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Resumen
 
MUNDO DE LAS TERAPIAS
 
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Testar

 

CÓMO SE ELABORA UN DIAGNÓSTICO GLOBAL
Testar con kinesiología
La kinesiología se basa en los conocimientos de la acupuntura china: terapeutas americanos habían descubierto que los diferentes meridianos podían subordinar determinados músculos. Probando la fuerza o debilidad de estos músculos, se puede comprobar si la energía es fuerte o débil en el meridiano correspondiente. El examen se efectúa por el movimiento de los músculos contra un impulso de parada por parte del paciente.
Un ejemplo: si a un paciente se le pone una manzana en la mano izquierda y se le pide que mantenga horizontal el brazo derecho aplicando algo de fuerza, el terapeuta no puede, la mayoría de las veces, bajarlo con una fuerza definida, porque la manzana fortalece al paciente, excepto si el paciente reacciona alérgicamente a esta fruta. El tera­peuta dice entonces: su brazo se prueba fuerte. Si en vez de la manzana se le pone un terrón de azúcar en la mano izquierda, él puede, en la mayoría de casos, bajar­le fácilmente el brazo derecho, puesto que el azúcar daña a casi todas las personas. El terapeuta dice entonces: su brazo se prueba débil.
Con la kinesiología es posible, pues, examinar los efectos que causan en las personas las sustancias, por ejemplo, de los alérgenos potenciales, alimentos, medicamentos, etc.
Para ello se procede exactamente así: el terapeuta pone al paciente en la mano derecha la sustancia que se tiene que examinar, o transfiere su oscilación al paciente. Luego intenta, con una pequeña presión contra la resistencia del paciente, bajarle el brazo. Si el brazo cede, el medicamento no es adecuado para el paciente; si el brazo se mantiene firme y no puede bajarse, el medicamento actúa de modo positivo.
El efecto de las ampollas de testar de la técnica de tests en red, puede reconocerse si las oscilaciones transferidas por éstas llegan a fortalecer o no los meridianos. La prueba de las ampollas transcurre análogamente a la descrita más arriba. En conjunto, la kinesiología es un procedimiento de examen muy directo y revelador de fuerza.
Testar con el tensor
Con el tensor (un instrumento en forma de bastón, cuya parte superior, móvil, reacciona a las oscilaciones electromagnéticas) puede comprobarse, por medio de la transferencia de oscilaciones de las ampollas de testar, si estas ampollas son relevantes para el paciente o no.
En esta prueba se sostiene el ten­sor entre las ampollas de testar y el pacíente dos sistemas de oscilaciones, las cuales se encuentran en el tensor. Según cómo actúen las oscilaciones entre sí, el tensor se mueve hacia arriba o hacia abajo. Con el tensor pueden probarse el efecto de las sustancias patológicas en el paciente, al igual que los medicamentos. Así, se puede comprobar también si el paciente está cargado por una oscilación determinada, por ejemplo, de un alergeno.
Testar con el diagnóstico del pulso del doctor Nogier
También con el test del pulso del doctor Nogier puede examinarse el efecto de las oscilaciones de las ampo­llas de testar de la técnica de tests en red. El test del pulso es un proceso muy especial y altamente eficiente que pocos terapeutas aplican porque es muy difícil de aprender.
El test del pulso muestra las reacciones corporales a las sustancias examinadas. El paciente. sostiene la sustan­cia en la mano o bien se le trasladan sus oscilaciones. Según la reacción del pulso del paciente -la onda del pulso es más fuerte o más débil, el terapeuta puede reconocer si la sustancia es positiva o negativa para éste.
Cabe mencionar que la mayoría de los terapeutas que trabajan según el concepto de la Casa Terapéutica se han especializado en uno o dos de estos cuatro procesos, porque todos exigen mucha experiencia. Las posturas de rechazo hacia la terapia de biorresonancia se deben, la ma­yoría de las veces, a que los críticos no han trabajado 10 suficiente los métodos de testar y por ello no han obtenido resultados válidos, o no los han practicado nunca; sólo los rechazan debido a sus consideraciones teóricas.
Después de este recorrido por los diferentes méto­dos de testar energéticos; volvamos a la valoración de los resultados en las ampollas de órganos, meridianos y elementos.
