Hacia una medicina espiritual y energética

 

 
 
Vibración y energía
 
 
 
 

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HACIA UNA MEDICINA ESPIRITUAL

El mes pasado hablamos sobre la capacidad de la información para nutrir el alma y de la intensa presión que recibimos incitándonos a consumir todo tipo de productos. Presión repetitiva y machacona porque los expertos de la conducta saben muy bien que para hacer algo creíble sólo es necesario repetirlo el número suficiente de veces. Así se hace -hasta la saciedad- en los medios de comunicación. Y llega un punto en el que la mente no es capaz de filtrar la información. Surge pues la cuestión de cómo vivir no programados -sin darnos cuenta- por otros, de cómo recuperar nuestra individualidad.

Pues bien, una vía para empezar a lograrlo es seleccionar la información que recibimos. Especialmente en el ámbito de la salud y del crecimiento personal. Porque hoy día existe abundante información -cada vez más- que tiene la virtualidad de nutrir positiva y adecuadamente el alma de la persona que la recibe. La mayor parte puede encontrarse en libros, alguna en revistas, películas y radio... y prácticamente nada en televisión.

Una gran fuente de información positiva, como digo, son los libros llamados de expansión de la conciencia o de crecimiento interior. Pues bien, hay cuatro personajes -profesionales todos de la salud- que han llamado poderosamente mi atención desde hace años porque en ellos predomina la idea de vincular la medicina a la espiritualidad; para los cuatro es el sentido último de la vida. Permítanme que hable brevemente de ellos.

EDWARD BACH

El primero es Edward Bach (1886-1936), médico inglés que desarrolló la Terapia Floral , medicina del alma que mediante el uso de esencias florales trata los desequilibrios provocados por los pensamientos y emociones del ser humano. Bach era un eminente bacteriólogo y homeópata en Londres cuando decidió dejarlo todo para investigar en la naturaleza en busca de armas más poderosas contra la enfermedad. Hoy , en sólo sesenta años, la concepción de la medicina que desarrolló está extendida por todo el mundo. La dejó reflejada en sus escritos (apenas 160 páginas). Estas son algunas de sus afirmaciones:

-"La enfermedad es un conflicto entre el ser superior y la personalidad, y no se erradicará a no ser por un esfuerzo espiritual y mental."

-"La auténtica naturaleza de la enfermedad ha quedado enmascarada por el materialismo. Los actuales métodos materialistas no pueden erradicar la enfermedad porque ésta no es material en su origen. La principal razón del fracaso de la ciencia médica moderna es que trata los resultados, no las causas."

-"Estamos en el mundo para obtener conocimiento y experiencia, para desarrollar las virtudes y borrar de nosotros lo malo. El alma sabe qué circunstancias nos permitirán lograrlo mejor y nos sitúa ante las experiencias que necesitamos" .

BRIAN WEISS

El segundo personaje es Brian Weiss, jefe de Psiquiatría de un conocido hospital de Miami (EE.UU.). Su vida daría un giro radical cuando, al tratar con hipnosis a algunos pacientes, éstos parecían retroceder a vidas pasadas y traer mensajes de otros planos espirituales. Al principio se lo tomó con absoluto escepticismo pero fue anotando sistemáticamente sus entrevistas aplicando el método científico a su investigación hasta que hubo un momento en el que reconoció que lo que frente a él sucedía se le revelaba como una verdad irrefutable no investigada hasta entonces por ninguna rama de la Ciencia. Y decidió escribir un libro sobre ello afrontando el riesgo de perder su prestigio e, incluso, su propia carrera. Pero sucedió todo lo contrario: desde entonces ha escrito libros extraordinarios sobre el tema. Comentando su experiencia, Weiss diría:

"Aún escribo artículos científicos, doy conferencias en congresos profesionales y dirijo el Departamento de Psiquiatría. Pero ahora vivo entre dos mundos: el mundo fenoménico de los cinco sentidos representado por el cuerpo y el mundo mayor de los planos no físicos representados por el alma y el espíritu. Sé que estos mundos están vinculados, que todo es energía. Sin embargo, muchas veces parecen guardar gran distancia entre sí. Mi trabajo consiste en conectar esos mundos, en documentar cuidadosa y científicamente esa unidad."

Dos de sus mejores libros son Muchas vidas, muchos maestros y Lazos de amor.

