El sonido

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Por: Anselmo Bigatti Rovira*
La ciencia ha descubierto que el sonido viaja a través del aire desde el
punto donde emana, a la asombrosa velocidad de 331 metros (1083 pies) por
segundo, actuando sobre las estructuras moleculares existentes en la
atmósfera, alterando sus frecuencias vibratorias en un modelo en onda,
después de lo cual es recibido por los órganos auditivos de una persona y es
interpretado por la mente consciente. ¡Esta es en realidad una verdadera
proeza¡
Sin embargo, las palabras habladas que son llevadas como ondas sonoras hacia
otra persona poseen un poder aún más asombroso. Una vez que son
interpretadas por la mente de la persona receptora -con mayor velocidad que
la del sonido- esas palabras son transmitidas al corazón y al alma. Y,
¡cuanto poder pueden tener esas palabras¡
Las palabras pueden sosegar una mente preocupada: ofrecen guía e
iluminación; ayudan a compartir ideas y conocimiento; animan y vivifican.
Por otra parte, las palabras pueden causar confusión y discordia. Pueden
herir el amor propio, degradar y desestabilizar al ser interno. En suma, las
palabras habladas en forma consciente pueden crear una polaridad ya sea
positiva o negativa no sólo en los demás, sino también en nosotros mismos.
Desde la antigüedad se sabe que al entonar sonidos vocales (mantras) se
originan frecuencias vibratorias que afectan los centros psíquicos del
cuerpo. También estamos concientes de la manera como la entonación de esos
sonidos vocales activa glándulas afines para que desarrollen la función de
crear una perfecta armonía dentro del ser físico. Cuando emitimos los
sonidos vocales en nuestras meditaciones nos damos cuenta no sólo de cómo se
carga la atmósfera de energía positiva, sino que sentimos también una
sensación de paz interior que invade nuestro ser físico, mental y
espiritual, en tanto que nuestro cuerpo se acondiciona a un metabolismo
rítmico. El ser total experimenta una armonización sublime. El ser está en
reposo; el ser se eleva. Es muy conveniente cooperar con el ser, vigorizar
el ser, pensar en el ser. Pero, ¿Qué pasa con el ser de los demás? cuando
dejamos de meditar para integrarnos a nuestras actividades cotidianas y
conversamos con otras personas, ¿con cuánta frecuencia las palabras que
pronunciamos producen un efecto sedante y vivificante en los demás, como lo
producen los sonidos vocales en nuestro ser interior?
Las palabras - Vibraciones Poderosas
En el mundo actual, es fácil quedar atrapado en las vibraciones confusas y
perplejas de nuestra tumultuosa época. A menudo se interrumpe nuestra paz
interior y es muy difícil lograr equilibrio emocional. Todos nosotros, en un
momento u otro, nos hemos sentido irritados por las condiciones externas y
hemos hablado en forma brusca y airada a otras personas. En la mayoría de
los casos esta es una reacción del momento, puesto que esas palabras airadas
son expresadas en forma espontánea, sin pensar, y no son necesariamente un
reflejo de la forma de hablar de la persona, sino de su conflicto interno al
intentar conservar la paz y la armonía.
Pero, ¿y qué de las palabras que expresamos premeditadas y conscientemente?
¿Son sopesadas con cuidado teniendo en cuenta los sentimientos de otras
personas? ¿Son iluminadoras y compasivas, o ignorantes y egoístas? ¿Crean
armonía o discordia? ¿Son palabras de verdadera comprensión o son el
producto del chismorreo y de la crítica?
La murmuración, aún la "inocente" y "bien intencionada", es por lo general
el resultado de ignorar la verdad sobre determinada situación, y usualmente
injustificada. Se edifica sobre juicios erróneos, por la intervención de
desconfianzas y suposiciones, y muy rara vez da como resultado la creación
de una polaridad positiva.
Así como los átomos contenidos en el aire chocan y aceleran la vibración es
una onda de sonidos, así también las palabras intrigosas se expanden en
proporción, siguen su curso y, ¿con qué finalidad? cuando las palabras son
tergiversadas y los pensamientos mal interpretados, la privacidad se ve
invadida, se pierde la confianza, la fe es traicionada y se rompe la
amistad.
Cuando las personas objeto de las intrigas escuchan las palabras que se
dicen de ellas -y siempre llegan a sus oídos, porque así como rebota el eco
una onda sonido, así rebotan las palabras intrigantes- se desarrollan
sentimientos de autodegradación , cólera y desconfianza, mientras la
confusión y la desarmonía reinan de manera suprema. Si las palabras que
hablamos producen tales efectos, ¿somos en realidad dignos INICIADOS?
La Crítica Negativa
Por la misma razón, las palabras de crítica producen efectos negativos
similares, pero de una manera más directa y compleja. Las palabras de
censura que van dirigidas a una persona o a un grupo de personas,
especialmente cuando son pronunciadas de manera consciente y acerba, no son
sólo producto de la ignorancia y de un juicio erróneo sino, por lo general,
representan más al punto de vista del propio ser interno de quien las
profiere, que de aquél a quien se dirige. El Criticar*** tiene con
frecuencia una naturaleza dual, pues refleja autorectitud o desprecio de sí
mismo. No sólo crean desarmonía en los demás, sino también en nuestro propio
ser. La crítica constructiva puede producir algunas veces efecto positivo,
pero cuando no es solicitada causa cierto grado de confusión interna. Pero,
¿cuál es la causa de que una persona critique a otros? Es muy posible que a
esa persona se le hayan dirigido alguna vez palabras de crítica que le
produjeron un efecto adverso; tal vez fueron palabras que se repitieron una
y otra vez, por lo cual quedaron cruelmente implantadas en su propia mente,
corazón y alma... un ciclo de palabras que con el tiempo perpetúan
pensamientos y acciones negativos.
Si hemos de crear una polaridad positiva con las palabras que dirigimos a
los demás, debemos cuestionar nuestro propio ser interno. Cuando una persona
desea hacer un examen de conciencia y viene a nosotros en busca de consejo,
o cuando nosotros queremos hacernos un examen de conciencia y solicitamos el
consejo de otro, ¿son las palabras que se dicen beneficiosas y edificantes,
o egoístas y carentes de comprensión? ¿Mantenemos en secreto la lucha
interna de la otra persona, o violamos su confianza repitiendo su problema a
otros por exaltarnos?
El alma interna que brilla en la luz de la fuerza vital de todos nosotros,
es perfecta. Cuando hablamos a otra Alma-Personalidad, ¿aumentan nuestras
palabras la luz interior de esa persona, o intenta extinguirla? ¿Reconocemos
la perfección en todos los seres y en nosotros mismos, o albergamos
pensamientos y generamos palabras con los cuales una persona puede sentirse
perturbada, perder el equilibrio y el orden perfecto, y fomentan una
polaridad negativa?
Las palabras que pronunciamos transmiten una vibración mucho más poderosa de
lo que pensamos, porque implantan imágenes en la mente; forman ideas o
pensamientos que general acción y afectan el desarrollo. Puesto que todos
nos aferramos por una existencia positiva de paz interna y externa, es
indudable que nuestras palabras tienen que generar, de una manera positiva,
atributos tales como confianza en sí mismo, paz mental, total armonía y
equilibrio en todos los aspectos de nuestro ser. Entonces estableceremos una
polaridad positiva no sólo en los demás, sino en nosotros mismos y en el
Universo.
***La palabra crítica viene de krisis en latín
From: Cosmoxenus cosmoxe...@gmail.com
--
Publicado por Cosmoxenus para
El-Amarna<http://el-amarna.blogspot.com/2008/03/el-poder-de-la-palabra-hablada....