Como se ha descrito en la representación de la teoría de los 5 elementos, 4 meridianos se agrupan en un elemento, o a la inversa: a cada elemento le correspon­den 4 meridianos.
Primero se examina si las perturbaciones que han atacado al cuerpo como enfermedad son tan fuertes para atacar a uno o varios elementos en su totalidad o sólo a meridianos individuales. El caso más favorable se da cuando sólo están afectados meridianos individuales.
No queremos tratar con detalle aquí todas estas pruebas y valoraciones, pero lo importante para usted es que concluya que con estas pruebas se puede comprobar qué meridianos y órganos están especialmente afec­tados por la enfermedad.
La próxima pregunta, naturalmen­te, es ¿qué es lo que provocó la per­turbación o bien la enfermedad? Esto es, qué factores la han causado o des­encadenado.
Ésta es la pregunta central, pues es absolutamente necesario que se tra­ten esos factores perturbadores. Final­mente, se decide si la enfermedad la
causó -o bien la desencadenó-un virus, un  ,metal pesado , una disbiosis intestinal o campos electromagnéticos. Por regla general, hoy en día, se trata, de una combinación de varios factores (carga múl­tiple).
Antes ha podido leer que los valores de medición altos señalan un nivel de energía alto en el meridiano, y que los valores bajos, uno reducido.
Mucha energía en el meridiano significa que el paciente tiene una enfermedad que exige para su supe­ración mucha energía que él debe, y también puede, reunir. El aumento de la energía después de un estímulo significa una compensación del estímulo, es decir, una buena vitalidad.
Poca energía en el meridiano significa que la reserva de energía ya está agotada, que el paciente ya no puede reunir mucha energía para superar la enfermedad. Éste es el principio de la cronificación.
Los valores altos o bajos pueden equilibrarse a largo plazo y ser bastan­te constantes, pero también pueden originarse localmente. Así, por ejem­plo, una ensalada compuesta por ver­duras contaminadas con pesticidas puede conducir, a corto plazo, a una discrepancia del valor en meridianos determinados, por ejemplo; los meridianos del estómago o del intestino delgado, puesto que el organismo se en­frenta de manera aguda con los pesticidas.
Los valores altos (hiperérgicos) se presentan también en la fuerte predisposición a la reacción alérgica, las fuer­tes intoxicaciones por amalgama, las altas cargas electromagnéticas y geopáticas y el fuerte es­trés psíquico, pero igualmente en las altas concentracio­nes de toxinas en los tejidos conjuntivo y adiposo. Los valores bajos  los encontramos, por ejemplo, en las crecientes debilidades del metabolismo y en las enfermedades degenerativas de las articulaciones, pero también en las concentraciones de toxinas en los tejidos conjuntivo y adiposo debido a una tendencia degenerativa de estos tejidos.
En la medicina bioenergética global se trata siempre de la capacidad de regulación. Por eso, la información sobre el estado de la autorregulación del cuerpo que se obtiene con la teoría de los 5 elementos se cuenta entre los resultados más importantes de los tests. Hay una diferencia decisiva cuando los valores de medición señalan que el cuerpo puede oponer a un estímulo una bue­na capacidad de regulación o cuando no puede (debilidad de la regulación), o cuando no acepta en absoluto el estímulo (bloqueo de la regulación).
Con el diagnóstico bioenergético de la técnica de tests en red se examina -como se ha descrito el efecto de las oscilaciones en el paciente. Éste se realiza con las ampollas de testar que Martin Keyrner desarrolló especialmente para la técnica de tests en red. Se re­únen en unas cajas de testar especiales que están ordenadas por temas y permiten un diagnóstico muy amplio. La organización de las cajas de testar es muy interesante, sobre todo para los terapeutas sobre los aspectos que cubren las cajas de testar que son im­portantes para legos y pacientes.
Por lo  general, debemos partir del hecho de que, hoy en día, todas las personas -especialmente las que viven en los países industrializados y con buenos servicios médicos-están fuertemente car­gadas.
Todas reciben restos de plomo, formaldehído, ben­zol, DDT, lindano, mercurio, cadmio, toxinas de bacterias, etc., a través de la respiración, la ingestión de ali­mentos, el agua potable, etc., cargándose con ello en buena medida. De lo cual resultan que se juntan fácilmente de 20 a 30 cargas básicas.
