Manos que curan 19

© 1987, Barbara Ann Brennan

Manos que curan   Hágase la luz
 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Cap. 1 Cap. 2 Cap. 3 Cap. 4 Cap. 5 Cap. 6 Cap. 7 Cap. 8 Cap. 9

Capítulo 19

ELEVADA PERCEPCIÓN AUDITIVA Y COMUNICACIÓN  
CON LOS MAESTROS ESPIRITUALES
 
Al principio, la información que yo recibía por vía auditiva era general; la práctica, luego, la convirtió en es-
pecífica. Por ejemplo, podía oír palabras que transmitían amor y confianza al individuo que había venido a
someterse a una sesión de curación. Más tarde, esta información llegó a ser tan específica que indicaba el
nombre de las enfermedades que sufría un paciente o, en determinados casos, prescribía la dieta, las
vitaminas, los remedios o los fármacos que le beneficiarían. Muchas de las personas que decidieron seguir
estas instrucciones verbales sanaron.
La mejor forma que conozco de mejorar la elevada percepción auditiva es sentarse y esperar a recibir la
guía. Tome lápiz y papel, siéntese cómodamente en posición meditativa, céntrese y eleve su conciencia.
Formúlese mentalmente una pregunta con la máxima claridad posible. Concéntrese ahora en el deseo de
saber la verdad sobre dicha pregunta, cualquiera que sea la respuesta. Escriba ésta en el papel y déjelo,
junto con el lápiz, al alcance de su mano. Concéntrese y silencie su mente. Espere a que le llegue la
respuesta, que se presentará en forma de imágenes, sentimientos, conceptos generales, palabras o
incluso olores. Anote la respuesta, cualquiera que sea. Tal vez piense que carece de importancia, pero
siga escribiendo. La forma que adopte la información que llega variará. Continúe recibiéndola y escriba.
En su momento, la escritura empezará a orientar en sonidos la información que recibe. Concéntrese en oír
directamente las palabras que llegan. Practique una y otra vez. Anote todo lo que reciba. No deje nada
fuera. Cuando haya terminado, deje el papel a un lado y no lo toque durante cuatro horas, por lo menos.
Vuelva luego y lea lo que escribió. Lo encontrará interesante. Dedique a este fin un bloc de notas.
Después de realizar estas operaciones cada mañana, al amanecer, durante tres meses, la información
verbal me llegaba con tal rapidez que no podía escribirlo todo. La voz me sugirió que me comprara una
máquina de escribir. Pero pronto comprobé que no lograba teclear a la velocidad necesaria; la voz me
aconsejó entonces que adquiriera un magnetófono. Así lo hice. Al principio, me resultó difícil pasar de la
escritura a la repetición de las palabras en voz alta. El sonido de mi voz interfería con la quietud mental
que, para aquel entonces, había logrado mantener. Pero con la práctica lo logré de nuevo. El siguiente
paso era hacer lo mismo para otra persona, y luego delante de un grupo. Esto resultó especialmente
embarazoso, ya que la canalización verbal funciona de forma que el canalizador sólo puede oir las
primeras palabras de lo que se vaya a decir. Se necesita una profunda fe para saltar al principio de una
frase y dejar que salgan las demás palabras desconocidas.
La experiencia de acceder verbalmente a la información conduce de forma inevitable a preguntarse:
«¿Quién es el que habla?». Ciertamente, oigo una voz. ¿Soy yo quien la forma o parte de otra fuente?
¿Cuál es el mejor lugar para averiguarlo? ¡Pregunta a la propía voz! Yo lo hice, y me respondió: «Soy
Heyoan, tu guía espiritual».
¿Qué significa Heyoan?
«El viento que musita la verdad a través de los siglos».
¿De dónde viene tu nombre? «De Kenya».
Es cierto que yo había percibido antes imágenes de espíritus y ángeles, pero los había considerado
como simples visiones. Ahora me hablaban. Pronto pude sentir su contacto y, en ocasiones, cuando los
veía en la habitación, podía oler una maravillosa fragancia. ¿Una simple metáfora, o realidad? Toda mi
realidad personal llega hasta mí a través de los sentidos y, ahora que se han expandido, existe para mí
una realidad mayor, más amplia. Otras personas que tienen su percepción sensorial ampliada también
lo experimentan. Para mí, es real. El lector puede decidir a través de su experiencia.
Lo peculiar de recibir información de un guía consiste en que uno se introduce en la metáfora de que
está pidiendo información a una persona que es más sabia y avanzada. La información que nos llega
escapa a nuestra comprensión, pero si se permite que siga llegando se alcanzará un momento en el que
será comprensible. Mediante la canalización, un guía puede proporcionar información superando a la
mente lineal y puede provocar emociones muy profundas en las personas; llega al alma superando las
limitaciones humanas. Por lo general, mi guía, Heyoan, desea hablar al principio de cada lectura. A
continuación, quiere decir que estoy realizando un acceso directo pasivo. En un momento determinado,
Heyoan sugiere que el paciente haga preguntas para aclarar las cosas. Creo que esta secuencia es la
más apropiada, ya que, por lo general, los guías saben mejor que nosotros sobre dónde radican
realmente los problemas. Ellos pasan directamente por debajo de las defensas del individuo y penetran
en el meollo de la cuestión. Por tanto, citando Heyoan empieza a leer, no perdemos tiempo en llegar a la
información más profunda que espera para ayudarnos.
Durante las lecturas también hago preguntas a Heyoan. Por lo general lo hago en silencio. Puedo
pedirle un cuadro de la situación o de cualquier parte específica del cuerpo, o que me describa un
determinado problema. Incluso le hago preguntas tales como: «¿Es cáncer?», de las que generalmente
obtengo respuestas bastante específicas. Pero no siempre es fácil, especialmente si me siento
intranquilo al pensar en la respuesta que pueda recibir. En tal caso bloqueo la información que llega, y
tengo que concentrarme de nuevo. Ahora es el momento de que el lector lo intente. 
 
