PRANA:alimento primario, es la energía vital o cósmica que sostiene la vida.
LAS CINCO CAPAS DEL PRANA:
-aire introductorio
-aire descendente
-aire ascendente
-aire compensador
-aire saturador
Al conocimiento y control del prana manifestado en un individuo se le llama pranayama, y nos abre la puerta a poderes casi ilimitados. Siendo pranayama el control del prana, todos los ejercicios que se aconsejan en Hahta Yoga, están encaminados al desarrollo personal armónico. Aquel que posee abundante energía pránica, irradia una vitalidad y fortaleza que pueden sentir todos los que se encuentran a su alrededor. Muchos poderes físicos de los Yoguis han sido adquiridos en la práctica de pranayama.
El yogui realiza una serie de ejercicios por medio de los cuales obtiene el dominio de su cuerpo y lo habilita para enviar a cualquier órgano o parte una corriente de fuerza vital o prana, fortaleciéndolo y vigorizándolo.
Algo sobre la respiración
Vamos a limitarnos a exponer, de la forma más breve y clara posible, las técnicas de respiración básicas, que en nuestra experiencia son: Respiración Integral Respiración Abdominal Respiración Toráxica (Pectoral Respiración Clavicular (Alta) Respiración YIN Respiración YANG
Conscious breathing
La Respiración Integral
un ciclo de respiración integral consiste de una serie continua de tres etapas diferenciadas, a saber:
1. la respiración abdominal o "diafragmática", provocada por el movimiento del diafragma;
2. la respiración pectoral, también denominada "costal", por realizarse mediante la separación y acercamiento de las costillas;
3. la respiración alta, "clavicular" o de hombros;
Respiración Abdominal
Muchos maestros aconsejan aprenderla extendiéndose de espaldas, a los efectos de aislarnos relativamente del efecto gravitatorio y quizás, por ser una posición habitualmente asimilada a la relajación. Aconsejan hacerla sobre el suelo o sobre una superficie firme, separado de ella por un tapiz, colchoneta delgada o equivalente. los ojos pueden cerrarse si ello contribuye a la concentración.
Si se quiere conocer la mecánica del movimiento interno, como un paso previo a una respiración sicofísica, será conveniente explicar el funcionamiento de ese músculo tan poco conocido por nosotros como es el diafragma. Si asimilamos a nuestros pulmones con un cilindro de motor de combustión interna, el diafragma es el pistón, o sea el encargado de comprimirlos, expulsando el aire viciado y de expandirlos, produciendo un vacío relativo y permitiendo, de esa manera, su llenado con el aire oxigenado proveniente del exterior.
En yoga, se recomienda realizar previamente a la ejercitación en sí, varias respiraciones profundas con sus correspondientes suspiros y ayudándose con alguna vocalización. En oriente se acostumbra usar la palabra "ohm", pronunciada como una serie continua de tres sonidos diferenciados: a, u, m. esta palabra, tiene en realidad un significado especial de invocación a algo superior, es decir, es una forma elemental de "mantra" o invocación sagrada. en nuestra cultura, tiene cierta similitud con el cristiano "amén".
Mecánicamente, desde un punto de vista vibracional, tiene profundas implicancias: la letra a, pronunciada con la boca abierta, hace vibrar la parte inferior del cuerpo y para los orientales representa el universo; la letra u, pronunciada con la boca más cerrada, hace vibrar las regiones medias de nuestro cuerpo y la parte inferior de la cabeza, representando para los orientales la armonía ; la consonante m, pronunciada con la boca cerrada , hace vibrar la zona superior y más compacta del cerebro, y representa para los orientales el mundo físico.
En el Japón antiguo, se empleaba la frase sagrada de diez sílabas del "shintoismo":
a - ma- te - ra - su - o - o - mi - ka - mi,
que se corresponde con un ejercicio "estirado", emergente de la práctica del mantra universal mencionado ohm. esta palabra, obliga por su continuidad y necesaria concentración, a espirar largamente, lentamente y a fondo. Se invita al practicante a poner sus manos sobre el abdomen, tratando de sentir lo que pasa en su interior acompañando con sus manos el movimiento.
El diafragma, es un músculo que cuando se contrae, como cualquier músculo, arrastra a la parte inferior de los pulmones hacia abajo. Como no es plano como la tapa del pistón sino arqueado, y está constituido por una placa cartilaginosa rodeada de músculos considerados entre los más poderosos del cuerpo humano, se rectifica al contraerse e incluso en su máxima contracción, se curva hacia el otro lado, hacia abajo.
De acuerdo a esta disposición y funcionalidad, la respiración abdominal no es una dilatación del abdomen provocada por el aire que entra a los pulmones sino que la dilatación del abdomen es provocada por la contracción de una muy importante masa muscular interna que provoca: una depresión en los pulmones; una dilatación hacia afuera del abdomen; un ligero desplazamiento hacia abajo de las vísceras ubicadas debajo del diafragma.
