El masaje

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Los masajes son una de las formas de terapia manual desarrolladas para soltar nudos de estrés que se acumulan en distintas partes del cuerpo. Entre las formas de masaje-terapia manual mas conocidas están la técnica del Masaje Sueco y el Shiatsu Japonés. Sin embargo el masaje es solo una de las alternativas disponibles para desanudar el estrés acumulado. En este artículo veremos brevemente que tipos de terapia manual alternativas y complementarios han sido desarrollados además del masaje para el manejo de estrés, la sanaciòn y cuando son recomendables.

Empecemos con lo más conocido: el masaje sueco. Este tipo de terapia manual utiliza aceite calentado ligeramente antes de usarse para disminuir la fricción con la piel. Se utilizan movimientos sobre los músculos con presión y en dirección en contra de la circulación, es decir en dirección al corazón. El objetivo es estimular la circulación. Este masaje se debe realizar con la persona usualmente desnuda y cubierta con una sabana que se descubre en una pequeña área que es la que se esta trabajando.

El shiatsu es un tipo de terapia manual desarrollada en Japón, en la que el practicante ejerce presiones que estimulan la circulación de la energía corporal. Se fundamenta en el conocimiento del flujo de energía desarrollado por la medicina tradicional china. Las presiones se ejercen sobre puntos clave sobre los canales de energía que recorren el cuerpo conocidos como meridianos. Estos puntos vinculan los órganos internos con áreas específicas del cuerpo. Cuando se ejercen presiones sobre estos puntos se logra la relajación general del cuerpo, se estimula el sistema inmunológico y se remueven los bloqueos energéticos que afectan los órganos internos.

Otra forma de lograr bienestar es mediante métodos de terapia manual en los que un practicante manipula el cuerpo del cliente para despertar su capacidad innata para sanar. Estos métodos se pueden clasificar de acuerdo al grado y la cualidad de intervención del practicante y la participación del cliente. Al comparar estos métodos con el masaje sueco se observa que la intervención manual por el practicante es modulada por la respuesta sutil del cliente. Estos métodos se pueden clasificar dentro de las modalidades de sanción quántica ya que consideran al organismo como una unidad que vincula cuerpo (músculos, tendones, órganos y células), mente y la energía vital.

Ya que este es un tema muy extenso solo mencionaremos en este artículo algunas de estas modalidades y posteriormente se ofrecerán vínculos a artículos que profundicen en cada modalidad. Entre las técnicas mas reconocidas están el Rolfing, Hellerwork y Kinesis que están íntimamente relacionadas ya que comparten los postulados de Ida Rolf. También bastante populares en Norteamérica están la Terapia Craniosacral y los métodos desarrollados por Moshe Feldenkrais. Menos conocidos están el Tragerwork y el Método de Sinergia Rubenfeld que sinergiza la Técnica Alexander, Feldenkrais y la Terapia Gestalt.

Una manera de comprender la diferencia entre las técnicas de masajes-terapia manual hasta aquí mencionadas es introduciendo una escala que mida la interacción entre el cliente y el practicante. En todo trabajo de masaje-terapia manual hay un grado de participación del cliente y del practicante.

En los métodos como el masaje sueco y la terapia shiatsu el grado de participación del cliente es bastante baja, podemos llamarla participación pasiva. Se podría decir que en estos métodos el trabajo lo hace casi todo el practicante. El cliente solo trae su cuerpo y lo coloca en la camilla. 

En los métodos como Sinergia Rubenfeld, Feldenkrais, Kinesis, Hellerwork, Tragerwork, Terapia Craniosacral y Rolfing, el cliente además de traer su cuerpo a la camilla es involucrado en el complejo proceso de des-anudamiento bioenergético al que le introduce el practicante. La oportunidad de que se de un cambio real duradero en el organismo del cliente es mayor en estas modalidades de masajes-terapia manual que durante una sesión de masaje sueco o shiatsu. Y esto se debe al hecho de que al cliente se le involucra en el proceso de cambio, ya que se le sugiere mediante intervenciones verbales y palpación que exprese sus emociones.

