Enfermedad es desarmonía.
En la verdadera curación no tiene ningún significado la naturaleza ni el nombre de la enfermedad física. La enfermedad del cuerpo, en sí misma, no es otra cosa más que el resultado de la desarmonía entre el alma y el espíritu. Representa sólo un síntoma de la verdadera causa y, dado que la misma causa se manifiesta de manera diferente casi en cada uno de nosotros, debemos intentar apartar la causa, desapareciendo automáticamente las consecuencias, cualesquiera que éstas fueran. Esto lo podemos entender todavía mejor de manos del suicidio. El suicidio no ocurre por sí mismo. Algunas personas se cuelgan desde una gran altura; otros toman veneno, pero detrás de cualquier manifestación del suicidio se esconde la desesperación. Si podemos ayudar a esas personas que piensan en el suicidio a superar su desesperación y a que encuentren alguien o algo por lo que vivir, entonces están curadas para largo plazo. Si lo único que hacemos es retirarles el veneno, entonces únicamente los habremos salvado temporalmente. Más tarde intentarán, de nuevo y en cualquier momento, suicidarse.
Durante demasiado tiempo hemos culpado a los agentes patógenos, resistentes a la alimentación y los hemos considerado como las causas de las enfermedades. Pero algunos de nosotros somos inmunes a epidemias de gripe, otras aman ese frescor que trae el viento frío, y otros muchos pueden comer queso y tomarse por la noche un café sin ponerse enfermos. Sólo cuando permitimos que la duda y la depresión, la indecisión o el miedo crezca en nosotros, somos susceptibles ante las influencias externas. Por lo tanto, la verdadera causa que se esconde tras la enfermedad es el estado del paciente y no su constitución física.
Cada enfermedad, sea todo lo grave que se quiera, puede ser curada siempre que se recupere la felicidad del paciente y éste desarrolle el deseo de retomar la obra de su vida. Con frecuencia se necesita para ello una transformació n mínima en su estilo de vida, cualquier idea fija insignificante que le hace intolerante frente a los demás, cualquier responsabilidad falsa que le esclaviza cuando podría hacer algo bueno. Existen siete maravillosos estadios en la curación de la enfermedad y son los siguientes: Paz. Esperanza. Alegría. Confianza. Certeza. Sabiduría. Amor.
E.Bach -. Remedios florales
TRANSFORMAR LA ENFERMEDAD Y EL SUFRIMIENTO
La rendición es aceptación interna y sin reservas de lo que es. Estamos hablando de tu vida —de este instante—, no de las condiciones o circunstancias de tu vida, no de lo que yo llamo tu situación de vida.
La enfermedad es parte de tu situación de vida y, como tal, tiene un pasado y un futuro. Pero el pasado y el futuro formarán un continuo ininterrumpido, a menos que actives el poder redentor del ahora mediante tu presencia consciente. Como sabes, bajo los diversos estados que conforman tu situación de vida, que existen en el tiempo, hay algo más profundo y esencial: tu Vida, tu Ser en el ahora intemporal.
Como en el ahora no hay problemas, tampoco hay enfermedades. Creyendo en la etiqueta que alguien adhiere a tu malestar, le das fuerza, prolongas la enfermedad y creas una realidad aparentemente sólida de lo que sólo era un desequilibrio temporal. Le das realidad y solidez, y una continuidad en el tiempo que antes no tenía.
CENTRÁNDOTE EN ESTE INSTANTE y evitando etiquetar la enfermedad mentalmente, ésta queda reducida a uno o varios de los siguientes factores: dolor físico, debilidad, incomodidad o incapacidad. Y eso es a lo que te rindes ahora, y no a la idea de que estás «enfermo».
Permite que el sufrimiento te obligue a estar en el momento presente, en un estado de intensa presencia consciente. Usa la enfermedad para iluminarte.
La rendición no transforma lo que es, al menos no directamente. La rendición te transforma a ti. Cuando tú te transformas, todo tu mundo se transforma, porque el mundo sólo es un reflejo.
La enfermedad no es un problema. Mientras la mente egotista tenga el control, el problema eres tú.
