Manos que curan 2

© 1987, Barbara Ann Brennan

Manos que curan   Hágase la luz
 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Cap. 1 Cap. 2 Cap. 3 Cap. 4 Cap. 5 Cap. 6 Cap. 7 Cap. 8 Cap. 9

PRIMERA PARTE
 
VIVIENDO EN UN PLANETA DE ENERGÍA
 
“Sostengo que el sentimiento religioso  cósmico 
es la más fuerte y noble de las incitaciones 
a la investigación científica”.
ALBERT EINSTEIN
 


Capítulo 1

LA EXPERIENCIA CURATIVA
 
A lo largo de mis muchos años de práctica como sanadora he tenido el privilegio de trabajar con
infinidad de personas encantadoras. Me complace presentar aquí a algunas de ellas y narrar sus
respectivas historias, que confieren un enorme sentido de realización a la vida de alguien dedicado a mi
trabajo.
Mi primer cliente, cuya curación conocí cierto día de octubre de 1984, fue una mujer cercana a la
treintena llamada Jenny. Es una maestra llena de vitalidad, de cerca de 1,65 m de estatura, grandes
ojos azules y cabello oscuro. Sus amigos la llaman la «dama de la lavanda», porque le encanta esta flor
y lleva continuamente un ramillete. Jenny es, además, propietaria de una floristería a la que dedica
parte de su tiempo y crea exquisitos adornos florales para bodas y otras celebraciones. Por aquel
entonces llevaba varios años casada con un próspero profesional de la publicidad. Jenny sufrió un
aborto unos meses antes y no había conseguido quedarse nuevamente embarazada. Cuando acudió al
tocólogo para averiguar por qué no podía volver a concebir, la noticia que éste le dio fue decepcionante:
después de numerosas pruebas y según la opinión de otros médicos, el especialista llegó a la
conclusión de que debería someterse a una histerectomía a la mayor brevedad posible. En el útero,
justo donde había estado fijada la placenta, se observan células anormales. Jenny se asustó y quedó
muy perturbada. Ella y su marido habían esperado a tener una posición económica más sólida para
empezar a crear una familia. Ahora parecía que aquella posibilidad se había esfumado.
La primera vez que Jenny acudió a mi consulta, en agosto de aquel año, no me contó su historial
médico. Se limitó a decirme: «Necesito su ayuda. Dígame lo que ve en mi cuerpo. He de tomar una
decisión importante». Durante la sesión curativa, exploré su campo energético, o aura, utilizando mi
«elevada percepción sensorial» (EPS). Pude «ver» algunas células anómalas en el interior del útero, en
su parte izquierda. Al mismo tiempo, «vi» las circunstancias que habían rodeado el aborto. Las células
anómalas estaban situadas donde había estado unida la placenta. Además, «escuché» algunas
palabras que describían el estado de Jenny y lo que se podía hacer al respecto. Percibí que necesitaba
un mes de descanso, yendo a la playa, tomando unas vitaminas específicas, manteniendo una dieta
concreta y meditando a solas no menos de dos horas al día. Después, una vez que hubiera pasado el
