Manos que curan 9

© 1987, Barbara Ann Brennan

Manos que curan   Hágase la luz
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Cap. 1 Cap. 2 Cap. 3 Cap. 4 Cap. 5 Cap. 6 Cap. 7 Cap. 8 Cap. 9

Capítulo 9
FUNCIÓN PSICOLÓGICA
DE LOS SIETE CHAKRAS MAYORES
 
 
A medida que el ser humano madura y los chakras se desarrollan, cada uno de éstos representa pautas
psicológicas que evolucionan en la vida del individuo. Ante una experiencia desagradable, la mayoría de
nosotros reaccionamos bloqueando nuestros sentimientos y deteniendo gran parte de nuestro flujo
energético natural. Esto afecta al desarrollo y la maduración de los chakras, dando lugar a la inhibición
de una función psicológica totalmente equilibrada. Por ejemplo, si un niño es rechazado varias veces
cuando intenta dar amor a otro, es probable que deje de mostrarse amoroso y, para lograrlo, quizás
intente detener los sentimientos amorosos internos a los que responde con la acción. Para ello tendrá
que detener el flujo energético a través del chakra del corazón. Cuando la energía que fluye por el
chakra cardiaco se detiene o pierde velocidad, el desarrollo del chakra del corazón queda afectado. Es
probable que en su momento se presenten problemas físicos.
El mismo proceso es aplicable a todos los chakras. Cuando una persona bloquea cualquier experiencia
que tenga, bloquea igualmente sus chakras, que llegan a desfigurarse. Los chakras se «taponan», se
atascan con la energía estancada, giran de forma irregular o hacia atrás (en sentido contrario al de las
agujas del reloj) e incluso, en caso de enfermedad, resultan gravemente deformados o rasgados.
Cuando el funcionamiento de los chakras es normal, cada uno de ellos se “abrirá”, girando en el sentido
del reloj para metabolizar las energías particulares que necesita del campo universal. El giro en el
sentido de las agujas del reloj extrae energía del CEU y la lleva al interior del chakra, en forma muy
semejante a la regla de Fleming en electromagnetismo, que dice que un campo magnético cambiante
alrededor de un cable inducirá una corriente en éste. Si se sujeta el cable con la mano derecha y se
apuntan los dedos en dirección al polo magnético positivo, el pulgar señalará automáticamente en
dirección a la corriente inducida. La misma regla es aplicable a los chakras. Si el lector mantiene la
mano derecha sobre un chakra de forma que los dedos giren en el sentido de las agujas del reloj
alrededor del borde exterior del chakra, el pulgar apuntará hacia el cuerpo en la dirección de la
«corriente». Por tanto, diremos que el chakra está «abierto» a las energías que llegan. Por contra, si
gira los dedos de la mano derecha en sentido inverso a las agujas del reloj alrededor de un chakra, el
pulgar señalará hacia fuera, en la dirección del flujo de corriente. Cuando el chakra gira en sentido
contrario a las agujas del reloj, la corriente fluye del cuerpo hacia fuera, con lo que interfiere el
metabolismo. Dicho de otro modo, las energías que necesitamos y experimentamos como realidad
psicológica no fluyen al interior del chakra cuando el giro es en sentido contrario a las agujas del reloj.
Por tanto, decimo sque el chakra está “cerrado” a las energías que llegan.
La mayoría de las personas que he observado tienen tres o cuatro chakras que giran en sentido
contrario a las agujas del reloj en un momento determinado. Por lo general, la terapia consigue abrirlos
cada vez más. Como los chakras no sólo son metabolizadores de energía, sino que también la detectan,
sirven para proporcionarnos información sobre el mundo que nos rodea.
Si “cerramos” los chakras no dejamos que entre la información. Por tanto, cuando nuestros chakras fluyen
en sentido contrario a las agujas del reloj, hacemos salir nuestra energía enviándola al mundo, detectamos la
energía que hemos enviado y decimos que eso es el mundo. Es lo que en psicología se denomina
“proyección”.

La realidad imaginaria que proyectamos al mundo guarda relación con la “imagen” que nos hemos
formado de aquel a través de nuestras experiencias infantiles, y a través de la mente del niño que
fuimos. Dado que cada chakra está relacionado con una función psicológica específica, lo que
proyectamos a través de cada uno de ellos estará dentro del área general de funcionamiento de dicho
chakra y será algo muy personal, ya que la experiencia vital de cada persona es única. Así, midiendo el
estado de los chakras podemos determinar las cuestiones generales a largo plazo y la vida actual de
una persona.
John Pierrakos y yo hemos relacionado la disfunción de cada uno de los chakras con alteraciones
psicológicas. Cualquier alteración en el chakra, medida con las técnicas zahoríes, muestra una
disfunción en esa área particular de relación psicológiaca (véase la técnica zahorí en el capítulo 10).

