos niveles de creatividad e inspiración por toda la vida, en parte por la edad y en parte porque vamos deprimiendo y ensuciando nuestro MRP. Ahí esta ese valor real de la persona que se ha trabajado por dentro y por fuera para mantener ese equilibrio de autenticidad a través del tiempo y sigue siendo esa persona pura y energética que era cuando era joven. Por supuesto si trabajamos en esta dirección aportamos energías valiosas a nuestras amistades, a nuestras relaciones a nuestro trabajo y en general a nuestra pequeña comunidad que luego repercutirá a la gran comunidad a donde pertenecemos, y así permitir y colaborar a que el planeta entero realice su ritmo y fluya en sus cambios de ciclo que inexorablemente se vienen produciendo desde los eones de eones.
Describir los beneficios es una tarea muy complicada por la enorme variedad de problemas de salud y las enormes posibilidades que nos ofrece la terapia craneosacral tanto para la salud física como psíquica. Veamos algunos axiomas de la medicina sistémica. Detrás de todo sistema viviente en equilibrio se encuentra la Inteligencia que le controla, que le regula o que le postuló, ante su ausencia sólo existe el caos. La prueba es que no puede existir un sistema viviente sin una inteligencia. Existe una Inteligencia biológica humana que regula todas las funciones corporales en forma casi óptima y que es detectable por sus manifestaciones inteligentes. La misma es distinta del ser espiritual que somos. El común denominador a todo sistema viviente es el trío, Inteligencia, Energía y Organización. Se trata de un trío pues ninguno de los tres integrantes del sistema puede existir ante la ausencia de los otros dos. Ésta es una condición indispensable en todo sistema viviente. La Inteligencia del sistema viviente es el lado más importante del triángulo pues a partir de ella simultáneamente se generan los lados de la Energía y de la Organización. La mayor inteligencia que existe en el cuerpo humano proviene de la esencia misma de su complejo de Alma-mente-Espíritu representado en y a traves de del líquido cefalorraquídeo. Este líquido se genera en los plexos coroideos en el interior del encéfalo a través del plasma sanguíneo. También llamado Aliento de Vida, este líquido encierra toda la inteligencia humana a traves de sus 4.500 millones de años de evolución. En palabras del Dr. John E. Upledger: El cuerpo está completamente interconectado por un sistema de membranas llamadas "fascias". Una tensión en cualquiera de ellas puede transmitirse a cualquier otra parte del cuerpo, produciendo dolores o disfunciones. Estas conexiones son innumerables, y podemos nombrar algunas típicas y conocidas, por ejemplo: una tensión en las fascias renales o perirenales es fácil que se manifieste como dolor lumbar; una tensión en la zona del hioides, bien debida a un origen mecánico o emocional (por ejemplo, no expresar todo lo que uno quiere expresar), puede manifestarse como dolor de cuello, etc. Si estas tensiones permanecen sin resolverse durante mucho tiempo, pueden evolucionar hacia problemas más severos, como hernias, protusiones, etc. La Terapia CraneoSacral y su complemento visceral disponen de técnicas específicas para localizar tanto el origen de la tensión como para ayudar a poner en marcha los procesos autocorrectivos correspondientes. La Terapia CraneoSacral está especialmente indicada para ayudar a los niños y bebés en muchos de sus problemas. Cólicos, problemas de digestión o excreción, hiperactividad, discapacidades de aprendizaje y dislexia, además de dolores de cabeza, espalda, bruxismo, etc. son usos muy populares de la Terapia CraneoSacral. Con los niños la Terapia CraneoSacral funciona con especial profundidad y eficacia, ya que siempre se aplica desde el más profundo respeto, apoyo y escucha. Una sesión con un niño se plantea como un juego. En la sala hay diversos juguetes pensados para cada necesidad de forma que la experiencia le resulte agradable. Los niños tienen una gran sabiduría interior y, especialmente en lo que respecta a esta terapia, saben muy bien lo que necesitan. Por eso, buscamos la colaboración del niño, su aceptación y permiso, de forma que el trabajo pueda realizarse adecuadamente y en profundidad. Hoy en día, el número de partos con agentes externos tales como epidural, oxitocina, cesárea, fórceps, o ventosas, pueden hacer que para el bebé el parto sea una experiencia más difícil y complicada, creando tensiones en sus membranas que, a no ser que se eliminen con una terapia como la CraneoSacral, pueden llegar a manifestarse de formas variadas y sintomáticas. La Osteopatía Craneosacral es una forma sutil y muy profunda de ayudar al cuerpo en sus procesos naturales de curación, ayudando a incrementar la vitalidad y el bienestar. Es eficaz en lograr cambios estructurales, sin embargo tiene aplicaciones a muchos niveles de enfermedad y dolor.
El terapeuta percibe los patrones de movimiento intrínsecos del cuerpo, sus ritmos, pulsaciones y de esta manera detecta las zonas de bloqueos o resistencias; así ayuda a la liberación de éstas resistencias en tejidos, huesos y líquidos y fomenta una revitalización de todo el cuerpo. En la Osteopatía Craneosacral se percibe el cuerpo en movimiento constante y el corazón de este movimiento es un pulso vital sutil, nombrado ritmo craneosacral. Surge en el núcleo del cuerpo, en el cerebro, la médula espinal y los líquidos que los bañan, o sea, en la totalidad del Sistema Nervioso Central. El tratamiento consiste en este contacto escuchador suave que a la vez es diagnóstico y terapéutico. Puede ser que los pacientes sientan una relajación profunda y se conciencien de alteraciones en la presión de líquidos, liberaciones de tejidos, calor, hormigueo y liberaciones de energía. Somos una unidad de función vital y esto se respeta profundamente en la Osteopatía Craneosacral. El trabajo no es solamente un “arreglo” físico sino una exploración que abarca nuestros procesos mentales, sentimientos, emociones y sus manifestaciones físicas. Terapia Craneosacral para Niños Estos patrones traumáticos a menudo permanecen durante toda la infancia y la vida adulta, produciendo una amplia gama de disfunciones posibles como depresión, migraña, sinusitis, dolor de columna y contribuyendo al debilitamiento del estado general de salud. Un reconocimiento de desequilibrios craneosacrales en los bebés es altamente recomendable; puede ser muy útil en la prevención de problemas que se manifestarían más tarde en la vida. Beneficios de la Osteopatía Craneosacral
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