CUANDO ESTÉS ENFERMO O INCAPACITADO, no te sientas fracasado, no te sientas culpable. No culpes a la vida por haberte tratado injustamente, pero tampoco te culpes a ti mismo. Todo eso son resistencias.
Si tienes una enfermedad grave, úsala para iluminarte. Cualquier cosa «mala» que te pase en la vida, úsala para iluminarte.
Retira tiempo de la enfermedad. No le des ningún pasado ni ningún futuro. Deja que te obligue a estar intensamente presente en la conciencia del momento y observa qué ocurre.
Conviértete en un alquimista: transmuta el metal inferior en oro, el sufrimiento en conciencia, el desastre en iluminación.
¿Estás muy enfermo y te sientes enfadado por lo que acabo de decir? Entonces está claro que te has identificado con la enfermedad y que ahora estás protegiendo tu identidad, además de proteger la enfermedad.
La condición que denominamos «enfermedad» no tiene nada que ver con tu ser real.
Cuando te ocurra un desastre o algo vaya muy «mal» —enfermedades, incapacidad, pérdida del hogar, de la fortuna o de la identidad social, la ruptura de una relación íntima, la muerte o el sufrimiento de un ser querido, o la inminencia de tu propia muerte— has de saber que esa situación también tiene otro aspecto y que estás a solo un paso de algo increíble: una transmutación alquímica completa del metal inferior del dolor y el sufrimiento en oro. Ese paso se llama rendición.
No quiero decir que te sentirás feliz en esa situación. No será así. Pero el miedo y la pena se transmutarán en una paz interna y una serenidad que vienen de un lugar muy profundo: del No Manifestado mismo. Es la «paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento» . Comparada con ella, la felicidad es algo bastante superficial.
Junto con esta paz radiante llega la comprensión —no a nivel mental, sino al nivel profundo del Ser— de que eres indestructible, inmortal. No se trata de una creencia. Es una certeza absoluta que no necesita pruebas externas ni comprobaciones ulteriores.
LA TRANSFORMACIÓN DEL SUFRIMIENTO EN PAZ
En algunas situaciones extremas puede que te resulte imposible aceptar el ahora. Pero la rendición siempre te ofrece una segunda oportunidad.
TU PRIMERA OPORTUNIDAD CONSISTE EN RENDIRTE cada momento a la realidad de ese momento. Sabiendo que lo que es no puede deshacerse —porque ya es—, dices sí a lo que es o aceptas lo que no es.
Entonces haces lo que tienes que hacer, lo que la situación requiera.
Si te mantienes en este estado de aceptación, no crearás más negatividad, ni más sufrimiento, ni más infelicidad. Vives en un estado de no-resistencia, en un estado de gracia y ligereza, libre de luchas.
Cuando no eres capaz de hacerlo así, cuando pierdes esta primera oportunidad, bien porque no eres capaz de generar suficiente presencia consciente para impedir que surja algún patrón de resistencia habitual, o bien porque la situación es tan extrema que te resulta absolutamente inaceptable, entonces estarás generando dolor, sufrimiento de algún tipo.
Podría parecer que la situación está creando el sufrimiento, pero en último término no es así: la responsable es tu resistencia.
ÉSTA ES TU SEGUNDA OPORTUNIDAD DE RENDIRTE: si no puedes aceptar lo de fuera, entonces acepta lo de dentro. Si no puedes aceptar la situación externa, acepta la situación interna.
Esto significa: no te resistas al dolor. Permítelo. Ríndete al dolor, a la desesperación, al miedo, a la soledad o a cualquier forma que adopte el sufrimiento. Obsérvalo sin etiquetarlo mentalmente. Abrázalo.
A continuación observa cómo el milagro de la rendición transmuta el sufrimiento profundo en paz profunda. Ésta es tu crucifixión. Deja que se convierta también en tu resurrección y ascensión.
Cuando sientas un dolor profundo, toda charla sobre la rendición probablemente te parecerá intrascendente y sin sentido. Si sientes un dolor profundo, lo más probable es que te surja un fuerte impulso de escapar de él, no de rendirte a él. No quieres sentir lo que sientes. ¿Qué podría ser más normal? Pero no hay escapatoria, no hay salida.