Por tanto, midiendo el estado de los chakras podemos diagnosticar las necesidades psicológicas del
cliente. Yo, además, trabajo directamente con los chakras para efectuar cambios psicológicos. En
sentido inverso, hemos comprobado que las pautas psicológicas descritas por los terapeutas están
conectadas al campo energético humano en lugares, formas y colores previsibles.


La figura 7-3 muestra el emplazamiento de los siete centros energéticos principales de los chakras
empleados para el diagnóstico de los estados psicológicos. Se dividen en centros mentales, volitivos y
sensibles. Para una buena salud psicológica es necesario que los tres tipos de chakras, razón voluntad
y emoción, estén equilibrados y abiertos. Los tres chakras de la zona de la cabeza y la garganta gobiernan
la razón, los chakras de la parte delantera del cuerpo regulan las emociones, y sus equivalentes de la
espalda dirigen la voluntad. En la figura 9-1 se ofrece una tabla de los chakras mayores y sus funciones psicológicas.

Figura 9-1


CHAKRAS MAYORES Y FUNCIONES PSICOLÓGICAS ASOCIADAS

 
CENTROS MENTALES ASOCIADOS CON: 
  
Integración de la personalidad total con la vida y los aspectos


7 Centro de corona

espirituales de la humanidad.
6A Centro de la frente Capacidad para visualizar y entender conceptos mentales. 
6B Ejecutivo mental Capacidad para desarrollar las idceas de forma práctica.
  
CENTRO VOLITIVOS  
  
5B Base del cuello Sentido del yo dentro de la socidad y de la profesión de cada cual. 
4B Entre los omóplatos Voluntad egocéntrica o voluntad hacia el mundo exterior.
3B Centro diafragmático Curación, intencionalidad hacia la salud propia.
2B Centro sacro Cantidad de energía sexual.
1 Centro coccígeo Cantidad de energía física, voluntad de vivir.
  
CENTROS SENSORES  
  
5A Centro de la garganta Toma y asimilación 
Sentimientos cordiales de amor por otros seres humanos, apertura a la


4A Centro del corazón

vida.
Gran placer y extroversión, sabiduría espiritual y conciencia de la


3A Plexo solar

universalidad de la vida. Se encuentra usted dentro del universo.
Calidad ddel amor por el sexo opuesto, dando y recibiendo placer físico,


2A Centro púbico

mental y espiritual. 
 
 Observemos ahora las áreas generales del funcionamiento psicológico de cada chakra.

El primer chakra, el centro coccígeo (1), está relacionado con la cantidad de energía física y el deseo de vivir en la realidad
física. Es el emplazamiento de la primera manifestación de la fuerza vital en el mundo físico. Cuando la
fuerza vital está en pleno funcionamiento, la persona muestra un poderoso deseo de vivir en la realidad
física. Cuando la fuerza vital está en pleno funcionamiento a través de los tres chakras inferiores, en
combinación con un poderoso flujo que desciende por las piernas, con éste llega una afirmación clara y
directa de la potencia física. El cóccix actúa como bomba de energía en el nivel etéreo, ayudando a
encauzar el flujo energético hacia arriba por la columna vertebral.
Esta afirmación de la potencia física, combinada con la voluntad de vivir, da al individuo una «presencia» de
poder y vitalidad. Declara estar «aquí y ahora» y tiene los pies bien afirmados en la realidad física. La «pre-
sencia» del poder y la vitalidad emanan de él en forma de energía vital. Frecuentemente actúa como un
generador, dando energía a quienes le rodean y recargando sus propios sistemas energéticos. Tiene una
fuerte voluntad de vivir.
Cuando el centro coccígeo está bloqueado o cerrado, la mayor parte de la vitalidad física queda bloqueada y
la persona no produce una fuerte impresión en el mundo físico. No está «aquí». Evitará la actividad física, su
energía estará baja y puede que incluso sea «enfermiza». Carecerá de podería físico.


El centro púbico (chakra 2A) está relacionado con la calidad del amor hacia el sexo opuesto que puede
tener la persona. Cuando está abierto, facilita el dar y recibir placer sexual y físico. Si tiene abierto este
centro, lo más probable es que la persona disfrute con el coito y tenga orgasmos. No obstante, el orgasmo
total del cuerpo requiere que todos los centros estén abiertos.


El centro sacro (chakra 2B) está relacionado con la cantidad de energía sexual de una persona. Con este
centro abierto, la persona siente su potencia sexual. Si bloquea este chakra en particular, su fuerza y
potencia sexuales serán débiles y decepcionantes. Probablemente no tendrá mucho impulso sexual y tratará
de evitar el sexo negando su importancia y su placer, lo que dará lugar a la desnutrición del área citada.
Dado que el orgasmo se encarga de inundar el cuerpo de energía vital, el organismo no será alimentado y no
recibirá la nutrición psicológica de la comunión y el contacto físico con otro cuerpo.