Curiosamente, este músculo al distenderse se curva hacia arriba comprimiendo los pulmones. A los fines de producir un vaciamiento integral de los mismos, se profundiza la espiración siguiendo el movimiento diafragmático en su camino ascendente, hundiendo el abdomen ayudado por la musculación abdominal que parecería también distenderse en este movimiento.
Para el yoga, la relajación absoluta se situaría en el brevísimo intervalo que la persona se concede al retener la respiración con los pulmones vacíos.
Al terminar este brevísimo período, el movimiento de inspiración se reinicia naturalmente y el diafragma cumplirá su misión, en la medida que la persona deje su abdomen relajado. Esta relajación, permite que el diafragma opere y entre aire en los pulmones, produciéndose la dilatación abdominal como resultado de la contracción del diafragma y no como resultado de la contracción de los músculos de la pared abdominal.
Al producirse el vacío desde abajo, el aire entra desde abajo. Las manos apoyadas sobre el abdomen, a la altura del ombligo y con los codos apoyados sobre el suelo, ayudan entonces a percibir el ciclo completo de la respiración, que debe ser lenta, profunda, continua, fundamentalmente silenciosa y realizada por la nariz.
La respiración abdominal no debe producir movimientos sensibles de las costillas, porque entonces se estaría realizando además respiración costal. Esta respiración, produce una efectiva relajación general y un muy efectivo masaje interno de las vísceras y órganos alojados en el abdomen: hígado, vesícula, bazo, estómago, páncreas, tubo digestivo. Este movimiento natural, descongestiona además el "plexo solar", centro vegetativo de la ansiedad.
Respiración Pectoral
Esta respiración puede ejercitarse en posición sentado o parado. A los fines de separar la mecánica y los efectos de la respiración abdominal, se aconseja vaciar a fondo los pulmones manteniendo la cintura contraída, impidiendo así el movimiento del diafragma. A diferencia de la respiración abdominal, se aconseja poner las palmas de las manos por debajo de las axilas sobre las costillas. Expandiendo las costillas logrará, con mayor esfuerzo que anteriormente, llenar de aire sus pulmones. El movimiento de separación y acercamiento de sus manos le indicará la naturaleza y eficacia del movimiento.
Respiración Alta
Si ahora se bloquean los dos tipos de respiraciones anteriores, podremos todavía hacer entrar aire a los pulmones moviendo hacia arriba las clavículas. Se experimentará que este movimiento es el menos eficaz de los tres: máximo esfuerzo y mínima entrada de aire. Ss la forma de respirar de muchas mujeres y el de muchos pacientes en estados terminales. Una posible hipótesis a esta diferencia femenina, ya no fácilmente atribuible al uso de corsés ni de cinturas demasiado ajustadas, es la maternidad. En efecto, las mujeres encintas están imposibilitadas de realizar respiración abdominal, siendo la respiración pectoral la normal y la clavicular una salida auxiliar.
Respiración YIN
Entre los resultados o "estados" que promueve la respiración "yin", están los de relajar, enfriar y tranquilizar.
Para obtener los mejores resultados, al menos al comienzo, debiera practicarse parado o sentado, con la columna vertical recta, los bRespiración YIN
Entre los resultados o "estados" que promueve la respiración "yin", están los de relajar, enfriar y tranquilizar.
Para obtener los mejores resultados, al menos al comienzo, debiera practicarse parado o sentado, con la columna vertical recta, los brazos relajados a ambos lados del cuerpo; si se está sentado, ambas manos pueden estar apoyadas sobre los muslos, con las palmas hacia arriba.
Esta respiración debe realizarse con la zona alta de los pulmones (como la respiración clavicular), elevando hombros y clavículas, evitando en lo posible que se convierta en respiración toráxica y aún menos, respiración abdominal. (Es conveniente haberse familiarizado con la "respiración integral")
Como se ha señalado en otros tipos de respiración, con la práctica "los tiempos" de: inhalación, exhalación, retención del aire o apnea, se irán acompasando a los latidos del corazón y sentiremos sus pulsaciones. Mientras ello no ocurra, podemos contar mentalmente aproximándonos a los tiempos del reloj que va contando los segundos.....
Para la respiración "yin", la inhalación es larga, lenta, suave y sostenida; la retención del aire en los pulmones también es larga, sin llegar a forzar este estado; la exhalación es corta, rápida y seca; el tiempo de apnea (sin aire en los pulmones) es mínimo.
Un ejemplo de tiempos para cada etapa podría ser:
15 a 20 tiempos para inhalar,
5 tiempos para retener el aire en los pulmones,
5 tiempos para exhalar
3 tiempos de apnea
Este método de respiración sólo debe practicarse por breves momentos; nunca forzar ni continuar el ejercicio si nuestro cuerpo "nos avisa" que "ya es suficiente".
Un paso más...
Una vez familiarizados con esta forma de respirar, habiendo logrado que los "tiempos" se hayan incorporado sin tener que "contar mentalmente", podemos dar un paso más, que es acompañar con una visualización para potenciar sus efectos.
En la respiración "yin" se pretende, en primer lugar, "conectarse con la energía del cielo".
