CONFIA EN EL SEÑOR...
Cuando estas doblegado por las penas, la fe es como una llamita
que tiende a extinguirse.
Tienes muchas preguntas sin respuesta, no entiendes porque sufres
y dudas de Dios y de su amor.
En ese túnel oscuro han estado los creyentes de todas las épocas
como lo muestra el salmo 13:
"¿Hasta cuando, Señor, seguirás olvidándome?
¿Hasta cuando me ocultarás tu rostro?
¿Hasta cuando sentiré angustia en mi alma y tristeza en
mi corazón, día tras día?"
Este salmo es una oración desesperada, pero el orante
se abre a la confianza al decir:
"En cuanto a mí, confío en tu bondad, conoceré la alegría
de la salvación, cantaré al Señor que me ha tratado bien".
La verdad es que Dios no envía males, nunca te deja y con fe,
amor y entrega, la luz vuelve a brillar.