De todo esto podemos concluir que las técnicas de masaje como el Masaje Sueco y Shiatsu son mas indicadas para la persona que solo desea soltar estrés. Se debe estar consciente que la causa del estrés generalmente no se va a resolver y la intervención del practicante solo tendrá un efecto pasajero, cuya duración dependerá de la capacidad del cliente para manejar su estrés.

Los métodos de masaje-terapia manual quánticos que hemos mencionado son para la persona que desea llegar a la raíz de lo que le causa malestar.

AUTOMASAJE CURATIVO

El masaje se dan con las propias manos, tú te conviertes en tu propio médico, se trabaja especialmente con los dedos índice, medio y anular, el
medio o corazón es el más importante pues posee mucha más energía que los otros.

Lo ideal es hacerlo de pie, con las piernas ligeramente flexionadas, para evitar el cansancio y el dolor en la zona lumbar, con los ojos cerrados para
sentir cómo está tu salud.

Ojos: Comenzamos por hacer círculos repetidos alrededor, han de ser movimientos profundos, sintiendo los puntos dolorosos, estos siempre nos
hablan de bloqueos o zonas que no están sanas, este masaje es muy bueno en los problemas de cualquier índole en los ojos (ojeras, miopía, catarata,
glaucoma, astigmatismo, vista cansada, conjuntivitis).

Nariz: repasamos toda la nariz, desde la base hasta la raíz, en toda su extensión, y en la base, a ambos lados de las aletas nasales, hacemos
círculos en un punto del meridiano de intestino grueso( IG 19) sirve para combatir sinusitis, alergias, gripes, nariz obstruida, etc.

Frente: con los cuatro dedos de una mano derecha arrastramos la piel de la frente desde la sien del lado izquierdo a la sien del lado derecho, también
con la mano izquierda, repetimos varias veces, estos movimientos nos ayudarán a relajar la mente, aliviará los problemas oculares y los dolores
de cabeza.

Cráneo: pasamos ambas manos a los dos lados de la cabeza, por encima de las orejas, como si nos estuviésemos peinando, haciendo círculos profundos y
lentos, aquí trabajamos el meridiano de la vesícula biliar, repetimos este peinado de delante hacia atrás en toda la cabeza, insistimos en los puntos
dolorosos, es especialmente importante la línea media central , al altura de la punta de las orejas esta Du Mai 20, es el punto conocido vulgarmente como
coronilla (donde le ponen la corona a los santos), este punto suele ser doloroso cuando hay mucha energía en la parte de arriba del cuerpo, esto es
por exceso de preocupaciones o estudios. Otro punto a masajear es la base del occipital, por detrás, en el cuello, y en la raíz misma de este hueso,
hay dos puntos simétricos y a ambos lados de la línea media, llamados la puerta del viento, debemos masajearlos bien todos los días para impedir que
el viento externo entre en nosotros, suelen ser puntos dolorosos en caso de estrés o de contracturas cervicales.

Pómulos: con ambas manos, trazamos círculos pequeños que barren ambos pómulos, de fuera hacia dentro y bajando poco a poco, llegamos hasta las
encías, y separando un poco los dientes masajeamos también encima de las encías pero desde la piel externa, trabajamos también la mandíbula inferior,
tanto por arriba como por abajo, debajo de la barbilla.

Cuello: hacemos círculos profundos desde el occipital hacia abajo, a ambos lados de la columna, amasamos bien el trapecio y lo vamos ablandando,
debemos insistir hasta que lo notemos blando, se tarda menos de los que parece en conseguirlo, ayudándonos con la mano contraria al brazo que esta
trabajando las cervicales, empujamos el codo para bajar bien a ambos lados de las paletillas, en el centro de la columna. La columna es muy importante
porque en ella se hayan reflejados todos los órganos, los dolores en ella nos hablan de órganos que no trabajan bien o tienen bloqueos.