mes curándose a sí misma, volvería al mundo de la medicina convencional para que le hicieran nuevas
pruebas. Se me dijo que la curación había sido completa y que no necesitaba volver a mi consulta.
Durante la curación, recibí información sobre su actitud psicológica y sobre la forma en que ésta afec-
taba a su incapacidad de autocuración. Se sentía culpable de su aborto. En consecuencia, se estaba
creando una tensión indebida e impedía que su cuerpo se curara a sí mismo tras la gestación fallida.
También se me dijo algo fundamental para mí: que ella no debería acudir a otro médico por lo menos
durante un mes, ya que los distintos diagnósticos y las presiones para que se sometiera a una
histerectomía agravaban enormemente su estrés. El ferviente deseo de tener un hijo le rompía el co-
razón. Cuando salió de mi consulta se encontraba algo más aliviada y dijo que pensaría en todo lo que
había sucedido durante la sesión de curación.
En octubre, cuando Jenny volvió, lo primero que hizo fue abrazarme estrechamente, entregándome un
cariñoso poema como muestra de agradecimiento. Las pruebas médicas resultaron normales. Había
pasado el mes de agosto cuidando de los niños de unos amigos en Fire lsland. Durante ese tiempo
siguió manteniendo su dieta, tomó las vitaminas y se pasó mucho tiempo sola practicando su
autocuración. Decidió esperar unos cuantos meses y, transcurridos éstos, intentar quedarse
embarazada otra vez. Un año después me enteré de que Jenny había dado a luz un niño que gozaba de
perfecta salud.
El segundo cliente que tuve aquel día de octubre fue Howard Es el padre de Mary, a la que traté hace
algún tiempo. A Mary le habían hecho un frotis de Papanicolau clase tres (condición precancerosa) en el
que se detectó un proceso que desapareció en unas seis curaciones. Desde hace varios años se ha
sometido habitualmente a tales pruebas. Mary, que es enfermera, es fundadora y directora de una
organización que se dedica a actualizar la formación de sus colegas y que facilita enfermeras a los
hospitales del área de Filadelfia. Se interesó por mi trabajo y suele enviarme clientes con regularidad.
Howard llevaba varios meses visitándome. Se trata de un obrero jubilado, una persona con la que
resulta delicioso trabajar. La primera vez que vino a verme su piel tenía un tono ceniciento y estaba
 aquejado de constantes dolores en la zona cardiaca. Ni siquiera podía ir de un lado a otro de una
habitación sin sentirse cansado. Después de la primera sesión de curación, su semblante adquirió un
tono rosado y se disipó el dolor. Tras dos meses de curaciones semanales podía de nuevo realizar
esfuerzos y hasta bailar. Mary y yo trabajamos conjuntamente para combinar la curación mediante la
imposición de manos con medicaciones a base de hierbas que le había recetado un médico naturópata
para limpiar sus arterias de placas. Aquel día seguí equilibrando y reforzando este campo. Su mejoría
era evidente tanto para los médicos como para sus amigos.