Ejercicios para recibir guía espiritual
 
Siéntese en una postura meditativa con la espalda recta, pero dejando un ligero hueco en la región
lumbar.
Puede hacerlo en una silla, apoyándose en el respaldo, o quizá prefiera sentarse sobre un almohadón
en el suelo, con las piernas cruzadas. Asegúrese de que su postura es cómoda.
1. Si es usted de tipo quinestésico, cierre los ojos y deje que fluya su respiración al entrar y salir de su
cuerpo. Puede que de vez en cuando desee repetir una frase a modo de recordatorio: «Seguir la
respiración hasta el centro». Con los ojos de la mente, siga su respiración hacia el interior del cuerpo y
en todo su recorrido hasta el centro. Se elevarán sus sentidos y quizá desee seguir el flujo energético
por todo su cuerpo.
2. Si es usted de tipo visual, imagínese que tiene un tubo dorado que le recorre la espina dorsal de
arriba hacia abajo, donde se encuentra la corriente principal del aura. Visualice una bola blanca dorada
por encima de su cabeza. Respire con calma mientras la bola se va hundiendo lentamente por el tubo
hasta llegar a la parte central de su cuerpo y alcanzar el plexo solar. Observe entonces la ola dorada
creciendo como si fuera un sol dentro del plexo solar.

Quizá desee que la bola siga creciendo en el plexo solar. Déjela, primero, que llene su cuerpo con luz
dorada. Seguidamente llene con ésta su campo aural y prosiga con la expansión hasta llenar la
habitación donde se encuentre. Si está reeditando dentro de un círculo de personas, observe cómo la
bola dorada se expande para crear un anillo dorado que llena la habitación. Déjela que crezca hasta que
se haga más grande que ésta, alcanzando el tamaño del edificio donde se encuentre, fuego el del área
exterior, la ciudad, la región, el país, el continente, la Tierra y más allá. Hágalo ,lentamente. Desplace la
conciencia para expandir la bola dorada de luz hasta la Luna y las estrellas. Llene el universo con
dorada luz brillante. Véase a sí mismo como parte del universo, uno con éste y, por tanto, con Dios.
Ahora, mantenga la luz igual de brillante y hágala retroceder, paso a paso, tal como la envió al exterior.
Llene su ser con toda esa luz y ese conocimiento del universo. Asegúrese de que hace todo esto con
lentitud, retrocediendo paso a paso. Sienta la tremenda carga que tiene ahora su campo aural. También
ha retrotraído a su campo el conocimiento de que usted es uno con el Creador.
3. Si es usted de tipo auditivo, es posible que se contente con emplear un mantra para toda la meditación.
Puede emplear como mantra un nombre sagrado, como Om, Sat-Nam, Jesús o «Serénate y sé consciente de
que soy Dios». O tal vez prefiera tocar alguna nota. He comprobado que algunos días me cuesta más esfuerzo
concentrarme; entonces, para despejar mi mente de su confusión, suelo utilizar una combinación de las medi-
taciones citadas. Otros días lo único que necesito es un sencillo mantra.
Si desea conocer otras meditaciones y prácticas para alcanzar al apacible estado de autoaceptación y aumen-
tar su sensibilidad, recomiendo al lector encarecidamente los ejercicios del libro Voluntary controls, de Jack
Schwarz. Esta obra contiene una completa serie de dichos ejercicios, está concebida para las mentes
occidentales y es muy efectiva.
Ahora que usted ya está concentrado y con la mente serena, se encuentra listo para sentarse a la espera de la
guía espiritual.
 