Puede que haya seudoescapes: el trabajo, la bebida, las drogas, enfadarte, proyectar el dolor..., pero no te liberan del dolor. La intensidad del sufrimiento no disminuye cuando lo haces inconsciente. Cuando niegas el dolor emocional, lo que haces o piensas, e incluso tus relaciones, todo queda contaminado por él. Lo emites, por así decirlo, pues es la energía que emana de ti, y los demás lo notarán subliminalmente.
Si son inconscientes, puede que se sientan obligados a atacarte o herirte de algún modo, o puede que tú les hieras al proyectar inconscientemente tu dolor. Atraes y manifiestas lo que corresponde a tu estado interno.
CUANDO NO HAY ESCAPATORIA, EXISTE UN CAMINO QUE PERMITE ATRAVESAR EL DOLOR; por tanto, no te alejes de él. Afróntalo. Siéntelo plenamente. Siéntelo, ¡no pienses en él! Exprésalo si es necesario, pero no crees un guión mental con el dolor. Pon toda tu atención en lo que sientes, no en la persona, evento o situación que parece causarlo.
No dejes que la mente use el dolor para crearse con él una identidad de víctima. Compadecerte de ti mismo y contar tu historia a los demás te mantendrá atrapado en el sufrimiento.
Como es imposible huir del sentimiento, la única posibilidad de cambio es entrar en él; si no lo haces, no cambiará nada.
Por tanto, concede toda la atención a lo que sientes y evita etiquetarlo mentalmente. Al entrar en el sentimiento, mantente intensamente alerta. Puede que al principio parezca un lugar oscuro y terrorífico, pero cuando sientas el impulso de huir de él, obsérvalo sin hacer nada. Continúa manteniendo la atención en el dolor, sigue sintiendo la pena, el miedo, el pavor, la soledad..., lo que estés sintiendo.
Mantente alerta, sigue estando presente, presente con todo tu ser, con cada célula de tu cuerpo. Al hacerlo, estás llevando una luz a esa oscuridad: ésa es la llama de tu conciencia.
Llegado a esta etapa, no hace falta que te preocupes de la rendición. Ya ha ocurrido. ¿Cómo? Plena atención es plena aceptación, es rendición. Dando a lo que sientes toda tu atención, usas el poder del ahora, que es el poder de tu presencia.
Este poder no permite que sobrevivan resistencias ocultas. La presencia erradica el tiempo, y sin tiempo no pueden sobrevivir el sufrimiento y la negatividad.
LA ACEPTACIÓN DEL SUFRIMIENTO es un viaje hacia la muerte. Afrontar el dolor profundo, dejarlo ser, poner tu atención en él, es entrar en la muerte conscientemente. Cuando hayas muerto esa muerte, te darás cuenta de que no hay muerte y no hay nada que temer. Sólo muere el ego.
Imagina un rayo de sol que ha olvidado que es parte inseparable del Sol y se engaña creyendo que tiene que luchar por sobrevivir, construirse una identidad diferente a la del Sol y aferrarse a ella. ¿No sería la muerte de esa ilusión increíblemente liberadora?
¿QUIERES TENER UNA MUERTE FÁCIL? ¿Prefieres morir sin dolor, sin agonía? Entonces muere al pasado a cada instante, y deja que la luz de tu presencia retire el viejo yo pesado y ligado al tiempo que pensabas que eras «tú».

EL CAMINO DE LA CRUZ.
LA ILUMINACIÓN MEDIANTE EL SUFRIMIENTO
El camino de la cruz es el antiguo camino hacia la iluminación y, hasta hace poco, era el único existente. Pero no lo descartes ni menosprecies su eficacia, porque todavía funciona.
El camino de la cruz requiere una inversión completa. Significa que la peor cosa de tu vida, tu cruz, se convierte en lo mejor que te ha ocurrido, porque te obliga a rendirte, a «morir», te fuerza a convertirte en nada, a ser como Dios, porque también Dios es una no-cosa, una nada.