Relación entre los chakras 2A y 2B. El chakra sacro actúa como pareja del chakra púbico. En los puntos
en que se unen los centros delantero y posterior, en el corazón del chakra o espina dorsal, la fuerza vital
muestra su segundo impulso físico y su finalidad más poderosa: la del deseo de la unión carnal. Esta
poderosa fuerza rompe las barreras autoimpuestas entre dos personas y las acerca.
Por tanto, la sexualidad de cada persona está conectada con su fuerza vital. (Esto es aplicable,
naturalmente, a todos los centros: cualquiera de ellos que esté bloqueado bloquea también la fuerza vital en
el área relacionada.) Como el área pélvica del cuerpo es fuente de vitalidad, cualquier centro bloqueado en
esta zona tendrá un efecto reductor de la vitalidad física y sexual. En la inmensa mayoría de los seres
humanos, la energía sexual fluye en el orgasmo, cargándose y descargándose en el mismo a través de estos
dos chakras sexuales. Este movimiento revitaliza y limpia el cuerpo en un baño energético. Despeja al
sistema corporal de la energía atascada, los productos de desecho y la tensión profunda. El orgasmo sexual
es importante para el bienestar físico de la persona.
El abandono mutuo en la profunda comunión de dar y recibir que tiene lugar en la relación sexual es una de
las formas principales de que disponen los seres humanos para dar rienda suelta a la «separatividad» del
ego y experimentar la unidad. Cuando se hace con amor y respeto por la exclusividad de nuestra pareja,
constituye una experiencia maravillosa que supone la culminación del profundo y evolucionado impulso
primordial del apareamiento físico y del profundo anhelo espiritual de unirse con la divinidad. Constituye la
unión de los aspectos espiritual y físico de dos seres humanos.
Para quienes han logrado ya esa comunión y han pasado a otras fases a lo largo del sendero espiritual, al-
gunas disciplinas espirituales, como el yoga Jundalini y la tradición tántrica, aseguran que esta descarga ya
no es necesaria para el bienestar de la persona. (La mayoría de los seres humanos no entran en esta
cetegoría.) Muchas prácticas espirituales recurren a la meditación para contener, transformar y reencauzar la
energía sexual de forma que siga canales energéticos distintos. De este modo, se desplaza a lo largo de la
corriente de fuerza vertical de la espina dorsal para transformarse en energía vibratoria superior que se
emplea entonces para construir los campos energéticos espirituales superiores. Esta es una práctica muy
poderosa y potencialmente peligrosa, y es necesario contar con guía para realizarla. Gopi Krishna, en su
libro Kundalini, habla de la transformación que experimenta de esta manera su semilla física, el esperma,
convirtiéndose en energía espiritual, o Kundalini. Muchas prácticas espirituales abogan por retener el
esperma, o semilla espiritual, para la transformación.


Bloqueo en los chakras 2A y 28. El resultado del bloqueo del centro púbico puede ser una incapacidad de al-
canzar el orgasmo en la mujer que es incapaz de abrirse a la alimentación sexual de su pareja y recibirla. Pro-
bablemente no podrá conectar con su vagina y quizá no disfrute con la penetración. Tal vez se sienta más incli-
nada a gozar con la estimulación clitoridiana que con la penetración. Puede, incluso, que desee ser siempre la
parte agresiva del coito, es decir, estar encima e iniciar la mayoría de los movimientos. Su distorsión en
este caso consiste en que debe controlarse siempre. En estado saludable, deseará ser activa unas
veces y receptiva otras, pero en este último caso sentirá un temor inconsciente a los poderes de su
pareja. Con amabilidad, pacientes caricias y aceptación, su compañero podrá, poco a poco y a lo largo
de cierto período de tiempo, abrir su chakra púbico para recibir la penetración y gozar con ella. La mujer
debe superar también los sentimientos más profundos de temor y recelo con respecto a su pareja, que
acompañan a su condición, para encontrar las imágenes de las que proceden dichos sentimientos, como
se ha descrito antes en este capítulo. Con esto no estoy sugiriendo que la mujer no deba ser agresiva
en el acto sexual. Me refiero, más bien, a un tipo de desequilibrio entre dar y recibir.
Cuando es el varón quien sufre un grave bloqueo de su chakra púbico, probablemente ello irá
acompañado por el orgasmo prematuro o la incapacidad para lograr la erección. Siente temor, en algún
nivel profundo, de dar suelta a toda su potencia sexual y, por tanto, la retiene. Es frecuente que su flujo
energético se interrumpa, se atasque o se reencauce hacia la espalda, al exterior del chakra sacro, de
manera que, en el orgasmo, dispara la energía por el segundo chakra posterior en vez de por el pene.