Canalización de los maestros espirituales personales para guía
 
Cada persona tiene varios guías que permanecen junto a ella y la conducen a través de numerosas vidas. Ade-
más, uno tiene guías maestros que se mantienen a su lado durante las épocas de enseñanza específica y que
son elegidos precisamente a causa de dichas enseñanzas. Por ejemplo, si el lector está aprendiendo a ser ar-
tista, dispondrá sin duda de unos cuantos guías de tipo artístico que le rodearán para inspirarle. Cualquiera que
sea el trabajo creativo al que se dedique, estoy segura de que su inspiración procede de los guías conectados
con dicha clase de trabajo en el mundo espiritual, donde las formas son más perfectas y bellas de lo que po-
demos manifestar en el plano terrenal.
Para establecer contacto con su guía basta con que tome asiento dentro de la tranquila y apacible comprensión
de que usted es uno con Dios, de que en cada parte de su ser existe una chispa divina y de que se encuentra
perfectamente seguro. Esta actitud le permite alcanzar un estado de quietud interior que le permitirá oír.
En general, cuando entro en un estado de percepción elevada para recibir guías, mi experiencia interna es la
siguiente.


Siento excitación porque noto la presencia de un guía lleno de luz y amor. Entonces me doy cuenta de que hay

un haz de luz blanca por encima de mi cabeza y empiezo a elevarme y a penetrar en él. (Se podría decir que
entro en él con los ojos de la mente.) Mi excitación decrece a medida que cobro conciencia de la nube rosada
de amor que desciende sobre mí. Me siento invadida por una sensación de amor y seguridad. Luego noto que
me elevo a un estado superior de conciencia. En ese momento, es posible que mi cuerpo realice unos cuantos
ajustes; por ejemplo, la pelvis se dobla en mayor medida (en la posición avanzada), y la espina dorsal se en-
dereza aún más. Puede que bostece involuntariamente para ayudar a que se abra el chakra de la garganta.
(Éste es el chakra por el que uno oye a sus guías.)
Después de elevarme un poco más entro en un estado de bendita serenidad. A partir de ese momento, por lo
general, puedo escuchar y ver a los guías. Durante el inicio de la lectura sigo elevándome. Habitualmente ten-
go tres maestros que me guían. La persona que ha venido a ayudarme suele estar acompañada por uno o va-
rios guías propios.
Es la experiencia de la luz, el amor y la serenidad la que confirma la conexión con los guías. Si usted no tiene
dicha experiencia cuando trate de canalizar, lo más probable es que no conecte con sus guías.
El guía se comunicará de la forma que a usted le resulte más fácil. Será mediante una idea general, palabras
directas o imágenes simbólicas o directas de acontecimientos tales como experiencias o vidas pasadas.
Cuando una forma de comunicación no llega a usted, o si le asusta lo que está recibiendo, los guías cambiarán
a otra forma o enfocarán el tema desde otro ángulo. Por ejemplo, si a mí me causa temor que las palabras que
recibo tengan cierto significado, o si alguién hace una pregunta particularmente controvertida, «me escapo» de
ese lugar de paz y armonía interiores y ya no puedo oír lo que dice' el guía. Entonces me veo obligada a
dedicar uno o dos minutos para hallar de nuevo ese lugar interior. Si no puedo retomar las palabras, los guías
me enviarán, probablemente, una idea general, que trataré entonces de explicar con mis propias palabras, las
cuales se irán fundiendo lentamente con las de ellos, una vez más, y estaré de nuevo «en línea». Si eso no da
resultado, me ofrecerán una imagen que empezaré a describir y dejaré que el paciente halle por sí mismo el
significado de dicho cuadro simbólico.

