La respiración
Respirar es una de las formas más efectivas de cargarse de energía. La intensificación de la respiración provoca corrientes energéticas que fluyen a través de células, tejidos y miembros. Sirve para expandir el campo energético, que es también el campo protector. Pero hemos aprendido, en el tipo de sociedad en que vivimos, a contener la respiración al menor cambio o acontecimiento en nuestras vidas. Contenemos la respiración incluso al variar de postura: cuando nos ponemos de pie o nos sentamos o nos inclinamos, al hacer ejercicio físico, al vestirnos, al escuchar, al pensar, al coger un peso. Luego, al acabar nuestra acción, incapaces de resistir más, suspiramos. Interrumpimos la respiración cuando sentimos cualquier emoción. Tanto es así, que cuando algo es muy emocionante decimos que "corta la respiración".
Con el paso del tiempo y por falta de conciencia sobre la necesidad del respirar correctamente, perdemos la capacidad natural de respirar con la que nacemos, y sólo utilizamos una pequeña parte de nuestro potencial. Esa capacidad la perdemos por varios motivos:
-estrés
-ansiedad
-miedo
-autoexigencia
Una respiración deficiente o superficial también deteriora el organismo. Del mismo modo que nuestro ánimo y nuestros procesos mentales o psicológicos influyen en nuestro modo de respirar, la respiración influye en nuestro modo de estar en el mundo.
La respiración es un puente entre lo físico, lo emocional y lo mental. Cuando se respira de forma profunda y completa, se puede conseguir un estado de gran relajación:
-se elimina la tensión muscular
-se aporta una mayor cantidad de oxígenos a la sangre y a los órganos
-la mente se vuelve más clara y despejada
Los procesos físicos, mentales y emocionales están imbricados con la respiración. Es imposible disociarlos, pero sí es posible aprender a controlar la respiración para controlar nuestra salud.
Para respirar de modo consciente es necesario entender los procesos fisiológicos de la respiración. Consideraremos los movimientos respiratorios en tres fases:
1) La primera fase consiste en la coordinación entre el diafragma y la musculatura abdominal. Se produce al principio de la inhalación y al final de la exhalación.
-La dilatación de los pulmones permite inspirar aire. Al inhalar la musculatura abdominal se relaja y el abdomen se abomba hacia delante. De esta manera, los órganos de la cavidad abdominal (el hígado, el estómago, los intestinos) ceden volumen al diafragma.
-Al exhalar, se relaja el diafragma, la musculatura abdominal se contrae y la presión de los órganos abdominales sobre el diafragma obliga a expulsar el aire.
2) La segunda fase actúa sobre la caja torácica.
-Al inhalar ésta se ensancha por acción de la musculatura intercostal. Las costillas se levantan y se abren un poco hacia los lados. De esta manera el volumen del tórax aumenta y fuerza la introducción de aire en los pulmones.
-Al exhalar se expulsa el aire viciado. Otros grupos de músculos intercostales, situados en la parte interior de la caja torácica, comprimen las costillas hacia dentro y hacia abajo lo que hace disminuir la capacidad del tórax y por tanto provoca la expulsión del aire.
3) En la tercera y última fase intervienen otros grupos musculares de la cabeza, el cuello y la cintura escapular.
-Al inhalar éstos se contraen y levantan las costillas de la parte superior del tórax, así como el esternón.
-Al exhalar, se relajan y colaboran a la disminución del volumen torácico.
Una buena respiración empieza por el control del diafragma y de los músculos respiratorios para absorber mayor cantidad de aire con menos esfuerzo. Las personas que respiran mal, de una manera incompleta, fuerzan en exceso estos músculos respiratorios superiores. Es como si el aire se quedara a medio camino. En el siguiente capítulo te enseñamos cómo practicar esta respiración lenta y profunda.
APRENDIENDO A RESPIRAR
Generalmente el ser humano respira solo lo necesario para subsistir sin darse cuenta de que en la respiración se oculta una increíble fuerza vital que nos ayudaría a revitalizar nuestro cuerpo, avanzar más rápido, crecer con más facilidad, traernos un bienestar, ... etc. Y ni que decir tiene que incluso nos evitaría muchas de las enfermedades a las que estamos acostumbrados a sufrir.
