La práctica del sexo sagrado

 

 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
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Las Prácticas de la Iluminación
La práctica del sexo sagrado concibe a la mujer y al hombre como dos partes de una misma unidad de energía cósmica o universal. Se habla de un orgasmo superior cuando ambos son capaces de vibrar juntos y completar el circuito entre sus dos polos magnéticos.
La corriente de energía sexual por si sola no basta para acceder a este estado de conexión y flujo. Debe estar presente el amor, los órganos genitales por si solos no completan la riqueza que puede tener la unión. Los genitales no son capaces por si mismos de soportar el estallido de energía que implica un orgasmo. El sistema central está capacitado para hacerlo, por ello el trabajo de canalizar y hacer circular la energía es tan relevante.
Los genitales son solo puertas a través de la cuales entra y sale vida. Se hace necesario completar el circuito de la vida uniendo los polos superiores –en el corazón y la boca- y los inferiores, -genitales- como cuando se unen dos imanes de herradura.
La energía resultante de una unión superior e inferior es plena, fuerte y genera equilibrio y estabilidad. Por eso el sexo desligado del amor tiende a generar sentimientos de infelicidad y es vacío, ya que no logra satisfacer la necesidad de plenitud y no reestablece la energía invertida en el proceso.
Un trabajo de retención y movilización de la energía permite trabajar en una unión superior en que ambos se enriquecen y nutren mutuamente.
En el proceso de movilizar la energía en la sexualidad sagrada existen dos etapas de vital importancia que permiten iniciarse en este tipo de disciplina: práctica de la respiración y uso de la bomba sacro-craneal.
Circuito y anatomía de la Bomba Sacro-craneal
El sistema nervioso cuenta con un circuito de circulación de fluido cerebro-espinal considerado fundamental en la protección a las delicadas estructuras de la médula y cerebro. Dentro de la columna vertebral y la cabeza, circula el fluido cerebro-espinal que es impulsado por dos bombas que activan su circulación. La primera está ubicada en la zona del sacro y es denominada la bomba sacra. La segunda está en el cuello y la base de la cabeza y se llama bomba craneal.
Quienes han tenido la experiencia de activar este circuito, relatan tener la sensación de sentir una “gran burbuja” de energía que subía por la columna, como resultado de un trabajo respiratorio especial (respiración ovárica y/o testicular, que abordaremos en futuros números de la revista.
La tradición taoísta sostiene que el sacro es una bomba que permite retener la energía sexual que emana desde el escroto y transforma la energía, mientras la impulsa en dirección hacia la coronilla, a través de la columna. Si se bloquea la abertura del sacro, el Hiato, la fuerza vital o “Chi” no puede entrar y se devuelve hacia arriba (cabeza, coronilla llamado centro superior). El Hiato es una muesca del hueso sacro que se encuentra un poco más arriba del final de la columna y es el lugar por dónde pasa cuando está abierto, la energía sexual cálida hacia la columna
Para los taoístas el cráneo es considerado la principal bomba que moviliza la energía desde los centros inferiores hasta los superiores. Las investigaciones médicas de los últimos tiempos han demostrado que existen unos pequeños movimientos en las uniones de los 8 huesos craneales mientras se respira. Estos huesos craneales son dos parietales, dos occipitales, dos frontales y dos temporales., los que conforman la bóveda craneal.
El movimiento craneal de estos huesos es responsable de la producción y función del líquido cerebroespinal que rodea al cerebro y la médula espinal que se requiere para la producción de la energía y el funcionamiento nervioso del organismo.
Al fortalecer las uniones de los huesos craneales se logra aumentar la energía, evita los dolores de cabeza, problemas de los globos oculares y ojos, y evita problemas al cuello.
En la tradición hindú el uso de posturas invertidas y especialmente Sirasana o pararse de cabeza es fundamental para recuperar la energía e invertir el flujo de la energía vital, movilizándola hacia la cabeza. El uso de los esfínteres anales o mulabhanda para cerrar la salida de la energía hacia abajo es fundamental en todas las prácticas de yoga y de trabajo con la energía vital o prana.
Los taoístas trabajan con la pelvis, el diafragma escrotal y urogenital, la bomba sacra y craneal para impulsar la circulación de la energía sexual hacia los centros superiores.
Activación de las bombas sacra y craneales
La activación de la bomba sacra requiere de una concentración especial ya que la musculatura de la zona baja no suele ser fácil de manejar para personas que viven sentadas en asientos blandos. En nuestra habitual vida urbana no accedemos al uso de la musculatura inferior, por que usamos estructuras de apoyo (sillas, sillones, W.C., camas blandas) que impiden y evitan esfuerzos excesivos en el cuerpo. Por ello recomendamos que antes de intentar cualquier ejercicio de activación las personas movilicen los músculos de los glúteos, caderas, columna sacra y lumbar. Y a continuación tomen conciencia de cuanto esfuerzo muscular se hace necesario para sostener o apretar cada uno de los músculos de la zona sin bloquear ni rigidizar los movimientos.