La iluminación mediante el sufrimiento —el camino de la cruz— implica entrar en el reino de los cielos gritando y pataleando. Finalmente te rindes porque ya no puedes soportar el dolor, pero el dolor podría prolongarse mucho tiempo hasta que eso ocurra.
ELEGIR CONSCIENTEMENTE LA ILUMINACIÓN significa renunciar al pasado y al futuro y hacer del ahora el foco principal de tu vida. Significa elegir habitar en el estado de presencia más que en el tiempo.
Significa decir sí a lo que es. Entonces ya no necesitas el dolor.
¿Cuánto tiempo más crees que necesitas antes de poder decir: «Ya no crearé más dolor, más sufrimiento?» ¿Cuánto dolor más necesitas antes de poder tomar esa decisión?
Si crees que te hace falta más tiempo, lo tendrás, y también tendrás más dolor. El tiempo y el dolor son inseparables.
EL PODER DE ELEGIR
La elección requiere conciencia, un elevado grado de conciencia. Sin ella, no hay elección. La elección comienza cuando dejas de identificarte con la mente y con sus patrones condicionados, se inicia en el momento en que puedes estar presente.
Hasta llegar a ese punto, espiritualmente eres inconsciente. Eso significa que estás obligado a pensar, sentir y actuar de cierto modo que concuerda con tu condicionamiento mental.
Nadie elige la disfunción, el conflicto, el dolor. Nadie elige la locura. Ocurren porque no hay suficiente presencia para disolver el pasado, porque no hay suficiente luz para disipar la oscuridad. No estás plenamente aquí. Aún no has despertado del todo. Mientras tanto, la mente condicionada dirige tu vida.
Asimismo, si eres una de las muchas personas que tiene un problema con sus padres, si albergas resentimiento por algo que hicieron o dejaron de hacer, aún sigues creyendo que tuvieron elección, que podrían haber actuado de otro modo. Siempre parece que la gente tiene una elección, pero eso es ilusorio. Mientras la mente, con sus patrones ilusorios, dirija tu vida, mientras seas la mente, ¿qué opciones tienes? Ninguna. Ni siquiera estás allí. El estado de identificació n con la mente es agudamente disfuncional. Es una forma de locura.
Casi todo el mundo sufre esta enfermedad en distintos grados. En cuanto te das cuenta de ello, no puede haber más resentimiento. ¿Cómo puedes estar resentido con alguien que está enfermo? La única respuesta apropiada es la compasión.
Si estás dirigido por tu mente, aunque no tengas elección, seguirás sufriendo las consecuencias de tu inconsciencia y crearás más sufrimiento. Soportarás la carga del miedo, del conflicto, de los problemas, del dolor. El sufrimiento así creado acabará obligándote a salir del estado de inconsciencia.
NO PUEDES PERDONARTE VERDADERAMENTE ni perdonar a los demás mientras extraigas del pasado tu sentido de identidad. Sólo accediendo al poder del ahora, que es tu propio poder, puede haber un verdadero perdón. Esto quita poder al pasado, y te das cuenta realmente de que nada de lo que hiciste, o de lo que se te hizo, podía dañar en lo más mínimo la radiante esencia que eres.
Cuando te rindes a lo que es y estás plenamente presente, el pasado ya no tiene ningún poder. Ya no lo necesitas. La clave es la presencia. La clave es el ahora.
Puesto que la resistencia es inseparable de la mente, renunciar a la resistencia —rendirse— marca el fin de la etapa en la que la mente es tu maestro el impostor que pretende ser «tú», el falso dios Todo juicio y toda negatividad se disuelven.
Entonces se abre el reino del Ser, que había quedado oscurecido por la mente.
De repente, surge una gran quietud dentro de ti, la sensación de una paz insondable.
Y en esa paz hay una gran alegría.
Y dentro de esa alegría hay amor.
Y en su núcleo más interno está lo sagrado, lo inconmensurable, eso que no puede ser nombrado.
Un camino hacia la realización espiritual
«Quizá solamente una vez cada diez años, incluso una vez cada generación, surge un libro como El Poder del Ahora. Hay en él una energía vital que casi se puede sentir cuando uno lo lee. Tiene el poder de hacer que los lectores vivan una experiencia y cambien su vida para bien.»