ELISABETH KÜBLER-ROSS

El tercer personaje es Elisabeth Kübler-Ross, una psiquiatra de origen suizo afincada en Estados Unidos. Mujer de enorme corazón y poderosa voluntad, su vida siempre la conducía a donde existieran intensos sufrimientos humanos, desde la Polonia de la postguerra hasta un hospital de Chicago para niños invidentes. Sostuvo fuertes enfrentamientos con sus superiores por la deshumanizació n de los sistemas médicos establecidos y entre sus logros destaca haber conseguido el alta del 94% de las esquizofrénicas "desahuciadas" del Hospital Estatal de Manhattan (Nueva York). Todas ellas salieron de él para llevar vidas eficientes y productivas. Eso le demostró que existe un poder sanador que trasciende los medicamentos y a la misma ciencia, basado en el cariño, el contacto y la comunicación. Pero el trabajo suyo que daría la vuelta al mundo es la investigación de la vida después de la vida pues fue la primera científica que investigó miles de casos sobre este tema con personas que habían sufrido muerte clínica. Su autobiografía -La rueda de la vida- es un canto al valor de la lucha por los que sufren y a la esperanza de que después de esta vida nos espera algo mucho más luminoso y grato.

CAROLINE MYSS

Termino esta relación con Caroline Myss, mujer que se dedicaría a ayudar a la clase médica cuando a partir de 1982 su capacidad de intuición se fue expandiendo hasta el punto de poder describir con precisión las causas de las enfermedades de personas que ni siquiera conocía. Dejó entonces su profesión de periodista y comenzó a ayudar a un conocido profesional como intuitiva médica. Hoy en día ayuda con sus certeros diagnósticos en los que combina lo físico, lo psíquico y lo espiritual e imparte cursos por todo el mundo acerca de la anatomía sutil o cuerpo energético del hombre. Para ella la finalidad de la vida es vivir de modo coherente con nuestros ideales espirituales. Su primer libro -Anatomía del espíritu- expresa de forma clara y sencilla la relación entre la enfermedad, las emociones y la espiritualidad.

En suma, el doctor Bach -sin apenas recursos científicos- encontró medicamentos para el alma, la doctora Kübler-Ross demostró que existe una vida muy superior después de la vida, el doctor Weiss ha realizado rigurosos estudios científicos sobre la reencarnación y Caroline Myss ha descrito la anatomía sutil de nuestro campo de energía. Se han publicado cientos de miles de ejemplares de los libros escritos por ellos y su información ha llegado a millones de personas. Y son muchos quienes piensan que sus obras tienen, por sí mismas, propiedades sanadoras de las almas de quienes las leen.

Por eso es tan importante ser selectivo con la información. Saber encontrar lo que de verdad nutre el alma es fundamental para sobrevivir en esta sociedad.

Fernando Sánchez

 

 

“La clave de la medicina del siglo XXI será el vínculo entre el cuerpo y el espíritu”
“No se puede separar el estado físico del estado mental”, declara el psiquiatra David Servan-Schreiber en esta entrevista

La clave de la medicina del siglo XXI será el vínculo entre el cuerpo y el espíritu, según el psiquiatra francés David Servan-Schreiber, para quien es necesario tratar bien al cuerpo y tratarlo en profundidad para que nos permita seguir viviendo. Esta sabiduría está siendo recuperada por la medicina porque la ciencia demuestra que esto funciona. Por eso es posible curar la ansiedad y la depresión sin medicamentos. Coherencia cardiaca, movimiento de los ojos, el amanecer, la acupuntura, los Omega-3, el deporte y la comunicación emocional, son los nuevos senderos de la medicina. Los medicamentos quedan como último recurso. Por Catherine Dubé.

David Servan Schreiber. Foto: Br-online
Sentada confortablemente delante del médico y psiquiatra francés David Servan-Schreiber, respiro profundamente dejando desfilar bajo mis párpados recuerdos agradables. Un pequeño captor registra mis movimientos cardiacos, cuyo ritmo, cada vez más caótico, aparece en la pantalla del ordenador portátil situado delante de nosotros. ¿Debo inquietarme por estos sobresaltos?

El ritmo cardiaco varía constantemente, es normal porque el cuerpo se adapta a los acontecimientos y las emociones a cada momento. Eso se llama la variabilidad cardiaca , me tranquiliza el doctor. Después de unos minutos de este ejercicio de respiración que parece de yoga, mi ritmo cardiaco se vuelve “coherente”. Sobre la pantalla, una línea de curvas regulares ha sustituido el caos anterior. Interesante...

En el best-seller del médico, “Curación emocional”, en el que se explica cómo curar el estrés, la ansiedad y la depresión sin medicamentos ni psicoanálisis, esta técnica de “coherencia cardiaca” es presentada como una manera de curar el cuerpo y el alma, tal como lo hace la acupuntura, el ejercicio físico y el consumo de Omega-3.

Traducido y lanzado en más de 20 países, este libre conoce un gran éxito después de su publicación en 2003. Sin duda porque los métodos preconizados son simples y porque el hombre es creíble. Ha seguido una carrera clínica en Pittsburg y en la Facultad de Medicina de Lyon. Su obra desborda referencias de estudios científicos. Recientemente, su autor estuvo en Montreal para asistir a un congreso internacional sobre una de las técnicas que utilizad para tratar los traumatismos psicológicos, la EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing). Fue el momento en el que se realizó esta entrevista.


