Hágase la luz. Capítulo 19

Hágase la Luz - (Light Emerging. The Journey of Personal Healing)
©1993, Barbara Ann Brennan

Manos que curan   Hágase la luz
 
 
Vibración y energía
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Cap. 0 Cap. 1 Cap. 2 Cap. 3 Cap. 4 Cap. 5 Cap. 6 Cap. 7 Cap. 8 Cap. 9 Cap. 10

EL SER EXPANSIVO
Canalizado de Heyoan
 
Escuchad la música interna que interpreta quienes sois. Sentid la luz difundiéndose en vuestro interior, en
cada célula de vuestro cuerpo. Arraigaos en el suelo y conectaos con vuestro objetivo de estar aquí.

¿Cuál es la misión que os aguarda en este preciso momento? ¿Para qué habéis venido, y qué hay por aprender en este
preciso instante de vuestro despliegue? En lugar de pensar en lo que debéis ser a continuación, trasladaos al
momento de despliegue dentro de vosotros y permaneced apaciblemente dentro de cada célula de vuestro
cuerpo; no penséis en quien deseáis ser, sino en quienes sois en este momento.
Cuando avancéis por vuestra expansión, luego por la estasis/comunión, y más tarde descendáis al ser en la
contracción, seguid la oscilación en toda su trayectoria. Encontraréis una capa de dolor, pero superadla para
llegar hasta el niño. Cuando cojáis al niño de la mano, profundizad hasta el núcleo de vuestro ser, hasta
vuestra individualidad, y adentraos en ese núcleo hasta el gran vacío que existe en el interior del ser. Experimentad
ese gran vacío, ya que representa vuestro potencial. Dentro de ese vacío vibra toda la vida, llena, pero nonata. Aquí
hay una gran calma. Permaneced en la gracia de ese vacío interno. Ese vacío no está hueco, aunque pueda
parecerlo desde el nivel de la personalidad. Cuanto más se entra en ese vacío dentro del ser, más vida se
encuentra. Simplemente, rendíos a la seguridad y a la gracia de ese centro interno, liberándoos de todas las
ataduras.
Cuando se produzca un movimiento a partir de la aparente nada, seguid la expansión del impulso de vida que va
hacia fuera, llenando el espacio de vida inmanifiesta. A medida que subáis hacia el exterior, sentiréis ese impulso de
vida atravesar los niveles de vuestro campo aural. Habrá un nivel en el que la mente vuelve a empezar. Si
continuáis, pasaréis por todos los niveles de vuestro campo y por toda la experiencia personal que hay dentro de
cada nivel. Estáis experimentando la manifestación de la vida. Estáis experimentando el proceso creativo. Esta
expansión se perpetúa hacia fuera indefinidamente. Dejad que vuestra conciencia siga ese impulso hasta donde sea
capaz. Sabed que ese impulso va a los límites más distantes del universo. Son sólo vuestras imágenes las que os
limitan. Llevad vuestra conciencia a este proceso. Cuando os extendáis, alcanzad una esfera de 360 grados lo más
lejos que lleguéis. Extendeos a través del universo infinito. Allí entraréis en comunión con todo lo que está fuera o
aparentemente fuera. Es allí donde tiene lugar la fusión. Permaneced en ella. Luego, cuando vuestra oscilación
creativa se repliegue, seguidla una vez más.
Esta expansión y contracción tiene lugar en todo momento. Es un impulso de expansión/estasis y
contracción/estasis múltiple. Hay impulsos rápidos e impulsos lentos. Hay pulsos de los que jamás podréis tener