Marc Alien,
autor de El Arte de vivir el tantra
y Visionary Business
Cantemos la palabra salvaje y el Misterio
No encontrarás aquí técnicas, recetas o instrucciones...
Sólo quiero acompañarte en un espacio que me resulta placentero transitar...
EL ESPACIO DE LAS PALABRAS...
palabras que pueden crear otras realidades, palabras que rescatan brumas y silencios de nuestro inconciente,
palabras para sanar, despertar y abrir infinitas puertas,
palabras que en tu mano se vuelven gritos o canciones,
palabras que son el eco de todas las mujeres que nos precedieron...
palabras chamánicas que derriten miedos,
palabras para parirnos como mujeres nuevas...
Hoy...
como Dadoras de Vida, de Placer y de Sabiduría... nos reconocemos Mujeres Sagradas...
Tenemos así la oportunidad de RENOMBRAR nuestro universo femenino para darle el significado real que encierra desde siempre...
y que siglos de cultura patriarcal han opacado o destruido...
De nosotras pueden nacer las palabras que nos curen...nos incendien y transmuten....
Hemos sido víctimas de palabras de otros que fueron usadas para engañarnos, someternos y teñir lo femenino de oscuridad y miedo...
Acaso cuando escuchas la palabra "menstruación" no evocas un desierto solitario, dolores grises...
pero si en cambio te susurro...
"estoy con mi luna roja"...
no sientes como yo la fuerza del universo que se precipita cada mes en nuestros cuerpos...
luna roja...
luna de sangre dadora de vida ...
luna de bruja poderosa...
luna de sabio viaje interior...
luna de rojizos atardeceres
que bañan mi cuerpo de fluídos profundos...
luna roja...
Y entonces estoy aquí para proponerte que renombremos nuestra historia de Evas sin nombre... y busquemos las palabras que coloreen nuestro mundo sin culpas ni pecados
renombremos nuestro cuerpo y el de Ellos... resignifiquemos el parir con alegría...
que el rancio coito sea un polvo de estrellas...
y nuestros cuerpos se colmen de seres y de flores...
mi vagina amapola...
mi útero de peces...
mi orgasmo enredadera...
agitemos palabras como hojas...
llenemos de alma nuestros pasos por la tierra
y cantemos la palabra transformadora...
la poesía salvaje... y el Misterio...
Luna Roja... un nido de palabras y mujeres

Propuesta del Taller de escritura femenina
A través de la palabra escrita, narrada, cantada y danzada, de las imágenes que nos ofrece el cine, la fotografía y la plástica, del lenguaje de los sueños y las visualizaciones, nos podremos conectar con nuestra auténtica naturaleza instintiva, con nuestra olvidada Mujer Salvaje. Desde el núcleo del Yo instintivo, desde ese lugar de nuestra psique, lograremos conectarnos con la Fuerza Vital que nutre nuestra Creatividad y nuestra Sabiduría Femenina… para plasmar con nuestras propias palabras un mundo que nos refleje como mujeres nuevas...
Es en mi corazón salvaje, nutrido de ancestrales mensajes, donde puedo encontrar respuestas y otras visiones de la realidad.
De allí el poder chamánico de la palabra, que se vuelve puente entre mi ego y ese nudo instintivo de energía primordial que me abre todas las puertas para la transformación y la magia…
Y nace entonces la palabra como transformadora de la realidad y de mí misma; la palabra como puente que nos une con lo desconocido, lo inconciente, lo negado, lo oculto, lo callado, lo no dicho, lo temido, lo soñado…
Este acto creativo de la escritura se vuelve un acto sagrado, descubriéndose como un proceso de gestación pleno, desde lugares desconocidos de placer y fecundidad.
La palabra creadora, sanadora, chamánica... que nos permitirá expresarnos, crear y recrear nuestro mundo, para parirnos con un alma, salvaje y libre.