Por ello hay que aprender a respirar con nuestros tres puntos principales: el abdomen, el tórax y la clavícula. Respiración abdominal: sitúa tus manos sobre tu parte abdominal e intenta inflar la barriga como si tuvieras una pelota mediante la inspiración.
Después mediante la espiración desinfla esa pelota lentamente. Respiración torácica: sitúa tus manos sobre tu tórax en el pecho y mientras inspiras comprueba que la zona pulmonar se ensancha y sale hacia afuera y que mientras espiras vuelve a su posición original. Respiración clavicular: posa tus manos sobre la clavícula un poco por encima de tu pecho y observa como al inspirar esa zona se sube y al espirar se baja.
Una vez que te hayas familiarizado con cada tipo de respiración, intenta realizar en un ciclo completo de inspiración (abdominal-torácica-clavicular) y espiración (clavicular-torácica-abdominal) siete veces antes de levantarte de la cama y siete veces al acostarte, lo más lento y profundo que te sea posible sin sensación de ahogo.
No fuerces si no puedes.
Yo personalmente uso el impulso rítmico craneal, o movimiento respiratorio primario para seguir esa fluctuación energética por el aura de la persona y, asi percibo cinestésicamente los nudos de energía o quistes energéticos. Una vez localizado ese torbellino de energía retorcida y, que puede adoptar diferentes formas y tamaños, se procede a su disolución y limpieza. Después de tiene que recargar la zona del aura afectada y, volver a realizar esta sanación en los próximos dias, para asegurar que esa zona del aura quede reflejando correctamente las mareas internas del ser humano.
Si fortalecemos el campo de energía humano, la salud integral e innata del ser humano se realiza de forma automática.
Estoy totalmente convencido que con estas cuatro técnicas a aplicar se obtienen resultados verdaderamente asombrosos y, que con cualquier otra terapia manual directamente en el cuerpo, parece una labor ardua, sino imposible.
Como se observa en estas ilustraciones los nervios espinales irradian a todos nuestros organos, a través de los agujeros interespinales. Pues cuanto mejor sea la energía de nuestra aura, mejor tendremos las mareas energéticas de nuestro cuerpo y mejor sera la comunicación neuronal y nerviosa de nuestro cuerpo. Los nervios espinales son la base de nuestra salud. Si en nuestra aura tenemos muchos nudos de energía, éstos tiran del tejido fascial y a la vez afectarán a los nervios espinales, mediante las tensiones reciprocas que tenemos en todo nuestro organismo.
Toda tensión muscular, enfermedad o cualquier cosa, tiene su contrapartida en el campo energético humano. Casi todas las personas tienen muchos nudos o quistes de energía que sin darse cuenta, los llevan por muchos años o por siempre, debilitando su campo de energía. Estas tensiones afectan sin lugar a dudas de forma sutil a la salud integral de la persona.
Asi que yo, Juan Carlos lluch, diría que la medicina del mañana se fundamentara en sanar y limpiar el campo de energía humana y dejar que el cuerpo-alma-espíritu realice los ajustes necesarios en el cuerpo físico.
Cómo practicar la respiración larga y profunda
Sigue estas tres fases de respiración durante 1 minuto cada una.
1. Apoya ambas manos sobre el vientre de manera que se rocen las puntas de los dedos. Cierra los ojos y concéntrate en las sensaciones de tu cuerpo.
Inhala:
-inspira el aire y deja que se hinche el vientre, notarás que las puntas de los dedos tienden a separarse;
-sigue inhalando hasta llenar completamente los pulmones.
Cuando estén llenos, exhala :
-vacía primero la parte superior de los pulmones;
-luego, mediante una contracción lenta del vientre, expulsa el resto del aire.
2. Apoya ahora ambas manos sobre el arco de las costillas.
Inhala:
-llena primero el vientre;
-deja que el aire vaya dilatando las costillas;
-por último, llena a fondo los pulmones.
Cuando estén llenos, exhala :
-vacía primero la parte superior de los pulmones;
-deja que se hundan las costillas poco a poco;
-efectúa, por último la contracción del vientre.
3. Descansa una mano sobre la rodilla y apoya la otra sobre el esternón, a la altura de las clavículas.
Inhala:
-deja que se llene poco a poco el vientre;
-dilata las costillas;
-realiza una ligera elevación del esternón y las clavículas.