Brazos: Primero haremos la parte interna del brazo izquierdo y luego la externa. Comenzamos por la axila, en el centro de ella esta el punto 1 del
meridiano del corazón , es un punto doloroso; bajamos por la parte interna del brazo haciendo círculos pequeños que van bajando, insistimos en la zona
de flexión (puntos de pulmón, corazón y maestro corazón) y en la muñeca (puntos muy importantes para tratar enfermedades mentales), en la palma de
la mano, en el centro de la palma, , donde cae el dedo medio al flexionarlo hay un punto para aumentar la concentración mental y la potencia sexual
(masculina y femenina).

Seguimos con los dedos por la parte interna y externa, seguimos subiendo ya por fuera o exteriormente, aquí trabajaremos los meridianos del intestino
grueso, intestino delgado y triple calentador (rige las hormonas) y masajeamos la muñeca, el antebrazo, el codo, el brazo, el hombro, las
cervicales, terminamos este brazo en la punta superior de la oreja, hacemos círculos en ambos sentidos en ambos lados del cráneo en este punto (arriba
de la oreja), este es doloroso y también es muy importante como regulador y para aumentar la concentración mental.

Continuamos con el otro brazo, el derecho por su parte interna primero y externa después.

Torax: debajo de las clavículas y a ambos lados vamos haciendo círculos y bajamos barriendo poco a poco todo el torax, hacemos hincapié en las mamas,
esto es muy importante para prevenir los tumores y el cáncer de mama, seguimos a los lados de los pechos y debajo de estos, insistiendo en la zona
del hígado y la opuesta, metiendo los dedos sobre todo en medio de las costillas.

Abdomen: nos doblamos un poco hacia delante y metemos las manos bajo las costillas y masajeamos bien todos los órganos internos: el hígado, estómago,
vesícula, páncreas, bazo, intestinos, útero, vejiga.

Lumbares: ponemos las manos cerradas y hacemos percusión en toda la columna lumbar y a ambos lados llegando hasta los costados, no olvidemos que toda la
energía reside en los riñones, son órganos muy importantes a nivel energético, y deben estar bien calientes.

Glúteos: con los nudillos masajeamos bien, especialmente la zona del centro del glúteo, sobre todo personas con problemas de dolores en la región
lumbar, así vamos a tratar y prevenir el lumbago y la ciática.

Piernas: bajamos en ambas piernas por la parte de detrás y lateral externa, trabajando los meridianos de vejiga, vesícula biliar y estómago, haciendo
círculos hasta los pies, insistimos en la parte de detrás de la rodilla(hueco poplíteo), en el centro, insistimos sobre todo en el caso de
lumbagos; masajeamos bien la planta de los pies y subimos hacia arriba por la parte interna de ambas piernas, trabajando así los de riñón, bazo e
hígado, insistiremos en la zona de las ingles, puntos esenciales para trabajar los órganos sexuales, en caso de impotencia o enfermedades
ginecológicas.

Importante:

No te asustes si notas muchas zonas bloqueadas, es normal por la forma tan artificial en que vivimos, ya verás como poco a poco, practicando un rato todos los días, desaparecen los dolores gracias a la curación.

Al principio puede parecer largo pero con la práctica lo verás fácil y rápido.

Que te cures!!!!

EL MASAJE ATLANTE

Enviado por: "Martha Puerto"