En ello el factor perturbador individual cuenta poco, ni tampoco cuenta mucho cuál sea ese factor, sino que importa más la acumulación y especialmente las interacciones de estos factores.
Por otra parte, una ingestión mayor de toxinas no significa obligatoriamente que el afectado vaya a enfer­mar. Lo determinante para su salud o enfermedad es como enfatizamos siempre su capacidad momen­tánea de compensación, regulación y reacción. Sólo cuando ya no puede regular sus cargas o no las puede compensar, sobreviene la enfermedad.
Por motivos de espacio no podemos describir a continuación todas las cajas de testar, sino sólo aquellas que representan progresos esenciales en el diagnóstico y la terapia médicos.
Ampollas de testar «alimentos»
Aquí no se va a abordar el tema «alergias» con todos los nuevos conocimientos que van más allá de la visión de la medicina académica. En parte, esto ya se hizo en el libro Biore­sonanz-Therapie; en parte, encontrará usted en este libro una y otra vez observaciones importantes. Debe destacarse, sin embargo, una novedad pionera en el diagnóstico y la terapia de las alergias. Una posibilidad conocida de tratar las alergias consiste en evitarlas, como se recomienda, por ejemplo, para la terapia de alergias alimentarias en ecología clínica. En algunos casos, los pacientes ya reaccionan alérgicamente a la mínima cantidad de alimento; en otros, sin embargo, sólo a alimentos que se consumen con frecuencia. Éstas son las llamadas incompatibilidades latentes. Por otra parte también existen, por supuesto, ali­mentos que son manifiestamente beneficiosos para la salud del paciente.
¡Estas diferentes reacciones se pue­den examinar ahora! Con las nuevas cajas de testar para los alimentos, que se desarrollaron especialmente para la técnica de testar en red, ¡se puede pres­tar una gran ayuda al paciente estable­ciendo un régimen que favorezca su salud!
H. l., mujer, 44 años. La paciente sufre desde los 18 años
Pérdidas que comienzan una semana antes de la menstruación y cursan con fuertes dolores. Como la menstruación, además, dura 8 días más de lo normal, se presenta cada vez una pérdida muy elevada de sangre. Así se siente muy débil, cansada y abatida desde hace muchos años: no tiene ganas de nada. La exploración ginecológica sólo reflejó un pequeño mioma (un tumor muscular benigno) en la matriz. Tampoco ayudó una psicoterapia de cinco años.
La mayoría de los meridianos de energía mostraba debilidades de regulación por ambos lados. Existían blo­queos de energía por ambos lados en los meridianos de la linfa.
Las pruebas con la técnica de tests en red dieron como resultado una clara alergia al trigo. Ésta iba acom­pañada de una grave disbacteriosis, una afección micóti­ca y una fermentación alcohólica del quimo en el intesti­no grueso. Las toxinas micóticas y el alcohol metílico actuaban de lleno en el hígado y la bilis y desencadena­ban en el organismo una explosión de reacciones energéticas en cadena, claramente verificables según la teoría de los 5 elementos con el diagnóstico bioenergético.
Todo ello condujo a las perturbaciones de la mens­truación y a un creciente agotamiento corporal y también anímico. Este cuadro se reforzaría todavía más durante el climaterio si no se aplica tratamiento; además, las muelas del juicio actuaron asimismo como focos refor­zando la mala regulación hormonal.
Como usted puede imaginarse, también aquí sólo una terapia global y causal puede invertir la situación. Por eso, después de una fase de estabilización en el sen­tido de las bases de la Casa Terapéutica (alimentación sana, beber mucha agua, cuidado correcto de la piel, dormir bien y vivir sin ansiedades, mucho movimiento, situación social sin ansiedades y psíquicamente armó­nica) , debe tratarse en primer lugar el intestino con sus cargas globales (alérgenos, micosis, fermentación). Paralelamente deben tratarse las alergias, incluida la predis­posición a ellas. Luego debe equilibrarse la situación energética total conforme a los conocimientos de la teoría de los 5 elementos. Finalmente, se desintoxica el cuerpo y sigue una cuantiosa terapia del metabolismo. Es indispensable un saneamiento de los dientes especialmente de las muelas del juicio antes de alcanzar el climaterio-. A causa de las fuertes perturbaciones hor­monales' cuya expresión son los desórdenes de la menstruación, tiene pleno sentido una terapia de acompaña­miento ya avanzado el climaterio.