Exhala:
-deja que desciendan el esternón y las costillas;
-realiza la contracción de la caja torácica;
-contrae por último el vientre.
Relájate y continúa inhalando y exhalando lentamente durante un par de minutos, prestando atención a las tres fases de la respiración.
Bastan unos minutos para notar los efectos de esta respiración. Practícala varias veces al día para sentirte relajado y centrado en el mundo.
RESPIRACIÓN ABDOMINAL
Generalmente tenemos una relación con nuestra respiración inapropiada. Cuando estamos agitados, emocionados o nerviosos tenemos una respiración pulmonar rápida, corta, y en general estamos un poco alterados. Nuestra energía se encuentra en la zona pulmonar y para relajarnos sería bueno realizar una respiración abdominal controlada y lenta .
En oriente se habla de que la longevidad está relacionada directamente con la respiración. Mientras más lentamente respiremos, más años viviremos, mientras más rápidamente respiremos, menos viviremos. Se da por ejemplo la comparación de la liebre y la tortuga. La tortuga vive más de 100 años mientras que la liebre vive menos tiempo.
Entonces, podemos realizar este ejercicio de respiración. Nos concentramos en el abdomen y ahí observamos y sentimos la respiración, podemos ayudarnos colocando nuestras manos sobre la zona abdominal para sentir como se infla esta zona en la inspiración y expiración.
Mientras más lenta sea la respiración más nos relajaremos. De estas manera lograremos bajar nuestro emociones alteradas dejándonos completamente relajados.
UDDIYANA BANDHA
El prana es la energía vital que se encuentra en todas la formas de vida desde los minerales al ser humano. El prana se encuentra donde hay vida. El prana no es la conciencia o espíritu, sino simplemente una forma de energía, usada por nuestro ser más profundo en sus manifestaciones materiales. Todo el cuerpo está controlado por la fuerza del prana. Todas la células están controladas por él. El prana sin ser materia se encuentra en ella y es la fuerza que la anima. El prana está en el aire pero no es ninguno de sus componentes químicos.
Es la energía universal que nos envuelve, nos alimenta física, mental y espiritualmente.
Inspiración, retención, espiración
Para alcanzar y controlar el prana , el Yogi utiliza varios ejercicios de respiración.
Diversos poderes de los Yoguis avanzados se debe al control de este prana almacenado. La batería más importante de prana es el plexo solar, a la altura del ombligo e incluso el cerebro recibe de aquí para sus funciones.
La persona pura que controla la energía pránica, tiene el poder de situar ésta en cierto estado de vibración que puede ser transmitido a otros, situándolos en un estado similar de vibración.
Kapalabhati
Sentado con la columna recta, relaje abdomen al mismo tiempo que va inhalando
suavemente. Una vez que la base de los pulmones tenga aire, rápidamente realice a
una exhalación, ayudandola con los músculos abdominales y con el diafragma,
permitiendo que el aire salga bruscamente.
Relaje nuevamente el abdomen y realice otra vez movimiento. Repítalo 10 veces y
descanse.
No se aconseja practicar este ejercicio a personas con problemas respiratorios,
circulatorios o nerviosos.
La Respiración toma Consciencia
La respiración es un mecanismo muy particular, puede ser automático o consciente. Cuando es automático sobrevives, continuas viviendo sin darte cuenta. Cuando la respiración pasa a ser consciente, te das cuenta de que estás vivo, presente, consciente. La respiración siempre ocurre en el presente, no en el pasado o el futuro. Y en el presente eterno está nuestra divinidad interior. Respirar en forma consciente en todo momento para estar más alerta de nosotros mismos, más conectados.
El cuerpo necesita oxígeno para llevar a cabo sus funciones naturales, para pensar, para resolver problemas e incluso para relajarse. Cuando estamos estresados respiramos con rapidez. Tomamos aire en menor cantidad pero más deprisa y con menor profundidad. Seguimos tomando el oxígeno que necesitamos, pero de este modo, el organismo consume más energía de lo que haría normalmente.
Pensemos en nuestro coche. Tiene mucho más sentido llenar el depósito en la gasolinera cercana a nuestra casa que conducir varios kilómetros hasta otra gasolinera que esté más lejos. El coche seguirá funcionando igual, pero la primera técnica es más sencilla y más rentable.