EL MASAJE ATLANTE Escrito por webmaster redplanetaria martes, 16 de noviembre de 2004 El Masaje Atlante es una técnica que nace a partir de una búsqueda personal en mi práctica como quiromasajista, especializada en el masaje a pacientes cuya demanda era no sólo la relajación y el bienestar posterior a la sesión, sino el abrirse a un cambio, a un proceso de “darse cuenta” de que el poder terapéutico del masaje recibido les comprometía no sólo con la técnica y con el terapeuta, sino sobre todo consigo mismos en un proceso de cambio.
Me di cuenta, al igual que muchos quiroprácticos, fisioterapeutas, masajistas deportivos y profesionales del masaje, que mi actitud con el paciente, en la mayoría de las ocasiones, establecía un vínculo psicológico derivado de la charla anterior y/o posterior a la sesión sobre las circunstancias personales, laborales, familiares, de alimentación y un largo etcétera, mismas que provocaban la necesidad de recibir periódicamente un masaje de relajación. Según la “pauta estresante” que provocaba en el paciente la necesidad de venir a recibir la sesión de masaje, empecé a sentir la intuición de insistir con determinados pases siempre circulares, en zonas específicas de su cuerpo. En la siguiente sesión le preguntaba al paciente qué cambios había notado en su problemática particular.

Empecé a tomar notas. Este fue el primer paso del Masaje Atlante.
El segundo paso fue elaborar una extensa ficha que el paciente rellenaba en su casa y que me era devuelta posteriormente. Observé que de esta manera se establecía un vínculo no verbal, en el que daba la posibilidad al paciente de que pudiera hablarme sin hablar de sus intimidades, tendencias, traumas, bloqueos, su relación con la comida y su calidad de vida; de su herencia familiar en cuanto a enfermedades tanto físicas como psicológicas, y toda una larga lista de características que se pueden reflejar en una ficha confidencial de la que no se habla, puesto que en ningún momento se pretendía realizar una sesión de psicoterapia: mi interés era seguir investigando sobre aquellas partes del cuerpo del paciente en las que a nivel energético se bloqueaba la víscera, órgano o sistema que le provocaba el estrés o la carga. La mayoría de pacientes coincidían en que dicha “carga” se encontraba en la espalda.

El tercer paso previo a ir concretando el conjunto de técnicas que forman el Masaje Atlante fue decisivo. Además de insistir dentro de la sesión en los movimientos circulares en la espalda, empecé a aplicar, mentalmente, la filosofía Hipocrática; es decir, me olvidaba por completo de mí misma, dejaba fuera de la consulta todas mis preocupaciones, intereses e inquietudes y me centraba en el “Yo Soy Tú”, sintiendo con consciencia que estaba realizando mi tarea dentro del campo áurico energético de mi paciente. Mientras realizaba la sesión de masaje, en mi pensamiento y voluntad repetía una afirmación positiva y sin apegos, sintiéndome totalmente conectada con el paciente. Dicho de otro modo: al dar el masaje era consciente de que mi campo energético se encontraba totalmente involucrado con el campo energético del paciente. Éste es un hecho del que se dan cuenta la mayoría de practicantes del masaje a pacientes, porque en ocasiones sienten un desgaste de naturaleza no física
sino energética (sobre todo en el trato con pacientes con depresión, tristeza y/o de tendencia pesimista o negativa ante la vida), y que se manifiesta en el hecho de que después de la sesión se sienten desvitalizados, como si el paciente les hubiera “vampirizado” la energía. Casi todos los profesionales del masaje han experimentado esta circunstancia en alguna ocasión. Sin embargo, si mentalmente, la actitud era conscientemente aceptada (es decir, si yo misma era consciente de este hecho) y voluntariamente “trabajaba” coordinando los movimientos circulares de mis manos con el movimiento también circular y poderoso de una afirmación de poder (como por ejemplo: “Yo, – nombre del paciente –, soy capaz aquí y ahora de permitir en perfecto equilibrio y armonía, el desbloqueo, trasmutación y liberación de toda energía limitadora contenida en esta espalda”), nunca, en ninguna sesión, me encontraba posteriormente desvitalizada.

Obviamente la afirmación la repetía mentalmente y en cada movimiento, mientras el paciente seguía, como siempre, recibiendo el masaje con la audición de música de relajación.

Seguía tomando notas y empecé a elaborar una afirmación parecida o relacionada con el desbloqueo energético que necesitaba el paciente, y le sugería que mentalmente o por escrito la incorporara en su vida cotidiana, durante unos minutos al día, hasta la siguiente sesión.