conciencia mediante la mente consciente, ya que son inconcebibles.
Y así, cuando volváis a viajar hacia dentro, pasaréis una vez más por los niveles del campo. Mientras se devuelve
aquello que habéis aprendido a todos los niveles de vuestro campo y por tanto a vuestra personalidad, los nuevos
regalos aportan luz a vuestra individualidad. A medida que esa luz acceda al interior del campo, las partes de
vuestro ser que están estancadas dentro de vuestra imagen negativa se iluminan. Cuando la luz incide en el olvido
por vez primera, muchas veces se experimenta dolor. Porque evoca recuerdos. Evoca una energía y una conciencia
que no han sido claras. Al principio del proceso, a medida que recorráis los niveles emocionales del campo, sentiréis
vuestro dolor emocional. No detengáis la marcha. Seguid aportando luz y rociar con ella todas esas decepciones,
todos los temores, todos los pesares, todas las tristezas, toda la aflicción que habéis experimentado en vuestra vida.
Si seguís el impulso en su trayectoria descendente, aportando luz y la comprensión de que sois uno con todo lo
que es, seréis uno con el dolor. Sois uno con los individuos que están implicados en ese dolor. Y así, en la fusión de
la dualidad que aparentemente existe entre vosotros y aquéllos implicados en un incidente doloroso en vuestra vida,
nace el amor. Porque aquello que es tocado por la luz creará amor. Porque la comunión crea amor. A medida que
profundicéis en el dolor y el miedo, el propio proceso de esta comunión crea amor. Es llevado hasta el niño interno y
colocado a sus pies, y ese amor toca la herida original del niño y se cura. Sigue bajando hasta la estrella del núcleo,
la esencia de quien sois. Una vez más, accedéis al vacío, después de haber traído más luz a la luz interna. Per-
maneced en la madre en gracia. Con esta gracia, estáis en comunión con la gran madre, y nuevamente nace el
amor.
Posteriormente, comienza el movimiento hacia el exterior. El niño, una vez saciado, se aleja. Habiendo nacido del
amor, entra en sí mismo, siente su ser individual y su cuerpo. Le gusta y ama lo que siente. Tiene más amor por sí
mismo. Se comprende y de este modo descubre su valor. Siendo valioso, siente su amor por los demás y sigue
hacia fuera. Este amor por los demás evoca el amor de éstos. El niño recibe el amor y la valoración que le devuel-
ven los demás. La valoración amorosa aporta valentía mientras la conciencia del niño se extiende a través de la
voluntad divina. Siente su integridad y su divinidad y entra en éxtasis espiritual. Al entrar en éxtasis espiritual, el niño
es llevado a percibir el modelo perfecto y el conocimiento de la mente divina. Sale al exterior, a través de los límites
lejanos del universo, hacia lo que se ha llamado el padre, y se acerca a la fusión una vez más. Vuestro ser interno
se desplaza a través del universo manifiesto, creando más vida en el proceso, aportando los regalos que el ser
individual ha manifestado al universo.
Así es el proceso creativo. Disuelve el dualismo. De este modo, vosotros creáis el mundo que os rodea: mediante
la expansión, estasis y comunión con el universo que hay alrededor; y la contracción, estasis y comunión con
vuestra individualidad interior. Es vosotros...
El ser expansivo