Por ello, vamos a visualizar una columna de energía que sale desde la parte superior de la cabeza y se conecta con la infinitud del cielo; mientras inspiramos esa columna de energía se adentra más y más en ese espacio infinito y sentimos como si nos eleváramos, como si flotáramos en el cielo; mantenemos esa visualización mientras retenemos el aire en los pulmones; y cuando exhalamos, visualizamos esa energía descendiendo rápidamente hacia nuestro dantien y serenándonos.
Y otro...
Incorporado el "timer" personal y la visualización y demás sensaciones que la acompañan, podemos ir un pasito más allá: incorporar un mudra de relajación.
Este mudra es muy sencillo, pero como todos los mudras, sólo tiene efectos verdaderos cuando se practica en un estado de conciencia especial, un estado en que nuestra mente habitual está en silencio, un estado en que estamos como absortos en la nada y, seamos o no conscientes de ello, muy conectados con "Eso" que algunos llamamos Espíritu, Universo, Conciencia Universal, Tao, Dios, o como cada quien lo haya incorporado a su bagage de conocimientos y tradiciones.
Sentados, los antebrazos apoyados sobre los muslos, pondremos la palma de la mano izquierda sobre la palma de la mano derecha, vueltas hacia arriba; se tocan los pulgares con una presión que no debe ser ni mucha ni poca, sólo "la exacta" (eso lo sabrá nuestro cuerpo)
Respiración YANG
La respiración "yang", entre otras cosas: estimula, da fuerza y calor.
Para obtener los mejores resultados, al menos al comienzo, debiera practicarse parado o sentado, con la columna vertical recta, los brazos relajados a ambos lados del cuerpo; si se está sentado, ambas manos pueden estar apoyadas sobre los muslos, con las palmas hacia arriba.
Esta respiración debe realizarse con la zona abdominal, evitando en lo posible que se convierta en respiración toráxica y aún menos, respiración clavicular. (Es conveniente haberse familiarizado con la "respiración integral")
Como se ha señalado en otros tipos de respiración, con la práctica "los tiempos" de: inhalación, exhalación, retención del aire o apnea, se irán acompasando a los latidos del corazón y sentiremos sus pulsaciones. Mientras ello no ocurra, podemos contar mentalmente aproximándonos a los tiempos del reloj que va contando los segundos.....
Para la respiración "yang", la inhalación es corta, rápida y seca; la retención del aire en los pulmones también es corta, sin llegar a forzar este estado; la exhalación es lenta, suave y sostenida ; el tiempo de apnea (sin aire en los pulmones) es mínimo.
Un ejemplo de tiempos para cada etapa podría ser:
5 tiempos para inhalar,
3 tiempos para retener el aire en los pulmones,
20 tiempos para exhalar
3 tiempos de apnea
Este método de respiración sólo debe practicarse por breves momentos; nunca forzar ni continuar el ejercicio si nuestro cuerpo "nos avisa" que "ya es suficiente". Esta respiraciónNO es recomendable para hipertensos o personas propensas a estados de ansiedad o de ira.
Un paso más...
Una vez familiarizados con esta forma de respirar, habiendo logrado que los "tiempos" se hayan incorporado sin tener que "contar mentalmente", podemos dar un paso más, que es acompañar con una visualización para potenciar sus efectos. En la respiración "yang" se pretende, en primer lugar, "conectarse con la energía de la tierra".
Por ello, vamos a visualizar unas hebras de energía que salen desde nuestro chacra inferior y se enganchan a la capa ígnea de lo más profundo de la tierra; mientras inspiramos esas hebras de energía se adentran más y más en ese fuego; sentimos como si descendiéramos, como si la tierra y ese, su centro ígneo, nos atrajera hacia sí; mantenemos esa visualización mientras retenemos el aire en los pulmones; y cuando exhalamos, visualizamos esa energía ascendiendo lentamente hacia nuestro dantien. Sentiremos cómo la zona del dantien comienza a calentarse, así como todo nuestro cuerpo.
Y otro...
Incorporado el "timer" personal y la visualización y demás sensaciones que la acompañan, podemos ir un pasito más allá: incorporar un mudra de activación.
Este mudra es muy sencillo, pero como todos los mudras, sólo tiene efectos verdaderos cuando se practica en un estado de conciencia especial, un estado en que nuestra mente habitual está en silencio, un estado en que estamos como absortos en la nada y, seamos o no conscientes de ello, muy conectados con "Eso" que algunos llamamos Espíritu, Universo, Conciencia Universal, Tao, Dios, o como cada quien lo haya incorporado a su bagage de conocimientos y tradiciones.
Sentados, los antebrazos apoyados sobre los muslos, pondremos la palma de la mano derecha sobre la palma de la mano izquierda, vueltas hacia arriba; se tocan los pulgares con una presión que no debe ser ni mucha ni poca, sólo "la exacta" (eso lo sabrá nuestro cuerpo)
Respiración YIN
Entre los resultados o "estados" que promueve la respiración "yin", están los de relajar, enfriar y tranquilizar.