¿Qué es lo que le ha llevado a interesarse por técnicas más próximas a las medicinas alternativas que a las de la medicina occidental?

Fue durante un viaje a La India, durante el cual trabajé con refugiados tibetanos, en Dharamsala. Allí descubrí que la medicina tradicional tibetana, basada en la acupuntura y las plantas, funcionaba muy bien en estos refugiados. Constaté entonces que muchos estudios científicos habían demostrado ya su eficacia. También tengo una amiga de la infancia, aquejada de depresión, que rechazó los medicamentos propuestos por su médico. Se curó finalmente por un método no convencional, una especie de hipnosis, que yo había aprendido a despreciar en mis tiempos de estudiante. Estaba desconcertado porque si ella hubiera acudido a mí, sólo le habría recetado Prozac. Me di cuenta de que estaba a punto de descubrir algo.


La mayor parte de los métodos que usted presenta en su libro son tan antiguas como el mundo: consumo de aceite de pescado, el ejercicio, levantarse con el Sol... ¿Es que hemos olvidado estos conocimientos?

La medicina ha dado un mal paso con los antibióticos, el mayor descubrimiento médico de todos los tiempos. Estos medicamentos son fantásticos, ya que funcionan independientemente de la condición física del paciente, su alimentación, su cronobiología o sus relaciones afectivas. Y se ha creído que todo el resto de la medicina moderna debía funcionar de la misma forma. Pero no es así. Cuando alguien padece una enfermedad cardiaca, se realizan intervenciones muy sofisticadas que retiran los obstáculos de las arterias, pero eso no cambia en nada la enfermedad cardiaca. Se ha creído que porque se podían curar las crisis agudas, se conocía todo sobre la medicina. Pero no es así. Hace falta tratar bien al cuerpo y tratarlo en profundidad para que nos permita seguir viviendo. Esta sabiduría se está recuperando. Y lo novedoso es que ahora tenemos a la ciencia para demostrar que esto funciona.


¿Acaso todas las medicinas alternativas tienen algo que aportarnos?

Hay muchas medicinas dulces sobre las que no hablo, como la homeopatía, porque no estoy convencido de su eficacia. Yo sólo utilizo métodos validados por resultados científicos. No he llegado a la medicina alternativa por un rechazo de la ciencia. He pasado veinte años estudiando la medicina y las ciencias neurocognitivas, a enseñarlas, a dirigir un centro de investigación en Estados Unidos. Esta es mi cultura. Sin embargo, me he dado cuenta de que hay técnicas tradicionales que funcionan muy bien, pero de las que no se habla simplemente porque no hay intereses económicos detrás. No hay patentes para los Omega-3, la respiración, las agujas de acupuntura. Nadie está interesado en promocionarlas. No estoy a favor ni en contra de las medicinas alternativas. Estoy a favor de la medicina que funciona, con los menores efectos secundarios posibles. ¡Todos los médicos buscamos esto!



Cada vez se comprende major como funciona la acupuntura, favoreciendo por ejemplo la secreción de endorfinas, un analgésico natural. La medicina occidental rechaza sin embargo cree en los meridianos y en el Qi (flujo de energía). ¿Cree usted en ellos?

Yo creo en la homeostasis, un concepto de la medicina occidental según el cual existen mecanismos de retorno al equilibrio cuando las funciones psicológicas de alejan del punto de equilibrio. Para que el organismo alcance este estado, hace falta que cada órgano funcione en una “zona” determinada. Un ejemplo, los riñones filtran la sangre, pero si el sodio que queda está demasiado concentrado o demasiado diluido, entonces nada funciona. Entonces, para que los riñones hagan bien esta tarea, es preciso que todos los demás órganos y glándulas del organismo funcionen bien, el páncreas, el intestino, el hipotálamo, etc. Esto es la homeostasis. Pero ¡el Qi es lo mismo! Es una energía que regula el conjunto de las funciones, cada órgano depende de ella y contribuye a ella. Hablar de Qi es decir que no se puede resumir la salud a la función de un órgano. No hay un científico que niegue esto. Los occidentales creen que inventaron algo con el concepto de homeostasis, pero no hay nada nuevo respecto a la función energética de la que hablan los chinos desde hace 5.000 años.


Según usted, los psicólogos y psiquiatras se equivocan al pretender curar los males del alma a través del lenguaje. ¿Por qué?

El ser humano posee dos cerebros: un cerebro cognitivo y racional en la superficie (¿el cortex?) y un cerebro emocional, más profundo, el sistema límbico. El cerebro cognitivo es la sede del pensamiento y del lenguaje, mientras que el cerebro emocional es la sede de las emociones y controla la sicología del cuerpo: el ritmo cardiaco, la tensión arterial, el apetito, el sueño, la libido e incluso el sistema inmunitario. Para curar la depresión y la ansiedad es más fácil entrar en comunicación con el cerebro emocional a través del cuerpo, en vez de por el lenguaje y el pensamiento.