CONCLUSIÓN
 
A lo largo de este libro hemos hablado mucho de la creación de su propia realidad y de su conexión con su
salud y bienestar personal. Hemos explicado cómo la energía creativa se origina en nuestro núcleo creativo y
que el impulso de crear se origina en el placer. Hemos comentado la trayectoria que siguen las oscilaciones
creativas de energía cuando emergen de nuestro núcleo de camino hacia el mundo físico. Hemos demostrado
que cuando esta energía creativa emerge en el mundo físico de una forma pura y sin obstáculos, crea salud,
felicidad, gozo y satisfacción en nuestra vida. Cuando se interrumpe, queda bloqueada o distorsionada, la con-
secuencia es una experiencia negativa y la enfermedad. Ésta es un efecto de bloquear la fuerza creativa. La
enfermedad es creatividad bloqueada.
Cada experiencia negativa es una lección de la vida que pretende llevarnos a nuestra verdad. Cada expe-
riencia vital negativa puede ser considerada como un ciclo curativo que nos conduce a unos niveles profundos
del ser que olvidamos hace mucho tiempo.
La energía creativa del núcleo brota directamente y aporta más placer a nuestra vida, o bien se desvía y da
inicio a un ciclo curativo. O lo uno o lo otro: o expresamos plenamente nuestra esencia interna en forma de
dicha y placer, o estamos en un ciclo curativo que aporta una mayor conciencia de nosotros mismos, lo cual a
la larga, de un modo indirecto, también permite una mayor expresión de nuestra esencia interna, que crea
entonces más dicha y placer en nuestra vida. Este es el nuevo paradigma de los noventa.
En el nivel espiritual, nuestra opción en el momento es la elección entre amor y miedo. Y la tomamos a cada
momento de nuestra vida, seamos o no conscientes de ello. Es la decisión entre estar indefenso o defendido,
entre estar conectado y ser individual o estar desconectado y separado. La opción del amor consiste en dejar
resplandecer nuestra esencia interna. Si no podemos realizar esta elección en ese momento, la siguiente
opción de amor es aceptar nuestra condición humana tal y como es y trabajar en otro ciclo curativo u otra
lección de la vida para adquirir más autoconciencia.
No existen criterios sobre la opción a tomar. Un ciclo curativo o una lección vital es una elección respetable.
Nuestra opción de estar en el mundo fisico es la opción de pasar por ciclos curativos. Hace falta valor para
estar aquí. Somos respetables y valientes por haber elegido estar aquí. Ningún dios externo nos hace estar
aquí, ningún karma antiguo nos obliga a ello. Nosotros hemos escogido esta condición humana. Parte de la
condición humana es que, en nuestro estado de evolución, somos incapaces de elegir siempre la expresión de
nuestra esencia interna. Aún no sabemos cómo hacerlo. Todavía no hemos aprendido el amor eterno, pero
estamos trabajando en ello y lo hacemos muy bien. Hemos decidido que el viaje merece la pena, y por eso
estamos aquí. Todos esperamos y deseamos mejorar. Todos estamos aquí para aprender quiénes somos,
tanto en el nivel más microscópico como en el macroscópico.
Así, el proceso curativo consiste en permitir que emerja la luz. Cuanto más deje que su esencia real res-
plandezca por todas las células de su cuerpo, más sano estará y más feliz será.

UNA SESIÓN CURATIVA  CON  RICHARD  WW..  
 
Para ilustrar cómo es una curación, he seleccionado una sesión curativa que di a un médico al que llamaré
Richard W. Generalmente pido a los pacientes que rellenen un formulario y les someto a una entrevista pre-
liminar. Puesto que Richard sentía curiosidad por mi trabajo, no me facilitó ninguna clase de información
preliminar. Era como una especie de examen para comprobar si la EPS y la curación son informativas y útiles.
Él quedó satisfecho con la curación y entregó la transcripción a su médico, George Sarant, doctor en medicina.
El doctor Sarant ha escrito una carta en la que compara los informes del examen médico y los diagnósticos
médicos con la información obtenida por medio de EPS durante la sesión curativa. Su carta viene después de
la transcripción.
 
Transcripción de la sesión curativa con el paciente Richard W.