Para obtener los mejores resultados, al menos al comienzo, debiera practicarse parado o sentado, con la columna vertical recta, los brazos relajados a ambos lados del cuerpo; si se está sentado, ambas manos pueden estar apoyadas sobre los muslos, con las palmas hacia arriba.
Esta respiración debe realizarse con la zona alta de los pulmones (como la respiración clavicular), elevando hombros y clavículas, evitando en lo posible que se convierta en respiración toráxica y aún menos, respiración abdominal. (Es conveniente haberse familiarizado con la "respiración integral")
Como se ha señalado en otros tipos de respiración, con la práctica "los tiempos" de: inhalación, exhalación, retención del aire o apnea, se irán acompasando a los latidos del corazón y sentiremos sus pulsaciones. Mientras ello no ocurra, podemos contar mentalmente aproximándonos a los tiempos del reloj que va contando los segundos.....
Para la respiración "yin", la inhalación es larga, lenta, suave y sostenida; la retención del aire en los pulmones también es larga, sin llegar a forzar este estado; la exhalación es corta, rápida y seca; el tiempo de apnea (sin aire en los pulmones) es mínimo.
Un ejemplo de tiempos para cada etapa podría ser:
15 a 20 tiempos para inhalar,
5 tiempos para retener el aire en los pulmones,
5 tiempos para exhalar
3 tiempos de apnea
Este método de respiración sólo debe practicarse por breves momentos; nunca forzar ni continuar el ejercicio si nuestro cuerpo "nos avisa" que "ya es suficiente".
Un paso más...
Una vez familiarizados con esta forma de respirar, habiendo logrado que los "tiempos" se hayan incorporado sin tener que "contar mentalmente", podemos dar un paso más, que es acompañar con una visualización para potenciar sus efectos.
En la respiración "yin" se pretende, en primer lugar, "conectarse con la energía del cielo".
Por ello, vamos a visualizar una columna de energía que sale desde la parte superior de la cabeza y se conecta con la infinitud del cielo; mientras inspiramos esa columna de energía se adentra más y más en ese espacio infinito y sentimos como si nos eleváramos, como si flotáramos en el cielo; mantenemos esa visualización mientras retenemos el aire en los pulmones; y cuando exhalamos, visualizamos esa energía descendiendo rápidamente hacia nuestro dantien y serenándonos.
Y otro...
Incorporado el "timer" personal y la visualización y demás sensaciones que la acompañan, podemos ir un pasito más allá: incorporar un mudra de relajación.
Este mudra es muy sencillo, pero como todos los mudras, sólo tiene efectos verdaderos cuando se practica en un estado de conciencia especial, un estado en que nuestra mente habitual está en silencio, un estado en que estamos como absortos en la nada y, seamos o no conscientes de ello, muy conectados con "Eso" que algunos llamamos Espíritu, Universo, Conciencia Universal, Tao, Dios, o como cada quien lo haya incorporado a su bagage de conocimientos y tradiciones.
Sentados, los antebrazos apoyados sobre los muslos, pondremos la palma de la mano izquierda sobre la palma de la mano derecha, vueltas hacia arriba; se tocan los pulgares con una presión que no debe ser ni mucha ni poca, sólo "la exacta" (eso lo sabrá nuestro cuerpo)
Respiración YANG
La respiración "yang", entre otras cosas: estimula, da fuerza y calor.
Para obtener los mejores resultados, al menos al comienzo, debiera practicarse parado o sentado, con la columna vertical recta, los brazos relajados a ambos lados del cuerpo; si se está sentado, ambas manos pueden estar apoyadas sobre los muslos, con las palmas hacia arriba.
Esta respiración debe realizarse con la zona abdominal, evitando en lo posible que se convierta en respiración toráxica y aún menos, respiración clavicular. (Es conveniente haberse familiarizado con la "respiración integral")
Como se ha señalado en otros tipos de respiración, con la práctica "los tiempos" de: inhalación, exhalación, retención del aire o apnea, se irán acompasando a los latidos del corazón y sentiremos sus pulsaciones. Mientras ello no ocurra, podemos contar mentalmente aproximándonos a los tiempos del reloj que va contando los segundos.....
Para la respiración "yang", la inhalación es corta, rápida y seca; la retención del aire en los pulmones también es corta, sin llegar a forzar este estado; la exhalación es lenta, suave y sostenida ; el tiempo de apnea (sin aire en los pulmones) es mínimo.
Un ejemplo de tiempos para cada etapa podría ser:
5 tiempos para inhalar,
3 tiempos para retener el aire en los pulmones,
20 tiempos para exhalar
3 tiempos de apnea
Este método de respiración sólo debe practicarse por breves momentos; nunca forzar ni continuar el ejercicio si nuestro cuerpo "nos avisa" que "ya es suficiente". Esta respiraciónNO es recomendable para hipertensos o personas propensas a estados de ansiedad o de ira.
Un paso más...
Una vez familiarizados con esta forma de respirar, habiendo logrado que los "tiempos" se hayan incorporado sin tener que "contar mentalmente", podemos dar un paso más, que es acompañar con una visualización para potenciar sus efectos. En la respiración "yang" se pretende, en primer lugar, "conectarse con la energía de la tierra".