A partir de contactarnos con narraciones, poemas, imágenes, música y vivencias vinculadas con nuestra esencia femenina, con nuestros más profundos conocimientos, podremos llegar a nuestro mundo subterráneo donde se encuentra la Mujer salvaje… aquella que despliega todas nuestras fuerzas femeninas… la que nos enfrenta con el misterio de ser nosotras mismas…y nos acerca a la realidad con una nueva mirada… una mirada de loba sabia… Entre otras propuestas recorreremos los siguientes temas:
-El reencuentro con la naturaleza instintiva femenina: Recuperar la Mujer Salvaje (“La pestaña del Lobo” relato de Clarissa PInkola Estés)
-El útero como lugar sagrado para nuestra sexualidad (El orgasmo uterino. Textos de Casilda Rodrigañez). El útero como lugar fecundo para la creación.Visualizaciones. Resignificación de las palabras que nos conectan con el placer, con el deseo, con nuestro cuerpo.
-El depredador natural de la psique femenina, el boicoteador que todas llevamos dentro ( “Barba Azul” relato y análisis de Clarissa PInkola Estés)
-La poesía erótica, pagana de Marossa di Giorgio… una druidesa del jardín
-El vínculo de pareja, el amor, las transformaciones y muertes en cada relación, el miedo, la huída, el compromiso… "La mujer esqueleto" de Clarissa Pinkola Estés. Una visión desde el cine: “El cadáver de la novia” de Tim Burton
-La poesía profunda, metafísica, de Wislawa Symborska... que nos deja repensar la realidad, nos empuja a misterios y preguntas.
-La búsqueda de la manada, la aceptación de ser diferentes… "El síndrome del zigoto equivocado" de Clarissa Pinkola Estés.
-¡Y todo aquello que nazca del encuentro entre nosotras!… del intercambio de las experiencias vividas por cada una de las talleristas, dejando fluir los viajes interiores y lejanos de nuestras almas sedientas de libertad y naturaleza…!!!
Si te interesa obtener más información sobre esta propuesta, ya sea en su modalidad virtual (a distancia) o en su modalidad presencial, sólo debes comunicarte vía mail conmigo… escribiendo a germanamar@yahoo.com.ar y me pondré en contacto a la brevedad. Será un placer tenerte junto a nosotras... RE-CREANDONOS juntas con palabras y colores...
miércoles 16 de abril de 2008
INVITACIÓN
Taller presencial de
escritura femenina chamánica
Este taller es una invitación a descubrirnos
a conectarnos con la naturaleza femenina instintiva
a viajar por lugares dentro y fuera de nosotras
a danzar entre palabras
a renombrar la realidad
a superar los miedos y parirnos como mujeres nuevas…
Cada semana nos reunimos para escuchar el propio corazón y escribir
Inicio del próximo taller presencial: luna nueva de julio
Para más información e inscripción
envía un mail a germanamar@yahoo.com.ar
“Todos llevamos dentro un chamán a la espera de despertar, listo para danzar sobre el filo de la realidad”
Gabrielle Roth
Marosa di Giorgio... la druidesa del jardín
A veces, en el trecho de huerta que va desde el hogar a la alcoba, se me aparecían los ángeles.
Alguno, quedaba allí de pie, en el aire, como un gallo blanco -oh, su alarido-, como una llamarada de azucenas blancas como la nieve o color rosa.
A veces, por los senderos de la huerta, algún ángel me seguía casi rozándome; su sonrisa y su traje, cotidianos; se parecía a algún pariente, a algún vecino (pero, aquel plumaje gris, siniestro, cayéndole por la espalda hasta los suelos...).
Otros eran como mariposas negras pintadas a la lámpara, a los techos, hasta que un día se daban vuelta y les ardía el envés del ala, el pelo, un número increíble.
Otros eran diminutos como moscas y violetas e iban todo el día de aquí para allá y ésos no nos infundían miedo, hasta les dejábamos un vasito de miel en el altar.
Marosa Di Giorgio
"Historial de las violetas"
1965
Etiquetas: Historial de las violetas, Marosa Di Giorgio, poesía
martes 15 de abril de 2008

Si hubiera nacido mariposa ¿cómo sería?
El cerebro diminuto, alado, puntos brillantes en la espalda, los pies de hilo, siguiendo a Mario, paso a paso, ala y ala, todo un día eterno, como la princesa del encanto, en la luna y en el sol, en la parra y en el sueño.
