Geocromoterapia 8

 

 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Geocromoterapia 1 Geocromoterapia 2 Geocromoterapia 3 Geocromoterapia 4 Geocromoterapia 5 Geocromoterapia 6

© Marta Povo
http://www.geocromoterapia.com

EL SER HUMANO INTEGRADO

Se supone que para integrar, antes se debe separar y analizar. Es vano el intento de integrar o unificar algo sin conocer cuáles son los componentes o partes del nuevo producto. Es justamente después de observar, analizar, reflexionar, explorar y correlacionar, cuando finalmente podemos integrar y crear algo nuevo y cohesionado. En el hombre ocurre exactamente lo mismo. No podemos pretender ser más íntegros, más integrales e inclusivos, sin antes conocer todos nuestros componentes. El trabajo de autoconocimiento es la clave del desarrollo anímico.
Y existen componentes de muy distinta índole en nuestro ser, por tanto no es fácil ni rápido ese conocimiento de uno mismo, ese análisis de quién somos, o de cómo somos, y saber qué cantidad de factores diversos se barajan en nosotros simultáneamente. Son muchos ya los libros que llevo escritos sobre los componentes energéticos del ser humano, y sobre todos los factores que modifican esas realidades no sólo energéticas, sino biológicas, psicológicas y anímicas del ser. El lector puede acudir a esos libros para un análisis más minucioso de los múltiples componentes que intervienen en nosotros. Sin embargo podemos decir sintéticamente que el ser humano es un 'todo' que vibra en varias frecuencias, unas más lentas y unas más rápidas, unas más densas y otras más ligeras, unas más visibles y otras menos visibles.
No obstante, todas esas frecuencias, realidades o planos existenciales del ser, son constatables. Ni uno solo de nosotros piensa que solamente es un cuerpo, que necesita comer, un techo y dinero. La materia es evidente que no es lo único de nuestra vida. Todos experimentamos emociones, instintos, deseos, sentimientos, ideas, creencias, ilusiones, y algunos constatan también a diario que, más allá de eso, también experimentan intuiciones, visiones, certezas, anhelos, comunicaciones poco usuales y otras realidades anímicas y espirituales, es decir, somos seres que poseemos una vida interior, a veces muy rica, y que vivimos un plano anímico que 'también' influye en nuestra vida terrenal. A veces influye mucho, y eso lo constato a diario por mi propia experiencia vital.
El ser humano está compuesto de muchas substancias y vive distintas realidades paralelas. En el campo de la salud, en el que yo trabajo diariamente, se puede también constatar que una anomalía, el motivo de consulta de un paciente, es siempre una alteración en distintos planos simultáneos de su ser, aunque él mismo solo se identifique con uno, o dos. Hay mecanismos de densificación energética muy claros y de alteraciones psico-somáticas, pero también a veces se observa y se constata que existen en nuestra salud mecanismos somato-psíquicos.
Una simple intoxicación, por ejemplo, ya sea por alimento, por radiación o por una influencia ajena, siempre altera y ensucia la calidad energética de los meridianos y los chakras. A su vez, esto implica que la mente del intoxicado no está tan clara y creativa; sus emociones, su reactividad, sus palabras, sus actos se desequilibran y pierden fuerza o coherencia, y eso acaba afectando a sus relaciones humanas. Además no es feliz, todo ese desorden le afecta al alma, se siente fuera de sí, lejos de su espíritu. Acabamos de constatar simplemente que el plano orgánico ha afectado al etérico, éste al psicoemocional, éste al relacional o social, y finalmente todo afecta al alma que se queda como estancada o sin poder avanzar.
No existe nada inconexo, absolutamente nada. Estamos y somos un Campo Unificado, que además tiene relación directa con nuestra conciencia. Esa interrelación hace que cualquier experiencia que vivamos esté pasando por varios planos existenciales de nuestro ser simultáneamente. Y en cada plano o sustrato queda registrada la experiencia; todo queda impreso y gravado en cada plano existencial. El cuerpo tiene recuerdos, el campo emocional también; desde luego éste registra muchas vivencias desde la misma concepción, no sólo desde que nacemos. El plano mental también tiene recuerdos e impresiones, y naturalmente el plano anímico también tiene memorias y registros, al parecer incluso de otras vidas.
Tendríamos que comenzar a entender la Conciencia como el sustrato de nuestro ser, capaz de registrar experiencias, de almacenar los estadios que vamos integrando, pero también de la capacidad de codificar, de procesar y de transformar esos datos. Como más experiencias uno codifica y procesa, más fácil nos resulta procesar la siguiente.
Es como si haciendo una sinapsis e interrelación entre todos esos datos se produjera una amplificación del Ser; se produce primero una acumulación de enseñanza y luego una sutilización, una ligereza y una luminosidad en todo aquello que vivimos y experimentamos mientras vivimos en este espacio-tiempo de la Tierra. En realidad los místicos de todos los tiempos a eso le llaman simplemente luz, como un sinónimo de sabiduría, pero esa 'luz que va adquiriendo la conciencia del ser' en realidad es una carga de información procesada.
Cuando hablamos del 'desarrollo de la conciencia' sería lo mismo que decir: la activación de esa capacidad que tenemos los hombres de conocernos, de vivir en plenitud, interna y externa, y de ascender. Todo ese proceso perfectivo o de acumulación de la información procesada, es en realidad la 'conciencia'. Sin embargo, el 'espíritu' humano no es lo mismo que la conciencia, como exploraremos en otro momento y en otro contexto.

© Marta Povo, 2005
http://www.geocromoterapia.com/esarticu.html#articulos

VOLVER