Por ello, vamos a visualizar unas hebras de energía que salen desde nuestro chacra inferior y se enganchan a la capa ígnea de lo más profundo de la tierra; mientras inspiramos esas hebras de energía se adentran más y más en ese fuego; sentimos como si descendiéramos, como si la tierra y ese, su centro ígneo, nos atrajera hacia sí; mantenemos esa visualización mientras retenemos el aire en los pulmones; y cuando exhalamos, visualizamos esa energía ascendiendo lentamente hacia nuestro dantien. Sentiremos cómo la zona del dantien comienza a calentarse, así como todo nuestro cuerpo.
Y otro...
Incorporado el "timer" personal y la visualización y demás sensaciones que la acompañan, podemos ir un pasito más allá: incorporar un mudra de activación.
Este mudra es muy sencillo, pero como todos los mudras, sólo tiene efectos verdaderos cuando se practica en un estado de conciencia especial, un estado en que nuestra mente habitual está en silencio, un estado en que estamos como absortos en la nada y, seamos o no conscientes de ello, muy conectados con "Eso" que algunos llamamos Espíritu, Universo, Conciencia Universal, Tao, Dios, o como cada quien lo haya incorporado a su bagage de conocimientos y tradiciones.
Sentados, los antebrazos apoyados sobre los muslos, pondremos la palma de la mano derecha sobre la palma de la mano izquierda, vueltas hacia arriba; se tocan los pulgares con una presión que no debe ser ni mucha ni poca, sólo "la exacta" (eso lo sabrá nuestro cuerpo)
s a ambos lados del cuerpo; si se está sentado, ambas manos pueden estar apoyadas sobre los muslos, con las palmas hacia arriba.
Esta respiración debe realizarse con la zona alta de los pulmones (como la respiración clavicular), elevando hombros y clavículas, evitando en lo posible que se convierta en respiración toráxica y aún menos, respiración abdominal. (Es conveniente haberse familiarizado con la "respiración integral")
Como se ha señalado en otros tipos de respiración, con la práctica "los tiempos" de: inhalación, exhalación, retención del aire o apnea, se irán acompasando a los latidos del corazón y sentiremos sus pulsaciones. Mientras ello no ocurra, podemos contar mentalmente aproximándonos a los tiempos del reloj que va contando los segundos.....
Para la respiración "yin", la inhalación es larga, lenta, suave y sostenida; la retención del aire en los pulmones también es larga, sin llegar a forzar este estado; la exhalación es corta, rápida y seca; el tiempo de apnea (sin aire en los pulmones) es mínimo.
Un ejemplo de tiempos para cada etapa podría ser:
15 a 20 tiempos para inhalar,
5 tiempos para retener el aire en los pulmones,
5 tiempos para exhalar
3 tiempos de apnea
Este método de respiración sólo debe practicarse por breves momentos; nunca forzar ni continuar el ejercicio si nuestro cuerpo "nos avisa" que "ya es suficiente".
Un paso más...
Una vez familiarizados con esta forma de respirar, habiendo logrado que los "tiempos" se hayan incorporado sin tener que "contar mentalmente", podemos dar un paso más, que es acompañar con una visualización para potenciar sus efectos.
En la respiración "yin" se pretende, en primer lugar, "conectarse con la energía del cielo".
Por ello, vamos a visualizar una columna de energía que sale desde la parte superior de la cabeza y se conecta con la infinitud del cielo; mientras inspiramos esa columna de energía se adentra más y más en ese espacio infinito y sentimos como si nos eleváramos, como si flotáramos en el cielo; mantenemos esa visualización mientras retenemos el aire en los pulmones; y cuando exhalamos, visualizamos esa energía descendiendo rápidamente hacia nuestro dantien y serenándonos.
Y otro...
Incorporado el "timer" personal y la visualización y demás sensaciones que la acompañan, podemos ir un pasito más allá: incorporar un mudra de relajación.
Este mudra es muy sencillo, pero como todos los mudras, sólo tiene efectos verdaderos cuando se practica en un estado de conciencia especial, un estado en que nuestra mente habitual está en silencio, un estado en que estamos como absortos en la nada y, seamos o no conscientes de ello, muy conectados con "Eso" que algunos llamamos Espíritu, Universo, Conciencia Universal, Tao, Dios, o como cada quien lo haya incorporado a su bagage de conocimientos y tradiciones.
Sentados, los antebrazos apoyados sobre los muslos, pondremos la palma de la mano izquierda sobre la palma de la mano derecha, vueltas hacia arriba; se tocan los pulgares con una presión que no debe ser ni mucha ni poca, sólo "la exacta" (eso lo sabrá nuestro cuerpo)
Respiración YANG
La respiración "yang", entre otras cosas: estimula, da fuerza y calor.
Para obtener los mejores resultados, al menos al comienzo, debiera practicarse parado o sentado, con la columna vertical recta, los brazos relajados a ambos lados del cuerpo; si se está sentado, ambas manos pueden estar apoyadas sobre los muslos, con las palmas hacia arriba.