(Richard W. y Barbara están sentados en sendas sillas uno frente al otro, a una distancia de unos 180
cm entre sí.) 
BARBARA: Usted necesita mucho más fortalecimiento en la mitad inferior del cuerpo, en el primer chakra y
en la región pélvica. Y el metabolismo está un poco desequilibrado en el nivel de azúcar; la tiroides funciona
por debajo de sus posibilidades y probablemente podría aprovecharse de una limpieza de hígado. Algo ocurre
con la asimilación de nutrientes en el intestino delgado. No es tan efectivo como debería ser. ¿Tiene problemas
de estreñimiento?
RICHARD W.: NO.
BARBARA: Su coxis tendría. que ser un poco más flexible. ¿Sabe? El occipucio y el coxis se mueven
cuando usted respira. Eso se debe en parte a que la mitad inferior de su cuerpo es un poco menos débil de lo
que debería ser. Estoy segura de que lo ha acusado también en su estructura de carácter. [«Estructura de
carácter» es una expresión de la terapia bioenergética que relaciona la estructura física del cuerpo con la
configuración psicológica de la persona.] Pero la debilidad es provocada en parte por el coxis, que no es lo
bastante flexible. Trabajaré en ello. El quinto y el primer chakras serían los más afectados por la carácterología
de masoquismo. Quiero trabajar básicamente con [el problema en] el tercer chakra, que me doy cuenta de que
es consecuencia de su experiencia infantil. En lo que se refiere a la psicodinámica, está relacionado con el
modo en que usted se conecta con la gente. Hay algunos viejos trastornos en el tercer chakra relacionados con
su madre y su padre que hacen de este área la más débil de su cuerpo.
Bueno, creo que no le resultará dificil aprender a ver dentro del cuerpo. Su tercer ojo está bastante abierto;
tiene mucha energía en él. ¿Lo ha intentado? ¿Ha visto algo?
RiCHARD W.: Sólo un contorno borroso. Eso es todo. Y a veces veo cosas, y no estoy seguro de si son
reales o no.
BARBARA: Lo que usted hace con ese dilema de si lo vio en un libro de texto o si está en el cuerpo es
buscar anomalías que no aparecerían en el libro de texto. Probablemente ha realizado autopsias. Tiene que
distinguir eso también. Pero lo que hará cuando mire dentro del cuerpo es que, con el tiempo, descubrirá cosas
que no había visto antes, y eso le ayudará.
No sé si es normal o no, pero el lado derecho de su tiroides es un poco más pequeño que el izquierdo. ¿Le
importa quitarse la corbata? Me resulta un poco dificil de ver. Trato de distinguir si hay algún problema psico-
lógico en su corazón.
¿Cómo responde al estrés? ¿Trabaja muchas horas? 
RICHARD W.: No especialmente. ¿Ve algo psicológico?
BARBARA: Ahora mismo no. Profundizará más. [...] Veo que ha estado sometido al estrés. (Pausa; examina
el corazón con EPS, todavía a 180 cm de distancia.) Cuando observo el corazón, el problema está de hecho en
este lado, detrás. (Refiriéndose a la pared inferior derecha de la parte posterior del corazón.) Esta parte de
atrás parece un poco..., los músculos parecen más duros. Ya me explicaré mejor luego. (Llegados a este
punto, Barbara retiene información para no inquietarle.)
(Richard W. se tiende sobre la camilla, y Barbara empieza a trabajar. Transcurre algún tiempo.)
BARBARA: Le hablaré un poco de lo que estoy haciendo. Esto no consta en mi libro. Voy a trabajar con algo