Describo a continuación mi experiencia interna en cuanto a canalización verbal. Me siento con las piernas
cruzadas y las manos apoyadas en los muslos. Procedo, ante todo, a concentrarme, lo que para mí significa
anclar quinestésicamente mi cuerpo. La sensación que siento es la de estar construyendo una fuerte cimenta-
ción energética alrededor de mi mitad inferior. Una vez que la cimentación queda bien afirmada, empiezo a ele-
var mi conciencia sintiéndola subir de forma quinestésica y enfoco la visión hacia arriba, al interior de la luz. Al
hacerlo, vuelvo las palmas de las manos hacia abajo. En cierto momento de mi elevación se establece el
contacto con el guía. Lo detecto de nuevo quinestésicamente. Veo al guía detrás de mi hombro derecho y oigo
las primeras palabras que vienen de esa dirección. Cuando mi guía y yo estamos listos para empezar, elevo las
manos y uno las puntas de los dedos delante del plexo solar o el corazón. Esto equilibra mi campo energético y
me ayuda a mantener un estado elevado. También sirve de ayuda la respiración nasal frotada. En este mo-
mento suelo canalizar verbalmente. Al principio, las palabras llegan desde el área del hombro derecho. Cuanto
más conectada me encuentro con el proceso canalizador, más cerca suenan las palabras. También el guía pa-
rece estar más próximo. Pronto deja de existir un distanciamiento entre el momento de oír las palabras y el de
pronunciarlas, y la dirección aparente de la que proceden se desplaza hacia arriba y al interior de mi cabeza.
Visualmente, también el guía parece encajarse sobre mí, como un guante. Empieza a moverme los brazos y
las manos coordinadamente con la conversación. «Él» también usa mis manos para equilibrar mi campo
energético y hacer que la energía penetre en mis chakras mientras está hablando. Ello mantiene la energía
elevada y centrada. Da la sensación de que el yo de mi personalidad flotara alejándose y subiendo,
escuchando y vigilándolo todo. Al mismo tiempo, me siento fundida con mi guía, como si éste fuera yo misma.
Como guía, me siento mucho más grande que mi propia personalidad, la de Barbara.
 
 
Figura 19-1
SENTIDOS DE LOS SIETE CHAKRAS

Al concluir la conversación, uno de los guías se desconecta ligeramente y se eleva, mientras que mi
conciencia se hunde en el interior de mi cuerpo y el yo de mi personalidad. En este momento suelo ser
extremadamente tímida.
 
Los sentidos de los chakras
 
Hasta el momento sólo me he referido al acceso a través de cuatro de los cinco sentidos corporales
ordinarios: vista, oído, tacto y olfato. Aunque es poco habitual, supongo que también se podría canalizar
el proceso a través del gusto. Al estudiar el acceso, he visto que cada modo o sentido está relacionado
con un chakra, es decir, accedemos a la información a través de los mecanismos sensores de cada
chakra. La figura 19-1 ofrece una relación de los siete chakras y el sentido que tiene actividad a través
de cada uno de ellos. Cuando observo a alguien que está canalizando, puedo percibir cuál es el chakra
que utiliza para obtener información. Por lo general, ese chakra es muy activo y a través de él circula
más energía cuando está canalizando. Obsérvese que normalmente no hacemos distinciones entre el
sentido quinestésico, el sentimiento y la intuición, aunque, en mi opinión, son muy distintos, como se
describe en la figura 19-1. Tampoco llamamos sentido al amor, aunque yo creo que lo es. Empiece a
prestar más atención a lo que sucede cuando ama, o cuando «percibe amor». Amar no entra en la
misma categoría que los restantes sentimientos. Ni que decir tiene que amar es más que un mero
sentido. Es, también, una forma de estar en sincronía con otros seres humanos.

