Base craneal
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COMPRESION DE LA BASE DEL CRANEO O COMPRESION ESFENOBASILAR En comparación con las disfunciones de las base del cráneo o de la articulación esfeno basilar la compresión es una de las mas patológica, sino la mas. Sus efectos fisiológicos y psíquicos son muy notables. Si no puede respirar en su IRC la articulación esfeno basilar no hay energía, no hay masaje interno a los tejidos y glándulas, no hay buena circulación sanguínea y si que hay un gran agujero en el aura por donde puede entrar todo tipo de energías negativas. Un ejemplo típico son las depresiones, que estoy seguro que en mas de un 80 por ciento de los casos tiene una relación directa y principal en la articulación esfeno basilar y en todo su sistema membranoso y, en consecuencia todo el sistema limbito y neuronal del cerebro y cerebelo. Antiguamente o tradicionalmente la osteopatía craneal enseño que la compresión esfeno basilar consiste en un impacto recibido en dicha articulación. Hoy en día preferimos incluir a todos los huesos o sus partes de la base del cráneo o las suturas o las membranas como causantes de la compresión esfeno basilar, sea por un traumatismo físico o psicológico o genético o viral o durante el parto. Por tanto si el hueso frontal o temporal o parietal o la hoz del cerebro es la causante de esa compresión de la base del cráneo, trataremos por todos los medios liberar y volver a resurgir ese IRC, tan necesario para la correcta salud físico mental y espiritual.
Procedimiento para desbloquear la base del cráneo Después de haber sentido el IRC durante varios ciclos, procederemos a realizar una de las tomas del cráneo. Después con suavidad y atención procederemos a comprimir la cabeza del paciente en una dirección antero posterior. Se trata de exagerar aun más la compresión tanto con la intención como con una presión en todo el cráneo. Se mantiene ahí durante varias respiraciones del IRC, hasta que se produzca un ensanchamiento lateral de la base del cráneo, esto lo percibiremos como una liberación de esa fuerza compresiva, Tal vez la articulación esfeno basilar adopte algún patrón de torsión o tensión lateral o vertical, etc... En este punto hay que tomar una decisión, si seguir suavemente ese patrón de torsión ejerciendo un poco mas de compresión hasta que se produzca un ensanchamiento lateral de la base del cráneo, síntoma de una liberación, o cesar la compresión y usar otras técnicas. El tiempo y la magnitud de la fuerza compresiva antero posterior dependerá de cada paciente y de cada terapeuta. Se empieza suave durante unos 30 ó 40 segundos y si no se percibe liberación se aumentara la fuerza hasta un punto razonable, como máximo un kilo de presión. Si no se percibe liberación soltaremos suavemente y volveremos a realizar la manipulación un poco mas tarde. Hay que hacer la maniobra tan despacio y conciente para que la cabeza del paciente responda. También se puede comunicar con los tejidos del paciente pidiéndole su liberación. Mantente muy alerta de los cambios sutiles. Después de este proceso de exageración de la compresión procederemos a descomprimir el esfenoides con nuestros dedos pulgares en cada ala mayor del esfenoides y con una sujeción de la bóveda craneal realizamos una fuerza en dirección anterior. El paciente en decúbito supino y empujando el esfenoides en dirección al techo de la sala. De nuevo la fuerza será suave, despacio y con mucha atención en la articulación esfeno basilar. Cuando percibamos la liberación esfeno basilar y como el occipital se acopla en una mejor posición, relajaremos esa fuerza en las alas mayores del esfenoides y le dejamos que repose unos segundos. Volveremos ha realizar la maniobra varias veces si es necesario. En este caso la fuerza no será superior a medio kilo de presión. Si quisiéramos después de una descompresión realizar un desanudamiento energético de la cabezaa del paciente y después volver a realizar la descompresión esfeno basilar, será de gran ayuda para disolver las tensiones de las membranas internas del cráneo. Es posible que aparezcan otros patrones de lesión que se tendrán que tratar por separado y a posteriori. El terapeuta tiene que percibir como una resistencia elástica y colocar al occipital en su mejor enclave, o mejor dicho permitir que el occipital se acople en su posición idónea. El terapeuta tiene que usar su mejor sujeción del occipital o base del cráneo para poder percibir correctamente. Durante la descompresión se desbloquean las suturas del cráneo y se produce un estiramiento de la dura madre intracraneal, justo con los tejidos faciales y demás. Estas estructuras de membranas tienen inserciones en los huesos craneales esta descompresión servirá para mejorar el riego sanguíneo del seno recto y sagital entre otras tantos beneficios. Con la práctica entenderemos mejor lo que se siente.