Esta experiencia es dolorosa en ocasiones, y ello produce aversión al orgasmo y evitación del coito, lo
que, a su vez, provoca dificultades a otros niveles con su cónyuge, como sucede con la mujer no
orgásmica. Naturalmente, a causa de la ley según la cual «los iguales se atraen», estas personas
suelen juntarse y compartir sus problemas. Con demasiada frecuencia, una falsa solución ha consistido
en culpar a la otra persona y tratar de encontrar otra pareja. Lo único que se consigue con ello es
perpetuar la situación hasta que el «propietario» del problema reconozca que lo posee. En este punto se
puede iniciar el trabajo de desenterrar las imágenes o creencias originarias.
En estos casos, contar con una pareja que acepte, comprenda y se comprometa intensamente es una
bendición. Si ambas personas admiten su dificultad, en vez de culparse mutuamente, pueden centrarse
en dar amor, comprensión y apoyo al otro, desarrollando así una nueva forma de relación mutua. Esta
clase de crecimiento cuesta tiempo y paciencia. Requiere darse auténticamente, sin exigir que la otra
persona satisfaga los deseos de uno. Luego, al crecer la mutua confianza y el autorrespeto
abandonando los reproches y dando amor, la sexualidad se abre con normalidad y se produce un
intercambio fructífero. No es inusual que uno de los centros esté cerrado cuando el otro está abierto.
Muchas veces ésta es justamente la forma en que los pares (delantero/posterior) de chakras funcionan
en las personas. Se producirá un exceso de funcionamiento en uno y un defecto en otro, ya que la
persona no puede soportar que ambos aspectos de un chakra funcionen al mismo tiempo. Por ejemplo,
para algunas personas es muy difícil combinar una enorme potencia sexual con una actitud abierta a dar
y recibir en el coito Es frecuente que la potencia sexual se convierta en fantasía, en vez de permitir el
momento del despliegue por el cual se sumerge el yo en las profundidades y los misterios personales de
la pareja. Los seres humanos son maravillas infinitamente bellas y complejas. Rara vez nos permitimos
internarnos con sencillez y sin inhibiciones por esa belleza y esa maravilla.
Por ejemplo, cuando el centro posterior es fuerte en la dirección de las agujas del reloj y el delantero es débil o
está cerrado, la persona tendrá un fuerte impulso sexual y, probablemente, una gran necesidad de relaciones
sexuales. El problema está en que esa gran cantidad de energía e impulso sexuales no va acompañada de la
capacidad para dar y recibir sexualmente. Por tanto, será muy difícil satisfacer un impulso fuerte. Lo mismo es
aplicable si el centro posterior es fuerte en la dirección contraria a la de las agujas del reloj; sin embargo, es
posible que el impulso vaya acompañado de imágenes negativas, quizá violentas fantasías sexuales. Esto, por
supuesto, dificulta aún más la satisfacción del impulso, y el poseedor de tal configuración puede sublimar en
gran medida para evitar el asunto por completo a causa de la vergüenza que le producen esos sentimientos
interiores. Por otra parte, la persona puede tener muchos compañeros sexuales, perdiendo entonces la
posibilidad de la profunda comunicación entre dos almas en el acto sexual. Puede que rompa sus compromisos
o que no sea capaz de establecerlos en relación con el sexo.