La clase de información que se recibe a través de cada uno de los chakras es diferente. El primero
presenta información quinestésica: sentimientos corporales, como una sensación de desequilibrio,
escalofríos que recorren arriba y abajo la espina dorsal, dolor físico en alguna . parte del cuerpo,
sensación de enfermedad o salud, seguridad o peligro. El sanador puede utilizar esta información para
conocer el estado del paciente. Quizá sienta el dolor de la pierna del paciente en la suya propia, o en su
mano cuando la coloca sobre la extremidad del enfermo. Todo este tipo de información llega a través del
primer chakra, y el sanador la puede utilizar con éxito si se despeja a sí mismo de manera que su propio
cuerpo sea una caja de resonancia. Puede distinguir entre su cuerpo y el de su paciente. Si el sanador
siente el dolor en su pierna, conviene que sea consciente de si ese dolor estaba allí antes de que llegara
el paciente o si lo ha recogido de éste. Ni que decir tiene que este método de acceder a la información
tiene sus desventajas: uno se cansa muy pronto de sentir los dolores físicos de los demás.
El segundo chakra aporta información sobre los estados emocionales, ya sean éstos los del sanador o
los de los demás. También en este caso el sanador debe emplear su propio campo energético para
distinguir entre sus sentimientos emocionales y los del paciente. La práctica y una información
abundante y adecuada ayudan a aprender estas cuestiones. Por ejemplo, el sanador detectará cómo
siente emocionalmente el paciente al dolor en su pierna. Puede que esté enfadado por hallarse enfermo
o que sienta gran temor por ello. Puede estar asustado pensando que su dolor es en realidad el síntoma
de un estado físico muy grave. Es importante utilizar esta información, ya que toda enfermedad va
acompañada de sentimientos emocionales que es necesario despejar de algún modo.
El tercer chakra ofrece una información vaga que evoca frases tales como: «Pensaba que me ibas a visi-
tar, y aquí estás», o «Mi intuición me dice que no debo tomar ese avión hoy; podría suceder algo». Si
alguien detecta seres de otro nivel y utiliza el tercer chakra para sentirlos, esa persona tendrá una vaga
sensación de otra presencia en la habitación, del lugar que ocupa, su forma y tamaño generales y su
intención, es decir, si es amistosa o no. El primer chakra revelará la información quinestésica sobre la
presencia, y el segundo comunicará los sentimientos de ese ser. En el ejemplo del dolor de pierna, el
tercer chakra aportará una vaga idea sobre el significado profundo que tiene esa molestia en la vida del
paciente, así como cierta intuición sobre las causas del dolor.
El cuarto chakra produce los sentimientos amorosos. Es el amor que llega más allá del yo, de la pareja o
de la familia para abarcar a la humanidad y a la vida misma. Mediante el cuarto chakra se puede sentir
el amor de otro y su calidad y cantidad, tanto si está en un cuerpo físico como si no. Se puede sentir
amor colectivo hacia la humanidad. En el ejemplo del dolor de pierna, uno sentirá e! amor hacia el
paciente y la calidad del amor que éste siente hacia sí mismo. El chakra ofrece también el sentido de
conexión con todas las criaturas que hayan tenido en algún momento un dolor en la pierna.
El quinto chakra aporta la sensación de los sonidos, la música, las palabras, los olores y el gusto. Esta
información puede ser muy específica, dependiendo del nivel del campo aural de origen (véase la
siguiente sección). En el caso del paciente con dolor en la pierna, puede que el sanador reciba una
descripción del problema en términos fisiológicos: «Es una flebitis» o «se trata de un tirón muscular
provocado por el uso de unos zapatos nuevos que hacen que la pierna se tuerza cuando el cliente
anda». El quinto chakra puede revelar, además, un sonido que puede resultar muy eficaz para curar la
pierna.
El sexto chakra revela imágenes, que pueden ser simbólicas, con un significado muy personal para el
paciente, o literales. Estas últimas son imágenes de acontecimientos que han sucedido o que van a
suceder. Son, además, imágenes de cosas que existen. Cuando digo imágenes no me refiero
necesariamente a que se vean de la forma en que lo hacemos con el sentido de la vista, sino a que se
reciben en la mente produciendo una impresión lo bastante fuerte como para permitir que uno las
observe de forma que pueda dibujarlas o reproducirlas.
Por ejemplo, en el caso del dolor en la pierna, el sexto chakra puede revelar una imagen del coágulo de
sangre asociado con la flebitis; también es posible que el sanador vea simplemente la tensión del
músculo, dependiendo de la causa del dolor. La imagen podría presentarse en una pantalla en la mente
del sanador, como en televisión, u observarse directamente en el interior de la pierna, como si se
utilizara la vista normal. El sexto chakra también es capaz de revelar una imagen simbólica, que podría
tener algún significado para el paciente, aunque probablemente el sanador no le encontrará mucho
sentido. La imagen simbólica aparece en la pantalla mental de este último. El sexto chakra puede
revelar, asimismo, en forma de imagen, la experiencia pasada del paciente que guarde relación con el
dolor de la pierna: por ejemplo, la de un niño cayéndose de un triciclo o golpeándose la pierna derecha,
donde se localiza el dolor ahora, veinte años más tarde. Esta clase de acceso directo es algo similar a
ver una película.
Obsérvese que me estoy refiriendo a recibir imágenes. Percibir significa recibir. La percepción consiste
en recibir lo que ya está ahí, sea en forma simbólica o literal. Visualizar es una función totalmente
distinta. El proceso de visualización es de creación activa. Al visualizar, se crea una imagen en la mente
y se le imparte energía. Si la mantiene claramente en su mente y la energiza, en su momento podrá
crearla en su propia vida. Por tanto, puede darle forma y sustancia. Cuanto más clara sea la imagen y
más energía emocional proyecte sobre ella, más capaz será de crearla en su vida.

