La teoría de los 5 elementos es una teoría que abarca el sistema global de regulación de energía del organismo. Es el conjunto de informaciones de todos los mecanismos de control y reguladores.
Sobre este sistema actúan interna y externamente unos factores perturbadores y es misión del sistema regulador compensar estas perturbaciones.
A un sistema que cambia bajo una carga y que, a través de los procesos de regulación, puede adaptarse a una nueva situación, se le llama sistema en equilibrio fluido. La persona es un equilibrio fluido. Este equilibrio fluido puede perturbarse, y la consecuencia de ello son los síntomas. Hay síntomas que son señales de un esfuerzo de regulación o bien de compensación, es decir, de un proceso curativo. Y hay síntomas que son señal de una situación que ya no se puede regular o bien compensar. Así, la fiebre puede ser la expresión de un proceso curativo del cuerpo, pero, si es demasiado alta, también lo es que se fuerza la regulación.
La teoría de los 5 elementos es , se intentaba crear un todo ensamblando partes aisladas. Así, se ensamblaron la anamnesis, la exploración corporal y los diagnósticos de laboratorio para desarrollar a partir de ellos un diagnóstico global. Combinando diferentes procedimientos terapéuticos, como la homeopatía, la fitoterapia, la psicoterapia, la terapia floral de Bach, la bioenergética, la quiroterapia, etc., se intentaba tratar las enfermedades de manera global, a saber, desde diferentes principios.
En un cuadro clínico, casi siempre múltiple, se trataron globalmente y al mismo tiempo, por ejemplo, la piel y las articulaciones y el sistema hormonal. Todo ello eran principios loables orientados a un tratamiento global.
Ciertamente, la medicina académica ha elaborado '.un inmenso saber a través de la investigación de circuitos de función y regulación del cuerpo humano, pero en última instancia sólo se trataron zonas aisladas a causa de la fragmentación de la medicina en áreas especializadas, y «la persona toda se quedó en la cuneta».
Un principio practicable lo encontró el doctor
H. W Schimmel. Él examinó cadenas causales que existen en el cuerpo y estableció los correspondientes sistemas de terapia. Así demostró, por ejemplo, que el hígado interactúa con la vesícula biliar, el páncreas, el estómago, el intestino delgado y el grueso, pero también con el corazón, las mucosas de la cabeza, los senos paranasales, las amígdalas, el nervio trigémino, la mucosa de la boca y la lengua, los ojos y los dientes, la glándula tiroides y las glándulas paratiroides, los pulmones, los riñones y los genitales, es decir, con todo el organismo a través de caminos de enlace de toda clase.
y así ocurre también con los órganos restantes. Aquí se originó un voluminoso corpus de pensamiento que representa un nivel importante en el camino del tratamiento como nos ha sido transmitida con la tradicional acupuntura china. Con ello eliminó todas las reflexiones filosóficas ininteligibles para el espíritu occidental. Además, desarrolló ampollas de testar para el diagnóstico y las interacciones dentro de la teoría de los 5 elementos.
Más tarde hablaremos de estas ampollas de testar; primero queremos presentarle los rasgos esenciales de la teoría de los 5 elementos. Para ello no podemos, desafortunadamente, ahorrarle un poco de teoría, pero no la abordaremos con profundidad, sino que únicamente proporcionaremos las ideas que se requieren para entender el tratamiento global según el concepto de la Casa Terapéutica.
A continuación, puede usted leer de qué trata la teoría de los 5 elementos y por qué es importante para su salud. Para seguir mejor el hilo de la exposición, debería ir consultando los términos empleados en el esquema anterior.
La teoría de los 5 elementos es, como su nombre indica, la teoría de 5 elementos y sus interrelaciones. Estos elementos se llaman Fuego, Tierra, Metal, Agua y Madera, porque los antiguos chinos, que desarrollaron esta teoría, eran un pueblo unido a la naturaleza. La teoría de los 5 elementos estaba enraizada en su filosofía natural.
Los términos «Fuego», «Tierra», etc. no tienen nada que ver con lo que nosotros entendemos por fuego, tierra, metal, agua y madera. Sólo son, sencillamente, términos de denominación. Por ejemplo, se les podría haber llamado igual de bien, de manera diferente, elemento 1, elemento 2, elemento 3, y así sucesivamente.
y el concepto «elemento» tampoco se ha elegido en el sentido de «sustancia primigenia, fuerza natural», sino que se emplea con el sentido de «componente» (a saber, del todo). Pero en la acupuntura, la electroacupuntura, la terapia de biorresonancia y en el diagnóstico y terapia globales de la Casa Terapéutica se conservan estos conceptos porque la teoría china original de la acupuntura así los eligió. Como puede ver en el esquema de la página 82, cada elemento tiene 4 meridianos subordinados. Estos están relacionados entre sí en cada elemento. Estas interacciones se le mostrarán a usted con un ejemplo: un estímulo patológico, por ejemplo una intensa terapia con antibióticos, frena el crecimiento de la bacteria intestinal escheríchia colí. Normalmente, esta bacteria estimula, por su vertiente patológica, el sistema inmunitario situado en la pared intestinal. Así, excita el sistema inmunitario en su rendimiento defensivo. Disminuyendo la cantidad de Escheríchia coli se reducen, sin embargo, estos estímulos y bajan las defensas del sistema. Debido a las defensas debilitadas puede volver a aumentar la Escherichía coli patológica. En consecuencia, el sistema inmunitario de la pared intestinal se activa de nuevo y frena el crecimiento ulterior de la Escheríchía coli por la actividad defensiva incrementada. Ahora se restablece un estado de equilibrio entre la bacteria y el sistenatural.
Si en la anterior situación de desequilibrio se hubiese presentado otro estímulo perturbador más intenso, por ejemplo por una nueva alergia alimentaria, el intestino grueso habría quedado, quizás, tan gravemente cargado que ya no hubiese podido conseguir con sus propias fuerzas la compensación descrita, es decir, la regulación; habría «caído enfermo».
