El Tantra
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LA CONEXIÓN CON LA ENERGÍA SEXUAL SAGRADA
He estado sintiendo el deseo de escribir del tema, ya el año pasado transmití una conversación que tuve con Ma. Magdalena, donde ella me hablaba de la Sexualidad Sagrada en términos un poco fuera del tono ya conocido. Para ese tiempo yo estaba viviendo la ilusión del cáncer, para mi era importante sentirme importante, por eso accedí un día a hablar sobre algo que no estaba en mi vida como primordial, jamás imagine que ese deseo de hablar sobre el tema me llevaría a vivir una vida totalmente distinta. Magdalena me solicitó que escribiéramos un libro relacionado a la verdadera Sexualidad Sagrada y yo con mucho gustosa le mencioné que sí. Comencé a escribir poco a poco sus canalizaciones, como ya lo mencioné, Magdalena me solicitó que lo canalizara por la noche, era fabuloso, yo me quedaba hasta muy tarde hablando con ella, luego, cerrábamos la sesión y yo me quedaba tan cargada de energía que no volvía a dormirme en todo el resto de la madrugada. Un día estaba en mis noches oscuras con el ataque inmisericorde de mi mente….y le grite a Magdalena pidiéndole ayuda…..ella me respondió que todas las herramientas estaban en mi, que saliera de ese estado por mi misma. Me enoje tanto que deje de escribir el dichoso libro. Sentí que estaba siendo usada por Magdalena….bien cada ves que nosotros les entregamos todo el poder a nuestros amigos guías, ellos abusan de nosotras/os, te canalizan solo cuando ellos están interesados en que algún tipo de información se filtre….y cuando el canalizador pide ayuda, ellos te envían a que lo resuelvas tu mismo…..me pareció una actitud dispar y me alejé de la conexión. Lo real que no comprendí para ese tiempo es que yo en realidad al entrar en esos campos de sabiduría en los que me conectaba cuando canalizaba….es que….yo siempre veía los hologramas de la información que había acontecido en Lemuria, que es el sistema humano donde se vivió con total claridad la vida con una sexualidad sagrada impresionante. Una tarde estaba trabajando para crear la conexión con una pareja….le pregunté a Magdalena si ella podía apoyarme con esto…ella me dijo, ya la tienes, solo deja que ese ser con quien ya estas comenzando a compartir este listo. Magdalena me presentó un holograma donde vi la conexión que yo he tenido con este ser en vidas pasadas. Estuvimos en Lemuria ambos compartiendo una vida placentera, llena de hijos, felicidad, amor incondicional además de vivir en unión de Sexualidad Sagrada. Yo ya con este ser había tenido mas encuentros muy difíciles en vidas pasadas y eso había creado la separación, por que yo conozco a este ser hace 20 años, el me llamaba la atención, pero solo hace dos años que comencé a sentir atracción hacía el. Tengo 12 años de no tener relaciones con nadie, ningún hombre me llamaba la atención….bueno tampoco las mujeres, por que he comprendido que ese tipo de relaciones ya las experimente muy fuertemente en mis vidas anteriores, así que estoy saciada de relaciones de este tipo y ahora todo lo que huele a formas, olores y características masculinas-femeninas me atraen mucho (las características masculinas femeninas….están basadas en seres masculinos que tienen bien desarrollada la sensibilidad, son muy afables, muy prácticos, dinámicos, tiernos y colmados de carisma…casi todas son características de la Diosa). En realidad creo que son rasgos espirituales que vienen integrados en estos seres aunque ellos no tengan ni la menor idea de la energía femenina. Volviendo al verdadero cuento que deseo comentarles es que seguí advirtiendo que la información de la Sexualidad Sagrada se había activado en mí. No les había mencionado que para acceder a la información yo tuve que conectarme con esa energía en el centro de la Tierra. Ahí hay campos energéticos de muy alta dimensionalidad) creo que se puede explicar así). Me instruyeron que dejara mi cuerpo mental y físico resguardado por mi Yo soy El Que Yo soy y que me fuera únicamente con mi cuerpo emocional y el etérico a una pirámide que abrí a los inicios de mi conexión con esta vida espiritual. Siempre que yo he querido acceder a nueva información voy a mi pirámide en el centro de la Tierra y ahí me unjo con la información que estoy lista a recibir….la forma es ir y respirar de forma conciente el polvo dorado que te rodea cuando estás dentro de tu pirámide….ese polvo dorado no es mas que sabiduría concentrada. La forma como yo accedo a esa información es fácil y cuando hay algún tema que deseo hablar la información me fluye de forma mágica….es muy linda la vida desde la LUZ. Para hablar del teme en sí he sentido que hay un poco de resistencia a entender el efecto de la Sexualidad Sagrada, se crearon muchos mitos al respecto, siento que los maestros que antecedieron a este maravilloso cambio tenía temor de hablar claro del tema y mantuvieron a sus alumnos en un estado de hipnosis, he tenido ciertos roses con grupos que practican ese tipo de enseñanzas….he perdido a buenos amigos por hablar del tema y ahora me vi de nuevo dentro de un boomerang. En este mes estuve en México donde me compartí con muchas almas grandiosas, hablé sobre la Nueva Energía…algunos de los