La terapia global y causal abarca, pues, no sólo el diagnóstico y la terapia de todos los factores relevantes, sino también un aspecto temporal. Esto 10 puede usted reconocer en que las terapias deben distribuirse razona­blemente en el tiempo y en que la terapia a veces debe proseguir en determinadas etapas de la vida, aquí hasta el climaterio.
Ampollas de testar «toxinas medioambientales, pesticidas, metales pesados»
Que las llamadas toxinas me­dioambientales no dañan sólo el me­dio ambiente, sino también a las per­sonas sólo podría ser cuestionado por entre tanto, estas sustancias tóxicas representan una de las causas más fuertes de las perturbaciones de la regulación.
Por eso es imprescindible, en un primer examen, probar el influjo de las toxinas medioambientales (pesticidas y metales pesados incluidos); por lo menos aquellas que resultan de la anamnesis. En él se trata no sólo de las cargas generales, a las que 'todos estamos expuestos, sino de aque­qrmcipales.... factores  lla contaminación ambiental que repre­de carga senta una carga específica para el pa­ciente, por ejemplo, la contaminación del lugar de trabajo.
Para el test con la técnica de tests en red se dispone de ampollas de testar de productos de protección de la madera, toxinas de colorantes, disolventes, pesticidas, metales pesados, etc. Con ellas se puede también aclarar sa­tisfactoriamente el problema específico de las amalgamas.
UN CASO: contaminación ambiental
C. E., varón, 38 años.
El paciente tiene ya desde hace once años una sen­sación sarrosa en la lengua, opresión en el pecho y tos seca, pocas horas después de entrar en su piso. Con los años aumentó la predisposición a los síntomas y tam­bién el número de terapeutas consultados. Ciertamente, se sospechaba que estos fenómenos podrían tener algo que ver con los arreglos que había hecho en su habitación (cambia de alfombras y de muebles), pero nadie podía concluir nada a partir de esta sospecha.
Hace unos cinco años, los síntomas se intensifica­ron tanto que el paciente apenas podía aguantar en el piso. En el momento de la prueba bioenergética tiene problemas cutáneos, picor, cara siempre roja, sensibi­lidad también a los impresos (por ejemplo, periódicos), al gas, a la electricidad, dolores de pecho, apenas puede aguantar en habitaciones cerradas, vaga por las noches de un sitio de dormir a otro, muestra perturbaciones de la concentración hasta parecer ausente, tiene disbiosis, candidiasis. Hace tres años se le extrajo la amalgama. Ahora sólo hace un régimen de separación, apenas come carne.
La medición bioenergética de los meridianos de acu­puntura da como resultado que los meridianos de la linfa, pulmón, intestino grueso, nervios, corazón, articu1aciones' tejido conjuntivo y piel están bloqueados ener­géticamente. Otros cuatro meridianos muestran debili­dades de la regulación.
Los antepasados legaron al paciente graves cargas genéticas: toxinas de la tuberculosis y enfermedades venéreas. De joven se asociaron a aquéllas una escarlatina tratada retrotóxicamente y un absceso amigdalar por estreptococos (bacterias). La tos ferina también dejó sus huellas en el sistema regulador, y no lo hizo menos un disperso foco del oído. Varios focos dentales e inflama­ciones crónicas de los maxilares y de las muelas del jui­cio cargaban al paciente. Se añadieron toxinas de meta­les pesados y medioambientales, incluidos formaldehídos y dioxinas.
Todo ello se sumó y condujo a un bloqueo del sistema nervioso central, es· decir, del sistema de control del organismo, además de un bloqueo del tejido con­juntivo, que es el sistema regulador básico del cuerpo, y a otros muchos bloqueos y debilidades ulteriores. No es de extrañar que el paciente ya no pueda arreglárselas
La terapia de este paciente debe establecerse muy a largo plazo, y debe procederse cautelosamente, paso a paso. Si no, existe la posibilidad de que el paciente ya no salga de esta situación. Primero debe estabilizarse su constitución anímica y corporal todo lo que sea posible; luego debe sanearse el intestino las sustancias de fermentación que cargan el hígado deben contrarrestarse mediante un intestino y una alimentación sanos. El cuerpo debe desintoxicarse.