Descompresión lateral de la base del cráneo El pabellón auricular de las orejas se inserta en el conducto auditivo óseo de los temporales. Para movilizar y desbloquear los huesos temporales de la base del cráneo realizaremos la técnica del tiron de orejas. Hablaremos con el paciente y le explicaremos la técnica que vamos a realizar. El terapeuta realiza un tiron de orejas suave en dirección longitudinalmente con respecto al peñasco y un poco posterior. El empuje o tiron se realiza bilateralmente de modo uniforme y viajando al interior de los temporales y sus suturas percibiremos como todas las suturas se descomprimen. La sutura occipitomastoidea, la sutura esfeno temporal, la temporooccipital y la unión medial entre los peñascos del temporal y la región esfenobasilar. La fuerza aplicada dependerá del paciente y el terapeuta, aunque siempre es mucho mejor un tiron pequeño durante un periodo de tiempo prolongado. Este tiron no tiene que generar rigidez ni tensión refleja en los tejidos o en el paciente
BASE DEL CRANEO Tensión lateral de la base del cráneo. Los patrones de tensión lateral son igual de patológicos que los de tensión vertical. En la articulación esfeno basilar se puede producir una tensión entre la porción basilar del occipital y el esfenoides del tipo:
Tensión vertical superior, en este caso la frente del paciente puede tener un saliente anterior, o sea una frente predominante. Si observamos al paciente desde el lado derecho el occipital se habrá desplazado hacia abajo y el esfenoides hacia arriba, como si de dos placas tectónicas se tratara.
Tensión vertical inferior, en este caso el paciente puede tener una frente que sobresalga un poco en dirección posterior. Es como si el paciente no tuviera casi frente. Si observamos al paciente su lado derecho se trata de un desplazamiento de la articulación esfeno basilar deslizándose el esfenoides hacia abajo y el occipital hacia arriba.
Casi todos los sistemas craneosacrales toleran cierta tensión vertical superior o inferior inducida externamente. Podemos inducir este ligero movimiento de tensión vertical de dos maneras. El primero podemos inducir el movimiento sobre las alas mayores del esfenoides, estabilizando el occipital. El segundo podemos mover al mismo tiempo el esfenoides y el occipital en su correcta dirección. Para ver si existe una tensión vertical superior se animará a moverse al occipital hacia arriba para que haga palanca y su zona basilar se desplace hacia abajo con respecto al esfenoides y las alas mayores del esfenoides se aplica una ligera fuerza hacia abajo para que haga palanca y su zona articular se desplace hacia arriba. Los movimientos se invertirán para probar una tensión vertical inferior Corrección de una lesión vertical superior. Primero escuchar el IRC durante varios ciclos, luego hacer el chequeo para observar la facilidad del movimiento de tensión vertical superior o inferior y definir el movimiento más patológico. Luego exageraremos muy suave la lesión sobre su límite, o sea bajaremos las alas del esfenoides para rotar el esfenoides y aumentar su deslizamiento superior. O sea si percibimos que el esfenoides se mueve con mayor facilidad en sentido inferior, es que manifestará una lesión en vertical en sentido superior. Mantenemos ahí en su limite articular durante varias respiraciones del IRC. Cuando percibamos que se ha relajado la articulación esfeno basilar, cesaremos de nuestro empuje y observaremos el IRC, su ritmo y su simetría. En el caso contrario de una tensión vertical inferior invertiremos la dirección del empuje. La tensión vertical el la articulación esfeno basilar y por tanto en la base del cráneo provoca una tensión indebida en la hoz del cerebro y en la tienda del cerebelo. La hoz