participantes me solicitaron que hablara de Lemuria….entonces salió el tema de la Sexualidad Sagrada…pero les dije que si ellos deseaban habláramos en un día específico del tema (Magdalena estaba feliz,…. por que en el grupo habían muchos seres que se ayudarían con la apertura de una información que ellos ya viven, nada mas que con remordimiento, dolor, culpa y sacrificio)….en realidad es la primera ves que me veía frente a un grupo donde se encontraba concentrada tanta gente viviendo una vida sexual desde donde su espíritu los había retado con tanta fuerza. La reunión se dio, hablé del tema un poco cautelosa, tratando de darles únicamente la información desde donde ellos se pudieran desconectar de la carga de dolor y baja energía. Pero como toda una Diosa, les solicité que se unieran al flujo de la nueva conciencia de la Sexualidad Sagrada, tal como me lo habían enseñado a mi y se que la vida de estas grandiosas almas va a cambiar de forma absoluta. Les advertí que sentirían fuertes dolores en la región sexual de ambos sexos, que a las chicas que tienen aún menstruación el período se les aceleraría, que tendrían sueños y encuentros sexuales muy fuertes, además de advertirles que sus vidas con las parejas actuales se cambiarían, que las que estaban unidas por azar, la cosa se dañaría, las que tenían parejas que estaban fuera, había la opción que estos regresen a casa…. Y los que estaban experimentando sexualidades diferentes había la factibilidad que volvieran a sus vidas normales, por que mucha gente está experimentando Lesbianismo y homosexualidad como parte de una carga energética difusa como parte del dolor que se creo cuando nos desprendieron del Amor de la DIOSA. La Sexualidad Sagrada en si es una re-estructuración de la vida en amor en la Nueva Tierra, todo aquel ser que sea re-conectado a la nueva fuente de Amor Sagrado - Sexualidad Sagrada, será casi como la creación de un nuevo ser. He comprendido que los seres que sienten que no ven, no pueden conectar con el espíritu, tiene que ver con la baja conexión de esta sexualidad. Al desconectarnos con la energía amorosa de la Diosa, todos tuvimos un desprendimiento del verdadero ser en AMOR, eso creo el efecto s e p a r a c i ó n, lo que nos desconectó de la matriz principal en amor y caímos en el miedo y el dolor como parte del conectar la nueva matriz 3D que hemos experimentado. Hay una película muy interesante que nos muestra claramente el efecto tan brutal que produjo este desprendimiento..la película se titula GABRIEL, ahí se muestra como las energías de amor que llegaron al experimento de la Tierra en 3D para apoyarnos, fueron atacadas hasta sacarlos del juego de la vieja matriz, hubo un estado de conciencia en la cual hasta los mas iluminados tuvieron que ser tentados y destruidos desde el PODER DE LA SEXUALIDAD PECAMINOSA DE BAJA ENERGIA. Ahora es tiempo de re-conectarnos, pero el ensayo me indicó que aún no estamos listo para recibir este tipo de información, sentí de nuevo la energía de separación con amados seres que tienen largos años en la espiritualidad, entramos en choques muy fuertes, que me llego a sacarme de mi centro, no entendía como almas tan desarrolladas estén tan opuestas a que la humanidad se re-conecten con esta nueva vida en Amor Incondicional. Platicando con Magdalena ella me comento que llegarán momentos en los cuales la misma energía daría paso a que esta información llegue a ser el pan de cada día….lo que quiere decir que el libro lo iré escribiendo poco a poco y hasta que todos nos conectemos con el flujo de la nueva conciencia de Amor Sagrado – Sexualidad Sagrada saldrá a la luz. En las canalizaciones encontré información tan fuerte que me preocupaban de sobremanera, un día le dije a Magdalena, si yo publico esta información, me volverán a quemar viva. Ella me respondió…la energía de descalificación, muerte y destierro ya han sido borradas de la matriz principal (La matriz del miedo), así que no te preocupes. Así que hablaré del tema solo de forma personal o en charlas donde las almas estén listas para recibir la bendición de esta maravillosa enseñanza. Hay una forma muy valiosa que ustedes pueden acceder, vayan a abrir su pirámide dentro, en el centro de la Tierra, y ahí convoquen a Ma. Magdalena o la Diosa ISIS y solicítenles que ellas les den este tipo de información. Así podrán adquirir toda la sabiduría milenaria acerca de la Sexualidad Sagrada. Un abrazo eterno Martha Navarro. Martha Navarro
EL CAMINO DEL TANTRA (pincha cada línea para ver su explicación) Ø SANACIóN DE LA MENTE (LA LOCURA DE LA MENTE- COMPULSIVIDAD MENTAL, CREENCIAS). El Tantra es un camino de sanación. La mente tiene que ser sanada de su diálogo interno automático y continuo que la impide entregarse al momento presente, al ahora. La mente ordinaria (la mente del ego ligada al hemisferio izquierdo) es una máquina automática que no para de generar pensamientos, ligados a creencias y experiencias del pasado. Podemos considerar realmente a la mente como una “máquina del tiempo”. Todos los procesos de percepción de la mente, todos los pensamientos automáticos que aparecen en la pantalla de nuestra conciencia, están siempre referidos al pasado y al futuro. Realmente todo lo que la mente “está viendo”, no es sino una proyección del pasado, la cárcel de la locura de algo que, tras milenios de dominio y funcionamiento inconsciente, se ha convertido en una entidad por derecho propio fuera de todo control de la consciencia. Y desde esta cárcel de la locura de la mente (la cárcel de Maya-Matrix), vivimos y construimos el mundo como una continuidad del pasado de las creencias sobre nosotros mismos y el mundo. La mente tiene que ser “desactivada” para poder llegar a la experiencia tántrica. Una mente sanada es una mente que actúa desde el corazón (mente-corazón), desde la conexión con lo que verdaderamente somos, nuestro verdadero Ser, el Espíritu en nosotros. TOMADO DE LA WEB © Tantra Nueva Tierra