En esta situación, el intestino grueso (en el elemento Metal) habría . ido primero a su compañero de elemento , el «pulmón», en busca de ayuda. El meridiano del intestino grueso habría ido a su compañero meridiano «pulmón» en busca de energía. O formulado a la inversa: el meridiano del pulmón habría cedido energía al meridiano del intestino grueso para que éste superase su problema.
Si ahora el meridiano del pulmón tuviese suficiente energía, el intestino grueso podría curarse energéticamente.
Sin embargo, si el meridiano del pulmón no tuviese la suficiente energía para estabilizar el meridiano del intestino grueso, éste permanecería débil energéticamente. Además, el meridiano del pulmón se vería afectado a causa de su pérdida de energía. Si pudiese resistir esta pérdida de energía, permanecería lo suficientemente fuerte; si no lo consiguiese, quedaría débil energéticamente.
Intestino grueso ----piel
Pulmones -tejido conjuntivo
Si ahora tanto el meridiano del intestino grueso como el del pulmón estuviesen, pues, débiles energéticamente (esto es, «descompensados»), requerirían dentro del elemento Metal ayuda de sus compañeros, por ejemplo del meridiano de la piel o del tejido conjuntivo. Si estos meridianos pudiesen ayudar con la suficiente energía, podría superarse la debilidad energética de intestino y pulmones.
Sin embargo, si el meridiano de la piel y el del tejido conjuntivo no tuviesen la suficiente energía, o se hubiesen visto debilitados ellos mismos por la cesión de energía, todo el elemento Metal, al que pertenecen los meridianos del intestino grueso, el pulmón, la piel y el tejido conjuntivo estaría descompensado. Se vería descompensado en su totalidad.
Hasta ahora le hemos descrito la perturbación de la energía del cuerpo en el elemento Metal. Ahora quizá diga usted: eso de la energía está muy bien y es muy bonito, pero, ¿qué tiene que ver con la enfermedad y con los síntomas concretos que experimento en mi cuerpo?
Por eso queremos ahora decir dos palabras sobre la importancia de la energía del cuerpo en la evolución de la enfermedad.
Seguro que usted conoce la distinción entre enfermedades «funcionales» y «orgánicas»: si un paciente tiene una arritmia sin un diagnóstico orgánico, se trata de una perturbación puramente funcional del sistema de conducción de estímulos. Pero si la provisión de oxígeno y otras sustancias alimentarias de un determinado músculo del corazón se ve interrumpida por un trombo en el vaso coronario, el correspondiente músculo degenera y se origina una enfermedad orgánica.
y ahora viene lo más importante: las enfermedades funcionales transcurren sólo en un nivel energético, mientras que las orgánicas lo hacen también en el material. Las enfermedades funcionales y las energéticas vienen, pues, a ser lo mismo. En las enfermedades orgánicas se ven afectados los niveles materiales y funcionales. Así, la
mayoría de las veces, las enfermedades energéticas preceden a las materiales, excepto cuando por un fuerte estímulo -por ejemplo, el corte de un cuchillo el tejido es dañado inmediatamente.
Así que, como normalmente la perturbación energético-funcional precede a la orgánico-material, se pueden abarcar con el diagnóstico energético las enfermedades funcionales, ¡que ni siquiera han tomado forma orgánica! (¡Así pueden tratarse incluso, antes de que se formen orgánicamente!)
Por eso, también es posible que con el diagnóstico bioenergético global según la teoría de los 5 elementos se presente un diagnóstico antes de que el paciente lo perciba o antes de que se pueda demostrar con los correspondientes datos de los rayos X o de laboratorio. Por otra parte, las perturbaciones orgánicas, naturalmente, están siempre unidas a perturbaciones energéticas.
Trasladado a nuestro ejemplo, eso significa: las perturbaciones energéticas descritas pueden estar presentes sin que el paciente las sienta todas corporalmente o sin que se hayan formado material y orgánicamente. Pero también puede ser que algunas perturbaciones energéticas aisladas, o todas, discurran paralelas a las perturbaciones materiales.
Volviendo a la explicación anterior: el elemento Metal no sólo se compone de los cuatro meridianos de que se ha hablado en el ejemplo, intestino grueso, pulmón, piel y tejido conjuntivo, sino que tiene también una relación firme y definida con la cabeza y, ciertamente, con determinados dientes (en las partes superior derecha e izquierda con los premolares 4.° y 5.°, así como en las partes inferior derecha e izquierda con los molares 6.° y 7.°, así como con las celdillas etmoidales de los senos paranasales y con las amígdalas tubáricas en las trompas auditivas).
Como puede ver, una vez que una enfermedad se ha propagado por el elemento Metal y los órganos que forman parte de él, puede atacar al intestino grueso, los pulmones, la piel, el tejido conjuntivo, determinados dientes, los senos paranasales y las amígdalas tubáricas y provocar allí toda clase de síntomas.
Un terapeuta que trabaje según el método de la teoría de los 5 elementos puede, según las circunstancias, atribuir muchos de estos síntomas a una sola causa, a saber, en este caso, a la intensa terapia de antibióticos. Él puede tratarla de manera causal mediante la terapia correspondiente, mientras que en la medicina académica se movilizará a un ejército de especialistas (gastroenterólogos, neumólogos, dermatólogos, internistas, otorrinolaringólogos, odontólogos), en tanto que quedaría pendiente la cuestión de si alguno de ellos propondría estimular el necesario saneamiento del intestino. ¿Y cómo va a poder encontrarse ahí un principio terapéutico causal y global?
Si el elemento Metal está sobrecargado o bien descompensado, aquél «pide» a los otros elementos apoyo energético, por ejemplo al elemento Agua, el cual le da la energía requerida si puede.