El plexo solar (chakra 3A) está relacionado con el placer que produce el íntimo conocimiento del lugar único y
conectado que ocupa uno en el universo. Una persona que tenga un chakra 3A abierto puede mirar al cielo
estrellado y sentir que pertenece a él. Está firmemente enraizado en su lugar dentro del universo. Es el centro
de su propio y exclusivo aspecto de expresión del universo manifiesto, y de ello obtiene sabiduría espiritual.
Aunque el chakra del plexo solar es mental, su funcionamiento saludable está directamente relacionado con la
vida emocional del individuo. Esto es así porque la mente o los procesos mentales sirven como reguladores de
la vida emocional. La comprensión mental de las emociones sitúa a éstas en un marco de orden y define
aceptablemente la realidad.
Si este centro está abierto y funciona de forma armoniosa, el individuo tendrá una vida emocional
profundamente satisfactoria y libre de agobios. Sin embargo, cuando este centro se halla abierto pero tiene
rasgada la membrana protectora que lo cubre, sufrirá emociones *extremas e incontroladas. Podría sentir la in-
fluencia de fuentes exteriores del astral que le confundirían. Se perderá tal vez en el universo y las estrellas.
Llegará un momento en que el abuso de dicho chakra le provocará dolor físico en ese área, lo cual puede de-
sembocar en una enfermedad, por ejemplo agotamiento adrenal.
Si este centro se encuentra cerrado, la persona bloqueará sus sentimientos, quizá hasta no sentir nada. No
tendrá conciencia de un significado más profundo de las emociones que preste otra dimensión a la existencia.
Puede no estar conectado con su propia exclusividad dentro del universo y de su mayor propósito.
Muchas veces, este centro sirve como bloqueo entre el corazón y el sexo. Si estos dos están abiertos y el plexo
solar bloqueado, ambos funcionarán por separado; es decir, el sexo no estará profundamente conectado con el
amor y viceversa. Ambos se conectan muy bien cuando la persona es consciente de su propia existencia,
firmemente enraizada en el universo físico, y de la larga línea histórica de seres humanos que han servido para
crear el vehículo material que ahora posee. No debemos infravalorar en ningún caso que cada uno de nosotros
es un ser profundamente físico.
El centro del plexo solar es muy importante en lo que se refiere a la capacidad de conexión humana. Cuando
nace un niño se mantiene un cordón umbilical etéreo conectado entre él y su madre. Estos cordones represen-
tan una conexión humana. Cuando una persona crea una relación con otro ser humano, crecen cordones entre
los dos chakras 3A. Cuanto más fuertes sean las conexiones entre ambas personas, mayor fuerza y número
tendrán estos cordones. En los casos en que se está terminando una relación, los cordones se van desconec-
tando lentamente.
Los cordones también se desarrollan entre otros chakras de personas relacionadas, pero parece que los
cordones del tercer chakra constituyen un restablecimiento de la conexión dependiente hijo/madre y que son
muy importantes en lo que se refiere al análisis transaccional del proceso terapéutico. El análisis transaccional
es un método para determinar la naturaleza de la interacción que se tenga con otras personas. ¿Está usted
interactuando con ellas como lo haría un niño con su progenitor (niño/ progenitor)? ¿O como si las otras per-
sonas fueran el niño y usted un adulto (niño/adulto)? ¿O están actuando ambos como adultos? Este tipo de
análisis revela muchísimas cosas sobre las propias reacciones personales ante otras personas. La naturaleza
de los cordones de los chakras que cree usted en su primera familia se repetirán en las relaciones que cree
después. Como niño, los cordones hijo/madre representan justamente eso, la relación hijo/madre. Como adulto,
lo más probable es que cree cordones de dependencia hijo/madre entre usted y su cónyuge. A medida que
vaya avanzando por la vida y madurando, irá transformando gradualmente los cordones hijo/madre en otros
adulto/adulto.


El centro diafragmático (chakra 3B), situado detrás del plexo solar, está asociado con la actitud que tenga
uno hacia la propia salud física. Si alguien siente un fuerte amor hacia su cuerpo y tiene intención de man-
tenerlo saludable, este centro está abierto. También se conoce con el nombre de centro de curación y está re-
lacionado con la curación espiritual. Se dice que este centro es muy grande y se halla muy desarrollado en al-
gunos sanadores. Es también un centro volitivo, como el situado entre los omóplatos, y por lo general su ta-
maño es menor que el de los restantes centros volitivos. Se asocia al plexo solar, en la parte delantera,
y está abierto si el centro del plexo solar lo está. Si una persona tiene el plexo solar abierto y, por tanto,
se encuentra conectada a su lugar en el universo, aceptando que encaja a la perfección, como las
briznas de hierba o los «lirios del campo», la aceptación de sí misma se manifestará a nivel físico como
salud corporal. La salud total (mental, emocional y espiritual) requiere que todos los centros estén
abiertos y equilibrados.
Como se ve, a medida que vamos describiendo los chakras los aspectos frontal y posterior de cada uno forman
un par, y es más importante el equilibrio entre ellos que intentar abrir ampliamente uno solo.