TANTRA - INTRODUCCIóN
Tantra Yoga El Tantra es un camino espiritual que viene del Yoga en Oriente y que como todo yoga lo que intenta es llevarnos a encontrar nuestra verdadera naturaleza, trascender la mente, el ego, el “yo”, para expandir nuestra conciencia al Espíritu que realmente somos, encarnado aquí en la Tierra. A diferencia de la mayoría de las vías espirituales, el Tantra no desecha lo “de abajo”. El Tantra no pretende ir a ningún cielo fuera de aquí, sino traer el Cielo a la Tierra. El Tantra es la visión unitaria, no dualista por excelencia. Y desde esa visión no dualista, donde todo es lo mismo, donde Dios es todo, donde Dios está arriba y abajo, el Tantra tampoco rechaza o relega la sexualidad como opuesta a lo espiritual. Todo lo contrario, el Tantra utiliza la sexualidad como la poderosa energía sagrada que elevándola nos puede llevar a expandir nuestra consciencia, una vía directa al Espíritu en nosotros. Podemos considerar el Tantra como la vía de la unión de la sexualidad y la espiritualidad. Guardada y preservada por siglos, hasta que la humanidad estuviese en el momento adecuado, esta visión ancestral del ser humano llega ahora a Occidente, siendo precisamente en Occidente donde tomará todo su poder. El mundo está ahora preparado y necesita las enseñanzas del Tantra. Unas enseñanzas que vienen a desmitificar y limpiar todo el miedo y todas las consideraciones erróneas y aberrantes que la humanidad a fabricado respecto a sí misma, en especial respecto a la sexualidad y a todo aquello unido a la materia, a la Tierra, a lo femenino. La visión del Tantra reconcilia y reunifica la polaridad femenino-masculina, llevándola a su verdadera dimensión, la danza sagrada que crea el Universo. La Tierra se encuentra ahora en un momento crucial de despertar generalizado. Una nueva era está comenzando y un salto fundamental en la conciencia humana se está produciendo. Un salto que llevará al ser humano y a la Tierra a una nueva dimensión, más allá de la conciencia de la mente, del ego, que ha dominado la historia de la humanidad durante miles de años. Y para que este salto tenga lugar, necesariamente el ser humano deberá abrazar toda la sombra construida en torno a la sexualidad, a la materia y la relación de lo femenino y lo masculino. No será posible llegar a esa “nueva dimensión”, no será posible “traer el cielo a la tierra”, mientras el tema fundamental de la sexualidad no haya sido comprendido y encarnado en su verdadera dimensión espiritual. No podrá haber paz en la Tierra hasta que lo femenino y lo masculino se hayan reconciliado y unido. Esta es la verdadera dimensión del Tantra: “unir en la Tierra lo que ya está unido en el Cielo”. Eso es para lo que estamos aquí. Eso es para lo que el ser humano ha venido a la Tierra. Y mientras ese trabajo no sea realizado, la humanidad seguirá viviendo en un sueño, en una guerra contra la Tierra y contra sí misma. El paso a la “nueva dimensión” sólo será posible desde un ser humano reunificado consigo mismo. Siva y Shakti, en el Tantra, representan la esencia del principio masculino y femenino. El Yin y el Yang, plasmado en todas las manifestaciones de este Universo. La eterna danza de lo masculino y lo femenino, a través de la cuál, Dios-Padre-Madre se manifiesta y da origen al mundo. El Tantra considera que el Universo es creado a través de esta danza de Dios, del Espíritu, consigo mismo. El Todo no manifestado, crea en un momento dado esa dualidad masculino-femenino, se divide, y es a través de su interacción como el mundo se manifiesta. El Tantra considera el mundo, nuestra razón de estar aquí, como la reproducción de esa danza cósmica aquí en la Tierra, en la materia. Es a través de esa danza en el mundo de la materia como “se une en la Tierra lo que ya está unido en el Cielo”. En esa danza de lo masculino y lo femenino, el papel de lo masculino no es otro, según la visión del Tantra, que venerar a lo femenino, la Tierra, “El Guardián del Grial”. Dios se encarna en la Tierra para “venerarse a sí mismo”, y a través de esta veneración se unen los opuestos y la conciencia del Espíritu “baja” a la materia. Toda la práctica del Tantra descansa en esta visión y toda la visión del Tantra de las relaciones hombre-mujer, de las relaciones entre los seres humanos, del ser humano consigo mismo, con la Tierra y con el cosmos, toda la visión sagrada y la práctica de la sexualidad, desembocan en ese mismo propósito: la fusión de lo femenino y lo masculino, interna y externamente. La conciencia de la Unidad.