Es necesario comprender que los trabajos de movilización , activación y retención de la energía son procesos sutiles que permiten que el cuerpo se transforme en un canal o recipiente. Por lo mismo, debe permitir la circulación y el pulso de los fluidos que acompañan y sirven de vehículo en gran parte de estas prácticas. No se debe apretar, sino sostener con la musculatura de cada zona, cerrando los esfínteres internos, que previamente hemos identificado y aprendido a sentir y manejar. Esta es una recomendación muy relevante si se piensa que muchas de las disfunciones del cuerpo están relacionadas con bloqueos y contracturas de músculos internos que impiden el natural funcionamiento de órganos y sistemas corporales. Si no se sabe cómo sostener sin bloquear la energía, recomendamos no intentar aún estas prácticas, ya que se suele apretar la musculatura sin saber cómo relajar posteriormente, lo que no permite pasar la energía.
En todos los textos se sugiere pedir consejo a profesionales especialistas, ya que pocos poseen una práctica corporal que les permita sentir su cuerpo, la energía en flujo y controlar la musculatura interna coherentemente. Aquellos que llevan una práctica de yoga, artes marciales o meditación con ejercicios corporales , entenderán a lo que nos referimos y probablemente sean ellos quienes disfruten de las prácticas que aquí mostramos.
En primer lugar incline ligeramente el sacro, empujándolo hacia atrás y con ayuda de los glúteos, ligeramente apretados, incline el sacro hacia adelante, apretando el ano y el perineo para dirigir la energía hacia arriba, por la columna vertebral. La bomba sacra, al ser activada, produce un vacío en el diafragma urogenital, que aspira la energía sexual caliente o Chi Ching (energía que surge de la excitación sexual).
La bomba craneal se activa presionando la parte plana de la lengua contra el paladar, mientras la base de la lengua presiona la mandíbula inferior, detrás de los dientes. Apriete los dientes ligeramente, mientras empuja la pera o mentón hacia atrás. Esto permite que la energía circule hacia abajo ya que une el canal gobernador con el de la función, (ver ecovisiones 8), completando la circulación microcósmica.
Haga las inhalaciones por la nariz, y aspire solo un décimo de la capacidad pulmonar mientras tira sus genitales -desde la musculatura interna, ingle, ciático y pubis, usando el músculo pubococcígeo en el caso de las mujeres- hacia arriba. Tirar de los genitales hacia arriba es equivalente a sostener los genitales apretando suavemente hacia arriba la musculatura del ano, o perineo
En el caso de los hombres se aprietan suavemente los tres dedos centrales de la mano derecha contra el punto Hui-yin, o puerta de la vida , -ubicado entre el escroto y el ano - esto mientras se exhala, no cuando se inspira-. Las mujeres con delicadeza deben abrir y cerrar con delicadeza la vagina, usando la musculatura pubococcígea. El solo hecho de abrir y cerrar la vagina con delicadeza, como si fuesen pétalos de una flor, comienza a hacer fluir la energía sexual que naturalmente tiende a ascender en el caso de las mujeres (ver ecovisiones 1).
Contraiga ahora los músculos de la parte inferior del cuerpo. Al mismo tiempo se empuja la lengua hacia arriba y se vuelven los ojos hacia arriba también como mirándose la coronilla. Importante, no se debe contraer los músculos del pecho.
Las contracciones pueden hacerse más fáciles usando una pared de apoyo para empujar el sacro y sentir cómo se bombea la energía desde los genitales usando la bomba sacra. La energía testicular u ovárica Ching suele ser más densa que la energía vital o chi por ello debe ser bombeada a través del sacro, para hacerla pasar a través del hiato hasta la columna vertebral. Se advierte que a veces se pueden sentir hormigueos, dolor o ligeros pinchazos en la zona, para ello se recomienda masajes con un paño de seda de modo de calentar la zona. Este es el mecanismo que inicia el movimiento de la energía sexual hacia la columna. Posteriormente trabajaremos los siguientes ejercicios para ascender la energía por la columna.
Bibliografía:
Amor Curativo a Través del Tao. Cultivando la Energía Sexual Femenina. Mantak Chia y Maneewan Chia. Editorial Mirach. Madrid, España, 1993.
Nei Kung de la Médula Osea. Mantak Chia y Maneewan Chia. Editorial Sirio, España.
Secretos Taoístas del Amor. Cultivando la Energía Sexual Masculina. Mantak Chia y Maneewan Chia. Editorial Sirio, España, 2001.