El séptimo chakra revela información en forma de conceptos totales. Esta información excede las
posibilidades de los limitados sentidos y el sistema de comunicación de los seres humanos. Después de
haber absorbido y entendido plenamente el concepto, el canalizador debe emplear sus propias palabras
para describir. lo que entiende. Muchas veces, cuando empiezo a explicar algo en mis propios términos,
Heyoan entra (procedente del quinto) y lo expone con palabras mucho más claras que las que yo puedo
usar. El concepto completo da un sentido total de conocimiento. Es la experiencia de ser uno con el
concepto. En el repetido ejemplo del dolor de la pierna, el séptimo chakra revelará la situación vital total
con la que está relacionado dicho dolor. 
 
Detección de los distintos niveles de la realidad mediante los chakras
 
El lector puede formarse ahora una idea de la información que llega a través de cada uno de los
chakras; examinemos, por tanto, los distintos niveles de realidad que comentamos ya en los capítulos 7
y 15. En ellos expusimos el nivel físico de la realidad, el astral, el nivel del patrón etéreo, el nivel
celestial, el nivel del patrón cetérico y los seres que existen en cada uno de éstos. También dije que hay
otros niveles más allá del séptimo. Si desea percibir a través de cada uno de ellos es necesario que
permanezca abierto a ese nivel el chakra por el que quiere hacerlo. Si quiere ver alguna capa aural en
particular, tiene que abrir el sexto chakra correspondiente a dicha capa. Si quiere ver el primer nivel del
campo aural, tiene que abrir el sexto chakra en el primer nivel de su aura. Si quiere ver el segundo nivel
del aura, tiene que abrir el sexto chakra en la segunda capa de su aura. Cuando los principiantes
empiezan a ver el aura, lo que ven normalmente es la primera capa, debido a que abren su sexto chakra
al primer nivel de su aura. A medida que avanzan, abren él sexto chakra en la siguiente capa
consecutiva y pueden ver ésta.
Abrir los chakras por encima del cuarto nivel significa, además, que empezará usted a percibir seres en
otros planos de existencia. Esto supondrá cierta alteración en su vida personal cuando suceda por
primera vez, y le costará algún tiempo acostumbrarse. Muchas veces, por ejemplo, deberá elegir entre
mantener la conversación que esté manteniendo y suspenderla para escuchar a su guía, que está
intentando hablarle al mismo tiempo. Durante muchísimo tiempo he llevado esta doble existencia en el
mundo. El hecho de percibir la presencia de seres y responderles produce desconfianza en quienes no
son capaces de hacerlo.
Para escuchar a un ser que habita en el nivel astral tiene que abrir su quinto chakra en dicho nivel. Si
quiere oír a un guía en el quinto nivel, debe abrir su quinto chakra en dicho nivel de su campo aural. Si
lo que desea es ver un guía astral, habrá de abrir su sexto chakra en el cuarto nivel. Para ver un guía
del quinto nivel, tiene que abrir su sexto chakra en el quinto nivel, y así sucesivamente.
Como se ha dicho en el capítulo 7, las puertas o sellos existentes entre los niveles de los chakras se
hallan profundamente embutidos en los corazones de éstos. Para poder pasar de un nivel al siguiente es
necesario romper estos sellos o abrir estas puertas. Esto lo logrará elevando el nivel vibratorio de su
sistema energético. Elevar y mantener su campo en un nivel vibratorio más elevado requiere la
realización de un trabajo de purificación. Tiene que mantener su campo despejado y muy claro para
percibir los niveles superiores del campo aural. Hacerlo significa, además, elevar la sensibilidad en su
vida cotidiana. Ello implica un minucioso cuidado de uno rnismo en términos de dieta, ejercicio y prácti-
cas espirituales; a ello nos referiremos más ampliamente en la Sexta parte.
Cada nivel representa una octava más alta de vibración que la del inmediatamente inferior. Llevar la
conciencia despierta a un nivel superior significa aumentar la tasa de vibración a la que funcione su
conciencia. Esta no es, necesariamente, una tarea fácil, ya que, como ha podido comprobar en los
capítulos dedicados a la psicodinámica, cada aumento de energía en el sistema provoca el
desprendimiento de bloqueos, lo que permite acceder a experiencias que habían quedado enterrados en
el subconsciente porque los acontecimientos eran demasiado amenazadores como para sentirlos en el
momento en que ocurrieron.
 