Indicaciones El Tantra es un camino de sanación integral del ser humano, en lo físico, en lo emocional, en lo mental y en lo espiritual. A través de la práctica tántrica accedemos a un nivel de conciencia en conexión con todo lo que nos rodea, a un nivel de percepción, que está más allá de lo personal, “bajamos” la conciencia del Espíritu a la materia. Esta conciencia más allá del ego conlleva una verdadera sanación a todos los niveles, pues estamos entonces permitiendo al poder de Dios, del Universo, actuar a través de nosotros. El Tantra no es “sexología”. Por lo tanto no deberíamos acercarnos al Tantra con la expectativa sólo de la sexualidad. La sexualidad está ahí en el Tantra, y de una forma muchísimo más poderosa que lo que normalmente conocemos, pero el Tantra convierte la sexualidad en una vía espiritual, y es sólo a través de lo que todo esto implica, como podemos acceder a ese poder de la sexualidad tántrica.
Práctica La práctica tántrica conlleva el hacernos maestros de nuestra energía, de nuestras emociones y de nuestra mente. En la práctica tántrica se da fundamental importancia a la consciencia de la respiración y a la meditación. A través de la respiración podemos controlar nuestra mente y nuestra energía, para acceder al estado de quietud mental y de silencio necesario para conectar con esa parte superior que está en nosotros y que es nuestro Ser, nuestra mente Superior. La práctica tántrica utiliza cualquier camino que pueda ayudarnos a liberarnos de nuestras creencias fijas, de nuestros bloqueos emocionales, de nuestro pasado. Desde el canto y la danza, el trabajo con el cuerpo, las ashanas de yoga, el Taichí, el Chicún, las dinámicas de grupo, el trabajo Gestalt, el contacto con la madre naturaleza, todo es apropiado para sacarnos de nosotros mismos y hacernos conscientes de nuestro cuerpo y nuestra energía. La capacidad para “elevar” la energía desde los chakras inferiores hasta el chakra del corazón, es fundamental en el Tantra. La pareja tántrica convierte la experiencia del acto sexual, en una experiencia mística de fusión. Elevando la energía sexual hacia el corazón, la pareja tántrica disuelve su ego, se disuelve el uno en el otro, entrando en una experiencia de éxtasis meditativo, para disolverse después en la conciencia de unidad con todo (Shamadi tántrico). En todo este proceso, la energía sexual, el fuego de la energía Kundalini, no se reprime. La pareja tántrica se sienta en el fuego de deseo y lo convierte en meditación. No renunciamos al placer, sino que lo elevamos desde lo meramente instintivo hasta quedar disuelto en el éxtasis de la fusión. MáS INFORMACIóN: pincha aquí para leer otra descripción del Tantra.