Sólo sobre la base de esta estabilidad puede ejecutar­se un saneamiento de la dentadura con sus muchos metales, así como una expulsión del metal. Y, finalmente, se puede tratar el resto de las muchas cargas paso a paso. Un camino largo, ciertamente. De no seguirlo, el paciente no llegará al objetivo de recuperar la salud.
Ampollas de testar «farmatoxinas»
Los fármacos, es decir, los medi­camentos se recetan, de manera usual, por su efecto bioquímico. Pero junto a su aspecto material, las sustancias tienen también como ya se ha descrito antes  aspecto energético e informativo. Eso significa que los fármacos no sólo actúan materialmente, sino también informativa y energéticamente, a modo de ejemplo, almacenando sus oscilaciones como cargas patológicas en el agua del cuerpo o en las células, oscilaciones que de allí hacia fuera pueden perturbar la regulación.
Con las ampollas de la técnica de test en red puede probarse el efecto eventualmente perturbador de algunos fármacos.
Ampollas de testar «virus»
También los virus son portadores de informaciones patógenas. Éstas actúan tan pronto como el virus (varía según el tipo) haya borrado activamente el programa del ácido ribonucleico (ARN) o el desoxirribonucleico (ADN) de la célula huésped atacada y haya invertido la polari­dad de la célula hacia sus propias necesidades, apode­rándose del metabolismo celular y haciéndolo así inútil para el conjunto del organismo. Si la célula se divide una y otra vez con esta falsa programación, el cuerpo se ve dañado y debilitado en su capacidad total de rendimiento.
Una terapia plenamente eficaz conduce no sólo a aniquilar las célu­las atacadas, sino también a desactivar el virus. Eso significa que el virus, ciertamente' todavía está en las células, pero que es completamente inactivo. Esto puede durar mucho tiempo; pero el problema es que a cada debilita­miento del organismo -sea psíquico, sea físico-puede activarse enseguida y hacer enfermar el organismo con los síntomas típicos del virus.
En esta situación difícil de concebir para la medicina académica se aplica ahora la revolucionaria terapia viral con la técnica de test en red. Con ella se pueden desactivar virus en estado agudo y así ya no representan, pasajeramente, carga alguna, y, al mejorar la situación global del paciente, pueden ser
Sin embargo, debe aclararse que la terapia viral, en esta forma, sólo puede ejecutarse con las ampollas de testar especiales para la técnica de test en red. Esto vale especialmente para la desactivación de los virus por las ampollas de interferones y la provoca­ción del virus con oscilaciones virales. Quizá se inicie con estas ampollas un nuevo capítulo de la terapia viral.
Ampollas de testar «micosis»
Paralelamente a las alergias, las mi­cosis aumentan también, sobre todo afecciones las del hongo Candida albicans. Puesto que, entre tanto, un tercio de la población está enferma del hongo que puede causar enfermedades extremadamente peligrosas para la vida, se demanda un diagnóstico rápido y fiable. Éste es posible con la técnica de test en red y sus ampollas especiales. El ataque cuantitativo y el transcurso de la micosis se pueden seguir por el examen de las heces y el frotis de las mucosas y la piel.
La terapia de las micosis es realmente difícil, especialmente porque  las.terapiáshasta hace poco se las subestimaba  mucho y no existían demasiados pro­cesos terapéuticos. También aquí  la Casa Terapéutica un programa ; completo de terapia, con el que, en muchos casos, es posible la desintegración graduada de las micosis. Un componente esencial es la desactivación de las enzimas del hongo con oscilaciones micóticas invertidas con la tecnología BICOM. Así se rompe el círculo vicioso destrucción de los anticuerpos por las enzimas del hongo crecimiento del hongo debido a la perturbación de las defensas.
La terapia antimicótica de biorresonancia puede con­sultarse en el libro Bioresonanz-Therapie.