Elemento Metal ....l- -'l.~ Elemento Agua
En el elemento Agua, un meridiano cualquiera pone su energía a disposición.
Pero si un elemento ayuda a otro, lo hace con disminución de su propia energía. Esta pérdida de energía puede ir tan lejos que el elemento que ayuda puede verse a su vez descom
pensado. Si el elemento Agua ayuda, pues, al elemento Metal, puede originarse un déficit energético en el elemento Agua. Esto puede conducir, por ejemplo, a una alergia (<<alergia» es un meridiano del elemento Agua).
El que esta pérdida de energía conduzca a la descompensación del elemento que ayuda, Agua, depende del grado de necesidad de energía del elemento Metal y de si el potencial energético del elemento ayuda, Agua, es lo bastante importante como para resistir su propia pérdida de energía. Eso significa también: ¿Qué magnitud tienen los daños anteriores?
Con esto queremos decir lo siguiente: hay personas que han vivido durante años de manera poco saludable y que, a pesar de ello, gozan de la mejor salud. Pero de siente enfermo de muerte y no consigue recuperarse bien de esta pequeña afección.
¿Qué ha pasado? Hasta que apareció el resfriado, el organismo podía compensar una y otra vez los factores perturbadores (estímulos) que se presentaban. Sólo cuando llegó el resfriado banal «se colmó» de repente el vaso y fallaron las capacidades de compensación de varios elementos, en una reacción retroactiva en cadena, como si se hubiesen fundido los plomos, e impidieron que el organismo se pudiese reponer de nuevo correctamente. La acumulación de daños anteriores condujo a la incapacidad de resistencia a las energías patógenas del resfriado recién llegadas.
El elemento Metal descompensado actuó, pues, en los otros elementos, provocando, por ejemplo, reacciones alérgicas en el elemento Agua y elevando la carga del sistema linfático, saturando el hígado de toxinas en el elemento Madera, y causando, por el almacenamiento de residuos en las articulaciones, molestias reumáticas; esto conduce, en el elemento Fuego, a una reacción en el intestino delgado y a perturbaciones hormonales, mientras que el elemento Tierra, por ejemplo, no tuvo carga alguna.
En conjunto se presentan ahora, pues, síntomas visibles y perceptibles, pero su origen, el núcleo de la enfermedad, está en otra parte (a saber, en nuestro ejemplo en la terapia de antibióticos o bien en la disbacteriosis intestinal). Una relación simple de causa-efecto no está manifiestamente presente en un equilibrio fluido como es la persona. ¡Ésta no es un tubo de ensayo, pese a todos los experimentos de laboratorio!
Resumiendo, podrían examinarse, en nuestro ejemplo, las siguientes escaladas de concatenaciones energéticas:
Nivel 1.°: el meridiano del intestino grueso está perturbado, pero puede regular la perturbación por sí mismo (el meridiano del intestino grueso es un circuito regulador completo).
Nivel 2.°: el meridiano del intestino grueso está perturbado, no puede regular la perturbación por sí mismo; recibe ayuda de su compañero, el meridiano «pulmón» (ambos forman juntos un circuito regulador).
Nivel 3.°: el meridiano pulmonar no puede compensar la perturbación del meridiano del intestino grueso; el compañero «piel» viene en su ayuda (los 3 meridianos forman juntos un circuito regulador).
Nivel 4.°: el meridiano de la piel no puede ayudar de manera suficiente, el compañero «tejido conjuntivo» viene en su ayuda (los 4 meridianos forman juntos un circuito regulador).
Nivel 5.°: los 3 compañeros no pueden ayudar; el elemento Metal, descompensado, recibe ayuda de uno o varios de los otros elementos y de sus meridianos.
Llega entonces el momento de preguntarse qué elementos están descompensados en conjunto y cuáles son
los objetivos de la terapia y en qué jerarquía.
Para poder contestar estas preguntas, Martín Keyrner desarrolló unas ampollas de testar determinadas. Éstas se colocaron en un panel de testar y se probó si podían equilibrar el valor de medición de los meridianos correspondientes (es decir, si podían estabilizar los elementos). En estas pruebas se observa la siguiente jerarquía:
Paso 1.°: se comprueba qué elementos están descompensados, esto es, los que necesitan energía específica del elemento en la terapia. Puede ser que todos los elementos estén descompensados, o varios, o uno o mnguno.
Paso 2.°; se comprueba qué elemento actúa sobre qué otro elemento, esto es, qué elemento descompensa a los otros.
Paso 3. 0: se comprueba qué meridianos en los elementos del 2.° paso (o bien del 1.0) están afectados. Paso 4°; se comprueba qué partes de los órganos están perturbadas en los meridianos individuales afectados.
Para acabar con una situación patológica en el intestino grueso, el meridiano del intestino aumenta, en primer lugar, su energía, lo que se traduce en unos valores de medición más altos (por ejemplo, valor 83). Si debe quitarle esa energía al meridiano del pulmón, éste verá descender su contenido de energía y con ello el valor de medición (por ejemplo, valor 45). Si todos los meridianos del elemento Metal están agotados a causa de los esfuerzos auto curativos que han consumido sus energías, el elemento Metal va, entonces, en busca de energía a otros meridianos cuyos valores de medición bajan de manera correspondiente.
Para concluir este apartado debe mencionarse por último que los elementos no sólo representan la estructura bioenergética del cuerpo, sino también la psíquica. Como dos caras de la misma moneda, cada elemento contiene una parte energética y otra psíquica. Ocuparnos de esta parte psíquica sobrepasaría, sin embargo, el marco de este libro. En qué grado el terapeuta incorpore
a su práctica el tratamiento de la psique del paciente depende de cómo tenga estructurada su práctica y de si ello es necesario.