Decía Buda que la causa del sufrimiento es la ignorancia y yo creo que esto no se entiende bien a veces. Esa ignorancia es el desconocimiento de nosotros mismos, la ignorancia de quienes somos realmente. Se dice que el estrés es la enfermedad de nuestro tiempo y la causa del estrés no es ni más ni menos que ese desconocimiento, la desconexión con nosotros mismos. Realmente el estrés es el exponente más claro de la ignorancia de esta civilización. Un ser humano que se ha lanzado a la conquista de lo externo y que se desconoce completamente a sí mismo. El ser humano actual vive únicamente en su mente. Más bien diríamos, en una parte de su mente. Y ese trocito de mente, ese hemisferio izquierdo separado, es mentiroso por excelencia. Nos hace vivir en la ilusión del ego, de la separatividad. La separatividad de nuestro cuerpo, de nuestra energía, de nuestra sexualidad, de nuestro corazón…, la separatividad de la Tierra, de los demás seres. Occidente ha sido maestro en crear divisiones: mente-cuerpo, espíritu-materia, amor-sexo… En el Tantra no caben esas divisiones. La visión del Tantra es unificadora: amor no se diferencia de sexualidad, el cuerpo es también Espíritu, expresión de su perfección, mente y cuerpo están unidos. Y así nos encontramos. La causa del sufrimiento es la ignorancia de quienes somos realmente y el Tantra es un camino directo para expandir nuestra conciencia y salir de esa ignorancia. Pero el Tantra es un camino Espiritual un poco especial. Especial porque integra nuestra sexualidad. A diferencia de otros caminos, el Tantra abraza y acepta todo lo que somos. El Tantra es el camino del cuerpo, de la Tierra. El ser humano ha estado siempre intentando huir de su realidad, y sobre todo de su realidad sexual. La sexualidad ha sido condenada y relegada por la mayoría de las religiones y tradiciones del mundo. Y es normal porque la sexualidad da mucho miedo. Es tan fuerte y poderosa esa energía, nos atrae de tal manera, que es mejor olvidarla, apartarla o condenarla como expresión del mal. Pero todo lo que se rechaza se convierte en nuestra sombra, en lo que nos domina desde las profundidades de nuestro inconsciente. Y ese poder de la energía sexual es sin embargo un regalo cuando lo afrontamos con consciencia y lo tratamos impecablemente. Realmente no hay nada en este Universo que no responda a una u otra forma de energía sexual. El juego del yin y el yang, lo masculino y lo femenino, luz y oscuridad, está presente siempre. El Universo, Dios, ha realizado una jugada maestra para que la conciencia se desarrolle: entre la separatividad que supone estar encarnados en cuerpos físicos, nos ha dado algo que nos une poderosamente, la energía sexual. Y aquí estamos, en esta tierra, hombres y mujeres, masculino y femenino, padre-madre, yin y yang. Y realmente todo el juego del desarrollo de la consciencia, de llegar a la totalidad de nosotros mismos, desemboca en integrar estos dos opuestos. Integrarlos interiormente (dentro de cada uno de nosotros) y exteriormente, con nuestra pareja, hombre-mujer, con el mundo. Mientras el hombre y la mujer no se unan, mientras no se fusione lo masculino y lo femenino interna y externamente, no podrá haber paz en el mundo. El primer paso en el Tantra es llegar al corazón. La energía de la chacra del corazón es la energía de la unión, de la aceptación, de la entrega, frente a la separatividad y la lucha. Se dice en el Tantra, explicando el proceso de elevar la energía sexual en pareja a través de las diferentes chacras, que “Primero somos Dos, luego Uno y después Ninguno”. Es una descripción del proceso de pasar del ego, a la fusión y de ahí a la disolución o expansión de la conciencia al Todo. Realmente somos canales de energía entre la Tierra y el Cielo, entre la vibración más densa de la materia y las vibraciones más altas de lo espiritual. Y el trabajo del Tantra es unir esas dos dimensiones del Ser utilizando todo lo que somos, hombre y mujer, nuestra energía sexual como expresión de esa fuerza genésica que nos une a la Tierra. Para la mujer es más fácil estar en el corazón de forma natural. El corazón es sobre todo la batalla del hombre. El hombre por regla general vive la sexualidad, vive el mundo, desde lo genital y desde lo mental. Esta dividido, como si su pecho no existiese. Por eso hay tanta pornografía. La pornografía es el pene masculino unido a la cabeza. Lo genital y lo mental que domina al hombre. Se ha intentado llevar la pornografía a la mujer y ha sido un rotundo fracaso. Por que la mujer no esta ahí. Un hombre que haya abierto su corazón, vivirá su sexualidad de otra forma. No es que ya no le atraigan las mujeres, pero no estará compulsivamente obsesionado con ellas porque sabrá que lo femenino también es él. Su vida se moverá ya desde otro punto, desde un sentimiento de unión con lo que le rodea. Quizá ya no esté tan interesado en construir grandes empresas, puentes y carreteras o en dominar la Tierra... Así que el camino en el hombre pasa por abrir