Capítulo 2
CÓMO  USAR  ESTE  LIBRO    

La   presente   obra   está   dedicada   principalmente   a   quienes   se   interesan   por   la   autocomprensión,   la autorrevelación   y   el   nuevo   método   curativo   que   se   extiende   como   una   mancha   de   aceite   por   Estados Unidos:  el  arte  de  curar  por  la  acción  de  las  manos.  Este  trabajo  presenta  un  estudio  en  profundidad  del aura  humana  y  de  su  relación  con  cl  proceso  curativo,  tanto  psicológico  como  físico.  ()frece  una  amplia visión  de  conjunto  sobre  una  forma  de  vida  que  busca  la  salud  y  el  desarrollo.  Ha  sido  escrito  para  los profesionales  que  se  ocupan  de  los  cuidados  sanitarios,  los  terapeutas,  los  religiosos  y  para  cuantos  se consideren aspirantes a gozar de una mejor salud física, psicológica y espiritual.
Si   el   lector   desea   conocer   la   autocurac ión,  este  libro  supondrá  un  reto  para  él,  ya  que,  como  se  dice
aquí,   autocurarse   significa   transformarse   a   uno   mismo.   Cualquier   enfermedad,   sea   psicológica   o   física,
le  conducirá  a  un  viaje  de  autoexploración  y  de  descubrimientos  que  cambiará  su  vida  por  completo,  de dentro  afuera.  El  libro  que  el  lector  tiene  en  sus  manos  es  un  manual  para  dicho  itinerario,  tanto  en  lo que se refiere a la curación de uno mismo como a sanar a los demás.
Para   los   sanadores   profesionales,   cualquiera   que   sea   el   campo   de   cuidados   sanitarios   que   practiquen,
es  un  libro  de  referencia  a  utilizar  a  lo  largo  de  los  años.  Al  estudiante  le  servirá  como  libro  de  texto  para sus   clases,   bajo   la   supervisión   de   un   experto.   Al   final   de   cada   capítulo   se   formulan   una   serie   de preguntas.   Sugiero   que   el   estudiante   de   técnicas   de   curación   las   conteste   sin   volver   al   texto.   Ello implica   estudiar   el   capítulo   y   realizar   los   ejercicios   incluidos   en   el   mismo.   Tales   ejercicios   están centrados   no   sólo   en   las   técnicas   de   curación   y   observación,   sino   también   en   la   autocuración   y   la autodisciplina.   Su   finalidad   es   equilibrar   la   vida   del   lector   y   silenciar   su   mente   para   ampliar   sus percepciones.   La   obra   no   es   un   sustitutivo   de   las   clases   de   curación,   sino   que   debe   utilizarse conjuntamente   con   ellas   o   para   prepararlas.   No   hay   que   subestimar   el   volumen   de   trabajo   que   se precisa   para   acumular   experiencia   en   la   percepción   de   los   campos   energéticos   y   para   aprender   a trabajar  con  ellos.  Es  necesario  tener  una  experiencia  directa  en  la  imposición  de  manos,  que  habrá  de
ser   comprobada   por   un   maestro-sanador   cualificado.   Percibir   el   campo   energético   humano   (CEH)   no sólo    requiere    estudios    y    práctica,    sino    también    desarrollo    personal.    Exige    cambios    internos    que aumenten   la   sensibilidad   de   manera   que   pueda   aprenderse  a  diferenciar  entre  el  ruido  interno  y  la  sutil información que le llega al  sanador, lo que sólo se puede lograr silenciando la mente.
Por   otra   parte,   si   el   lector   ha   empezado   ya   a   percibir   más   allá   del   alcance   perceptivo   normal,   puede
utilizar   este   libro  para  comprobar  dichas  experiencias.  Aunque  la  experiencia  de  cada  persona  es  única, existen  rasgos  comunes  que  se  aprecian  en  el  proceso  de  ampliación  de  las  percepciones,  o  cuando  se abre  la  canalización.  Estas  comprobaciones  le  estimularán  a  seguir  su  camino.  No,  no  se  está  volviendo loco.  Otras  personas  también  oyen  ruidos  procedentes  de  «ningún  sitio»  y  ven  luces  inexistentes.  Todo ello   forma   parte   de   unos   cambios   absolutamente   maravillosos   que   se   están   produciendo   en   su   vida, quizá de forma inusual, pero con la mayor naturalidad.
Hay   abundantes   pruebas   de   que   muchos   seres   humanos   están   elevando   en   la   actualidad   sus   cinco
sentidos   habituales   hasta   niveles   suprasensoriales.   La   mayoría   de   la   gente   tiene   cierto   grado   de percepción   sensorial   elevada   con   necesariamente   cuenta   de   ello.   Casi   todas   las   personas   pueden desarrollarlas  mucho  más  con  acendrada  dedicación  y  estudio.  Es  posible  que  se  esté  produciendo  ya una   transformación   de   la   conciencia   y   que   otras   personas   estén   desarrollando   un   nuevo   sentido   en   el que  se  recibe  la  información  a  una  frecuencia  diferente  y  posiblemente  más  alta.  Yo  lo  hice  en  su  día; usted   también   puede   hacerlo.   Mi   desarrollo   fue   lento,   un   proceso   orgánico   que   me   condujo   a   nuevos mundos  y  cambió  mi  realidad  personal  casi  en  su  totalidad.  Creo  que  este  proceso  de  desarrollo  de  una percepción  sensorial  elevada  es  un  paso  de  la  evolución  natural  de  la  raza  humana  que  nos  conduce  a una    nueva    fase    en   la   que.   gracias   a   nuestras   recién   adquiridas   capacidades,   habremos   de   ser profundamente    honestos    con    los    demás,   para   quienes   nuestros   sentimientos   y   realidades   privadas dejarán   de   estar   ocultos.   Se   comunicarán   automáticamente   a   través   de   nuestros   campos   energéticos. Como   todo   el   mundo   percibirá   esta   información,   nos   veremos   y   entenderemos   mutuamente   con   mayor claridad.