que descubrí que es más profundo que el campo aural. Se llama «nivel del hara». Los que practican artes
marciales lo utilizan. Usted sabe algo de eso. Voy a entrar para reforzar el punto llamado tan tien.
Sólo para su información, la razón por la que le he preguntado si sufre estreñimiento es que creo que ocurre
algo en el equilibrio de líquidos de su cuerpo.
Así, desde el punto de vista psíquico, cuando efectúo una curación del hara, lo que ocurre es que toda la
mitad inferior [del cuerpo] empieza a soltarse, como si se fusionara y se reformara. La articulación sacroilíaca
de la derecha está desalineada, y estoy trabajando con ella. La parte delantera de esta articulación tiene un as-
pecto agarrotado. [...]
(Transcurre algún tiempo.)
Aquí hay una línea de acupuntura, un meridiano, que recorre todo el trayecto hasta aquí, y ahora estoy
tratando de darle energía. ... Y estoy trabajando con los ligamentos de esta zona. Ahora, el segundo chakra
empieza a cargarse.
He reestructurado el primer chakra en el nivel dorado del campo, que es la séptima capa aural. El primer
chakra llega hasta aquí, hasta el coxis, y está situado en la articulación coxis-sacral. Aquí había una falta de
energía, que sube hacia el lado derecho de la articulación sacroilíaca, y que sigue hacia arriba por todo el
cuerpo.
(Transcurre algún tiempo.)
El lugar donde estoy ahora, desde mi perspectiva, es la vesícula biliar. [...] Y ahora estoy entrando en la zona
del tercer chakra. De hecho, el hígado no tiene mal aspecto; parece mucho más limpio de lo que creía. Aquí
debajo hay una zona, en el interior de la parte posterior del hígado, que está estancada.
Lo que hago ahora mismo es tratar de conseguir que la vesícula biliar vierta parte de su contenido. En el
nivel aural, lo hace. Pero esto no implica necesariamente que lo haga también en el nivel fisico. Lo que oigo es
que responderá dentro de unos quince días. Normalmente no doy una explicación en directo, pero lo hago
porque usted es médico.
Estoy en el tercer chakra, trabajando con el cuarto nivel del aura.
¿Tiene algún hermano? ¿Alguien con quien se sintió muy unido cuando tenía unos doce años? ¿Murió o su-
cedió algo? ¿Se cayó de un árbol? Hay algún tipo de pérdida implicado. Aquí es donde ha quedado atascado
en su cuerpo. Parece tratarse de un hermano. La presencia de ese trauma en su tercer chakra tiene la forma
de un torbellino aquí, extendido y colgando hacia abajo. Es interesante. He visto esta configuración aural un par
de veces, y está siempre asociada al exceso de peso. (Richard W. tiene exceso de peso.) Pero ahora, que la
he visto conectada con su amigo o hermano, es el primer caso así con que me encuentro. Psicológicamente,
está conectado con el padre. (Se refiere al lado derecho del chakra del plexo solar.) Aquí residen todos sus
conflictos con su madre (lado izquierdo del chakra del plexo solar). Por lo que veo, la relación con su padre era
mucho más sana que con su madre. Aquí [en el campo aural] quedan más problemas por resolver.
Así pues, lo que hago ahora es tratar de recomponer toda esta zona. El tercer chakra se ha desgarrado en
esta zona, cerca de la región del páncreas.
RICHARD W.: ¿Ahí están los conflictos con mi madre? BARBARA: Sí. Estoy empezando a acceder a esta
zona [con energía curativa] para recomponerla. Si trabajo con ella más tiempo, profundizaré cada vez más.