Foto: Br-online
Hablar, confiarse, ¿es útil en la terapia? ¿Practica usted el psicoanálisis basado en el relato de la vida?

Practico todavía algunas formas de psicoterapias. Pienso que el lenguaje es particularmente apropiado para la gestión de las relaciones afectivas. Hay que enseñar a la gente a hablarse. Pero el psicoanálisis lo he dejado de lado porque se pierde en el lenguaje. No estoy en contra del psicoanálisis, pero es preciso enseñar a batirse sobre el cuerpo. Creo que la clave de la medicina del siglo XXI será este vínculo entre el cuerpo y el espíritu. No se puede separar el estado físico del estado mental.


Usted utiliza todavía los medicamentos. ¿Deberían constituir únicamente un último recurso?

No deberían ser en cualquier caso el primer recurso. Y No soy el único que lo dice. El National Institute for Clinical Excellence, un destacado organismo del ministerio británico de la Salud, ha publicado un informe en el que afirma que los medicamentos no deberían ser nunca el primer tratamiento para la depresión.


Sin embargo, es lo más corriente

Efectivamente, es una mala práctica médica. De la misma forma que no se utilizan los esteroides como primer recurso en el tratamiento de las enfermedades de la piel. No se podría practicar la medicina sin esteroides, pero hay que utilizarlos de manera racional.


La integración neuro-emocional por los movimientos oculares (EMDR) es una terapia que permite curar traumatismos del pasado imitando los movimientos de los ojos que tienen lugar espontáneamente durante el sueño. Sin embargo, no existe unanimidad al respecto entre los psiquiatras...

Es verdad que el EMDR es polémico. Cuando se dice que el hecho de mover los ojos va a cambiar algo en la vida de la gente que ha sufrido grandes traumas como violaciones, la pérdida de un niño o un genocidio, eso parece imposible. La idea me parecía totalmente ridícula al principio. Pero ya hay 16 estudios controlados que demuestran que esto funciona después de algunas sesiones de EMDR. Es tan delirante como eficaz.


¿Cómo funciona?

No se sabe muy bien. Cuando hay una emoción muy fuerte unida a un traumatismo pasado, o bien no se puede pensar en ella porque se siente uno muy mal, o bien se está abatido por ella. La clave está en poder observar la emoción sin dejarse hundir en ella. Eso es lo que permite EMDR. La otra hipótesis es que la técnica activaría el mecanismo de reorganización de la información que tiene lugar durante el sueño. La emoción unida al traumatismo sería así finalmente redirigida.


Los siete métodos de David Servan-Schreiber

1. La coherencia cardiaca. El ritmo cardiaco varía constantemente, lo que es normal porque el cuerpo se adapta a cada momento a los acontecimientos y las emociones. Mediante un ejercicio de respiración parecido al yoga, se puede inducir coherencia en esta variabilidad originalmente caótica. Un estado que sería benéfico no sólo para la salud física (mejor inmunidad, longevidad, salud cardiaca) sino también para la salud moral (mejor gestión del estrés y de las emociones negativas).

2. La integración neuro-emocional por los movimientos oculares (EMDR). Imitando los movimientos de los ojos que tienen lugar espontáneamente durante el sueño, la terapia EMDR permitiría al cerebro digerir rápidamente los residuos de los traumatismos del pasado, de la misma forma que se digieren los acontecimientos del día durante el sueño.

3. La simulación del amanecer. El cerebro emocional es muy sensible a los diferentes ritmos biológicos. Gracias a una lámpara que simula la aparición progresiva del amanecer, es posible despertarse despejado, un tratamiento eficaz para los días nublados, particularmente los de invierno.

4. La acupuntura. Los chinos curan la depresión mediante la acupuntura desde hace 5.000 años. Las técnicas de imaginería moderna demuestram que esta técnica tiene un efecto real sobre el cerebro.

5. Los Omega-3. Más de la mitad del cerebro está constituida por ácidos grasos. Consumir ácidos grasos Omega-3, presentes sobre todo en los aceites de pescado, mejora su funcionamiento y estabiliza el humor.

6. El deporte. El ejercicio físico tiene poderosos efectos sobre los neurotransmisores del cerebro. Según numerosos estudios, el ejercicio es tan efectivo como un antidepresivo.

7. La comunicación emocional. Las relaciones afectivas regulan las emociones y en consecuencia toda la psicología del cuerpo. El amor es una necesidad biológica, como lo es el alimento o la protección contra el frío. Ocuparse de los demás (incluso de un animal) mejora el humor y la respuesta al estrés.


Entrevista publicada originalmente por la revista Cybersciences. Se reproduce con autorización de su autora. Traducción del francés: Eduardo Martínez.

Domingo 10 Octubre 2004
Catherine Dubé

 

La biología de las creencias: cómo la percepción controla la biología

Bruce Lipton, PhD
Profesor Adunto, Life Chiropractic College West, San Lorenzo, California. Los Angeles, EE.UU.