La respiración funciona del mismo modo. Si podemos calmarnos ante una situación estresante respirando despacio y profundamente seremos más eficaces en cuanto al gasto energético de nuestro cuerpo y en cuanto al modo de consumir esa energía. Ejemplos del Dominio Propio
Muchos de los músicos que tocan instrumentos de viento intentan emplear la técnica de respiración del trompetista Louis Armstrong. Armstrong tocaba la trompeta sin pararse para respirar. En cambio, respiraba continuamente por la nariz y exhalaba por la boca mientras tocaba la trompeta. Hoy en día, el saxofonista Kenny G. emplea este método para sostener las notas durante un tiempo asombrosamente largo. Incluso los cantantes se concentran en su respiración para que no se note cuando toman aire mientras cantan.
Los atletas siempre están en la regulación de la respiración. Los corredores intentan establecer un ritmo para reducir la sensación de estar sin aire. Los nadadores practican las técnicas de respiración para aumentar su capacidad pulmonar mientras bucean o nadan con la cabeza debajo del agua.
Muchas comadronas enseñan a sus pacientes a respirar despacio y tranquilamente mientras están dando a luz. La respiración pausada no sólo reduce el estrés físico, sino que ayuda a la futura madre a concentrarse en una determinada actividad en lugar de centrarse en el dolor o los nervios. Metodo de Respiración para una Mente Intranquila
Cada vez que sientas que tu mente esté intranquila -tensa, preocupada, ansiosa, parlanchina, soñando constantemente- hacé una cosa: primero exhalá profundamente; empezá siempre por exhalar…exhalá profundo…lo más que puedas…Tirá todo el aire; junto con el aire, vas a tirar también el estado de ánimo, porque la respiración es todo…Y después expulsá el aliento lo más lejos que puedas... actuar delante del público? Si lo ha hecho, seguramente habrá experimentado ese "momento de la verdad", ese momento, antes de salir a la luz, en el que respira hondo y se dice a sí mismo: "Vamos allá". Después, sumí el estómago y contenelo por unos cuantos segundos…no inhales…dejá que salga el aire, y no vuelvas a inhalar por un rato…Después, dejá que el cuerpo inhale solo…Inhalá profundo -lo más que puedas…Otra vez, esperá por un rato…el lapso tiene que ser igual al lapso posterior a la exhalación -si retuviste tres segundos, retené también la inhalación tres segundos…Tirá el aire y retené tres segundos; tomá aire y retené tres segundos. Pero tenés que expulsarlo por completo. Exhalá totalmente e inhalá totalmente, y dale un ritmo…Retené, inhalá, retené, exhalá, retené, inhalá, retené, exhalá…vas a sentir un cambio en todo tu ser inmediatamente; va a desaparecer tu estado de ánimo y va a entrar en vos un nuevo clima… Perdemos la Capacidad de Respirar
Perdemos la capacidad de respirar con la que nacemos, y sólo utilizamos una pequeña parte de nuestro potencial. Esa capacidad la perdemos por varios motivos:
-estrés
-ansiedad
-miedo
-autoexigencia
Una respiración deficiente o superficial también deteriora el organismo. Del mismo modo que nuestro ánimo y nuestros procesos mentales o psicológicos influyen en nuestro modo de respirar, la respiración influye en nuestro modo de estar en el mundo.
El control de la respiración es una fuente de salud. En muchas disciplinas orientales se recoge esta influencia recíproca entre respiración y salud, y se trabaja con la respiración para lograr el máximo beneficio de los ejercicios. Sivananda, uno de los maestros de Yoga más conocidos en Occidente, decía: 'con la respiración yóguica el cuerpo se vuelve fuerte y sano; el exceso de grasa desaparece, el rostro resplandece, los ojos centellean y un encanto particular se desprende de toda la persona.' Que és la Respiración
La respiración es un puente entre lo físico, lo emocional y lo mental. Cuando se respira de forma profunda y completa, se puede conseguir un estado de gran relajación:
-se elimina la tensión muscular
-se aporta una mayor cantidad de oxígenos a la sangre y a los órganos
-la mente se vuelve más clara y despejada
Los procesos físicos, mentales y emocionales están imbricados con la respiración. Es imposible disociarlos, pero sí es posible aprender a controlar la respiración para controlar nuestra salud.