El chakra del corazón (chakra 4A) es el centro a través del cual amamos. A través de él fluye la energía de
la conexión con toda forma de vida. Cuanto más abierto está su centro, mayor es nuestra capacidad de amar
un círculo de vida cada vez más amplio. Cuando este centro se halla en funcionamiento, nos amamos a no-
sotros mismos y a nuestros hijos, cónyuges, familiares, animales domésticos, amigos, vecinos y compatriotas,
a nuestros iguales y a todas las criaturas de la Tierra.
A través de este centro conectamos los cordones con los centros del corazón de aquellos con quienes tenemos
una relación amorosa, lo que incluye a los niños y a los padres, igual que a los amantes y cónyuges. Pro-
bablemente ha oído alguna vez la expresión «las cuerdas del corazón», referida a estos cordones. Los senti-
mientos amorosos que fluyen a través de este chakra suelen hacer que las lágrimas acudan a nuestros ojos.
Una vez que hemos experimentado este estado de amor declarado, nos damos cuenta de lo mucho que lo
echábamos de menos y lloramos. Cuando este chakra está abierto, la persona puede ver al individuo completo
centro de su prójimo. Puede ver la exclusividad y la belleza y la luz internas de cada individuo, así como sus
aspectos negativos o infradesarrollados. En su estado negativo (cerrado), la persona tiene dificultades para
amar, en el sentido de dar amor sin esperar nada a cambio.
El chakra del corazón es el más importante entre los que se emplean en el proceso curativo. Todas las ener-
gías metabolizadas mediante el chakra ascienden por la corriente de fuerza vertical a través de las raíces de
los chakras y hacia el interior del chakra del corazón, antes de salir por las manos o los ojos del sanador. En el
proceso de curación, el corazón transmuta las energías del plano terrestre en espirituales, y las energías del
plano espiritual en terrenales para que el paciente las utilice. Hablaremos de esto más detalladamente en el ca-
pítulo dedicado a la curación.


Situado a mitad de camino entre los omóplatos, el chakra 4B está relacionado con la voluntad egocéntri-
ca, o voluntad exterior. Éste es el centro desde el que actuamos en el mundo físico. Perseguimos lo que
deseamos.
Si este centro gira en el sentido de las agujas del reloj, nuestra actitud acerca de la consecución de cosas en la
vida será positiva, y consideraremos a las demás personas como soportes para estos logros. Entonces ten-
dremos las experiencias que apoyen este punto de vista, porque es parte de nuestra vida. Tendremos la
experiencia de que nuestra voluntad y la voluntad divina están de acuerdo. Veremos la voluntad de nuestros
amigos alineada con la nuestra. Por ejemplo, si el lector desea escribir un libro, tendrá la visión de sus amigos
ayudándole y de la aceptación de su obra por los editores, quienes dirán: «Sí, esto es precisamente lo que
estábamos buscando».
Por contra, si este centro se mueve en sentido contrario a las agujas del reloj, es aplicable lo opuesto. Ten-
dremos la idea equivocada de que la voluntad de Dios y las de las otras personas se oponen a la nuestra. Nos
parecerá que la gente forma bloques que se oponen al logro de aquello que deseamos, a que consigamos
algo. Tendremos que atravesarlos o saltarlos para obtener lo que queremos, en vez de considerar su posible
ayuda. Creeremos en afirmaciones tales como «mi voluntad sobre la tuya» o «mi voluntad sobre la de Dios».
En este caso están implícitas creencias fuertemente enraizadas acerca del funcionamiento del universo.
En ocasiones, la imagen del universo como un lugar básicamente hostil donde sólo sobrevivirán los agresores
fuertes suele reducirse a expresiones como esta: «Si no lo logro, significará que está en juego mi supervivencia
final». La persona funciona por control y trata de dar mayor seguridad a su mundo controlando a los demás. La
solución consiste en que la persona se dé cuenta de que está creando un ambiente hostil con su agresión y se
exponga entonces alazar de dejarse ir y ver si es posible la supervivencia sin control. Si afronta este riesgo,
con el tiempo llegará a experimentar un universo benigno, abundante y seguro en el que la existen'` cia de la
persona está apoyada por el todo.
En otro caso, este centro puede ser superactivo. Podría tener una medida muy amplia en el sentido de las
agujas del reloj junto con un chakra pequeño del corazón, en el mismo sentido o en el contrario. La voluntad de
la persona no es entonces particularmente negativa; la usa simplemente para servir a la función que desem-
peñaría el centro cardiaco. En vez de ser capaz de dejarse ir, confiar y amar, es decir, de pasar más energía
por el chakra del corazón (4A), la persona busca la compensación en su voluntad. Hace que pase más energía
por el aspecto posterior del chakra 4, entre los omóplatos. Puede que la persona diga sotto voce: «Quiero
seguir mi camino sin tener que considerar tu humanidad». Esta persona funciona principalmente a través de la
voluntad, y no tanto por el amor, o mediante el poder de encima más que por el de dentro. Es la deformación
en la que uno desearía «ser propietario» de su pareja en lugar de su igual.