Los recientes avances de la biología celular están anunciando un importante giro evolutivo. Por casi 15 años hemos mantenido la ilusión de que nuestra salud y destino estaban programados en nuestros genes, concepto referido como determinismo genético. Aunque la conciencia de la humanidad esta corrientemente impregnada con la creencia de que el carácter de la vida está predeterminado genéticamente, un enfoque nuevo y radical se está desarrollando en las fronteras de la ciencia.

Los biólogos celulares ahora reconocen que el ambiente (universo externo y fisiología interna), y sobre todo, nuestra percepción del ambiente, controlan directamente la actividad de nuestros genes. La conferencia revisará ampliamente los mecanismos moleculares mediante los cuales el conocimiento ambiental interfiere en la regulación genética y guía la evolución del organismo. La física cuántica detrás de estos mecanismos, provee la comprensión acerca de los canales de comunicación que unen la dualidad mente-cuerpo. El conocimiento acerca de cómo las signos vibratorios y la resonancia tienen impacto en la comunicación molecular, constituye la clave que revela el mecanismo mediante el cual nuestros pensamientos, actitudes y creencias crean las condiciones de nuestro cuerpo y el mundo externo. Este conocimiento puede ser empleado para redefinir activamente nuestro bienestar físico y emocional.


Antecedentes

El conocimiento de las bases filosóficas fundamentales de la medicina convencional (alopática) es relevante ya que aclara por qué y cómo se originó el dogma del determinismo genético. Francis Bacon definió la misión la Ciencia Moderna poco después de la aparición de la Revolución Científica (1543). De acuerdo a esto, el propósito de la ciencia era controlar la naturaleza. Para cumplir con esta meta, los científicos tenían que primero adquirir el conocimiento de lo que "controla" la estructura y función (comportamiento) de un organismo. Los conceptos basados en los principios de la física Newtoniana definieron la aproximación experimental a esta búsqueda. Estos principios estipulan que el Universo es un "mecanismo físico" compuesto por partes (materia) no dándole importancia a la "energía" invisible. Según este punto de vista, todo lo que importa es "materia". En consecuencia, la ciencia moderna esta absorta en el MATERIALISMO.

La forma de entender como un delicado mecanismo sincronizado trabaja, es desarmándolo y analizando todas las "partes" que lo componen. Esta aproximación es denominada REDUCCIONISMO. A través de un análisis de las partes y de como ellas interactúan, se pueden identificar las partes defectuosas en un organismo que funciona mal, las cuales pueden ser reparadas o reemplazadas con "partes" fabricadas (drogas, ingeniería genética, prótesis, etc.). El conocimiento de los mecanismos del cuerpo permitiría a los científicos el DETERMINAR como trabaja un organismo y como "controlar" el organismo alterando sus "partes".

En la primera mitad del siglo que acaba de terminar, los biólogos estuvieron preocupados en seccionar los organismos y estudiar sus células. Posteriormente, las células fueron también fragmentadas y sus "partes" moleculares catalogadas y caracterizadas. Las células están compuestas por cuatro tipos de macromoléculas: Proteínas, Polisacáridos (azúcares), Ácidos Nucleicos (sustancia genética), Lípidos (grasas).

El término PROTEINA significa "elemento primario"(proteios, Gr.) ya que las proteínas son los componentes primarios de todas las plantas y células animales. Un ser humano esta compuesto de ~100.000 proteínas diferentes. Las proteínas son "cadenas" lineales cuyas uniones están compuestas por moléculas de aminoácidos. Cada uno de los 20 diferentes aminoácidos tiene una forma única, por lo tanto cuando están unidos en una cadena, la proteína resultante se pliega en una elaborada "estructura lineal" tridimensional. El patrón de plegamiento de la proteína estará determinado por la secuencia de las uniones de sus aminoácidos. El balance de las cargas electromagnéticas de sus aminoácidos sirve para controlar la forma final de la estructura. La forma única de una estructura proteica es denominada "conformación". De la misma manera que una llave y su cerradura, la estructura de la proteína se complementa con la forma de las moléculas ambientales (lo que incluye otras proteínas). Cuando las proteínas interactúan con las moléculas ambientales complementarias, ellas se ensamblan en estructuras complejas (de la misma manera que los mecanismos se engranan para hacer un reloj).

Cuando la proteína se acopla químicamente con otras moléculas, cambia la distribución de las cargas electromagnéticas en la proteína. Los cambios en la "carga" cambian la forma de la proteína. Por lo tanto, cuando se acopla con químicos, la proteína modificará su forma, de una conformación a otra. Una proteína genera "movimiento" cuando cambia su forma. El movimiento de la proteína puede aprovecharse para realizar un "trabajo". Un grupos de proteínas interactuantes que trabajan juntas para llevar a cabo una función específica son denominadas "vías". Las actividades de vías específicas de las proteínas proveen lo necesario para la digestión, excreción, respiración, reproducción y otras funciones fisiológicas usadas por los organismos vivientes.