Estoy empezando a tejerla en el primer nivel del campo aural. Tal vez tenga la sensación de que la estoy
tejiendo por completo, pero sólo estoy reforzando toda la zona.
(Pasa el tiempo. Barbara emite tonos curativos hacia la zona del páncreas y el plexo solar.)
Ahora afecta más la segunda capa, la alivia, de hecho es como si la suavizara.
(Barbara concluye la curación en silencio y se marcha. Richard W. descansa de quince a veinte minutos.
Luego, Barbara regresa para comentarla curación. Por lo gene-ral, las curaciones no se comentan tan
extensamente una vez finalizadas. Es importante que el paciente descanse. En este caso, como Richard W. es
médico, tiene lugar una discusión más larga y detallada.)
BARBARA: Bien, con la reestructuración del tercer chakra y la reactivación de esas energías del sistema,
sentirá alivio en la zona del chakra del corazón. El chakra del corazón trataba de realizar el trabajo de dos
chakras a la vez.
RICHARD W.: ¿Ve algo en torno al chakra del corazón?
BARBARA: Sí, hay algunas cosillas que no he mencionado. La debilidad en el páncreas afectaba al riñón
izquierdo. Todos los órganos tienen unos ritmos profundos que están todos sincronizados cuando el cuerpo
está sano. [En la enfermedad, no están sincronizados.] El mes pasado, una alumna mía y yo trabajamos con
una persona que había sufrido un trasplante de hígado; tuvimos que volver a sincronizar el ritmo de todos los
órganos. Puesto que el páncreas de usted no funcionaba bien, tenía que volver a sincronizarse con el hígado, y
luego con el riñón. Era casi como si el riñón estuviera energéticamente levantado y conectado con el páncreas.
Y cuando yo he trabajado en esa zona, lo he bajado.
Hay un estancamiento en el corazón. Era como si este lado [el izquierdo] del corazón tuviera más energía
que el otro, pero la causa principal no reside en el corazón, sino en la debilidad en los chakras inferiores, que
usted debía compensar con el corazón. Entonces he oído a Heyoan que decía: «Cuando te conectes con tus
pacientes, debes empezar a concentrarte en el hara y en los chakras inferiores». La razón de que hubiera una
debilidad y un atasco profundos en el corazón era que este chakra [el tercer chakra] está desgarrado. Se
compensaba haciendo discurrir energía por aquí. ¿Recuerda la línea de acupuntura que dije que recorre esta
zona?
Había menos energía en el lado derecho del corazón que en el izquierdo. De modo que la desplacé [la ener-
gía]. Así pues, no me sorprendería que sintiera un estancamiento aquí. Si usted está aquejado de arritmia, la
causa reside en la zona del tercer chakra en vez de en cualquier otro factor tradicional. Ya sé que eso no es
tradicional, pero por supuesto que también he observado todos esos factores, el nivel de colesterol y de grasas,
por ejemplo. También hay algo de eso.
Pero en cuanto al corazón en sí, cuando sea ayudado por los órganos inferiores y el metabolismo del cuerpo
y los chakras inferiores, se pondrá bien. Mi recomendación es que se refuerce aquí [en la mitad inferior de su
cuerpo]. Ahora todo esto [los chakras tercero y cuarto] están reestructurados, por lo que se sentirá de distinta
manera allí. Y he introducido bastante energía en el hara, el tan tien, y he trabajado con el coxis. Sosténgase
sobre las piernas, y cuando esté en el hospital [trabajando], sienta el hara y conéctese con él. En lugar de
conectarse con los pacientes sólo por aquí [las zonas del corazón y el plexo solar], fortalezca el hara. Puede
usted usar esos chakras [el del corazón y el del plexo solar], pero ponga una tapa sobre esos chakras, el
tercero y el cuarto. Basta con imaginarse una pequeña tapa que le protege. Y eso es todo.
¿Tiene alguna pregunta que desee plantearme? 
RICHARD W.: ¿Tengo una estructura muy profunda? BARBARA: ¿Caracteriológicamente? Sí, psicópata-