En la anamnesis, el paciente refiere sus molestias, pero también las enfermedades anteriores que se han presentado a lo largo de los años. Quizás habla también -si lo sabe-de cómo empezó todo, es decir, qué enfermedad se encuentra al principio de su historia clínica; a lo mejor sabe también sus causas. Siempre resulta asombroso comprobar con qué frecuencia los pacientes conocen el verdadero núcleo de sus enfermedades.
La enfermedad se desencadenó por esta causa primera y, a partir de ahí, siguió adelante. Eso significa: esta causa primera ha puesto en marcha toda una cadena de reacciones patológicas. Por eso es importante reconocer y eliminar la causa, para que no pueda seguir actuando.
Ahora se sabe, gracias a la medicina global, que la primera causa que conoce el paciente no es siempre la causa verdadera, la que ha causado verdaderamente la evolución de la enfermedad. A menudo sólo es la gota que ha colmado el vaso, es decir, el factor desencadenante de la enfermedad. Antes hubo una multiplicidad de factores perturbadores que llenaron el vaso, pero que el cuerpo, debido a sus buenas defensas, pudo compensar todavía.
La causa manifiesta no es, pues, obligatoriamente la causa verdadera de la enfermedad. La pregunta no es qué factor perturbador ha desencadenado la enfermedad actualmente presente, sino qué factor fue tan fuerte que perturbó sobremanera el sistema de defensas y que por ello debe eliminarse en primer lugar.
De aquí resultan precisamente reacciones en cadena, pero de una clase muy distinta: no se trata de cadenas de reacciones temporales, sino de cadenas de reacciones de efectos, pudiéndose encontrar unas y otras, naturalmente.
Esto lo aclarará un ejemplo: un aditivo alimentario determinado, digamos, la tartracina (E 102) ha desencadenado una reacción tóxica o alérgica. Así, parece ser el causante de la enfermedad y la terapia apunta hacia él. Pero esta deducción no es correcta, pues la tartracina fue únicamente el desencadenante de la enfermedad. En realidad, el organismo ya estaba cargado por numerosos factores perturbadores como, por ejemplo una carga viral, una disbacteriosis debida a una intensa terapia de antibióticos o una carga de amalgama. Éstas han cargado en su totalidad tan fuertemente la autorregulación del organismo que la tartracina únicamente condujo a una falsa regulación.
Si a todos los alimentos que el paciente consume se les quitase ahora el colorante tartracina, éste ya no presentaría, naturalmente, reacciones patológicas. Pero las defensas sólo mejorarían levemente, y cualquier contacto con otro aditivo, por ejemplo el amarillo de quinoleína (E 104) desencadenaría reacciones tóxicas o alérgicas.
Otro ejemplo: la amigdalitis aguda de un niño se trató con antibióticos. Puesto que la amigdalitis (tonsilitis), a pesar de las repetidas terapias con antibióticos, se presentaba una y otra vez, finalmente se le extirparon las amígdalas. Pocos años después se presentó una fiebre del heno condicionada por una alergia al polen. Ahora, ciertamente, pueden tratarse con éxito las reacciones alérgicas al polen, pero así no se remedia la predisposición a las reacciones alérgicas causada, en este caso, por la supresiva terapia de antibióticos contra la amigdalitis.
El terapeuta debe remediar la causa que ha iniciado la cadena de reacciones. Y ésta es la amigdalitis tratada supresivamente. Ella es, al mismo tiempo, desde la perspectiva temporal el factor primero, y desde la perspectiva de carga para las defensas, el más importante. Por eso es imprescindible tratar la amigdalitis que fue curada de manera retrotóxica, para disolver la causa de las reacciones en cadena.
La contestación a la pregunta de cuál es el factor que más carga, que sustenta las reacciones en cadena, se elementos y la técnica de tests en red. Por medio de la teoria de los 5 elementos se puede descubrir qué elementos, meridianos y órganos participan en el desarrollo de esta enfermedad y cuáles son los más fuertemente cargados. Con la técnica de tests en red se puede comprobar qué factores perturbadores afectan más fuertemente a los meridianos y los órganos. Esto quedará demostrado, de manera muy práctica, con un par de ejemplos:
Ahora se sabe, gracias a la medicina global, que la primera causa que conoce el paciente no es siempre la causa verdadera, la que ha causado verdaderamente la evolución de la enfermedad. A menudo sólo es la gota que ha colmado el vaso, es decir, el factor desencadenante de la enfermedad. Antes hubo una multiplicidad de factores perturbadores que llenaron el vaso, pero que el cuerpo, debido a sus buenas defensas, pudo compensar todavía.
DEBILIDADES EN EL TEJIDO CONJUNTIVO Y NEFROPTOSIS POR CARGAS DE LAS MUELAS DEL JUICIO
Según la teoría de los 5 elementos que hemos expuesto, las muelas del
Las muelas del juicio inferiores están acopladas con y las capsulas las cápsulas suprarrenales. Eso significa que estos dientes pueden ejercer en estrecha una influencia negativa sobre las cápsulas suprarrenales si ellos o sus alvéolos, en los que se hallan, son perturbados o dañados. Estas influencias negativas pueden tener muchas formas y pueden llegar a originar una nefroptosis. Los efectos comienzan ya en los primeros años de vida, se refuerzan en la pubertad y se arrastran hasta edades avanzadas. Afectan menos a los hombres que a las mujeres. En éstas, el desarrollo patológico conduce a menudo a que con cincuenta años ya no puedan resistir más. Ven constantemente montañas de trabajo ante ellas. Tienen constantemente mala conciencia -porque pueden hacer pocas cosas-o Incluso las cosas de que todavía podrían gozar, por ejemplo visitas, viajes, etc., se convierten en una tortura porque ya casi no están unidas con un trabajo previo de superación. Estas mujeres se sienten acabadas, todo es demasiado para ellas: el marido, los niños, el trabajo, el hogar, las clases nocturnas, el levantarse, incluso el dormir. Todo es extenuante, todo es agotador. todo se hunde, incluso y eso clínicamente distintivo en esta enfermedad-los riñones: es la nefroptosis.