El chakra de la garganta (5A), situado en la parte anterior de ésta, se halla asociado a la toma de
responsabilidad en las necesidades propias. El recién nacido se acerca al pecho, pero deberá mamar antes de
lograr nutrirse. Idéntico principio es aplicable a lo largo de toda la vida. A medida que la persona madura,
la satisfacción de sus necesidades depende cada vez más de sí misma. El funcionamiento de este
chakra es apropiado cuando se alcanza la madurez y dejamos de culpar a los demás de nuestras
propias carencias vitales y nos decidimos a crear lo que necesitamos y deseamos.
Este centro muestra también cuál es el estado de la persona al recibir lo que le llega. Si se mide el centro como
contrario a las agujas del reloj, la persona no toma lo que se le da.
Esto se suele asociar con una imagen de lo primero que le llega. Es decir, si la persona considera que el
mundo es un lugar negativo y generalmente hostil, será cauta y sus esperanzas sobre lo que haya de recibir
serán negativas. Seguramente espera hostilidad, violencia o humillación en vez de amor y alimento. Como la
negatividad de sus esperanzas le hacen crear un campo de fuerza negativo, atraerá hacia sí lo negativo. Es
decir, si tiene expectativas de violencia, ésta se encontrará en su interior, atrayéndola según la ley de que los
iguales se atraen, como se explicó en el capítulo 6 en relación con la naturaleza del campo energético
universal.
Cuando la persona abre su centro de la garganta, va atrayendo gradualmente más alimento, hasta que sea
capaz de recibir tanto que le permita mantener dicho centro abierto la mayor parte del tiempo. Entre tanto, poco
después de haber abierto el centro, puede atraer algo negativo a causa de su convicción de que eso es lo que
ha de llegar. Cuando sea capaz de pasar por esta experiencia, conectar con la causa original en su interior y
hallar de nuevo la propia confianza reabrirá su centro de la garganta. Este proceso de apertura y cierre se
prolonga hasta que las concepciones erróneas sobre recibir o tomar se transforman en confianza en un uni-
verso nutritivo y benigno.
El aspecto de asimilación que se produce en la parte posterior del quinto chakra (5B), denominado a veces
el centro profesional, está asociado con la sensación del yo de la persona con respecto a la sociedad, a su
profesión y a sus iguales. Si una persona no se siente cómoda en este área de su vida, puede que su
disconformidad se cubra de orgullo para compensar la falta de la propia estimación.
El centro de la parte posterior del cuello se abre normalmente Cuando uno tiene éxito y se adapta bien en su
trabajo, además de sentirse satisfecho con éste al considerarlo como su tarea en la vida. Si la persona ha ele-
gido una profesión excitante y que al mismo tiempo le permite realizarse, y si entrega lo mejor de sí a su tra-
bajo, este centro estará en plena floración. Tendrá éxito profesional y recibirá de su universo el apoyo para
nutrirse. Si no es éste el caso, la persona se mostrará reacia a dar lo mejor de sí. Fracasará y ocultará en el
orgullo su falta de éxito. «Sabe» en su interior que saldría beneficiado si diera lo mejor de sí mismo o si
encontrara un puesto de trabajo más exigente. Sin embargo, nunca hace ninguna de estas cosas y mantiene la
defensa de su orgullo para evitar la desesperación real que subyace en él. Sabe que, en realidad, no tiene éxito
en la vida. Probablemente interpretará el papel de víctima, quejándose de que la vida no le ha dado oportu-
nidades para permitirle desarrollar su gran talento. Cuando se libere de este orgullo, con él desaparecerán el
dolor y la desesperación.
En este centro desvelaremos, además, el miedo al fracaso que bloquea el impulso de salir y crear lo que tanto
se desea, lo cual es aplicable, además, a las amistades personales y a la vida social en general. Al rehuir el
contacto, esta persona también evita revelarse a sí misma y sentir, por una parte, el temor de no gustar y, por
otra, la competencia y el orgullo expresados como «soy mejor que tú, no eres lo bastante bueno para mí».
Como nuestros sentimientos de rechazo se originan en el interior y los proyectamos luego hacia los demás, evi-
tamos a la otra persona para ahorrarnos el rechazo. Afrontar el riesgo de buscar la profesión que se desea,
avanzar hacia los contactos que se añoran y revelar los propios sentimientos al respecto son formas de liberar
estos sentimientos y, por tanto, de abrir este chakra.