Ampollas de testar «toxinas hereditarias»
Las toxinas hereditarias son venenos, enfermedades e informaciones patológicas que están registrados en el código genético y que se transmiten de generación en generación. En los interrogatorios de los pacientes pue­den seguirse a veces hasta la segunda o tercera genera­ción de la anamnesis familiar.
Las toxinas hereditarias son car­gas que se manifiestan en sus «here­deros» siempre allí donde aparecerían normalmente durante la enfermedad: en el caso de la tuberculosis, en las mucosas de los pulmones, el abdo­men y la piel; en el caso de la sífilis y la gonorrea, en la piel, el sistema nervioso y el abdomen.
En particular, las toxinas hereditarias de la sífilis o bien su información genética crean hiperreacciones del ectodermo, es decir, de la piel y el sistema nervioso. La sífilis es, pues, un trasfondo clásico para la neurodermi­tis, lo que ya se comprende por el nombre: esta enfer­medad afecta como inflamación (-itis) al sistema nervio­so (neuro-) y la piel (derm-). Pero también la gonorrea (otra enfermedad venérea) puede legar síntomas que tie­nen posibilidad de manifestarse, entre otras, en enferme­dades de la piel.
En la universidad de Heidelberg pudo demostrarse por primera vez que se pueden formar adenovirus en el material genético, como hacen los virus generalmente para su reproducción en las células vivas. Pero en este caso se incrementan no por las células infectadas de la persona «huésped», sino que pasan con los cromoso­mas (el material genético) a la próxima generación.
La carga de toxinas hereditarias más frecuente podría ser, probable­mente, la tuberculínica. Como nuestra experiencia práctica mostró, aproximadamente un 60 % de las mujeres y un 40 % de los hombres tienen una carga tuberculínica que necesita tratarse.
Junto a la transmisión de la toxina genética, hay una transmisión informativa de toxinas hereditarias.
La localización exacta de estas toxinas en el semen y/o el óvulo se desconoce en casi todos los casos. La transmisión de toxinas hereditarias la efectúa el padre por el semen, y la madre, junto a la transmisión del óvu­lo, también por la leche materna.
Las cargas hereditarias pueden debilitarse a través de las generaciones o saltar generaciones en sus mani­festaciones, pero se pueden unir también a otras toxinas hereditarias e interactuar y así reforzarse mutuamente.
No todo portador de toxinas he­reditarias desarrolla la enfermedad. En muchos casos, las toxinas dormitan durante décadas de manera sublimi­nal, hasta que otra fuerte carga del or­ganismo las activa, o permanecen de
manera subliminal durante toda la vida gracias a una buena situación defensiva y se ex­tienden simplemente a la próxima generación. En todo caso, ante una situación de marcada debilidad del orga­nismo, se debería pensar en una carga por toxinas hereditarias.
Las ampollas de testar de la técnica de tests en red permiten el diagnóstico de las toxinas hereditarias.
Ampollas de testar «toxinas de vacunas»
Las vacunas son un tema muy controvertido. Algunos expertos las recomiendan como profilaxis contra determinadas enfermedades infecciosas (difteria, tétanos, tos ferina, polio, hemofilia B, sa­rampión, paperas, rubéola). Pero también hay expertos que, por medio de material estadístico y experiencias propias, pueden demostrar la relativa insensatez e inclu­so la peligrosidad de algunas vacunas. Entre ellos se cuenta el doctor Gerhard Buchwald, un destacado cono­cedor del proceso de vacunación.
Así, por ejemplo, está estadísticamente demostrado que entre las personas con graves enfermedades gripales hay más vacunados que no vacunados, y que lo mismo ocurre con la polio. Según las estadísticas oficiales los vacunados tienen, en caso de varias enfermedades infec­ciosas, una tasa de mortalidad más alta que los no vacu­nados. Pero la vacunación es un negocio de miles de mi­llones, como muchas de las medidas terapéuticas cuya eficacia curativa no tiene relación alguna con el gasto financiero.
No se trata aquí, sin embargo, de mencionar los pros y los contras de las vacunas, sino de los daños que éstas pueden causar. Los profesionales del diagnóstico energético y los terapeutas de biorresonancia pudieron comprobar una y otra vez cargas energéticas duraderas por las vacunas e identificar­las como causantes de enfermedades.
