
1. ¿Quién fue el Dr. Edward Bach?
El Dr. Bach (1886-1936) fue médico y homeópata, y dedicó su vida a la búsqueda de los métodos más puros de curación.
Fue un médico muy avanzado para su tiempo. En su corta carrera, evolucionó desde la medicina tradicional hasta desarrollar una forma natural de medicina para tratar la salud emocional y espiritual.
Nació en Birmingham (Inglaterra), fue un niño intuitivo y sensible, con un gran amor por la naturaleza. Trabajó en la fábrica de su padre para pagarse los estudios de medicina. Se graduó en el University College Hospital de Londres en 1.912. Fue nombrado oficial médico de urgencias en 1.913, y ese mismo año Cirujano de Urgencias residente en el National Temperance Hospital. Luego estableció con éxito su propio consultorio.
Desde muy joven, el Dr. Bach se dio cuenta de que la personalidad y las actitudes de las personas influyen sobre su salud. Llegó a la conclusión de que la personalidad es más importante que los síntomas, y debe tenerse en cuenta en el tratamiento médico.
Creyendo que el tratamiento eficaz implicaba tratar las causas de la enfermedad, enfocó su interés hacia la inmunología, y se hizo Bacteriólogo Adjunto en el Univesity College Hospital.
Su salud nunca fue muy robusta, trabajó hasta ponerse enfermo y en 1.917 se creyó que moriría. Su determinación de terminar su obra lo condujo a la recuperación, influenciado por la creencia de que lo esencial es que cada uno siga su verdadera vocación para alcanzar la salud espiritual y mental.
Desde 1.919-1.922 trabajó como médico patólogo y bacteriólogo en el Hospital Homeopático de Londres. Allí descubrió que Hahnemann, fundador de la homeopatía, había reconocido, 150 años atrás, la importancia de la personalidad en la enfermedad.
En su poco tiempo libre, continuaba buscando métodos de curación más puros y sencillos, posiblemente a base de plantas.

En 1.928 visitó Gales y encontró dos plantas, Mimulus e Impatiens, las utilizó según la personalidad de sus pacientes, con resultados inmediatos y exitosos. Ese mismo año agregó otra planta, Clematis. Estos tres remedios representaron el inicio del desarrollo de un sistema de medicina completamente nuevo.
En 1.930, con 43 años, el Dr. Bach cerró su laboratorio y su consultorio y se fue a Gales para buscar más remedios en la naturaleza. Una mañana temprano, atravesando un campo lleno de rocío, se le ocurrió que cada gota de rocío, calentada por el sol, adquiría las propiedades curativas de la planta donde se encontraba. Esto lo llevó a desarrollar un método para preparar los remedios utilizando agua pura.

Ese mismo año publicó el libro Cúrese usted mismo, con el mensaje de que la enfermedad es el resultado de estar en desarmonía con el propósito espiritual. Se publicó en 1.931 y continúa publicándose desde entonces.
El Dr.Bach continuó descubriendo nuevos remedios y atentiendo con éxito a sus pacientes. Trabajaba y daba conferencias, a la vez que entrenaba a sus asistentes, para que pudieran continuar su trabajo. Una vez que hubo desarrollado los 38 remedios, supo que no hacían falta más, ya que cubrían todos los estados negativos mentales que provocan la enfermedad.

En noviembre de 1.936 murió mientras dormía, contento de haber completado su misión. Entregó la responsabilidad de continuar su labor a sus amigos y colegas, a quienes había formado. También pidió que en su hogar quedara la fuente de sus descubrimientos, el Centro Bach de Mount Vernon. Allí se siguen preparando los remedios, según sus indicaciones.

2. El sistema floral de Bach
"La salud es nuestra herencia, nuestro derecho. Es la unión plena y completa entre el alma, la mente y el cuerpo, y esto no es un ideal lejano, difícil de alcanzar, sino uno tan fácil y natural que muchos de nosotros lo pasamos por alto". Dr. Edward Bach.
El Dr. Bach descubrió los 38 remedios, cada uno para un estado emocional y mental específico, además de una combinación de cinco de las flores, diseñada para situaciones difíciles y apremiantes, que él llamó el Rescue Remedy (Remedio de Rescate).
Actualmente, estos remedios suaves y seguros son utilizados en todo el mundo por la gente a nivel particular, por médicos y profesionales del sector de la medicina complementaria, psicoterapeutas, consejeros, dentistas, veterinarios y sanadores. Durante muchos años, en el Centro Bach se han recibido miles de testimonios de pacientes y profesionales confirmando su eficacia.

3. ¿Para qué se utilizan las flores?
Las Flores de Bach, como otras formas de medicina natural, actúan tratando al individuo, no a la enfermedad ni a los síntomas de la enfermedad. Trabajan específicamente sobre la condición emocional de la persona. Así, dos individuos con el mismo problema, por ejemplo artritis, pueden beneficiarse con dos remedios totalmente diferentes. Uno puede estar resignado a la enfermedad, mientras otro puede ponerse impaciente, por lo tanto, los remedios adecuados en cada caso serán distintos.
El objetivo de los remedios es apoyar la lucha del paciente contra su enfermedad corrigiendo la depresión, ansiedad, trauma y otros factores emocionales que se creen, impiden la curación física. También se pueden utilizar de modo preventivo en momentos de ansiedad y estrés. Son muy beneficiosos para corregir todo tipo de situaciones emocionales y mentales negativas (soledad, separación, preocupación excesiva, insomnio, tensión nerviosa, falta de concentración, memoria, miedos, fobias, etc.).

El efecto de los remedios no es, de hecho, suprimir actitudes negativas sino transformarlas en positivas, estimulando el propio potencial de cada uno por la auto-curación y liberando la parte física para que pueda combatir plenamente la enfermedad y el estrés.
Las personas no tienen que estar físicamente enfermas para utilizar los remedios. Muchos de nosotros atravesamos momentos de dificultad y fatiga cuando nos invade la negatividad, en esos momentos los remedios son de un valor inestimable para recuperar el equilibrio antes de que aparezcan los síntomas.

4. ¿Quiénes pueden tomar las flores?
Los remedios son completamente seguros, no tienen ningún tipo de efectos secundarios y no son adictivos. Son suaves en su acción y se pueden tomar con seguridad por personas de todas las edades desde los recién nacidos hasta los ancianos. También son beneficiosos para los animales y las plantas.

Pueden tomarse solos o conjuntamente con otros tratamientos, no entran en conflicto con otra medicación incluyendo los remedios homeopáticos.
Es importante tener en cuenta que estos remedios no pretenden reemplazar al tratamiento médico, en caso de que los síntomas persistan, se recomienda consultar al médico.

Bibliografía
La obra del Dr. Edward Bach, Wigmore publications, Londres, 1997