Del tamaño de un rumor en sus pestañas, él me ve dormido, siente una mariposa por la frente, por los ojos.
Y que ella ¡oh! le dice: Yo te quiero.
Y que agrega:
-Nada es verdad. Sólo eso.
Marosa Di Giorgio
"La flor de Lis"
Etiquetas: La flor de lis, Marosa Di Giorgio, poesía
martes 8 de abril de 2008
INVITACIÓN
Taller presencial de escritura femenina chamánica
Este taller es una invitación a descubrirnos,
a conectarnos con la naturaleza femenina instintiva,
a viajar por lugares dentro y fuera de nosotras,
a danzar entre palabras,
a renombrar la realidad,
a superar los miedos y parirnos como mujeres nuevas…
Cada semana nos reunimos para escuchar el propio corazón y escribir…
Inicio del próximo taller presencial: luna nueva de julio
Para más información e inscripción
envía un mail a germanamar@yahoo.com.ar
“ Todos llevamos dentro un chamán a la espera de despertar, listo para danzar sobre el filo de la realidad” Gabrielle Roth
Preparando el Viaje...
*Desde hoy transitarás un sendero por el cual, a través de la escritura, te conectarás con tu naturaleza instintiva, con tu intuición, con tu historia, con tu manera de estar aquí y ahora, como así también con tus viajes por mundos lejanos e impalpables…
Las palabras dejarán una huella en tu realidad modificándola, descubriéndola, gestándola desde un nuevo lugar… haciendo de la escritura un acto chamánico de sanación, un ritual poderoso de autoconocimiento, un momento sagrado de unión con la naturaleza y lo divino…
Para ello deberás contar con un cuaderno que será tu Cuaderno de Huellas… allí tus producciones escritas dibujarán el sendero de las palabras que te reflejan...
*También participarás con tus compañeras en un Cuaderno de Huellas Colectivo, donde se enredarán los senderos de todas en un bosque común.
La compañía de la manada, el intercambio con el grupo, nos ayudará a encontrarnos con las partes más negadas de nosotras mismas, nos dará el valor necesario para enfrentar los miedos y nos regocijará con la alegría de compartir con otras hermanas lo que suena como una canción única en el alma… el aullido de la mujer salvaje… que late al son de la Naturaleza y danza cada noche con los astros…
Este cuaderno viajero, que pasará de mano en mano, permanecerá con cada una un tiempo para poder dejar en él grabada una huella de nuestra búsqueda, de nuestro aprendizaje, de nuestros descubrimientos y, sobre todo, la mirada única que cada una puede aportar al grupo.
*En distintos momentos se te pedirá que recurras a todo aquello que te ha acompañado desde siempre en el mundo del lenguaje: fotografías, imágenes, cuentos, cartas, películas, poesías, canciones, meditaciones y todo aquello que sirva para escribir tu propia historia, para renombrar y crear un universo propio.
*Las consignas de trabajo se verán apoyadas por distintos materiales audiovisuales (imágenes, videos, textos, música) que operarán como disparadores para conectarte con tus sensaciones, emociones, sueños, pensamientos e intuiciones.
Entonces la palabra se volverá chamánica, se volverá puerta, puente, llave, mandala, y pase mágico; te llevará en un vuelo al núcleo instintivo y poderoso de tu creatividad para expresar tu naturaleza más auténtica.
“Les ofrezco una práctica chamánica de cuerpo, corazón, mente, alma y espíritu. No la ofrezco como un evangelio. Es sólo una puerta a abrir, a través de la cual es posible que se vean a sí mismos, una oportunidad para liberar el cuerpo, expresar el corazón, vaciar la mente, despertar el alma y encarnar el espíritu.
Buen viaje.”
Gabrielle Roth
Y como ella, yo también les digo... ¡Buen viaje!
Publicado por ger en
Etiquetas: taller cuaderno de huellas
viernes 28 de marzo de 2008
En círculo... una ronda, una luna, un mandala...