 

Seis Sonidos Curativos
Estos ejercicios divulgados por el Maestro Mantak Chia están al alcance de todos y pese a su sencillez son de probada eficacia. La enfermedad en su mas cruda expresión no es mas que la acumulación de “pequeñas incidencias negativas”, las cuales acumuladas se consolidan en una enfermedad concreta.
Estos ejercicios no llevan mas de unos 15 minutos y dejan al cuerpo limpio de toxinas, clave esta fundamental no solo para mantener la salud, sino para el desarrollo espiritual.
 
Se trata de seis sonidos cuya vibración refuerza y depura cada uno de los principales órganos y sus canales energéticos asociados.
Los sonidos han de hacerse en el orden sugerido, (ciclo generativo). Sentado cómodamente y con la columna recta es lo ideal, aunque otras posturas son aceptadas. El objetivo es deshacerse de las energías negativas que ciertas emociones nos generan. Transmutarlas en luz y energía positiva.
Cada sonido se debe repetir 3, 6, 9, 12, 24, ó 36 veces, expirando hasta que se note que el aire que sale por la boca es frío.
Al inspirar se lleva energía positiva –una luz blanca- y se le sonríe al órgano, enviándole gratitud y alegría.
Lo ideal es que el sonido sea emitido hacia el órgano, para masajearlo con la vibración.
 
LA PRACTICA
Con los ojos cerrados se atiende al órgano (se pone la atención en el):
 
1. PULMONES: Con la lengua detrás de los dientes cerrados y con una exhalación lenta y prolongada, producir el sonido SSSSSSS
Hacerlo con la intención de soltar todas las tristezas y depresiones. Si viniera a la mente una situación o recuerdo triste aprovechar para eliminarlo. Este sonido limpia de toda tristeza al pulmón, el órgano donde se guardan esta emociones.
Al inspirar llevar la energía del coraje, del valor y el buen animo a los pulmones. Sonreír y brindarle amor a estos órganos. Conviene visualizarlos envueltos en una luz blanca.
 