Las proteínas suministran lo necesario para las funciones y estructuras del organismo, pero acciones proteicas al azar, no pueden proporcionar lo necesario para la vida. Es así que los científicos necesitan identificar el mecanismo que "integra" las funciones de la proteína que permiten los comportamientos complejos. Esta investigación estuvo unida al hecho de que las proteínas son lábiles (opuesto a estables). Como las partes de un carro, las proteínas se "gastan" cuando son usadas. Si una proteína individual en una vía se gasta y no es reemplazada, entonces la acción de esa vía, se detendrá. Para retomar la función, la proteína debe ser reemplazada. En consecuencia, se pensó que las funciones del comportamiento eran controladas "regulando" la presencia o ausencia de proteínas que integran las vías. La fuente de reemplazo de las partes proteicas esta relacionada a factores de "memoria" que proveen la herencia…. la transmisión de un "cáracter".

La búsqueda de factores hereditarios que controlaban la síntesis de proteínas condujeron al ácido desoxiribonucléico (ADN). En 1953, Watson y Crick revelaron el misterio del "código genético", el cual demostró como el ADN servía como "heliograma" molecular que definía la secuencia de aminoácidos comprendidos en una proteína. El heliograma del ADN para cada proteína es referido como un GEN. Dado que las proteínas definen el carácter de un organismo y las estructuras de las proteínas son codificadas por el ADN, los biólogos establecieron el dogma conocido como la Primacía del ADN. En este contexto, Primacía significa "primer nivel de control". Se concluyó que el ADN "controla" la estructura y comportamiento de los organismos vivientes. Dado que el ADN "determina" el carácter de un organismo, entonces es apropiado reconocer el concepto de Determinismo Genético, y la idea de que la estructura y comportamiento de un organismo está definida por sus genes. La filosofía materialista-reduccionista-determinista de la ciencia condujo al Proyecto del Genoma Humano, el programa multibillionario para mapear todos los genes. Una vez que este se cumpla, se asume que nosotros podemos usar ese conocimiento para reparar o reemplazar genes "defectuosos", y en el proceso, realizar la misión de la Ciencia de controlar la expresión de un organismo.

Desde 1953, los biólogos han asumido que el DNA "controla" la vida. En los animales multicelulares, el órgano que "controla" la vida es conocido como el cerebro. Ya que se presume que los genes controlan la vida celular y que los genes están contenidos en el núcleo de la célula, se esperaría que el núcleo fuera el "cerebro" de la célula.Disipando el mito de los genes.

Si en cualquier organismo se remueve el cerebro, la consecuencia necesaria e inmediata de esa acción es la muerte del organismo. La remoción del núcleo de la célula, referido como enucleación, sería equivalente a remover el cerebro de la célula. Si bien la enucleación resultaría en la muerte inmediata de la célula, las células enucleadas pueden continuar sobreviviendo y exhibiendo un control "regulado" de sus procesos biológicos. De hecho, las células pueden vivir por dos o más meses sin un núcleo. ¡Evidentemente, la asunción de que los genes "controlan" el comportamiento celular es incorrecta!

Tal como lo ha descrito Nijhout, los genes no son "autoemergentes", lo que significa que lo genes no pueden activarse o desactivarse. Si los genes no pueden controlar su propia expresión, ¿como pueden ellos controlar el comportamiento de la célula? Nijhout, enfatiza que los genes son regulados por "señales ambientales", En consecuencia, es el ambiente el que controla la expresión genética. ¡En vez de apoyar la Primacía del ADN, tendríamos que reconocer la Primacía del ambiente!. Las células "leen" su ambiente, analizan la información y luego seleccionan el programa de comportamiento adecuado para mantener su supervivencia. El hecho de que los datos sean integrados, procesados y usados para dar una respuesta conductual calculada enfatiza la existencia de un equivalente al "cerebro" en la célula. ¿Dónde esta el cerebro de la célula? La respuesta se encuentra en las bacterias, los organismos más primitivos de la Tierra. Los procesos y funciones de esta forma de vida unicelular, están altamente integrados, en consecuencia deben tener un equivalente de cerebro. Citológicamente, estos organismos no contienen ninguna organela (diminutivo de órgano), tales como núcleo, mitocondrias, cuerpos de Golgi y otros La única estructura organizada de estas formas vivientes primitivas es su "membrana celular", también conocida como su plasmalema. Alguna vez se pensó que la única función de la membrana celular era mantener el citoplasma unido y de hecho, suministrar lo necesario para los sistemas digestivo, respiratorio y tegumentario (piel) de la bacteria, hoy sin embargo, también se sabe que sirve como el cerebro de la célula.