Esta respiración debe realizarse con la zona abdominal, evitando en lo posible que se convierta en respiración toráxica y aún menos, respiración clavicular. (Es conveniente haberse familiarizado con la "respiración integral")
Como se ha señalado en otros tipos de respiración, con la práctica "los tiempos" de: inhalación, exhalación, retención del aire o apnea, se irán acompasando a los latidos del corazón y sentiremos sus pulsaciones. Mientras ello no ocurra, podemos contar mentalmente aproximándonos a los tiempos del reloj que va contando los segundos.....
Para la respiración "yang", la inhalación es corta, rápida y seca; la retención del aire en los pulmones también es corta, sin llegar a forzar este estado; la exhalación es lenta, suave y sostenida ; el tiempo de apnea (sin aire en los pulmones) es mínimo.
Un ejemplo de tiempos para cada etapa podría ser:
5 tiempos para inhalar,
3 tiempos para retener el aire en los pulmones,
20 tiempos para exhalar
3 tiempos de apnea
Este método de respiración sólo debe practicarse por breves momentos; nunca forzar ni continuar el ejercicio si nuestro cuerpo "nos avisa" que "ya es suficiente". Esta respiraciónNO es recomendable para hipertensos o personas propensas a estados de ansiedad o de ira.
Un paso más...
Una vez familiarizados con esta forma de respirar, habiendo logrado que los "tiempos" se hayan incorporado sin tener que "contar mentalmente", podemos dar un paso más, que es acompañar con una visualización para potenciar sus efectos. En la respiración "yang" se pretende, en primer lugar, "conectarse con la energía de la tierra".
Por ello, vamos a visualizar unas hebras de energía que salen desde nuestro chacra inferior y se enganchan a la capa ígnea de lo más profundo de la tierra; mientras inspiramos esas hebras de energía se adentran más y más en ese fuego; sentimos como si descendiéramos, como si la tierra y ese, su centro ígneo, nos atrajera hacia sí; mantenemos esa visualización mientras retenemos el aire en los pulmones; y cuando exhalamos, visualizamos esa energía ascendiendo lentamente hacia nuestro dantien. Sentiremos cómo la zona del dantien comienza a calentarse, así como todo nuestro cuerpo.
Y otro...
Incorporado el "timer" personal y la visualización y demás sensaciones que la acompañan, podemos ir un pasito más allá: incorporar un mudra de activación.
Este mudra es muy sencillo, pero como todos los mudras, sólo tiene efectos verdaderos cuando se practica en un estado de conciencia especial, un estado en que nuestra mente habitual está en silencio, un estado en que estamos como absortos en la nada y, seamos o no conscientes de ello, muy conectados con "Eso" que algunos llamamos Espíritu, Universo, Conciencia Universal, Tao, Dios, o como cada quien lo haya incorporado a su bagage de conocimientos y tradiciones.
Sentados, los antebrazos apoyados sobre los muslos, pondremos la palma de la mano derecha sobre la palma de la mano izquierda, vueltas hacia arriba; se tocan los pulgares con una presión que no debe ser ni mucha ni poca, sólo "la exacta" (eso lo sabrá nuestro cuerpo)
APRENDIENDO A RESPIRAR
Generalmente el ser humano respira solo lo necesario para subsistir sin darse cuenta de que en la respiración se oculta una increíble fuerza vital que nos ayudaría a revitalizar nuestro cuerpo, avanzar más rápido, crecer con más facilidad, traernos un bienestar, ... etc. Y ni que decir tiene que incluso nos evitaría muchas de las enfermedades a las que estamos acostumbrados a sufrir.
Por ello hay que aprender a respirar con nuestros tres puntos principales: el abdomen, el tórax y la clavícula.
Respiración abdominal: sitúa tus manos sobre tu parte abdominal e intenta inflar la barriga como si tuvieras una pelota mediante la inspiración.
Después mediante la espiración desinfla esa pelota lentamente.
Respiración torácica: sitúa tus manos sobre tu tórax en el pecho y mientras inspiras comprueba que la zona pulmonar se ensancha y sale hacia afuera y que mientras espiras vuelve a su posición original.
Respiración clavicular: posa tus manos sobre la clavícula un poco por encima de tu pecho y observa como al inspirar esa zona se sube y al espirar se baja.
Una vez que te hayas familiarizado con cada tipo de respiración, intenta realizar en un ciclo completo de inspiración (abdominal-torácica-clavicular) y espiración (clavicular-torácica-abdominal) siete veces antes de levantarte de la cama y siete veces al acostarte, lo más lento y profundo que te sea posible sin sensación de ahogo.
No fuerces si no puedes. CONTROLANDO LA RESPIRACION
La respiración es muy importante para el bienestar interior, además un correcto flujo asegura una meditación bien hecha.
Así pues te recomendamos que practiques la siguiente pauta que te proponemos hasta conseguir que tu respiración profunda sea fácil y casi automática.