¿Qué ha ocurrido? Al comenzar la pubertad, las muelas del juicio dañadas pueden irritar el sistema hormonal, con el efecto de reducir la actividad de las cápsulas suprarrenales. Esto provoca una reacción en cadena: se llega a una retroacción irritadora sobre la hipófisis y. por el mal control, a un falso desarrollo dentro del sistema hormonal, y. con ello, de todo el ciclo y de la pubertad que se están desarrollando. Esto llega hasta un desarrollo retrasado y mal controlado del cuerpo femenino. Junto a esto puede presentarse también una debilidad del tejido conjuntivo. Esta debilidad vuelve a conducir a una nefroptosis, usualmente al hundimiento del riñón derecho, aunque la parte corporal derecha de la mujer es precisamente la más fuerte energéticamente. Paradójica situación.. El problema decisivo consiste en que, en una fase de desarrollo en que se están poniendo las vías hormonales para el futuro. esta irritación causada por las muelas del juicio puede repercutir precisamente en el órgano principall del sistema hormonal -la hipófisis-, que controla esta fase.
Esta influencia negativa del sistema hormonal por la hipófisis irritada, repercute también. ,natural y especialmente. en la producción hormonal de la corteza de las cápsulas suprarrenales. la producción de cortisona. Si se forma así demasiado poca cortisona, se deja vía libre a las reacciones inmunitarias y se promueven indirectamente reacciones inflamatorias y alérgicas.
Ésa es también la razón de que el propio cuerpo disminuya el reflejo de cortisona (¡el cual los terapeutas mal informados aumentarán nuevamente por la toma de cortisona!). Pero si se deja repercutir la fase inflamatoria y alérgica, después el organismo eleva otra vez el reflejo de cortisona hasta el nivel fisiológico, y entonces vuelve a tener su efecto normal antiinflamatorio y antialérgico.
En otras palabras: si por la acción de una o varias muelas del juicio se llega a disminuir la producción de cortisona de la corteza de las cápsulas suprarrenales, no pueden transcurrir los procesos antiinflamatorios y antialérgicos, y el tejido conjuntivo está constantemente irritado por sustancias que actúan de manera inflamatoria y alérgica, lo que eleva claramente la disposición a la alergia.
Otra consecuencia de la disminución de la producción de cortisona causada por las muelas del juicio es el creciente efecto de estrés, puesto que la cortisona es una hormona para la asimilación del estrés. Y, finalmente, la cortisona es un estabilizador del tejido conjuntivo, por 10 que una carencia de cortisona conduce a una disminución de la estabilidad de éste, así como a su adormecimiento (como efecto paradigmático puede citarse la celulitis).
Brevemente: las jóvenes en esta situación no viven, pues, la pubertad como un factor activador, ya que, por el contrario, tienen frecuentemente el tejido conjuntivo débil debido a la carencia de cortisona condicionada por las muelas del juicio y a la falsa estabilización de dicho tejido así provocada. (¡ ¡Pero aumentar en esta fase, desde fuera, la cortisona no sería la solución!! Eso frenaría aún más la producción de cortisona por medio de procesos de retroacción en la hipófisis y les ocasionaría problemas hormonales todavía mayores.)
Puesto que el organismo -como subrayamos una y otra vez-es un todo, la reducida situación de la corteza de las cápsulas suprarrenales repercute, naturalmente, en los riñones y en la psique. Estas jóvenes tienen graves problemas de rendimiento, abulia, problemas de decisión, miedos indefinidos; a menudo son caprichosas y padecen imprevisibles cambios de estado de ánimo. Pero no es «culpa suya», no pueden hacer otra cosa, están marcadas por su situación hormonal mal controlada.
(El aspecto corporal de los problemas psíquicos se debería examinar siempre valorando los comportamientos extraños de las personas; quizás éste estuviera condicionado por falsas reacciones corporales, como puede ser el caso en las perturbaciones psíquicas a causa de reacciones alérgicas a los alimentos y los aditivos alimentarios.)
Otro problema de estas muchachas y mujeres: si las capsulas suprarrenales están muy cargadas puede llevarse a efectos de retroacción sobre el sistema nervioso. Esto puede repercutir, de nuevo, sobre la hipófisis, al igual que sobre la dirección central, el tálamo y el hipotálamo, el sistema límbico, el régimen de electrólitos, de agua, etc.
Parte de estas mujeres viven, a menudo durante el embarazo, una verdadera «sensación de bienestar», porque la actividad de la corteza de las cápsulas suprarrenales mejora sustancialmente al producirse las hormonas del embarazo; parte de ellas tienen, desgraciadamente, el problema de no poder quedarse embarazadas nunca más. A menudo, una terapia que estimule el sistema hormonal puede ser de ayuda en este problema.
Pero dejemos ya las descripciones sobre todo lo que le puede pasar al organismo durante una carga focaltóxica causada por las muelas del juicio. ¿Qué es lo que se puede hacer contra este problema de manera preventiva y terapéutica?
En primer lugar se trata de comprobar si existe una carga de las mue las del juicio. Eso habría de hacerse lo posibles cargas más pronto posible, ya antes de la causadas por las muelas del juiciopubertad. Este examen de una posible carga del cuerpo por las muelas del juicio es posible en el marco de la terapia de biorresonancia con las correspondientes ampollas de testar. Con ellas se puede examinar si estas muelas están cargadas y si ello ejerce un efecto a distancia sobre el organismo y, además, sobre qué órganos.
Si el diagnóstico es positivo, es decir, si existe una carga, es forzosamente necesario un rápido tratamiento ener; gético y, a ser posible, también una muelas extracción de la muela del juicio afectada. Eso debe decidirlo entonces el dentista conjuntamente con la terapia de biorresonancia. La eliminación de este foco tóxico no se hace «de paso», sino que repercute, en todo caso, como una bendición en el cuerpo que se está desarrollando. Después de la pubertad, una terapia de esta clase puede impedir que se refuerce el problema; en y después del climaterio los éxitos terapéuticos, debido a la situación problemática ya cimentada a esta edad, son más bien menores.
