"Agua que fluye, no se corrompe.
Puerta que bate, no se oxida."
Hua Tuo (Siglo II)
La cultura tradicional China ha desarrollado a lo largo de sus miles de años de civilización una medicina basada en la comprensión del ser humano como un todo. Se apoya en el conocimiento de la energía vital (Qi) y su relación con los tejidos, órganos y vísceras, así como en la influencia de las emociones y pensamientos sobre el movimiento circulatorio de dicha energía por los meridianos y vasos que la contienen.
Esta medicina considera que no existen las enfermedades tal y como las entendemos en nuestra cultura académica, sino que cada persona presenta un desequilibrio único y sometido a cambios constantes que el terapeuta debe reconocer y ser capaz de transformar en equilibrio y armonía por métodos naturales y sin efectos secundarios.
Hay técnicas muy diversas en la medicina tradicional China, son bien conocidas la Acupuntura, la Moxibustión, el Tui-na, el tratamiento con ventosas, la Fitoterapia...
Sin embargo hay un aspecto de esta ciencia milenaria que suele pasar inadvertido y es que el principal remedio para la enfermedad es evitarla antes de que surja al exterior. La medicina paliativa es necesaria en los accidentes, las infecciones y otras enfermedades agudas de rápido inicio y evolución. Sin embargo, la mayor parte de los problemas que nos aquejan son provocados por bloqueos de la energía causados por la falta de ejercicio, la dieta inadecuada y la respiración deficiente. El Qigong, también conocido como Chikung, es la gimnasia energética China que mantiene y mejora la salud mediante la realización de ejercicios repetitivos que estiran todas las zonas del cuerpo, llevan la respiración a su máxima eficacia y movilizan los estancamientos de energía que se producen por el sedentarismo.
Todos los seres humanos llevamos en nuestro organismo la capacidad de autocuración y de mantenimiento de la salud. El Qigong de las 8 joyas o de las 8 piezas del brocado (Ba Duann Jin) es un completo sistema de ejercicios creado por el General Yeuh Fei (Siglo XII), quien creó esta técnica para fortalecer a sus soldados antes de iniciar el entrenamiento marcial.
A lo largo de los 3 seminarios que componen el curso trabajaremos sobre los aspectos teóricos en los que se basa el Qigong de las 8 joyas mientras que aprendemos tres versiones diferentes del ejercicio (principiantes, media y avanzada) para poner en práctica el que es reconocido mundialmente como el Qigong mas extendido y practicado en el mundo.
En el Qigong se suele prestar gran atención a la energía que recorre nuestro cuerpo y que es generada mediante la transformación de los alimentos combinada con la que absorbemos directamente del aire. Las Escuelas de Qigong postnatal son las mas conocidas, con ejercicios como las 8 piezas del brocado, el Elixir taoísta, el Qigong nuevo…
Sin embargo no es esta la única manera de obtener energía, pues tenemos la posibilidad de recibirla directamente de la Energía Universal, complementando así la carencia de Chi en el aire de las ciudades y en la alimentación basada en productos que han perdido su Chi en el proceso de envasado y conservación. El Chi Universal es inagotable y está presente en todas partes, por lo que aprendiendo un método de Qigong prenatal podemos obtener salud, vitalidad y bienestar en cualquier momento sea cual sea nuestro entorno cotidiano.
El Qigong prenatal consiste en aprender el concepto de “conexión” y una vez conectados realizar una serie de ejercicios fáciles e intuitivos para dirigir esta energía a las zonas de nuestro cuerpo donde presentamos carencias producidas por nuestros hábitos incorrectos de vida.
El método de Qigong de la Tortuga y la Serpiente se basa en imitar la respiración de la tortuga, un animal conocido por su longevidad, así como en realizar movimientos flexibles y relajados imitando el movimiento de las serpientes.
Es una serie de ejercicios fácil de aprender y que permite adaptar el movimiento y la respiración al quehacer cotidiano para estar en todo momento conectados con el Chi Universal. |