Esto es lo que debes hacer: Comienza por inspirar en respiración completa como te enseñamos en el ejercicio "Aprendiendo a Respirar" contando mentalmente 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 .
Después contén la respiración contando 1, 2, 3, 4 .
Y por último espira contando mentalmente 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 .
Repite el proceso hasta que seas capaz de realizarlo con naturalidad.
Cuando seas capaz de dominar el paso anterior, volverás a concentrarte esta vez realizando el siguiente ciclo respiratorio:
inspiras contando mentalmente 1, 2, 3, 4.
Contienes la respiración contando 1, 2, 3, 4.
Y espiras contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 .
Notarás que ahora tienes que aspirar más profundo para luego ir soltando el aire necesario para llegar hasta el 8.
Practica hasta que lo domines.
Cuando hayas dominado el anterior paso seguirás al siguiente:
inspiras profundamente contando 1, 2, 3, 4.
Mantienes la respiración contando mentalmente 1, 2, 3, 4.
Y espiras contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16.
Repite el proceso hasta que lo domines.
Ahora cuando hayas dominado el paso anterior, llegamos por fin al resultado final que deberás controlar perfectamente y que podrás utilizar siempre que quieras para relajarte, para visualizar, para meditar, ...
El proceso es el siguiente:
aspiras contando mentalmente 1, 2, 3, 4.
Contienes la respiración contando mentalmente 1, 2, 3, 4.
Y espiras contando mentalmente 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32.
Mientras estés aprendiendo los pasos 1, 2, y 3 tómalo con calma repítelos varias veces hasta que sientas que los controlas, pero si observas que te mareas o que te encuentras mal, déjalo hasta después de ocho horas.
Ten en cuenta que vas a oxigenar mucho el cerebro y como no estás acostumbrado te puedes marear. DESPIERTA CORRECTAMENTE
Por muy contradictorio que pueda parecer es necesario relajarse todas las mañanas al levantarse.
La mayoría de la gente se levanta de una manera incorrecta y eso puede afectar el resto del día muy negativamente.
Así que aquí te vamos a enseñar una de las formas adecuadas para comenzar el día con buen pie:
Al despertarse por las mañanas no se debe abrir los ojos a medias ni estar en demasiada oscuridad.
Más bien deben abrirse veloces y a ser posible hacia un póster, cuadro o ventana con algo bello.
Una vez abiertos los ojos y situándonos boca arriba si no lo estábamos, estiraremos las piernas todo lo que podamos hacia la dirección a la que apuntan.
Cuando consideres que ya te has estirado lo suficiente y que las piernas están más relajadas pasa al paso siguiente.
Después siéntate en la cama y estira los brazos como hiciste con las piernas, pero dirígelos hacia arriba.
A continuación bosteza y si te lo pide el cuerpo frótate los ojos.
Cuando consideres que has terminado el paso anterior levántate y junta las piernas.
Ahora vas a realizar rotaciones de rodillas en la dirección de las agujas del reloj al principio y al contrario al final en igual proporción.
Después arquea la espalda y sitúa durante un rato las manos en los riñones. Así ya estarás listo para comenzar el día de una manera despierta y más optimista. EMPIEZA SALUDABLEMENTE EL DIA
Te invitamos a conseguir deshacerte de la pesadez del día a través de un ejercicio preventivo que ayudará no sólo a tu cuerpo a través del estiramiento sino también ayudará a activar tus centros energéticos.
Este ejercicio es muy fácil de realizar sea cual sea tu estado corporal.
Para ello deberás realizar lo siguiente:
La posición de partida será de pie, con las piernas abiertas a la altura de los hombros y un poco flexionadas, brazos y hombros caídos y relajados.
Comenzaremos a inspirar profundamente.
Cuando hayamos inspirado todo lo profundo que podamos iremos espirando poco a poco a la vez que nos vamos doblando por la cintura, bajando nuestro tronco y brazos hasta poder llegar a tocar el suelo con los dedos.
Si no tienes la suficiente flexibilidad no te preocupes, estírate hasta donde puedas.
Cuando hayas llegado hasta abajo y ya hayas expulsado todo el aire, comenzarás a levantar el tronco y los brazos subiendo suavemente a la vez que vas inspirando.
Así poco a poco sigue estirando tu tronco hacia arriba junto con tus brazos y palmas de la mano estiradas.
De manera que termines el ciclo de inspiración un poco antes de que tus manos se toquen por encima de tu cabeza y tu tronco esté completamente estirado.
Después, ya con el cuerpo lo más estirado hacia arriba posible, haz que tus manos se toquen por encima de tu cabeza mientras ésta se echa despacio hacia atrás a la vez que vas exhalando de un modo natural.
Termina el proceso con la cabeza lo más hacia atrás que te sea posible y con la boca abierta. Mantente así durante unos instantes y después vuelve a la posición inicial.
Realiza este ejercicio todas las mañanas después de haberte levantado y antes de desayunar.
Verás como te vitalizará el resto del día. LIBERA TENSION DE HOMBROS Y CUELLO
Vivimos en una sociedad imperantemente estresante, donde se requiere continuamente nuestra atención y el bien llevar de nuestras responsabilidades.