Y ése es, en principio, el problema de las cargas de la toxicosis focal a causa de las muelas del juicio, pues lo inevitable de estas enfermedades está en el preclimaterio y en el climaterio, porque en esta época la producción de estrógeno y de la hormona del cuerpo lúteo disminuye con la edad. Así, sube la necesidad de cortisona endógena y ésta no se forma, precisamente, de manera suficiente. Eso significa que el «desfase» entre necesidad y producción aumenta cada vez más. La carencia real de cortisona es, pues, cada vez mayor. Así, estas mujeres se siguen desmoronando, pues con medidas terapéuticas apenas es posible resolver el problema. Y una medicación duradera de cortisana, en esta situación, sería la medida más equivocada que se podría tomar, porque así la propia producción de cortisona sería estrangulada todavía más.
Por eso se debe establecer el diagnostico cuabnto antes, pues la curación solo es posible si reconocemos a tiempo la situación. Y eso solo funciona con con el diagnostico y la terapia energetica
Las muelas del juicio actúan sobre el elemento Fuego, no sólo sobre el sistema hormonal, sino también sobre algunos otros meridianos y órganos. Esto debe examinarse mediante tests.
Como ejemplo de otros efectos a distancia de estas muelas sirve el meridiano del corazón. Las muelas del juicio pueden ejercer efectos a distancia sobre el corazón, tanto funcionales como orgánicos. Por eso les sirve a los terapeutas globales el saber que procede de la experiencia: no hay infarto sin participación de las muelas del juicio. En episodios agudos, deben examinarse siempre y, dado el caso, incluirse en la terapia; si no, el próximo infarto no se hará esperar mucho.
Para concluir este artículo, algo positivo: las cargas por falso desarrollo de las muelas del juicio son, por lo general, cargas subliminales que son compensadas plena y totalmente por el organismo, especialmente en los años de juventud así, raramente producen síntomas. Sólo hay que descubrirlo e iniciar la terapia correspondiente.
UN CASO: debilidad de las cápsulas suprarrenales
z. J., mujer, 41 años.
La paciente padece desde hace muchos años dolores de cabeza de tipo migrañoso. Al principio se presentaban siempre al mismo tiempo que la menstruación, y también los fines de semana. Después del nacimiento de su hijo, hace 21 años, los dolores son cada vez más fuertes. El médico que la trata le prescribe regularmente desde entonces, a partir de los resultados de un análisis de sangre, suplementos de hierro. Éstos sólo ayudaron, sin embargo, pasajeramente.
Hace un año que la paciente ha dejado de tomar la píldora anticonceptiva. Su doctora la sustituyó por una espiral de cobre. Desde entonces, los dolores de cabeza son un problema crónico. La paciente describe los dolores de cabeza como «presión en la cabeza, especialmente en la sien izquierda y encima de los ojos». Se despierta con dolores y los tiene todo el día.
Sufrió una pasajera caída del cabello. La doctora la tranquilizó. La situación hormonal era correcta. La paciente siente que ya no puede cumplir sus quehaceres cotidianos. Se siente «acabada», apenas consigue descansar. A menudo se muestra malhumorada, especialmente durante la migraña; a veces se siente claramente mal, aunque sin llegar a vomitar.
Realizada la prueba bioenergética, dio como resultado que los meridianos de los nervios, el metabolismo, la alergia, la vejiga, el tejido conjuntivo y la vesícula biliar estaban bloqueados por ambos lados. Los meridianos del hígado, las articulaciones, el tejido adiposo y los riñones mostraban debilidades en la regulación.
Los valores bioenergéticos más altos los tenían los meridianos del bazo y del páncreas, además de la linfa y los pulmones; los más bajos, los meridianos del corazón, la vesícula biliar, las articulaciones, los riñones y la vejiga.
Conforme a estos resultados, se veía que el elemento Agua estaba descompensado energéticamente; actuaba energéticamente de manera negativa sobre los 4 elementos restantes. Eso significa que una gran perturbación estaba asentada en el elemento Agua, la cual actuaba en todo el organismo y era la principal causante de la enfermedad.
Se descubrió que el meridiano principalmente perturbado era el de la vejiga.
¿Cómo se había originado esta perturbación? Pruebas específicas sobre los posibles factores de carga dieron por resultado que todo procedía de las muelas del juicio. Éstas provocaron una debilidad de las cápsulas suprarrenales que actuaba en el meridiano de la vejiga a través de las vías de energía.
Según este diagnóstico, todas las reacciones patológicas en cadena de esta paciente procedían, sobre todo, de las muelas del juicio. Estas cargas condujeron, desde el trasfondo de una carga tóxica heredada de sus antepasados ( sífilis) y una vacuna en los primeros años de vida (BCG, véase el glosario), a que se formara desde la pubertad una debilidad plena de la corteza de las cápsulas suprarrenales con debilidad del tejido conjuntivo y nefroptosis. Las regulaciones dañadas del organismo se reforzaron por cargas de metales pesados de amalgama (dientes) y cobre (espiral), así como por la superposición de las oscilaciones del propio cuerpo con corrientes galvanizadoras entre la amalgama y la espiral de cobre. A ello se añadieron intoxicaciones de formaldehído y dioxinas. De todo ello resultaron las reacciones alérgicas «contra todo y contra todos».