su corazón. Y para eso es vital un cambio en su sexualidad. El hombre tiene que dejar de “tirar” su energía sexual como si de un desperdicio se tratara. Un hombre que dilapida su energía seminal será siempre peligroso para la Tierra. En el Tantra el hombre aprende a controlar su eyaculación. A diferenciar entre orgasmo y eyaculación. Dos cosas diferentes. Por asombroso que parezca, se puede tener un orgasmo sin eyacular. Y se pueden tener orgasmos múltiples si eyacular. Y toda esa energía no tirada, no desperdiciada, es la que nos posibilitará llegar a otro lugar. La eyaculación es una gran perdida de energía en el hombre y, a parte de un engaño que nos hace solo rozar el cielo, un saboteamiento del acto sexual. Para que el acto sexual llegue a algo más que un simple encuentro de satisfacción mutua más o menos logrado, para que la mujer se sienta llena y amada, el acto sexual debe prolongarse y terminar al menos en un acto de íntima unión y fusión (corazón) entre el hombre y la mujer. “Primero Dos, luego Uno…”. Cualquier cosa distinta será pagada en emocionalidad al día siguiente y será, como decíamos, una vía segura a la lucha y a la separatividad en la pareja, en el mundo… El Tantra es el camino de veneración de lo femenino. Es a través de la veneración de lo femenino, de la veneración de la mujer como diosa encarnada, como el hombre venera y se abre a su propia parte femenina. De igual manera, a través de la veneración de lo masculino, del dios encarnado en el hombre, la mujer abraza también su propia parte masculina. En el Tantra se dice que el hombre penetra a la mujer por el yoni y la mujer penetra al hombre por el corazón. De esta forma, a través de la danza de lo masculino y lo femenino, ambos, hombre y mujer, tienen experiencia de su propia contraparte. El Tantra es la danza universal de Shiva y Sakti reproducida por el hombre y la mujer en su unión física. A través de esta danza se crea un circuito de energía entre los componentes de la pareja, que diluye lo personal y expande la conciencia. En la sexualidad normal, la energía se queda “taponada” en las tres primeras chacras (sobre todo en el hombre) potenciando el ego y el predominio de la mente. En la mujer, la sexualidad normal producirá una sobrecarga emocional y una separación entre su corazón y su energía genital. En la relación sexual, la mujer tiene que sentirse amada y esto supone que el hombre se olvide de su efímero placer y se entregue. El hombre así equilibra y unifica a la mujer. En la relación tántrica la mujer llega a sentir el lingan del hombre como un rayo de luz que la penetra hasta la coronilla. La mujer devolverá el regalo permitiendo al hombre acceder a la joya de su pecho y abrir su energía más allá de su garganta. La mujer así mismo, debe situarse en su esencia femenina, la entrega, y dejar de utilizar el acto sexual dentro del juego emocional de recompensa o premio. Hoy en día el pene del hombre y la vágina de la mujer están cargados de emocionalidad y esta debe ser liberada para que ambos puedan llegar a la experiencia del amor tántrico. Para que todo esto suceda tendremos que dejar atrás mente y creencias. Tendremos que parar la mente y estar en el momento presente. Sentir, y dejarnos de expectativas y objetivos a los que llegar. La sexualidad normal está obsesionada con el orgasmo. Hemos hecho un dios del orgasmo. Pero el orgasmo no es más que un pico, una muestra de algo más amplio, una muestra del éxtasis de la disolución; y no deja de ser ego (”Primero Dos…”), algo que empieza en mi y termina en mi. En el Tantra es muy común que no se tengan orgasmos y eso sorprende a veces. Y es que la energía cuando pasa del corazón se convierte en un éxtasis continuo que engloba todos esos orgasmos que tanto perseguimos. El mero hecho de perseguir el orgasmo, de ponernos ese objetivo, crea múltiples problemas. Realmente la frigidez en la mujer no es otra cosa que, además de la falta de capacidad del hombre para alcanzarla, la fijación por llegar a ese objetivo del orgasmo. Toda mujer que se entregue y que esté el suficiente tiempo en el acto amoroso tendrá un orgasmo de forma natural. De la misma forma, en el hombre, la impotencia no es nada más que el temor a no ser suficiente hombre, a no tener una erección suficiente. Todo el que ha practicado Tantra sabe que el hombre realmente no “penetra” a la mujer. Cuando tanto hombre como mujer, se encuentran relajados, limpios de emocionalidad y expectativas, con la mente en paz, la entrada del hombre se produce de forma natural. Incluso aunque no haya erección. Simplemente la mujer estará suficientemente abierta y lubricada, para que el lingan del hombre se pose en su yoni. Desde ahí todo será natural, pues tanto el lingan como el yoni tiene una inteligencia propia y sabrán cuando las cosas funcionan adecuadamente. Podríamos definir el Tantra como el camino de máxima impecabilidad en el uso de nuestra energía sexual. Un camino para encontrarnos a nosotros mismos, un camino para reconciliar lo femenino y lo masculino, un camino para la paz interna, para la paz en la Tierra. TANTRA LA TENTACION DE LO FEMENINO