masoquista.
RICHARD W.: ¿Y no fluctúa? ¿Hay un desplazamiento hacia arriba y energía obstruida en el torso? 
BARBARA: Sí.
RICHARD W.: Físicamente, sufrí un ataque al corazón hace dos años. ¿A qué se refería cuando ha dicho
que el corazón realizaba el trabajo de dos?
BARBARA: De dos chakras. El chakra del corazón efectuaba también el trabajo del tercer chakra. Recuerde
que he dicho que esos músculos [los de la parte posterior del corazón] estaban..., casi diría que la palabra más
adecuada es viejos. No me he atrevido a decirlo porque era una observación bastante negativa. Pero era casi
como si esos músculos..., bueno, ya sabe que cuando las personas envejecen, pierden el tejido conjuntivo de
los músculos, que se vuelve fibroso y duro. Ése es el aspecto que tienen los músculos de la cámara inferior
derecha del corazón vistos por detrás, parecen de cartulina. No sé si esto tiene relación con algo.
RICHARD W.: Tejido cicatrizante. 
BARBARA: Eso es.
RICHARD W.: Porque [el cardiólogo me dijo que] la pared interior de mi corazón no se mueve bien. Está
dura. Es tejido cicatrizante, músculo cardíaco muerto.
BARBARA: ¿Sólo en ese lado o en todo el corazón? Porque la parte de arriba parece mucho mejor. 
RICHARD W: La parte inferior, la pared interior del atrio derecho está rígida porque...
BARBARA: Yo lo veo en la parte posterior derecha. RICHARD W.: (Señala la parte trasera del corazón,
correspondiente a la zona que Barbara observaba.) Eso es tejido cicatrizante, por lo que no se contrae
como debería. Pero [usted dijo que] el problema reside más abajo.
BARBARA: La causa es la debilidad aquí dentro [en el plexo solar], el problema del metabolismo del azúcar,
todo este chakra está desgarrado, y entonces usted no puede acceder a la reserva de energía que está aquí
abajo [el tan tien]. Así pues, una disciplina como el tai chi le iría muy bien, ya que redistribuiría la energía. Lo
que no es beneficioso para usted es conectarse tanto con sus pacientes a través del corazón. No es bueno
porque el corazón ya está sometido a una tensión excesiva a causa de la debilidad [inferior], tal como yo lo veo.
¿De modo que hace un par de años sufrió un ataque al corazón?
RCHARD W.: Me hice operar.
BARBARA: ¿Se hizo operar? Esto se me ha pasado por alto. ¿Le pusieron un bypass? Bueno, ¿sabe que he
visto? Era muy curioso, era casi como si toda la aorta estuviera demasiado desplazada hacia este lado [el dere-
cho], y yo la he vuelto a su sitio. [A nivel energético.] He desplazado toda la energía que circula por la aorta
hacia la izquierda. Supongo que la desviaron hacia allí durante la operación.
RICHARD W.: Es probable.
BARBARA: Por eso existe tanta diferencia entre el lado derecho e izquierdo aquí [en la zona del corazón].
Muchas veces, la cirugía desplaza los órganos fuera del sitio que les corresponde en la estructura de campo. Si
los órganos no están adecuadamente situados dentro de esta estructura-matriz, no recibirán la energía vital
que necesitan para funcionar normalmente. Esto provoca una disfunción posterior de los órganos, puesto que
los cuerpos de energía sirven como estructura-matriz energética en la que las células y los órganos se nutren y
crecen. Así, cuando alguien se ha sometido a cirugía, es necesario resituar los órganos físicos en sus órganos
energéticos y realinear los cuerpos de energía con el cuerpo fisico. Esto es lo que hice con la aorta de este
paciente.
Por desgracia, cuando di la curación a Richard W., me disponía a abandonar mi práctica para disponer de
tiempo para enseñar y escribir, y no volví a verle. Habría sido interesante constatar sus progresos en caso de
que las sesiones curativas hubiesen continuado.
Pedí al doctor Sarant que me escribiera una carta aportando información médica sobre Richard W. para
poder compararla con mis observaciones. Aquí está:
 