La membrana celular esta compuesta primariamente de "fosfolípidos" y proteínas. Los fosfólipidos que se parecen a unas chupetas con dos "palitos", están ordenados en una doble capa cristalina. La membrana se parece a un sandwich de pan con mantequilla, donde los lípidos con forma de "palitos", forman la cubierta central de mantequilla. La doble cubierta de fosfolípidos forma una barrera similar a la piel y separa el ambiente externo del citoplasma interno. Insertadas en la membrana están las proteínas especiales, denominadas Proteínas Integrales de la Membrana (PIM). Las PIM parecen aceitunas en el sándwich de pan y mantequilla. Hay dos clases de PIM: RECEPTORES Y EFECTORES. Los receptores son los órganos "sensoriales" de la célula, los equivalentes a los sentidos del cuerpo. Cuando un receptor reconoce y se vincula a una señal, este responde cambiando su conformación. La biología convencional estipula que los receptores solo responden a la "materia" (moléculas), una creencia consistente con el punto de vista Newtoniano del Universo, como una "maquina de materia".

La investigación contemporánea de la célula, ha transcendido la física Newtoniana y está ahora firmemente basada en un universo creado de energía tal como lo define la física cuántica. Esta nueva física enfatiza la energía sobre el materialismo, sustituye al reduccionismo por el holismo, y reconoce la incertidumbre en lugar del determinismo. En consecuencia, ahora reconocemos que los receptores responden a señales de energía, así como a señales moleculares.

La medicina convencional ha ignorado consistentemente las investigaciones publicadas en sus principales revistas científicas, investigaciones que revelan claramente la influencia que tienen los campos electromagnéticos en la fisiología celular. Se ha demostrado que los campos electromagnéticos pulsantes regulan virtualmente cada función de la célula, incluyendo la síntesis del ADN, la síntesis de ARN, la síntesis de proteínas, la división celular, la diferenciación celular, la morfogénesis y la regulación neuroendocrina. Estos conocimientos son relevantes porque ellos reconocen que el conocimiento biológico puede ser controlado por fuerzas de energía "invisibles" las cuales incluyen los pensamientos.

El receptor de proteínas cuando es activado por su señal complementaria cambia su conformación, de manera que es capaz de acoplarse a una proteína efectora específica. Las proteínas efectoras se encargan de los comportamientos celulares. Las proteínas efectoras pueden ser enzimas, elementos del citoesqueleto (equivalentes celulares de músculo y hueso) o transportadores (proteínas que transportan electrones, protones, iones y otras moléculas específicas a través de la membrana. Generalmente las proteínas efectoras son inactivas en su conformación en reposo. Sin embargo, cuando el receptor se une a la proteína efectora, hace que el efector cambie su propia conformación de una forma inactiva a una forma activa. Así es como una señal ambiental activa el comportamiento de la célula. La actividad de las PIM efectoras generalmente regula los comportamientos de las vías de las proteínas citoplasmáticas, como las asociadas con la digestión, excreción y el movimiento celular. Si las proteínas funcionales específicas no están ya presentes en la célula, la PIM efectora activada envía una señal al núcleo y desencadena los programas de genes requeridos.

Las PIM receptoras "ven" o están "enteradas" de su ambiente y las PIM efectoras crean respuestas físicas que traducen las señales ambientales en un comportamiento biológico apropiado. El complejo de PIM controla el comportamiento y a través de su efecto sobre las proteínas regulatorias, estas PIM también controlan la expresión de los genes. El complejo PIM provee a la célula del "conocimiento del ambiente mediante sensaciones físicas", lo que según la definición del diccionario representa la percepción. Cada complejo proteíco receptor- efector constituye una "unidad de percepción".

Una definición bioquímica de la membrana celular dice lo siguiente: la membrana es un cristal liquido (organización de fosfolípidos), semiconductor (las únicas cosas que puede cruzar la barrera de la membrana son aquellas traídas por las PIM), con puertas (receptor PIM) y canales (efector PIM). Esta definición es la misma que es usada para definir un chip de una computadora. Estudios recientes han verificado que la membrana celular es de hecho el HOMOLOGO orgánico de un chip de silicón.

Tomado en este contexto, la célula es un microprocesador que se auto potencia. Podemos decir en una forma muy simple que la célula es un computador orgánico. La operación de la célula puede ser fácilmente entendida comparando su homología con la de la computadora: el CPU (mecanismo de procesación de la información) es la membrana celular, el tablero (entrada de datos) son los receptores de la membrana, el disco (memoria) es el núcleo, la pantalla (salida de datos) el estado físico de la célula. El complejo PIM efector-receptor, las unidades de percepción, son equivalentes a los BITS de la computadora.