En la terapia de tamaña carga, en primer lugar deben desintegrarse o extraerse todos los factores perturbadores que estimulan el cuerpo de manera aguda. Ésta es, primero de todo, la espiral de cobre. Paralelamente, deben evitarse todos los alérgenos efectuando una alimentación rotativa consecuente. Además, debe sanearse el intestino. Después debe llevarse a cabo una intensa terapia de desintoxicación. Una vez que los órganos de desintoxicación y excreción estén 10 suficientemente estabilizados, se puede quitar la amalgama o expulsar las toxinas ambientales, según la situación de estabilidad de la paciente. Finalmente, deben tratarse las toxinas hereditarias.
Con estas medidas profundas y globalizadoras se les priva de base a los torturadores dolores de cabeza y muchas otras molestias. En qué medida pueden anularse las debilidades de la corteza de las cápsulas suprarrenales y del tejido conjuntivo depende mucho de la edad de la paciente. Cuanto más tarde se ponga en marcha la terapia pertinente, más difícil será anularlas.
PERTURBACIONES EN TODO EL CUERPO POR ESPIRALES DE COBRE
Es conocido que la toma de antipíldora perturba conceptivos (la «píldora») repercute so. el régimen hormonal y también sobre la colonización intestinal defectuosa (la «píldora» es un factor que origina hongos en el intestino) .
Debido a ello, muchas mujeres adoptan la espiral o DIU. Así, salen del fuego para caer en las brasas, pues en lugar de una perturbación del sistema hormonal, se originan, en las espirales, inflamaciones latentes o subagudas de la mucosa del útero y, según las circunstancias, incluso una corriente habitual galvánica a través del cuerpo, si es que, además, llevan amalgama.
El daño citado en primer lugar resulta de lo que ha de ser la acción La espiral perturba la autorregulación de la espiral: crear una barrera contra del cuerpo de las el esperma que penetra por el flujo portadoras de mucoso y que es recibido en el útero amalgama ro como cuerpo extraño a causa de la gar resulta del hecho de que la amalgama en la boca y el cobre en el útero forman una corriente galvánica «de arriba abajo». Ésta conduce a una superposición electromagnética de la regulación fina de la autorregulación del cuerpo y es la coautora de regulaciones erróneas como, por ejemplo, las reacciones alérgicas.
La técnica de tests en red es un elemento central del diagnóstico bioenergético según el concepto de la Casa Terapéutica. Conocer este método es, ciertamente y ante todo, importante para los profesionales del diagnóstico y terapeutas, pero también los pacientes deberían saber algo sobre él, porque la técnica de tests en red implica para ellos una mayor seguridad en el diagnóstico y la terapia. Y es que, en última instancia, es asunto del paciente elegir al terapeuta. Además, aquél podrá aceptar mejor la responsabilidad con respecto a su salud si entiende bien la situación.
¿Cómo funciona la técnica de tests en red?
Antes usted pudo leer que ya se podían examinar cargas y medicamentos con la electro acupuntura según el doctor Voll. El problema era, no obstante, que era muy difícil descubrir cuáles de estas cargas eran las más graves y cuáles eran los medicamentos más eficaces. Con la técnica de test en red ahora esto
" Ventajas de la es posible, para bien del paciente, técnica de tests La técnica de tests en red se basa, en red esencialmente, en los hechos siguientes:
Se puede examinar la probable eficacia de sustancias (por ejemplo, medicamentos) en un organismo vivo sin introducir la sustancia en el cuerpo, exponiendo el cuerpo a las oscilaciones electromagnéticas de la sustancia y examinando los efectos de estas oscilaciones en el organismo.
El espectro de oscilación de una sustancia (por ejemplo, un medicamento) actúa sobre el espectro de oscilaciones del paciente. Si aquél entra en resonancia con la oscilación específica del paciente, éste reacciona a ello.
Si la oscilación de una sustancia, por ejemplo, un medicamento, muestra un efecto de mejora, en una exposición al test extremadamente breve, eso indica una fuerte carga contra la que puede aplicarse el medicamento.
Si, por ejemplo, un paciente ha almacenado, a causa de una infección por estreptococos, oscilaciones de estreptococos en el organismo, entonces éste tiene una caja resonancia y reaccionará a ellas.
Si no ha acumulado oscilaciones de estreptococos en el organismo debido a una terapia con éxito también en sentido energético, tampoco tiene ninguna caja de resonancia para las oscilaciones de estreptococos y no reaccionará a ellas con resonancia.
Eso significa que, durante exposiciones breves, un cuerpo reacciona sólo a la sustancia cuyas oscilaciones se han almacenado en él o que pueden estar en resonancia con él. No obstante, se le pueden imponer también oscilaciones inadecuadas, sólo que estas se le deben dar frecuentemente y en dosis altas.
Al transmitir una oscilación de una caja de resonancia específica al cuerpo se modifica la estructura energética del cuerpo. Esta modificación se puede medir, por ejemplo, con la electroacupuntura. Así, la aplicación terapéutica de medicamentos y oscilaciones invertidas de alérgenos, pesticidas, etc., puede examinarse con respecto a su efecto en las personas: ¿Reducen los medicamentos las oscilaciones patológicas del organismo a través de la resonancia o no lo hacen? ¿Mejora, pues, el valor, o permanece tan desfavorable como antes del test o bien empeora?
Descubrimiento sensacional para la ciencia, pues ahora se puede probar exactamente cómo actúa una sustancia en una persona. En los experimentos se mostraron los niveles siguientes de reacciones:
1. No existe la oscilación correspondiente en el organismo: el organismo del paciente no está en resonancia con la oscilación de la sustancia de testar: no reacciona al test o lo hace con rechazo.
Las oscilaciones almacenadas en el cuerpo son pequeñas: el organismo del paciente está en una resonancia mínima con la oscilación de la sustancia de testar: reacciona al test sólo después de un largo tiempo de actuación de la sustancia. Como ejemplo pueden nombrarse aquí las cargas subliminales por pesticidas, metales pesados y formaldehído, hoy en día presentes en casi todas las personas.