Carta de George Sarant, doctor en medicina, comentando la sesión curativa de Richard W.
 
En otros tiempos, la relación entre sanadores y médicos no era especialmente fructífera ni productiva, y la
historia de la relación entre la medicina organizada y los sistemas de curación heterodoxos ha sido todavía
peor. Recuerdo, siendo estudiante de medicina, los comentarios burlones y despectivos de mis profesores y
compañeros respecto a los sanadores y otros sistemas de cuidado de la salud. Creo, sin embargo, que las acti-
tudes tradicionales están empezando a suavizarse. Ahora encontramos médicos que remiten a sus pacientes a
sanadores y profesionales de la salud alternativos, y algunos médicos que se convierten en sanadores. En este
contexto, me vienen a la mente los nombres de Norm Shealy, doctor en medicina, Bernie Siegel, doctor en
medicina, y Brugh Joy, doctor en medicina (entre otros muchos).
Yo envié a mi paciente Richard W. a la consulta de Barbara Brennan por varias razones. Richard W., que es
también médico, muestra un vivo interés, al igual que yo, por los sanadores y los métodos curativos hete-
rodoxos. El historial de Richard W. dice que, a los treinta y siete años de edad, sufrió un grave infarto de
miocardio en la pared inferior [es decir, un ataque al corazón] y se sometió a una intervención en la que le
instalaron un bypass en las arterias coronarias. Sufrió también un infarto y lesiones considerables en el atrio
derecho [la importancia de lo cual se pone de manifiesto en las observaciones anteriores]. El padre de Richard
W. murió a los treinta y ocho años de edad, y, durante su enfermedad, Richard W. padeció una sensación de
impotencia, como si no viera una salida al embrollo emocional y situacional en el que se sentía implicado. Se
interesó por obtener enfoques distintos de su enfermedad.
Decidimos que la mejor táctica para acudir a la consulta de Barbara sería no contarle nada a priori y ver a
qué conclusiones llegaba ella. Sus observaciones fueron increíbles e impresionantes. Si bien no dijo de
inmediato: «¡Ajá! Veo que ha tenido un ataque al corazón», sus observaciones revelaron una descripción
valiosa y bastante increíble de un miocardio que había resultado dañado por isquemia, es decir, Barbara
describió un corazón que había sufrido un ataque coronario. Describe un estancamiento en el corazón [...] y
una debilidad y una obstrucción profundas en el corazón. [...] Muy interesante es su comentario de que [...] ese
lado [izquierdo] del corazón tenía más energía que este lado [derecho]. [...] Porque, de hecho, Richard W.
padecía lesiones musculares en los ventrículos izquierdo y derecho, pero también en el atrio derecho. Este era
el más dañado, y probablemente es el que Barbara vio («fibrosos y duros [... ] los músculos de la cámara
inferior derecha del corazón»). Anatómicamente, si se mira la parte posterior del corazón, está constituida
básicamente por el atrio y el ventrículo derechos. Si se pudiera ver a través de la espalda de una persona y
observar el corazón, se vería primordialmente el atrio y el ventrículo derechos; y esa parte fibrosa y dura del
corazón de Richard W. era su atrio y ventrículo derechos (deteriorados). Es imposible que Barbara pudiera
saber esto excepto a través de su capacidad de ver el interior del cuerpo.  
Otros aspectos de sus observaciones no son menos impresionantes. Barbara afirma con énfasis que el «me-
tabolismo del azúcar está un poco desequilibrado», lo cual, curiosamente, no se manifestó como un problema
clínico hasta casi dos años después de la observación. De hecho, Richard W. tiene ahora diabetes mellitus de
tipo II. Es interesante especular con que este retraso de la afección clínica aparente fue quizá secundario a
algunas manipulaciones en su campo energético. Desconocida para Richard W. en aquella época, él presenta
también algún síntoma bioquímico de una ligera disfunción hepática. Los resultados de las pruebas del
funcionamiento del hígado son de ligeramente a moderadamente elevados, confirmando el argumento de
Barbara («podría recurrir a un lavado de hígado»). Sus comentarios sobre el bajo funcionamiento de la tiroides
podrían no ser justificados; las pruebas del funcionamiento de la tiroides han arrojado unos resultados
bioquímicamente normales.
Otras partes de las observaciones eran funcionalmente correctas pero formalmente incorrectas. Es in-
teresante comparar algunas de las observaciones de Barbara con sueños, o con personas que reciben infor-
mación telepáticamente. A veces son casi correctos. Es decir, mientras que la validez global del informe es in-
dudablemente acertada, hay ejemplos de ligeras excepciones.
Así, no fue el hermano de Richard W. quien murió cuando éste contaba doce años; fue su padre quien fa-
lleció cuando Richard W. tenía nueve años. Pero Richard W. admite que la relación con su padre era como la
de dos hermanos. Yo considero que debe efectuarse más trabajo e investigación en partes específicas de al-
gunas observaciones. Si bien Barbara estuvo totalmente acertada a la hora de ver y describir las anomalías
anatómicas y fisiológicas en el atrio y el ventrículo derechos de Richard W., no hizo comentarios específicos
sobre el ventrículo izquierdo. ¿Podría deberse a que el ventrículo izquierdo está ubicado en una posición más
lateral en el pecho y por tanto no presenta un acceso tan directo? Son cuestiones sobre las que meditar.
Bioenergéticamente, Richard W. tiene, en efecto, un diafragma tenso y espástico; es decir, presenta un blo-
queo diafragmático severo que Barbara captó y explicó hasta cierto punto. Resulta interesante que observe un
estancamiento en el corazón, que ella atribuye a este bloqueo.
Creo que los médicos pueden aprovechar mejor los servicios de los sanadores manteniendo una actitud
imparcial y recordando que los médicos no son los detentores de la primera ni la última palabra sobre la en-
fermedad y la salud. Debemos demostrar una cierta humildad y ser imparciales.
Richard W. hizo algunos comentarios interesantes sobre el examen al que se sometió. Se sintió increíble y
profundamente conmovido por la experiencia, aunque no podía determinar conscientemente el porqué ni qué
tuvo el examen que fuera tan conmovedor. Me confesó también que varias horas después del examen, se
sintió extraordinariamente fatigado y tuvo que dormir durante una hora. Lo comparó con la fatiga que experi-
mentaba después de un tratamiento de acupuntura.
Confío en que habrá muchas más consultas compartidas entre médicos y sanadores. Unos y otros pueden
beneficiarse en gran medida de esta cooperación.

VOLVER