Sus consecuencias se abaten sobre las mucosas y la piel, dañan el sistema inmunitario, cargan el sistema lin­fático, hacen avanzar las afecciones micóticas, favorecen las alergias y contribuyen a las infecciones microbianas. Dicho claramente: Las vacunas dañan los mecanismos de regulación del cuerpo en los ámbitos energéticos en parte tan fuertemente, que ignorarlas puede impedir el éxito de la terapia.
UN CASO: daños por vacunación
A. A., niña de 5 años.
Un primer rasgo notable de la pe queña paciente fue la gran intranqui­lidad e inquietud que mostró inmediatamente después del parto.
La lactante fue amamantada durante ocho meses con leche materna, después se produjo el cambio a la ali­mentación infantil de producción industrial. Cuando la niña tenía un año vomitaba constantemente y su vientre estaba hinchado. El terapeuta que la trató entonces exa­minó una serie de alérgenos cuyas oscilaciones alma­cenadas en el cuerpo fueron extinguidas con la terapia de biorresonancia. Así se mejoró, ciertamente, la situación intestinal, pero a causa de los factores perturbadores existentes en segundo plano, la diátesis alérgica (predisposición de reacción a las alergias) subsistió. Así, se presentaban constantemente nuevas reacciones alérgicas.
Subsistió una fuerte predisposición a la infección, con frecuentes inflamaciones de los senos paranasales y las amígdalas, así como accesos de fiebre. Para frenarlos, se recetaron abundantes antibióticos.
Durante el embarazo se perforaron y renovaron los empastes de amalgama de la madre. En el séptimo mes de embarazo casi se produjo un aborto, como reacción del cuerpo materno a la intoxicación por la amalgama. La niña tiene hoy, probablemente como consecuencia de esta irresponsable medida terapéutica, una sensibilidad extrema a los campos electromagnéticos. La pobre pe­queña está formalmente «drogada», y ello es muy peno­so para todo su entorno, especialmente para sus padres.
El mismo parto se alargó mucho; la madre tomó medicamentos, entre otros, psicofármacos.
La prueba bioenergética dio por resultado que todos los meridianos de la niña estaban bloqueados o debilita­dos. La prueba de las ampollas de testar con la técnica de tests en red subrayó que la niña estaba fuertemente cargada de toxinas hereditarias; entre otras, diferentes clases de toxinas de tuberculosis. A esto se añadió una vacuna BCG en los primeros días de vida (se trata de una vacuna contra la tuberculosis), que condujo inme­diatamente a una predisposición alérgica a la leche de el transcurso de pocos años a una alergia general.
La triple vacuna contra la difteria, el tétanos y la polio condujo a una carga retrotóxica por las vacunas de la difteria y el tétanos. Así se derrumbaron las defen­sas contra los virus; el virus Coxsackie pudo propagarse por el cuerpo como carga viral dominante y cargó desde entonces el organismo de manera crónica, y  predis­puso a otras cargas virales!
Además se verificó, como se ha descrito antes, una intoxicación masiva por amalgama, que se adquirió du­rante el embarazo, manifiestamente, a través de la pla­centa (es ésta la que casi desencadenó el aborto). Con el tiempo, la niña adquirió un exceso de sensibilidad a las oscilaciones electromagnéticas como las de la corriente doméstica y el microondas.
Se añadió luego una intoxicación por DDT, que actuaba especialmente en las cápsulas suprarrenales y el páncreas.
Se desarrolló una colonización intestinal defectuosa con bacterias y hongos y el correspondiente análisis desfavorable de las heces.
¿Qué puede hacer un terapeuta contra tamaña carga? La terapia global según el concepto de la Casa Terapéutica se inicia con la estabilización del cuerpo por una alimentación sana según las directrices que ya han sido expuestas en el capítulo 2. En el caso de esta niña, los ali­mentos permitidos se le deben preparar y servir a la niña, a causa de la predisposición a las reacciones alérgicas, en rotación consecuente según las prescripciones de la die­ta de separación de Hay (para ello véase la bibliografía disponible sobre la dieta rotativa y la dieta de separación de Hay).
Si ya se le ha ido administrando esta dieta, se debe sanear el intestino para relanzar sus mecanismos inmu­nitarios y garantizarle una provisión suficiente de sus­tancias minerales, vitaminas, etc.