El centro de la frente (chakra 6A) está relacionado con la capacidad de visualizar y entender conceptos
mentales. Esto incluye los conceptos de la realidad y el universo de la persona, o la forma en que considera el
mundo y las probables respuestas que éste le dará. Si dicho centro gira en el sentido contrario a las agujas del
reloj, uno tiene conceptos mentales confusos o imágenes sobre la realidad que no son ciertas y sí, por lo ge-
neral, negativas. La persona proyecta esas imágenes hacia el mundo para crear el suyo propio. Si este centro
se encuentra atascado y débil, las ideas creativas quedan bloqueadas simplemente porque la cantidad de
energía que fluye a través del mismo es reducida. Si el centro es fuerte en el sentido contrario a las agujas del
reloj, la persona tiene capacidad para generar ideas negativas fuertes. Si se combina con un centro ejecutivo
enérgico situado en la parte posterior de la cabeza (chakra 6B), puede causar estragos en la vida de la
persona.
Durante el proceso terapéutico consistente en purificar o clasificar nuestras imágenes de creencias negativas,
cuando surge una imagen en el sistema energético y éste comienza a funcionar de forma dominante, es
probable que este centro gire en el sentido contrario a las agujas del reloj, aunque usualmente gire al revés.
Este proceso terapéutico saca a la luz la imagen y hace que se manifieste en la vida de la persona. Con la
ayuda terapéutica, dicha persona entenderá y verá la imagen con claridad por lo que es. El centro se dará la
vuelta entonces y girará en el sentido de las agujas del reloj. Por lo general, un terapeuta experto puede detec-
tar este tipo de movimiento en sentido contrario a las agujas del reloj a causa de la calidad inestable del sen-
timiento que se asocia a dicho movimiento. Para el terapeuta resultará evidente que esto no es lo normal. Pue-
de incluso que el chakra muestre un movimiento caótico, lo cual significará para el terapeuta que una cuestión
relacionada con la concepción de la realidad de su cliente está agitando fuertemente la personalidad de éste.

El centro ejecutivo mental (chakra 6B), situado en la parte posterior de la cabeza, está asociado con la
puesta en práctica de las ideas creativas formuladas a través del centro de la frente. Si el centro de la voluntad
ejecutiva está abierto, a las ideas de uno sigue la acción apropiada para hacer que se materialicen en el mundo
físico. Si no está abierto, las ideas se convierten en frustración y la persona lo pasa mal.
Especialmente frustrante es tener el centro frontal (6A) abierto y el posterior cerrado. La persona tiene muchas
ideas creativas, pero no aparece que den resultado en ningún caso. Por lo general se plantea una excusa que
culpa del problema al mundo exterior. Normalmente, lo único que necesita esta persona es ser instruida sobre
la manera de llevar a cabo, paso a paso, lo que desea realizar. Al efectuar este trabajo progresivo surgirán
muchísimos sentimientos. «No puedo soportar una espera tan larga»; «no quiero afrontar la responsabilidad de
que suceda esto»; «no quiero comprobar esta idea en la realidad física»; «no acepto este proceso de creación
tan largo, sólo quiero que suceda sin esforzarme demasiado»; «tí haz el trabajo, las ideas las pondré yo». Lo
más probable es que esta persona careciera de formación previa sobre la forma de dar pasos sencillos en el
mundo físico para lograr la finalidad que se había propuesto. También se resiste, seguramente, a estar en la
realidad física y a situarse en el papel de aprendiz.
Por otra parte, si este centro gira en el sentido de las agujas del reloj, mientras que el centro de ideas lo hace
en el sentido contrario, nos encontramos ante una situación todavía más molesta. Aunque los conceptos
básicos de la persona no se correspondan con la realidad, pese a todo procederá a desarrollar estos conceptos
distorsionados con cierto nivel de éxito. Por ejemplo, si usted piensa que este mundo es un lugar desagradable
donde «cada cual actúa en su propio interés, por lo que basta con tomar lo que uno desee», y tiene capacidad
para hacerlo porque sabe cómo desenvolverse, es decir, que su voluntad ejecutiva funciona, puede que se
comporte como un criminal. En este caso es posible que también tenga atascado el corazón. Hasta cierto
punto, su vida le mostrará la validez de su idea. Tendrá éxito, en cierta medida, hasta que le atrapen. También,
con este tipo de configuración, es posible que intente hacer algo que sea simple-' mente imposible de realizar
en el mundo físico. O puede ser usted el vehículo de las ideas de otra persona, cualesquiera que sean.


El centro de corona (chakra 7) está relacionado con la conexión de la persona con su espiritualidad y con la
integración de todo. su ser, físico, emocional, mental y espiritual. Cuando este centro está cerrado, la persona
no tiene, probablemente, ese «sentimiento cósmico», y no tiene, probablemente, ese «sentimiento cósmico», y
no entiende de lo que hablan otros cuando se refieren abierto, es posible que la persona experimente con fre-
cuencia su espiritualidad en forma muy personal y exclusiva. Esta particularidad no se define dogmáticamente,
ni se expresa con palabras. Se trata, más bien, de un estado del ser, un estado de trascendencia de la realidad
mundana al infinito. Va más allá del mundo físico y crea en el individuo una sensación de plenitud.
 
Revisión del capítulo 9
 
1. Describa la función psicológica de cada chakra.
2. Explique qué significan los chakras abiertos y cerrados, tal como se han descrito en este
capítulo.

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