Los pacientes así tratados comenzaron a hablar de cambios en sus vidas. La investigación que estaba realizando me llevó a darme cuenta de que no era sólo la espalda la única zona necesitada de desbloqueo energético, sino que en cada parte del cuerpo, cada paciente presentaba una dinámica común:

- El bloqueo energético causante de molestias o problemas en las piernas estaba relacionado con personas a las que les costaba “dar los pasos adecuados en la vida”.

- El bloqueo en los brazos, articulaciones de hombros, codos, muñecas y dedos estaba relacionado con personas a las que les costaba “llevar a la acción” lo que sentían o pensaban.

- El bloqueo en el tórax se relacionaba con personas que no sabían cómo desprenderse de viejos apegos, tristezas y relaciones, y que no encontraban “la forma de digerir” determinadas experiencias y/o circunstancias.

... y así fue sucediéndome con cada una de las 7 partes en las “dividí” el cuerpo de cada paciente.

Estoy segura de que la fuerza tan poderosa de la afirmación, combinada mentalmente con el movimiento circular de mis manos al dar el masaje al paciente, me fue llevando a fortalecer mi canal intuitivo, hasta tal punto de poder tener acceso a una especie de trance meditativo consciente en una determinada parte del proceso en la que estaba perfilando el Masaje Atlante.

El hecho fué que, estando aplicando una sesión de este masaje (círculos-afirmació n), fui siendo consciente de la presencia de “otras ayudas” en mi consulta, participando conmigo en la sesión. Estas ayudas eran por este orden:

· La Música: había puesto un compacto de música de las denominadas “canciones de cuna” (la zona que estaba tratando en ese momento era el abdomen de mi paciente).

· Las Plantas: percibí en un nivel muy sutil, que las 7 plantas que tengo en mi gabinete de trabajo brillaban más que nunca, e incluso pude percibir su campo energético a modo de digestores áuricos de tonos brillantes (quizá tenga mucho que ver el hecho de que por aquella época yo estaba tomando un curso de Visión Aural con el Doctor Cristian Salado, en el que aprendí a ver el aura de las plantas, que dicho sea de paso, tienen un campo vibracional espectacularmente poderoso y dinámico).

· La vibración olfativa del aceite esencial con el que estaba realizando el masaje.

· La presencia, por increíble que parezca, de una Entidad de Luz que “apoyaba” a través de mis manos la sesión de masaje que estaba realizando (esto, en mi particular trayectoria, no es algo que considere paranormal, ya que al ser maestra de Reiki y tener formación en la filosofía Metafísica y en meditaciones personales con cristales de cuarzo, es normal en mí que siempre haga un movimiento energético de invocación a Entidades de Luz de otros planos o dimensiones de existencia a nivel espiritual, previo a cualquier tratamiento que realice con un paciente).

· La imposición de minerales sobre la zona masajeada (cuarzos, en su mayoría; cristal de roca, amatista, cuarzo rosa, cuarzo verde, etc.) durante 15 a 20 minutos después de la sesión de masaje.

Por otra parte, mi imaginación o mi consciencia se trasladó a un viejo recuerdo más allá de la razón: ví y sentí cómo se realizaba esta técnica en un Templo y sentí, más allá de la razón, que éste era el Templo de la Renovación Energética en la Atlántida, tal y como relato en las primeras paginas de mi libro “El Masaje Atlante”, publicado por la Editorial Edaf.

Durante casi un año estuve trabajando con diferentes pacientes de diferentes problemáticas aplicándoles la Técnica del Masaje Atlante en sesiones de 7 semanas, tratando en cada sesión su cuerpo en 7 zonas diferentes, aplicando en cada sesión la afirmación correspondiente al desbloqueo de la energía reflejada en dicha zona, utilizando 7 aceites esenciales diferentes para cada una de las 7 zonas, y con la escucha de 7 diferentes músicas, cuya sintonía también está relacionada con la ayuda a facilitar el desbloqueo.