2.- RIÑONES: Formar una O con los labios como si se soplase la vela de cumpleaños y con una exhalación lenta y prolongada emitir el sonido HOOOOOO, al tiempo que se elimina el miedo e inseguridad.
Si le viene a la mente en ese momento una situación o persona que produce miedo e inseguridad, no lo aparte de su mente, sino piense en ello mientras hace el sonido para eliminar el miedo de la situación.
Durante los periodos de descanso respire a los riñones y sonríele mientras le envía una luz azul o negra brillante. Sienta la virtud de la Bondad y Paz.
 
3.-HÍGADO: ponga la lengua junto al paladar y con una exhalación lenta y prolongada, produzca el sonido SSHHHHHHHHHHHH. Al mismo tiempo que elimina la rabia, la Ira, la cólera, la agresividad.
Si le viene a la mente en ese momento una situación o persona que le produce rabia, cólera o agresividad, no lo aparte de su mente, sino piense en ello mientras hace el sonido para eliminar la situación o persona de su mundo interior, para transmutarlo.
Durante los periodos de descanso respire hacia el hígado y sonríale al tiempo que lo rodea de una luz verde brillante. Sienta la virtud de la Amabilidad.
 
4. - CORAZÓN: Con la boca completamente abierta colocando la punta de la lengua detrás de los dientes inferiores haga una exhalación lenta y profunda al tiempo que produce el sonido HAAAAAAAAA y elimina el orgullo, el odio, la soberbia, la impaciencia y la prisa.
Si le viene a la mente en ese momento una situación o persona que le produce esta emociones que está eliminando, no lo aparte de tu mente, sino piense en ello mientras hace el sonido para eliminar el odio, orgullo, etc. de la situación o de la persona. Durante los periodos de descanso respire y sonría al Corazón al tiempo que lo rodea de una luz roja brillante. Sienta la virtud del Amor, y la Felicidad.
 
5-BAZO: Ponga otra vez la lengua junto al paladar y haga una exhalación lenta y profunda al tiempo que produce el sonido GUUUUUUUUUUU ( desde la garganta como el sonido de “Gemir”) y elimina la preocupación.
Si le viene a la mente en ese momento una situación o persona que le produce preocupación, no lo aparte de su mente, mas bien piense en ello mientras hace el sonido para limpiar la situación o la persona..
Durante los periodos de descanso respire y sonría al Bazo al tiempo que lo rodea de una luz amarilla brillante y siente la virtud de la Belleza que potenciará positivamente este órgano.
 
6.-TRIPLE CALENTADOR: Si es posible haga este ejercicio tumbado. Con la boca abierta exhale lentamente el aire mientas hace el sonido HIIIIIIIIIIIIII. Cuando pare para exhalar, trate de imaginar un rodillo grande que va aplanando el pecho, el estómago y el abdomen, y siéntase vacío ( es como cuando aplastamos con la mano una bolsa de plástico para guardarla. Sonría al triple calentador (no es un órgano).
Esto equilibrará todas la energías activadas por los demás sonidos y relaja el cuerpo en general.
La practica habitual de estos ejercicios depura al organismo de energías negativas, hace prevalecer nuevos y poderosos estados de conciencia de tal forma que se torna cada vez mas improbable caer en tristezas, depresiones, cóleras, miedos, etc.
Un estado de completitud y felicidad se instala, nuestro estado de conciencia original

Muy importante tu artículo sobre la música. En realidad sus efectos son incuestionables sobre todas las formas de vida y de la conciencia en la naturaleza, y es que todo en ella produce vibraciones como producto de su existencia a través del tiempo y del espacio, y así, la vibración es la huella de la existencia.En el caso de la música articulada, el hombre, es una representación de las vibraciones del cosmos, que toman un carácter definido conforme a la evolución de la mente, y es una respuesta sensible a la vibración armónica de las estrellas. Siempre es capaz de provocar estados anímicos entre la exaltación y la depresión, y es en el fondo, un deambular de la sensibilidad entre lo sabio y lo profano. Fue nuestra primera forma de conocimiento, porque el sonido de la naturaleza, llega primero a través nuestros limitados órganos sensoriales; sin embargo crece y se desarrolla desde y hacia el espíritu, que como otra forma de vibración, está conectada con realidades superiores. Por ello siempre se consideró a la música, como la más exotérica de las ciencias esotéricas y una hermosa ruta, para la evolución de la mente y del espíritu.