Sentadas en círculo... Mujeres, amigas, compañeras, hermanas... Conocidas o extrañas... Nos reconocemos con la mirada y la sonrisa...
Inicio la ronda de presentación con un ovillo de lana roja entre mis manos...
Me nombro. Me escucho nombrarme. Esta soy yo...Germana... Cuento algo de mí... lo que en este momento me atrevo... lo que se asoma... Y luego le paso el ovillo a otra compañera... al azar... que también cuenta quién es... se descubre... Y suavemente...nos vamos abriendo al contacto con el otro... Las palabras nos acercan y el ovillo se desliza entre nosotras... de mano en mano... formando una red... una trama de miradas, sonrisas, sorpresas... Un tejido de cálida proximidad ... Recuerdo la historia de aquellas mujeres primitivas que menstruaban todas en la misma fecha... JUNTAS... Sabían que esos días eran especiales ... Se sentían más intuitivas, más creativas, más sabias... Sangraban al mismo tiempo y no sólo estaban en sintonía sus cuerpos sino también su energía femenina que se alimentaba, se sostenía, se acompasaba y fluía entre ellas al ritmo de la naturaleza... ¡CIRCULABA! y me detengo en esta palabra...
CIRCULABA... CIRCULAR... CÍRCULO...
Y de allí nace tal vez esta idea de sentarnos en círculo... para generar juntas este fluir de lo femenino... donde las cualidades que como mujeres poseemos... intuición,comprensión, cooperación, paciencia, contención, creatividad... circulen entre nosotras y nos permitan fortalecernos... Un círculo donde podamos sanarnos,cuidarnos, acompañarnos. Un círculo que nos alimente para hechizar,enamorar, dar a luz, sostener, arremeter, profundizar, dejar partir,crear,amar... Un círculo... Una ronda, una luna, una panza embarazada, un planeta, una cereza, un mandala... Un círculo para abrazar este espacio donde juntas podamos crear y crecer... Un círculo de abrazos ... Una estela infinita de corazones que se unen...
Publicado por ger en
La Mujer Salvaje, fragmentos del libro "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola Estés
"Los lobos sanos y las mujeres sanas comparten ciertas características psíquicas: una aguda percepción, un espíritu lúdico y una elevada capacidad de afecto. Los lobos y las mujeres son sociables e inquisitivos por naturaleza y están dotados de una gran fuerza y resistencia. Son también extremadamente intuitivos y se preocupan con fervor por sus vástagos, sus parejas y su manada. Son expertos en el arte de adaptarse a las circunstancias siempre cambiantes y son fieramente leales y valientes.
Y, sin embargo, ambos han sido perseguidos, hostigados y falsamente acusados de ser voraces, taimados y demasiado agresivos y de valer menos que sus detractores. Han sido el blanco de aquellos que no sólo quisieran limpiar la selva sino también el territorio salvaje de la psique, sofocando lo instintivo hasta el punto de no dejar ni rastro de él. La depredación que ejercen sobre los lobos y las mujeres aquellos que no los comprenden es sorprendentemente similar. Por consiguiente, fue ahí, en el estudio de los lobos, donde por primera vez cristalizó en mí el concepto del arquetipo de la Mujer Salvaje"
"La existencia de la Mujer Salvaje también se percibe a través de la visión; a través de la contemplación de la sublime belleza. Yo la he percibido contemplando lo que en los bosques llamamos una puesta de sol "de Jesús Dios". La he sentido en mi interior viendo venir a los pescadores del lago en el crepúsculo con las linternas encendidas y, asimismo, contemplando los dedos de los pies de mi hijo recién nacido, alineados como una hilera de maíz dulce. La vemos donde la vemos, o sea, en todas partes.
Viene también a nosotras a través del sonido; a través de la música que hace vibrar el esternón y emociona el corazón; viene a través del tambor, del silbido, de la llamada y del grito. Viene a través de la palabra escrita y hablada; a veces, una palabra, una frase, un poema o un relato es tan sonoro y tan acertado que nos induce a recordar, por lo menos durante un instante, de qué materia estamos hechas realmente y dónde está nuestro verdadero hogar."
Clarissa Pinkola Estés
VOLVER
|