El paciente participa activamente en este proceso que dura 7 semanas; entre una sesión y la siguiente se lleva a casa la misma esencia con la que ha recibido el masaje, y una vez al día establece un contacto a nivel olfativo con dicha esencia, ya sea aplicándosela en los pulsos de su cuerpo y/o en el agua del baño, o bien mezclándola con la crema corporal, o incluso añadiendo unas gotas de la misma en el difusor-ambientador de esencias. También le aconsejo la tarea de llevar un pequeño diario en el que anote al menos una frase diaria relacionada con el proceso de cambio, lo cual tiene el motivo principal de implicarle en su compromiso personal y exclusivo de dinamizar su propia fuerza vital, lo que permitirá que ese estado de mejoría se arraigue.

El siguiente paso después de esta experiencia comprobada (la positivizació n de estados negativos propios de pacientes que acuden a terapia de masaje antiestrés) fue el comprobar que además, con determinados pacientes tanto niños como adolescentes de marcadas características índigo (es decir, con un gran potencial creativo, capacidad de sanación en su manos, una gran carga energética que les lleva, en su mayoría, a ser diagnosticados con el síndrome de déficit de atención en la escuela y/o con hiperkinesia) , la aplicación de las sesiones continuadas de Masaje Atlante les ayudaba a canalizar mucho mejor su potencial energético, así como a facilitar la propia comprensión de sus maravillosas cualidades de una manera asequible para su mente, y sobre todo para su gran inteligencia emocional. Fueron ellos mismos los que me ayudaron a ir perfilando el tiempo de duración de cada sesión (ya que en el caso de los niños es de menor tiempo de duración), los minerales con que ellos
necesitaban ser tratados al finalizar el masaje, etc., etc., y todos estos datos y observaciones me llevaron a elaborar un taller de capacitación enfocado a terapeutas de terapias manuales.

Esta fue y sigue siendo mi mayor recompensa: conocer a tantas y tantas personas maravillosas que acuden a recibir el curso-taller, que son masajistas y terapeutas en su mayoría; pero también acuden maestros de escuela de primaria y secundaria, médicos, fisioterapeutas, madres de índigos, adolescentes índigo, e incluso niños a partir de 7 años, que piden ellos mismos aprender la técnica para aplicarla a sus familiares.

Me llena de alegría saber que se están dando auténticos milagros en pacientes gracias al entusiasmo con el que la Técnica del Masaje Atlante está siendo aplicada por cada vez más quiromasajistas, fisioterapeutas y profesionales de las Terapias Holisticas, quienes lo están incorporando en sus consultas y con los que sigo manteniendo un estrecho contacto profesional tanto en España como en Latinoamérica en diversos centros y escuelas, pues continuamente estamos aprendiendo unos de otros.

Pero la aventura por aliviar el dolor, por trascender el sufrimiento, por lograr la implicación del paciente en su propia mejoría no ha terminado. Por mi parte sigo investigando, sigo tomando notas, sigo siendo apoyada por editores como Sebastián Vázquez de Editorial Edaf, quien creyó en mi proyecto y me animó a que el título de mi libro fuera “El Masaje Atlante”, en el que describo los pormenores de esta técnica que al parecer, ha venido a complementar las técnicas de masaje ya existentes.

En estos momentos dedico gran parte de mi tiempo en el desarrollo de una nueva técnica complementaria al Masaje Atlante, la cual he detectado que necesitan aquellas personas que no soportan o toleran el contacto físico, y que de una u otra forma han pasado por una o por varias experiencias de agresiones físicas o abusos sexuales, y que sin embargo también necesitan del contacto a través del tacto en sus terapias. Mi intuición y mi experiencia me dicen que esta técnica también vendrá a llenar un hueco dentro de las técnicas del masaje, y a enriquecer de una forma concreta y patente el ámbito de las terapias holísticas.

Nina Llinares es médico naturista colegiada con el nº 1616. Quiromasajista, Cristaloterapeuta y Maestra Reiki.

 

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