MAITHUNA TÁNTRICO
El maithuna tántrico es la antigua ceremonia donde los yoguis tántricos se unían sexualmente para reproducir la danza cósmica de lo femenino y lo masculino sagrados representados en la tradición tántrica a través de las figuras de Shiva y Shakti, la esencia masculina y femenina del Espíritu Uno, Dios/Diosa indiferenciado. Impregnándose de la divinidad de lo femenino y lo masculino sagrado, los tantricas sacralizaban el mundo de la materia y daban a la energía sexual su verdadero papel de fuerza alquímica y de unión de cuerpos y almas. Aunque fuese por un tiempo, los tántricas, hombre y mujer, se imbuían del carácter divino de Shiva y de Shakti contemplándose el uno en el otro y a través de esa contemplación de lo divino en el/ella, traían, bajaban a la tierra, la conciencia del amor absoluto, el amor incondicional que transciende el ego emocional y sus diferentes manifestaciones de posesividad, dependencia y apego. Shiva y Shakti representan en la tradición tántrica la esencia del principio masculino y femenino, creador del universo, en eterna danza y unión. La polaridad de Shiva se refleja, como narra el Lingan Purana, en que él/ella es el andrógino, el dios mitad hombre y mitad mujer, que surgió de la frente de Brahma. De la mitad izquierda del cuerpo de Shiva surgió el género femenino de la especie humana y de la derecha el masculino [obsérvese la relación mitad izquierda – hemisferio cerebral derecho y mitad derecha – hemisferio cerebral izquierdo]. En el principio no había diferenciació n, sólo existía el Uno indiferenciado. En el Shiva Purana se narra cómo Brahma, el dios de la creación, no podía poblar la tierra hasta que Shiva no generase la dualidad del sexo femenino y masculino. Por ello meditó profundamente en el ardhanarisvara, la forma de Shiva que se encuentra unida perpetuamente con su parte femenina, la Gran Diosa que es su energía, Shakti. Shiva, complacido por las meditaciones de Brahma, accedió a los deseos de éste y se dividió en una mitad masculina y otra femenina; de ésta última emergió la Gran Diosa, la Energía (Shakti) en la que quedaron recogidas todas las cualidades de Shiva en el universo y se encarnó en una maravillosa mujer que fascinó al mundo entero con su poder mágico de ilusión (maya).(1)
La ceremonia del Maithuna tántrico era tradicionalmente una ceremonia grupal donde la energía del grupo se sumaba y apoyaba a las diferentes parejas participantes. Desde la mentalidad morbosa occidental esto nos puede parecer inimaginable. Nada más lejos de todo lo que la mente pueda fabricar con su imaginación. La ceremonia del Maithuna supone una profunda sanación de nuestra relación con el sexo opuesto, con la sexualidad y con nosotros mismos. El Tantra no pretende reproducir nuestro desequilibrio inconsciente, sino sanarlo. No se trata de orgías, sexo en grupo o ceremonias de desenfreno egoico. Todo lo contrarío, el Tantra lo que pretende es llevar luz a la oscuridad, conciencia a la sombra oculta que nos domina desde las profundidades de la mente inconsciente. Y que mayor sombra en la humanidad que todo lo relacionado con la sexualidad y la relación femenino-masculino. El Maithuna se realiza alrededor de un altar central que simboliza el mandala, el círculo de la creación. Alrededor de este mandala, cada pareja construye su propio altar, su círculo sagrado, que simboliza la unión que trasciende el ego individual. Ese círculo sagrado de cada pareja es su protección y la garantía de intimidad. Aunque parezca inconcebible, no hay algo realmente más profundamente íntimo que una ceremonia de Maithuna. La intimidad y la energía de unión generada por la intención de la ceremonia se propaga a todo el círculo de participantes creando una gran energía de grupo que se eleva hacia el amor y hacia la consciencia. Las parejas comparten prasat (comida bendecida), danza, canto, masaje. La unión sexual tántrica trasciende todos los objetivos de la mente común presentes en nuestra relaciones. La pareja tántrica no busca grandes placeres autogratificantes. El mayor placer viene de la fusión del uno en el otro que los tántricas consiguen uniendo sus energías. Dos se hacen uno para disolverse en el éxtasis del no-yo. El verdadero orgasmo cósmico no es otro que el estado de no-mente y a la vez de presencia completa. La pareja tántrica hace del acto sexual un acto de disolución el uno en el otro, de meditación que no excluye el fuego de la energía sexual. La energía sexual convertida en lo que realmente es, la Kundalini, el fuego del Espíritu en la materia, eleva la vibración de nuestras células y nos permite llegar a estados no ordinarios de conciencia donde las fronteras entre un cuerpo y otro, entre una mente y otra, se diluyen. ¿Donde deberíamos llegar cuando ya estamos? Esa es la verdadera sanación de la mente emocional siempre enfocada en el tiempo/objetivo.