Toda esa tensión que soportamos se va acumulando en nuestro cuerpo quien de alguna manera intenta que se elimine.
Lo más común suele ser dirigir toda esa tensión hacia nuestros hombros y cuello, agarrotándolos de tal manera que si te los tocas notarás casi una piedra.
Lo mejor para relajarlos es el masaje, pero casi nadie puede recurrir todos los días a ello, así que aquí te proponemos un ejercicio muy sencillo, pero muy eficaz, que podrás utilizar en cualquier parte y en cualquier momento en el que notes que la tensión se vuelve a apoderar de tu cuerpo.
Esto es lo que debes hacer:
Lo primero es buscar una posición cómoda para realizar el ejercicio.
Obviamente si lo vas a ejecutar en el trabajo tendrás que amoldarte a lo que puedas. Puedes hacerlo de pie o sentado, como a ti mejor te convenga.
Después deja los hombros y brazos caídos con la espalda recta.
Si estás muy tenso, este simple movimiento puede llevarte un rato.
Se trata de que procures relajar y estirar esa parte del cuerpo.
Tómate el tiempo que necesites para ello. Cierra los ojos y realiza todo el ejercicio con los ojos cerrados.
Una vez que ya tengas los hombros y brazos caídos, ve girando poco a poco la cabeza hacia la derecha como si quisieras ver algo en esa dirección, pero sin inclinarla hacia los lados. Procura que el movimiento sea lento y recto.
Cuando hayas llegado tu límite derecho (sin forzar), mantén la posición de la cabeza y cuenta hasta 10.
Después vuelve la cabeza lentamente hacia el centro.
Mantén la cabeza en el centro relajada mientras cuentas hasta 5.
A continuación repite el proceso de girar lentamente la cabeza, pero esta vez hacia la izquierda.
Una vez que hayas llegado a tu límite (sin forzar) mantén la posición de la cabeza mientras cuentas hasta 10.
Después vuelve lentamente hacia el centro. Una vez llegado de nuevo al centro mantén la posición hasta contar 5.
Ahora vamos ha realizar el movimiento de la cabeza lentamente hacia abajo. Recuerda hacerlo despacio.
Cuando hayas llegado a tu posición límite (sin forzar) mantén la posición mientras cuentas hasta 10.
Después vuelve lentamente al centro.
De nuevo en el centro mantén la posición mientras cuentas hasta 5. Ahora dirigiremos muy despacio la cabeza hacia atrás hasta llegar a tu límite (sin forzar) y cuando hayas llegado abre la boca de manera que te sientas cómodo.
Después mantén la posición mientras cuentas hasta 10. Cuando termines, cierra la boca y vuelve al centro.
De nuevo en el centro mantén la posición y cuenta hasta 5. Ahora nos vamos a centrar en los hombros que deberían seguir caídos y relajados.
Para ello respiraremos profundamente tres veces y comenzaremos con el ejercicio. Levanta los hombros lo que puedas (sin forzar) y comienza a realizar rotaciones giratorias hacia adelante y despacio.
Realiza 10.
Cuando hayas terminado vuelve a dejar los hombros caídos y relajados mientras cuentas hasta 5.
Después vuelve a respirar profundamente tres veces. Ahora realizarás el mismo movimiento con los hombros que hiciste antes, pero ahora las rotaciones giratorias serán hacia atrás. Realiza 10.
Cuando hayas terminado vuelve a dejar los hombros caídos y relajados mientras cuentas hasta 5.
Para terminar, ve levantando los brazos hacia arriba hasta tenerlos completamente estirados, y junta las manos por encima de tu cabeza mientras cuentas hasta 10.
Después regresa los brazos hacia abajo lentamente y retoma una posición normal.
Respira de nuevo profundamente tres veces.
RESPIRACION ENERGETICA
Este tipo de respiración es ideal cuando tenemos sopor o necesitamos activarnos porque no damos despertado.
Es una respiración muy indicada para momentos en los que la vida nos pide movimiento y mucha vitalidad.
El ejercicio consta de los siguientes pasos que deberás hacer lentamente:
Nos situaremos de pie con las piernas ligeramente separadas y los brazos relajados pegados al cuerpo.
Después inspiraremos todo lo profundamente que podamos ya que el ejercicio se hará conteniendo la respiración.
Inmediatamente después levantamos los brazos hacia el frente hasta situarlos totalmente en horizontal con respecto a nuestro tronco.
Las manos deben estar con la palma hacia abajo.
Después cerramos las manos con fuerza de manera que nos queden los puños cerrados con presión.
A continuación flexionamos los brazos hacia nuestro pecho sin perder la horizontal.
Después los estiraremos, sin aflojar la tensión de los puños, hacia el frente haciendo fuerza como si empujáramos un mueble.
Después los bajamos sin perder la tensión hacia la posición inicial, a lo largo de nuestro cuerpo.
Relajamos los brazos y manos y soltamos todo el aire con fuerza.
Descansamos y respiramos con normalidad.