Por   ejemplo,   puede   que   el   lector   sepa   ya   percibir   cuándo   alguien   está   muy   enfadado.   Es   fácil.   Por
medio  de  la  EPS  será  capaz  de  ver  un  halo  rojizo  que  rodea  a  la  persona  enfadada.  Para  averiguar  qué
es  lo  que  le  sucede  en  un  plano  más  profundo  es  posible  centrarse  en  la  causa  de  su  enfado,  no  sólo actual,  sino  también  en  lo  que  se  refiere  a  su  experiencia  infantil  y  a  las  relaciones  con  sus  padres.  Bajo
el   halo   rojizo   aparecerá   una   sustancia   gris,   densa,   semejante   a   un   fl uido,   que   evoca   una   profunda tristeza.   Centrándose   en   la   esencia   de   la   sustancia   gris   probablemente   será   capaz   incluso   de   ver   la


escena  de  su  niñez  en  la  que  se  generó  un  dolor  profudamente  enraizado.  También  podrá  ver  la  forma
en  que  esa  ira  causa  daños   a  su  cuerpo.  Verá  que  la  persona  reacciona  habitualmente  con  enfado  ante determinadas   situaciones,  cuando  el  problema  podría  solucionarse  con  una  emoción  más  útil,  como  dar rienda   suelta   al   llanto.   Por   medio   de   la   EPS   podrá   encontrar   las   palabras   precisas  que  ayuden  a  esa persona  a  suavizar  su  disgusto,  a  conectar  con  una  realidad  más  profunda,  a  encontrar  la  solución.  Sin embargo,  en  otras  situaciones  podrá  ver  que  la  expresión  de  ira  es  exactamente  lo  que  se  necesita  para curarla.
Una  vez  llegados  a  esta  experiencia,  nada  volverá  a  ser  como  era.  Nuestras  vidas  empezarán  a  cambiar
como   nunca   pudimos   imaginar.   Llegado   un   determinado   momento,   entenderemos   la   relación   causa- efecto;  vemos  que  nuestros  pensamientos  afectan  a  nuestros  campos  energéticos,  los  cuales,  a  su  vez, actúan  sobre  nues tro  cuerpo  y  nuestra  salud.  Entonces  descubrimos  que  es  posible  dar  un  nuevo  rumbo
a   nuestra   vida   y   a   nuestra   salud.   Comprobamos   que   es   posible   crear   nuestra   propia   experiencia   de
realidad   a   través   de   este   campo.   El   CEH   es   el   medio   por   el   que   se   producen   nuestras   creaciones. Puede   ser,   pues,   la   llave   para   averiguar   cómo   podemos   ayudar   a   crear   nuestra   realidad   y   cómo cambiarla,   si   decidimos   hacerlo.   Se   convierte   en   el   medio  por  el  que  hallamos  la  forma  de  llegar  a  lo más   hondo   de   nuestro   ser.   Se   convierte   en   un   puente   tendido   hacia  esa  chispa  de  divinidad  que  hay dentro de cada uno de nosotros.
Deseo  alentar  al  lector  para  que  cambie  su  «modelo»  personal,  lo  que  hace  que  sea  quien  es,  mientras
lo   conduzco   a   través   del   mundo   de   la   elevada   percepción   sensorial   hasta   penetrar   en   el   campo energético  humano.  Verá  cómo  sus  acciones  y  su  sistema  de  creencias  le  afec tan  y  le  ayudan  a  crear  su realidad,  para  mejor  o  para  peor.  Cuando  lo  haya  visto,  se  dará  cuenta  de  que  tiene  poder  para  cambiar
las   cosas   de   su   vida   que   no   le   gus tan  y  mejorar  las  que  le  agradan.  Para  ello  se  precisa  muchísimo valor,   búsqueda   personal,   trabajo   y   honradez.  No  es  un  camino  fácil,  pero  sin  duda  vale  la  pena.  Este libro  1c  ayudará  a  hallar  el  camino,   no  sólo  a  través  de  una  nueva  pauta  para  su  relación  con  su  salud, sino   también   mediante   su   vida   entera   y   el   universo   en   que   se   encuentra.   Concédase   con   regularidad algún  tiempo  en  privado  para  experimentar  esta  nueva  relación.  Permítase  ser  la  luz  de  esa vela  que  se expande por el Universo.
He   dividido   el   libro   en   partes   centradas   principalmente   en   un   área   de   información   sobre   el   campo energético  humano  y  su  relación  con  usted.  Como  se  ha  dicho  antes,  esta  Primera  parte  trata  del  lugar que  ocupa  el  campo  aural  en  su  vida.  ¿Qué  tiene  que  ver  con  usted  este  fenó meno  que  ha  sido  descrito por   los   místicos   desde   hace   tanto   tiempo?   ¿Dónde   encaja   en   su   vida?   ¿Qué   utilidad   tiene,   si   tiene alguna?   Diversos   casos   clínicos   han   demos trado   la   forma   en   que   el   conocimiento   de   este   fenómeno puede  cambiar  el  rostro  de  nuestra  realidad.  Jenny,  por  ejemplo,  comprendió  que  necesitaba  tomarse  un tiempo  importante  de  curación  antes  de  que  pudiera  concebir.  Tomó  su  salud  y  su  vida  en  sus  propias manos   (donde   habían   estado   siempre,  por  otra  parte)  y  cambió  un  posible  futuro  desagradable  por  otro mucho  más  feliz,  que  prefería.  Este  tipo  de  conocimiento  nos  puede  llevar  a  todos  a  un  mundo  mejor;  un mundo     de          hermandad            donde                  quienes                se         consideren      enemigos     cobren        amistad  gracias    a            esa
comprensión.