Cuando nuevas "señales" , por lo tanto no reconocidas, entran del ambiente, la célula crea nuevas unidades de percepción para responder a ellas. Las nuevas unidades de percepción requieren "nuevos " genes para las PIM. La habilidad de la célula para hacer nuevos receptores PMI y responder a la nueva señal con una respuesta apropiada orientada a la supervivencia (comportamiento), es la base de la evolución. Las células "aprenden" creando nuevos receptores y los integran con proteínas efectoras específicas. La memoria celular esta representada por los "nuevos" genes que codifican para esas proteínas. Este proceso capacita a los organismos para sobrevivir incluso en ambientes cambiantes.

El mecanismo de aprendizaje/evolución es empleado por el sistema inmune. Para las células inmunes (linfocitos-T), los ANTIGENOS invasivos (ej., virus, bacterias, toxinas, etc.) representan "nuevas" señales ambientales. Los linfocitos-T crean proteínas, los anticuerpos, los cuales complementan y unen los antígenos. Los anticuerpos son "receptores" ya que reconocen la señal del antígeno. La estructura de un anticuerpo está codificada en los genes (ADN). Haciendo nuevos anticuerpos, la célula "crea" nuevos genes.

La toma de conciencia del ambiente por parte de la célula está reflejado en su población de receptores. En los organismos unicelulares (bacterias, protozoarios y algas), los receptores de la célula responden a las señales ambientales relacionadas con la supervivencia. Estas señales incluyen elementos del ambiente físico (luz, gravedad, temperatura, sales minerales, etc.), alimentos (nutrientes, otros organismos), y agentes que amenazan la vida (toxinas, parásitos, depredadores, etc.).

En los organismos pluricelulares, las células desarrollan receptores adicionales requeridos para la identidad de la "comunidad" y para la integración. Los receptores de integración responden a las señales de la información (hormonas, factores de crecimiento), usados para coordinar las funciones en las comunidades celulares. Un grupo especial de receptores confiere identidad de forma que los miembros de la comunidad celular pueden responder colectivamente a un comando "central". Los receptores de identidad son referidos como "auto receptores" , o receptores de histocompatibilidad. Los autoreceptores son usados por el sistema inmune para distinguir el "auto" de los organismos invasores. Los órganos o tejidos no pueden ser intercambiados a menos de que ellos lleven los mismos autoreceptores que el recipiente.

Cuando una unidad de percepción reconoce una señal ambiental esta activará una función celular. Aunque hay miles de funciones conductuales expresadas por una célula, todos los comportamientos puedes ser clasificados como respuestas de crecimiento o de protección. Las células se mueven hacia señales de crecimiento y lejos de estímulos que atentan contra la vida (respuesta de protección). Como una célula no puede moverse hacia delante y hacia atrás al mismo tiempo, por lo tanto no puede estar en crecimiento y en protección al mismo tiempo. A nivel celular, el crecimiento y la protección son comportamientos mutuamente exclusivos. Esto es verdad para las células humanas. Si nuestros tejidos y órganos perciben una necesidad de protección, ellos comprometerán su comportamiento de crecimiento. La protección crónica conduce a un desorden del tejido y de su función.

¿ Qué pasa si una célula experimenta un ambiente estresante pero no tiene un programa genético (comportamiento) para enfrentar el estrés?

Actualmente se acepta que las células pueden "reescribir" programas genéticos en un esfuerzo para superar la condición estresante. Estos cambios en el ADN son las mutaciones. Hasta hace poco, se pensó que las mutaciones eran al azar, significando que el resultado de la célula no podía ser dirigido. Actualmente se acepta que los estímulos ambientales pueden inducir mutaciones "adaptativas" que capacitan a una célula a alterar específicamente sus genes. Es mas, tales mutaciones pueden ser mediadas por la percepción que tiene un organismo de su ambiente. Por ejemplo, si un organismo "percibe un estrés que realmente no existe, la percepción errónea puede cambiar los genes para acomodar la "creencia".

En conclusión:

La estructura de nuestro cuerpo está definida por nuestras proteínas. Las proteínas representan complementos físicos del ambiente. En consecuencia, nuestros cuerpos son complementos físicos de nuestro ambiente. Las unidades de PIM de percepción en la membrana celular permiten el conocimiento del ambiente. La recepción de las señales ambientales cambian las conformaciones proteicas. El "movimiento" generado por los cambios en la forma de las proteínas es aprovechado por la célula para realizar el trabajo. La vida es el resultado de los movimientos de las proteínas los cuales son traducidos como "comportamientos". Las células responden a la percepción activando sus programas de comportamientos de crecimiento o de protección. Si las proteínas de comportamiento necesarias no están presentes en el citoplasma, las unidades PIM pueden activar la expresión de genes apropiados en el núcleo de la célula.

La percepción se ubica entre el ambiente y la expresión de la célula. Si nuestras percepciones son precisas, el comportamiento resultante será de mejoría de la vida. Si operamos desde las percepciones erróneas, nuestro comportamiento será inapropiado y perjudicará nuestra vitalidad comprometiendo nuestra salud. VOLVER