Las oscilaciones almacenadas en el cuerpo son medianamente fuertes: el organismo del paciente está en mediana resonancia con la oscilación de la sustancia de testar: reacciona al test sólo después de un tiempo medio de actuación de la sustancia. Ejemplos: cargas de amalgama y cargas geopáticas de grado medio. Estas sustancias participan, ciertamente, en el desarrollo del proceso patológico, pero no ocupan una posición clave.
Las oscilaciones almacenadas en el cuerpo son de importancia central para el proceso regulador del organismo: en el paciente está en fuerte resonancia con la oscilación de la sustancia de testar. Reacciona al test enseguida y de modo inequívoco. Ejemplos: alérgenos centrales, altas concentraciones de toxinas. Éstas son las sustancias más clave del proceso de la enfermedad.
Lo decisivo de este sistema es que el paciente sólo puede estar expuesto a las oscilaciones del test durante unos milisegundos. Él reacciona durante estos milisegundos si las oscilaciones entran enseguida en resonancia con él; o bien no reacciona si no pueden ir en resonancia con él. El impulso del test desintegra durante estos milisegundos las oscilaciones patológicas del organismo, y el terapeuta examina el éxito de este impulso.
¿Parece difícil? Significa, para subrayar claramente la ventaja, que al testar ya se inicia la terapia.
El motivo de la reacción relámpago del órgano enfermo es la tendencia del organismo a la armonía: el organismo acepta enseguida las oscilaciones armónicas y las no armónicas sólo después de un largo tiempo de actuación. Este principio vital es un factor esencial para el mantenimiento de nuestra salud corporal y psíquica.
Puesto que el tiempo de actuación de las oscilaciones en el marco de la técnica de tests en red es extremadamente breve (para los interesados en BICOM: recorrido de pasa banda de 10Hz a 150 Hz y viceversa en 3 segundos), el tiempo de actuación para impulsos nocivos es demasiado breve. Los impulsos armónicos producen enseguida un efecto positivo, es decir, una normalización del valor de medición.
Puesto que con la técnica de tests en red los factores de carga pueden desmontarse según su orden de aparición, un diagnóstico y una terapia de este tipo no son una supresión arbitraria de síntomas que a menudo nada tiene que ver con un tratamiento causal, y mucho menos con un tratamiento global.
Está claro que esto requiere su tiempo, ya que también para los mejores terapeutas el éxito de la curación depende de las posibilidades curativas de la naturaleza, según la capacidad de reacción y regulación del paciente.
A los pacientes se les pide que se quiten todas las joyas y relojes de cuarzo y relojes con cadenas de metal, pues su presencia puede perturbar el régimen de energía del cuerpo y, con ello, el resultado del test.
Para la prueba propiamente dicha se dispone de varios métodos. Éstos son la electroacupuntura según el doctor Voll (EAV) , la kinesiología, la prueba de resonancia con un tensor y el diagnóstico del pulso según el doctor Nogier.
Prueba con EAV
Prueba de los 40 puntos terminales en manos y pies (y, eventualmente, otros puntos especiales de acupuntura según la anamnesis).
Después de esta medición superficial se les dan estímulos de 10Hz a los pacientes para promover su propia regulación; estos estímulos corresponden a la frecuencia del sistema nervioso vegetativo y son inocuos.
3. Después del estímulo se vuelven a medir los 40 puntos terminales en manos y pies; si durante la medición se aprecia una caída de la aguja, el terapeuta mantiene el pizarrín sobre el punto un poco más de tiempo hasta que la aguja se vuelva a parar.
Para valorar los resultados, el terapeuta se, en primer lugar, en la elevación general de los valores de la primera medición y en qué meridianos han sido especialmente altos o bajos; eso quiere decir que juzga la relación de valores entre sí. De ello deduce el terapeuta si el paciente tiene, en general, un nivel de energía alto o bajo y en qué meridiano ésta es especialmente mayor o menor. Un nivel de energía alto quiere decir que el organismo dispone de un nivel elevado de ella frente a cualquier proceso patológico; un nivel de energía bajo significa que está agotado.
Un nivel de energía de dimensión normal es señal de que estos meridianos están compensados energéticamente.
Seguidamente, el terapeuta considera la relación en que se encuentran los meridianos pertenecientes a los elementos.
Después, el terapeuta prueba cómo han cambiado los valores de la , segunda medición (después del estímulo de 10Hz) con respecto a los de la primera. Si el paciente tiene una buena capacidad de regulación deben haberse elevado los valores; pero en ese momento los pacientes están enfermos; por eso raramente se da el caso. La enfermedad puede haber consumido demasiada energía del paciente, o a los sistemas de regulación se les ha exigido ya tanto que los valores de la segunda medición no se modifican con respecto a los de la primera o incluso caen. En el primer caso, el cuerpo no reacciona al estímulo, y se habla de un bloqueo o un estancamiento de la regulación. En el segundo caso, la reacción del cuerpo al estímulo consume todavía más energía; la correspondiente posición baja de la aguja después del estímulo muestra una debilidad de la regulación del organismo. El sistema regulador ha reaccionado, es cierto; pero ya no puede equilibrar el estímulo. El mencionado bloqueo de la regulación puede afectar también, desgraciadamente, a los estímulos terapéuticos. Por eso es importante prever antes de una terapia si el organismo puede aceptar, por lo común, estímulos terapéuticos, o si primero debe ser liberado del bloqueo por medidas de neutralización; por ejemplo, eliminar primero las fuertes cargas electromagnéticas o geopáticas o extrayendo los empastes de amalgama fuertemente bloqueadores.
Puesto que al probar los puntos de acupuntura con el pizarrín se ejerce cierta presión sobre la piel y también sobre los meridianos que se prueban, puede ocurrir sobre el punto. Esto significa que el organismo ya no puede compensar la presión que se ejerce sobre él y que el meridiano pierde energía.
El hecho de que caiga la aguja es otro diagnóstico que muestra que toda la fuerza defensiva del organismo
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