La respiración nos mantiene minuto a minuto. Es una fuente de vida más importante que el alimento o el agua. Los pulmones son los órganos más largos del cuerpo humano. Nuestro sistema respiratorio:
-nos proporciona oxígeno
-elimina el bióxido de carbono del cuerpo
-regula el ph corporal
La mayoría de nosotros utilizamos sólo una décima parte de nuestra capacidad respiratoria. Si no expandimos los pulmones a su máxima capacidad, las pequeñas cavidades de aire que hay entre ellos no pueden limpiar su capa de mucosidad adecuadamente. El resultado es menos oxígeno para el cuerpo, y una intoxicación constante que conduce a una menor resistencia ante los avatares que se nos presentan.
Aprende de nuevo a respirar. Si observas la respiración de un bebé, verás que su abdomen sube y baja con cada respiración. Con el tiempo vamos perdiendo esa forma profunda de respirar, y nos limitamos a llenar superficialmente nuestros pulmones. Si te observas, verás que no utilizas el abdomen para respirar, sólo hinchas levemente la parte alta del tórax. Como Respirar Conscientemente
Para respirar de modo consciente es necesario entender los procesos fisiológicos de la respiración. Consideraremos los movimientos respiratorios en tres fases:
1) La primera fase consiste en la coordinación entre el diafragma y la musculatura abdominal. Se produce al principio de la inhalación y al final de la exhalación.
-La dilatación de los pulmones permite inspirar aire. Al inhalar la musculatura abdominal se relaja y el abdomen se abomba hacia delante. De esta manera, los órganos de la cavidad abdominal (el hígado, el estómago, los intestinos) ceden volumen al diafragma.
-Al exhalar, se relaja el diafragma, la musculatura abdominal se contrae y la presión de los órganos abdominales sobre el diafragma obliga a expulsar el aire.
2) La segunda fase actúa sobre la caja torácica.
-Al inhalar ésta se ensancha por acción de la musculatura intercostal. Las costillas se levantan y se abren un poco hacia los lados. De esta manera el volumen del tórax aumenta y fuerza la introducción de aire en los pulmones.
-Al exhalar se expulsa el aire viciado. Otros grupos de músculos intercostales, situados en la parte interior de la caja torácica, comprimen las costillas hacia dentro y hacia abajo lo que hace disminuir la capacidad del tórax y por tanto provoca la expulsión del aire.
3) En la tercera y última fase intervienen otros grupos musculares de la cabeza, el cuello y la cintura escapular.
-Al inhalar éstos se contraen y levantan las costillas de la parte superior del tórax, así como el esternón.
-Al exhalar, se relajan y colaboran a la disminución del volumen torácico.
Una buena respiración empieza por el control del diafragma y de los músculos respiratorios para absorber mayor cantidad de aire con menos esfuerzo. Las personas que respiran mal, de una manera incompleta, fuerzan en exceso estos músculos respiratorios superiores. Es como si el aire se quedara a medio camino. En el siguiente capítulo te enseñamos cómo practicar esta respiración lenta y profunda.
Haz una espiración completa. La mayoría de las personas no vacían los pulmones por completo al exhalar, quedando cierto volumen de aire viciado en los pulmones. Una espiración completa produce automáticamente una buena ventilación al inhalar.
Ayúdate del abdomen para vaciar los pulmones. Espira lenta y relajadamente. Cuando llegues al límite de una espiración cómoda, ayúdate de los músculos abdominales para forzar, por medio de la contracción, la salida de más cantidad de aire. La espiración debe ser lenta y frenada, pero sin ser intermitente.
Inspira y espira siempre por la nariz. La nariz caldea, filtra y humedece el aire. Si se respira por la boca, se puede provocar hiperventilación.
Mantén una postura correcta y erguida. Al practicar siéntate en el suelo o en una silla, pero con la espalda recta. Si te sientas con el busto doblado, el vientre no puede levantarse y la caja torácica pierde movilidad. Secuencia correcta de los movimientos de inhalación y exhalación
Inhalación:
primero llena el vientre
luego las costillas
por último el esternón La inspiración empieza y la espiración termina en la región central del cuerpo: el vientre.
Este tipo de respiración relaja y ayuda a centrarse
Exhalación:
primero el esternón
luego las costillas
por último el vientre Cuando respiramos sólo con la caja torácica, se aumenta el nerviosismo, se pierde contacto con uno mismo y se tiende a la hiperventilación