La ceremonia del Maithuna tántrico exige un gran trabajo de sanación previo, de limpieza de nuestro cuerpo energético, de nuestro cuerpo emocional y mental. Por eso no puede realizarse en un corto periodo de tiempo. Exige disponer de días de depuración a través de prácticas de yoga tántrico, de respiración, de dinámicas de desbloqueo y de recapitulació n de nuestras emociones y nuestro pasado. De trabajo en la naturaleza que nos permite recargarnos y reequilibrar nuestros lados femenino y masculino con la energía de la Madre Tierra y los elementales, de control de la alimentación que permite liberar el cuerpo físico de todo el exceso e intoxicación acumulados. Todo este trabajo previo es imprescindible para poder llegar a un estado de entrega, de silencio y de apertura del corazón donde se produzca la experiencia del reconocimiento de nuestra propia divinidad y de unión a lo que nos rodea. Antiguamente las ceremonias de Maithuna iban precedidas de largos periodos de ayuno, de abstinencia sexual y de todo tipo de limpiezas yóguicas. El camino del Tantra, como todos los caminos espirituales, era un camino lento que implicaba toda una vida de trabajo. Pero eran otros tiempos y otra energía. En la antigüedad prácticamente no se consideraba la posibilidad de la iluminación en la propia vida, cosa que se postergaba comúnmente para posteriores encarnaciones. De alguna manera, la mayoría de las tradiciones espirituales orientales quedaron atadas a la idea de la rueda del samsara o rueda de las reencarnaciones y al concepto de liberación a través de la muerte física. Aunque Buda con su ejemplo nos vino a mostrar la posibilidad de la liberación en la propia vida, la inercia de la tradición ha pesado y sigue pesando mucho en el mundo del yoga, del budismo... Pero ahora ya no hay tiempo. Estamos al final de un ciclo y al comienzo de otro que implica un despertar generalizado. Estamos en un momento de ascensión de la tierra y de nuestra conciencia que no nos permite dejar las cosas para una encarnación futura. El momento es ahora e incumbe también nuestro cuerpo físico actual. La ascensión supone un despertar a la conciencia de nuestra naturaleza divina y a trascender la vieja idea de la muerte física. Por eso ahora el Tantra está repuntando con tanta fuerza en el mundo. El Tantra es la vía de la no dualidad, de lo sagrado en todo, de la unión del cielo y de la tierra, de la materia y el espíritu.
Aunque para algunos puristas de la tradición pueda parecer completamente heterodoxo e incluso aberrante y lejos de todas las normas de la tradición, el pretender una ceremonia de Maithuna para "gente normal" en un encuentro o curso de una semana de duración, eso no es lo importante. Lo importante no es ya la tradición en sí. Lo importante es la inimaginable sanación que se puede producir y produce en la mayoría de las personas con sólo acercarse a la experiencia del Maithuna, o mejor, al ensayo de una ceremonia de Maithuna. Porque lógicamente, un encuentro de iniciación al ceremonial tántrico del Maithuna, es sólo un ensayo. Pero un ensayo poderoso, a través del cual muchas personas pueden conocer un antes y un después y acceder a una nueva visión del mundo muy lejos de la conciencia colectiva imperante. Estamos en un momento de apertura, de unión de todas las cosas. Por eso las viejas tradiciones ocultistas y secretistas, que tuvieron su tiempo, ya no tiene cabida. Ahora la información está disponible para todos. Se ha acabado también la noción del "gurú", como responsable o intermediario entre tu y el Espíritu. Cada vez más la conexión directa está disponible para todos y así, desde la energía del corazón, cada uno de nosotros somos nuestro propio gurú, cuando oímos la voz de nuestro Ser interno.
El Tantra es "algo muy fuerte". Lo primero que te dice es que te olvides de tus opiniones, de tus visiones de como son las cosas y el mundo y de tus procesos razonantes que en tanta estima tienes, si es que quieres llegar por lo menos a atisbar la verdad. En el estupendo libro de Daliel Odier, "Tantra: La Iniciación de un Occidental al Amor Absoluto", se recoge la Iniciación al Tantra a la que una yoguini tántrica de Cachemira le sometió al autor: durante meses su relación se limitaba a parcas conversaciones y estados de silencio, donde ella tocaba una campanita en el momento que la mente de él se perdía en pensamientos, amén de visitas a leproserías donde él se veía obligado a trascender sus escrúpulos, abriendo el corazón y abrazando a leprosos en estado avanzado de la enfermedad, y a largas noches en mitad de la selva, debajo de un árbol, enfrentándose a todos sus miedos y fabricaciones mentales en la oscuridad.
Quizá sólo el chamanismo se acerque a la radicalidad (por autenticidad) del Tantra. Aunque el chamanismo del Gran Espíritu nunca ha trabajado la sexualidad, que también ha sido apartada cuidadosamente como en la mayoría de vías espirituales. Ahí está el gran poder transformador del Tantra: una vía espiritual sin concesiones al ego y su visión del mundo, que toca la totalidad de lo que somos, tierra y cielo, espíritu y materia, amor y sexo.
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