del cerebro se inserta en el hueso frontal, en la base del cráneo y en la frente. En el caso de la tensión vertical superior que la frente se desplaza hacia delante, ejerce una tensión el la hoz del cerebro que se desplaza a la tienda del cerebelo y afectara al seno sagital y recto. También quedan afectadas las suturas esfeno frontal y esfeno petrosa. Esta disfunción sutural afectará a la función de los nervios y vasos sanguíneos que atraviesan los distintos orificios que se forman en estas suturas. Por ejemplo tenemos aquí el agujero rasgado anterior por el que pasa el nervio petroso mayor. Este nervio influye mucho en el riego sanguíneo de los lóbulos occipitales del encéfalo. Esta tensión vertical superior también afecta la fisura orbitaria superior que permite el paso de los nervios motores oculares. Esto puede generar problemas visuales. También tendremos en cuenta que las inserciones anteriores de la tienda del cerebelo están en la apófisis clinoides del esfenoides y este tipo de tensión vertical puede afectar al sistema endocrino, debido a la glándula hipófisis, suspendida del hipotálamo que esta en su silla turca y a otros senos venosos. Los patrones por tensión vertical suelen generar dolores de cabeza, sinusitis, alergias y trastornos de la personalidad entre otros. Estos trastornos de la personalidad a veces se manifiestan con crisis violentas de mal genio y otros actos antisociales. Para realizar las tecnicas correctoras la regla mas importante es aplicar una fuerza suave durante largo periodo de tiempo para asi evitar una reaccion de defensa de los tejidos y asi una rigidez contraproducente.
Yo personalmente uso el impulso rítmico craneal, o movimiento respiratorio primario para seguir esa fluctuación energética por el aura de la persona y, asi percibo cinestésicamente los nudos de energía o quistes energéticos. Una vez localizado ese torbellino de energía retorcida y, que puede adoptar diferentes formas y tamaños, se procede a su disolución y limpieza. Después de tiene que recargar la zona del aura afectada y, volver a realizar esta sanación en los próximos dias, para asegurar que esa zona del aura quede reflejando correctamente las mareas internas del ser humano. Si fortalecemos el campo de energía humano, la salud integral e innata del ser humano se realiza de forma automática. Estoy totalmente convencido que con estas cuatro técnicas a aplicar se obtienen resultados verdaderamente asombrosos y, que con cualquier otra terapia manual directamente en el cuerpo, parece una labor ardua, sino imposible. Como se observa en estas ilustraciones los nervios espinales irradian a todos nuestros organos, a través de los agujeros interespinales. Pues cuanto mejor sea la energía de nuestra aura, mejor tendremos las mareas energéticas de nuestro cuerpo y mejor sera la comunicación neuronal y nerviosa de nuestro cuerpo. Los nervios espinales son la base de nuestra salud. Si en nuestra aura tenemos muchos nudos de energía, éstos tiran del tejido fascial y a la vez afectarán a los nervios espinales, mediante las tensiones reciprocas que tenemos en todo nuestro organismo. Toda tensión muscular, enfermedad o cualquier cosa, tiene su contrapartida en el campo energético humano. Casi todas las personas tienen muchos nudos o quistes de energía que sin darse cuenta, los llevan por muchos años o por siempre, debilitando su campo de energía. Estas tensiones afectan sin lugar a dudas de forma sutil a la salud integral de la persona. Asi que yo, Juan Carlos lluch, diría que la medicina del mañana se fundamentara en sanar y limpiar el campo de energía humana y dejar que el cuerpo-alma-espíritu realice los ajustes necesarios en el cuerpo físico.
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