La   Segunda   parte   trata    más   específicamente   del    fenómeno    del    campo    energético.    Describe    los fenómenos  desde  el  punto  de  vista  de  la  historia,  la  ciencia  teórica  y  la  ex perimental.  Trato  todo  ello  en profundidad  para  pasar  luego  a  describir  el  CEH  desde  mi  propio  punto  de  vista,  mezcla  de  observación
y  teoría  combinada  con  las  conclusiones  de  otros  autores.  A  partir  de  esta  información  se  desarrolla  un
modelo de CEH para utilizarlo en el trabajo tanto psicológico como de curación espiritual.
La  Tercera  parte  presenta  mis  hallazgos  sobre  las  relaciones  entre  el  CEH  y  la  psicodinámica.  Aun  en  el caso   de   que   el   lector   no   se   haya   interesado   antes   en   la   psicoterapia   o   en   el   proceso   personal, encontrará   esta   sección   muy   aleccionadora   en   lo   que   se   refiere   al   autodescubrimiento.   Le   ayudará   a entender  no  sólo  lo  que  le  hace  palpitar,  sino  también  el  modo  en  el  cual  se  desarrolla  el  proceso.  Esta información  es  muy  útil  para  quienes  deseen  ir  más  allá  de  los  límites  habituales  de  la  psicología  y   la psicoterapia   corporal   e   internarse   en   visiones   más   amplias   de   nosotros   mismos   en   cuanto   que   seres humanos  y  de  nuestra  realidad  energética  y  espiritual.  En  estos  capítulos  se  ofrecen  marcos  específicos  de referencia  para  integrar  el  fenómeno  del  campo  energético  humano  en  la  psicodinámica  práctica.  Mediante dibujos  se  muestran  los  cambios  del  CEH  durante  el  proceso  de  asesoramiento.  Para  aquellos  que  se encuentren  interesados  por  autoconocimiento,  estos  capítulos  significarán  la  introducción  en  un  nuevo reino donde  la  realidad  de  las  interacciones  de  su  campo  energético  en  la  vida  cotidiana  cobrará  un  significado nuevo   y   más   profundo.   Después   de   haber   leído   el   libro,   podrá   encontrar  formas  prácticas  de  utilizar  la dinámica  del  campo  energético  con  sus  seres  queridos  y  sus  amigos.  Con  su  ayuda  podrá  entender  mejor  lo que  sucede  en  las  relaciones  con  sus  compañeros  de  trabajo.  Ciertas  partes  de  esta  sección  son  muy técnicas,  por  lo  que  tal  vez  el  lector  no  especializado  quiera  pasar  por  alto  las  cues tiones  que  le  resulten excesivamente  complejas  (capítulos  11,  12,  13),  sobre  las  que  podrá  volver  cuando  se  plantee  preguntas más específicas acerca del funcionamiento del CEH.

La  Cuarta  parte  se  ocupa  en  su  totalidad  del  incremento  de  las  propias  gamas  perceptivas  y  de  lo  que  éstas significan  en  los  niveles  personal  y  práctico  y  en  un  nivel  más  amplio  referido  al  cambio  de  la  sociedad  en que  vivimos.  Se  ofrecen  explicaciones  claras  sobre  las  áreas  en  las  que  se  pueden  ampliar  las  percepciones, sobre  la  experiencia  de  dicha  ampliación  en  cada  área  y  sobre  la  forma  de  lograrlo.

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