Una vez el intestino esté sano, se deben suprimir los bloqueos causados por los antibióticos y debe activarse el metabolismo. Tiene que mejorarse la inmunidad con­tra el virus. Luego se efectúa la primera fase de desinto­xicación, después se elimina la DDT. Después se expulsan los depósitos de metal. Finalmente, se extraen los virus encontrados en el cuerpo y sus oscilaciones. A con­tinuación deben suprimirse las cargas por las vacunas. Y, como conclusión de la terapia, se tratan las toxinas hereditarias.
¿Cómo se podría ayudar a una paciente con esta carga global, a no ser con un diagnóstico y una terapia globales según el concepto de la Casa Terapéutica?
Ampollas de testar «enfermedades infantiles
Las enfermedades infantiles pue­den fortalecer las defensas y estable­cer las bases para una futura vida sana, si son «dirimidas» por el niño y tratadas correctamente. Si no se «pa­san» completamente o bien son mal tratadas pueden conducir, sin embar­go, a debilitar las defensas y a enfermedades que duren toda la vida. Por ello, hay que ser especialmen­te crítico con los usuales bloqueos de las enfermedades infantiles causados por los antibióticos. A causa de aquéllos permanece siempre una situación «retrotóxica», esto es, una situación de intoxicación regresiva en la que los mecanismos de defen­sa, puestos ya en marcha como proceso curativo, se minimizan por la muerte de los microorganismos. Si eso ocurre con frecuencia, el sistema inmunitario cesará, con el tiempo, de hacer su trabajo. Lo que sigue es la hoy en día tan discutida inmunodeficiencia.
Así queda siempre una carga del herpes, por ejemplo, durante una terapia que suprime la varicela y tam­bién el proceso curativo (el virus de la varicela está es trechamente emparentado con el herpes), que puede conducir en cualquier momento a una infección; o des­pués de una escarlatina suprimida y tratada retrotó­xicamente, quedan estreptococos que pueden causar en cualquier momento una tonsilitis (inflamación de las amígdalas). Un asma infantil se puede atribuir muy a menudo a una tos ferina tratada de manera retro­tóxica.
Si una fiebre incipiente de 38,5 oC se suprime retrotóxicamente por me­dio de supositorios, se perturba así la función del centro de la fiebre en el tá­lamo/hipotálamo. Los efectos retroactivos en las zonas de la hipófisis, la epífisis y el sistema límbico no faltan; también se desestabiliza el metabo­lismo de minerales y del agua. ¿ Vale la pena teniendo en cuenta estas secuelas una cómoda supresión a un mo­lesto proceso curativo?
Las terapias retrotóxicas se aplican en los niños, naturalmente, no sólo para tratar las llamadas enferme­dades infantiles, sino todas las enfermedades, hasta las infecciones banales. Éstas son, a menudo, especialmente bloqueadas, porque hoy en día ya en una fiebre de grado medio se recurre a supositorios; aunque a 38,5°, de todos modos, la mayoría de bacterias mueren. ¿Por qué recurrir a los supositorios?
De modo que la comprensión del efecto curativo de la fiebre por parte de padres y terapeutas se ha perdido, pero, ¿a qué precio? La temperatura la regula el hipotálamo, es decir, el control central. Suprimir la fiebre sig­nifica, pues, bloquear el sistema de control, que, naturalmente, se resien­
te. Todos los sistemas de control se ven afectados por ello y la consecuencia es una irrita­ción persistente de todo el cuerpo. Eso se puede recono­cer externamente por el largo período de regeneración del niño tratado de esta manera.
Con los métodos de testar de la terapia de biorre­sonancia se pueden demostrar estas perturbaciones incluso muchas décadas después de que se haya co­pletado el hecho.

Otro motivo por el que se pueden desarrollar retrotóxicamente las enfermedades infantiles es una forma­ción deficitaria de las defensas por cargas hereditarias y de vacunas.
Las toxinas hereditarias, los daños por vacunas y las enfermedades infantiles tratadas retrotóxicamente son, pues, el núcleo cristalizador de desarrollos patológicos a largo plazo.

 

Todo en esta sección pertenece al libro de Terapia Bioenergética de Martin K. , Reinhold D. y Norbert O.