Meditaciones para mejorar la experiencia en cada uno de los niveles aurales
 
He descubierto distintas prácticas de meditación que mejorarán la experiencia en cada uno de sus
niveles aurales. Tales ejercicios aparecen en la figura 19-1. Para mejorar su experiencia en la primera
capa del aura realice meditaciones andando o tocando y relájese profundamente. Para mejorar su
experiencia en la segunda capa del aura medite en un sentido apacible de bienestar. Para mejorar su
experiencia en el tercer nivel del campo aural realice ejercicios de fijación mental en un terna. Para
mejorar su experiencia en el cuarto nivel, medite sobre la luz rosada del amor o concéntrese en amar
una flor. Para mejorar su experiencia de ser en el quinto nivel del campo aural recurra a las
meditaciones de emitir sonidos o escuchar. Para mejorar la experiencia de su campo celestial medite
intentando ser uno con la conciencia mesiánica o de Cristo. Para experimentar la séptima capa del ser
siéntese a meditar y utilice como mantra el lema «mantente tranquilo y ten conciencia de que yo soy
Dios».

Revisión del capítulo 19
 
1. ¿Qué método es bueno para el aprendizaje de la elevada percepción auditiva?
2. ¿Cómo puede sentarse para percibir a un guía espiritual? Practíquelo tres veces, por lo menos,
esta semana.
3. ¿En qué forma tratarán de comunicarse sus guías con usted? Describa el proceso.
4. Describa el sentido asociado con cada uno de los siete chakras.
5. Si desea «ver» un guía en el nivel del patrón cetérico, ¿qué chakra tiene que abrir y en qué nivel
del campo aural?
6. Si desea «escuchar» a un guía en el nivel astral, ¿qué chakra tiene que abrir y en qué nivel del
campo aural? 
7. Si le dijera que tengo la vaga sensación de que un ser se encuentra en cierto rincón de la
habitación y que dicho ser no es muy amistoso, ¿a través de qué chakra lo estaría detectando? ¿En
qué nivel del campo existiría dicho ser?
8. ¿Cómo abre usted un chakra determinado en un nivel particular de su campo?
9. ¿Cuál es la diferencia principal entre visión interna e información canalizada-guiada?
 
Alimento para la mente
 
10. ¿Cómo cambiaría su vida si buscara y siguiera más las guías?
11. ¿Cuáles son las principales resistencias para buscar activamente una guía en su vida?
12. Pida que le guíen para aprender a utilizar mejor la guía en su vida. ¿Cuál es la respuesta?
13. ¿Cuál es su creencia o imagen negativas de las co
sas malas que le sucederán si sigue al guía? ¿Cómo se relaciona esto con sus experiencias infantiles con
las autoridades? ¿Cómo se relaciona esto con sus relaciones con Dios o con la imagen que tiene de Él?
14. ¿Cómo puede funcionar la precognición si gozamos de libre albedrío?
15. ¿Cómo puede cambiar su vida el uso de este tipo de percepción?
16. ¿Cuál es la diferencia entre visualizar y percibir?

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