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Alguien entra en tu vida por una necesidad

 

 

Pero, ¿Qué es la ansiedad?


La ansiedad es una respuesta que tenemos los seres humanos (y también los animales) cuando nuestro cerebro comprueba que existe un peligro que pone en riesgo nuestra vida.

Pero, ¿qué ocurre si nuestro cerebro interpreta como peligroso algo que es inofensivo? Inmediatamente envía síntomas de ansiedad, como si el peligro fuera real. Si existe un peligro real, la ansiedad hace que huyamos o evitemos esa situación, es decir, nos ayuda a ponernos a salvo.

Podríamos decir que hay dos tipos de ansiedad: la ansiedad positiva, que es consecuencia de peligros reales, y la ansiedad negativa, que responde a miedos que sólo están en nuestra imaginación. La primera es buena porque nos moviliza y nos lleva a buscar una solución, mientras que la segunda es negativa porque nos bloquea y nos impide sacarle gratificación a la vida.

La ansiedad se produce siempre como consecuencia de dificultades a la hora de adaptarnos a los cambios que se van produciendo en nuestra vida.

El cerebro tiene una forma concreta de funcionar. Cuando algo tiene especial importancia para él, el cerebro produce una respuesta emocional. Sea buena o mala, el cerebro repite esa misma respuesta una y otra vez ante el mismo estímulo. Por ejemplo, ¿qué pasa por tu cabeza siempre que escuchas aquella canción especial o cuando hueles un aroma familiar? La canción o el aroma hacen que te vengan a la cabeza, no sólo el recuerdo de lo que ocurrió, sino también las sensaciones que tu cerebro tiene relacionadas con aquella situación. La ansiedad funciona de la misma manera, se queda "enganchada" y se activa cada vez que algo se lo recuerda a tu cerebro. Muchas veces, la ansiedad se produce por un motivo real (un susto, por ejemplo), pero se sigue manteniendo una vez que ha pasado el peligro real, ya que queda asociado el suceso que la motivó con la respuesta de miedo.

La ansiedad provoca de forma inmediata una serie de síntomas en el sistema nervioso con la finalidad de poner a salvo la vida. Experimentas sudoración, taquicardia, palpitaciones, un nudo en el estómago, falta de aire, la cabeza que se embota... hay más de cuarenta síntomas relacionados con la ansiedad. Esto es maravilloso si el peligro es real, pero es un gran problema si no lo es.

Una vez que la ansiedad se ha "enganchado", cada vez hay más cosas cotidianas y habituales que te provocan esos síntomas, cada vez hay más estímulos que provocan la misma reacción de ansiedad. La ansiedad se generaliza hacia cosas parecidas (primero te da miedo ir a una tienda, después te da miedo pasear por la ciudad, finalmente te da miedo salir de casa, por ejemplo)

A través de mi método exclusivo es muy fácil resolver el problema. Te enseño a cortar desde el principio los estímulos que ponen en marcha la ansiedad. Lo más importante es conocerte a ti mismo, descubrir cómo funcionas interiormente y qué herramientas necesitas para eliminar la ansiedad definitivamente.

Con el método que pongo a tu disposición aprenderás a solucionar rápidamente el problema de la ansiedad, los trastornos de ansiedad, las crisis de ansiedad, dirás adiós a las fobias y evitarás para siempre los miedos y los momentos de angustia.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?


La ansiedad negativa se produce porque el cerebro piensa que hay un peligro para ti a través de tus pensamientos, cuando la realidad es que no hay nada que esté poniendo en peligro tu vida. Por muy seguro que sea el ascensor, si piensas que se va a caer y tu cerebro interpreta que tus pensamientos son ciertos, inmediatamente te enviará síntomas de ansiedad y tu conducta será de huída o de evitación.

¿Te has fijado alguna vez cómo piensas? Te comunicas con el mundo real a través de tus sentidos. También piensas a través de los sentidos: ves, oyes o sientes cosas en tu interior. No es posible sentir sin pensar. Primero piensas y después sientes.

El problema de la ansiedad está en pensamientos que tu cerebro interpreta erróneamente como reales. Tú sabes racionalmente que no son verdad, pero te los crees a nivel emocional, "sientes que son verdad". Si tu cerebro cree que algo grave va a suceder, empieza a enviar síntomas de ansiedad. Ese pensamiento puede ser una imagen mental (de ti mismo o de otra persona o situación), un sonido (tu propia voz, las palabras de alguien, un ruido o música...), o una sensación en el cuerpo (un cosquilleo, frío o calor...)

Si aprendes cómo funciona tu ansiedad, podrás acabar con ella en muy poco tiempo

La ansiedad se manifiesta de muchas maneras. Las resumo en cinco grandes grupos de síntomas:

Huida/Evitación: Evitas situaciones de la vida diaria o escapas de ellas si te las encuentras de forma imprevista.

Respuestas físicas y psicológicas: Palpitaciones, sacudidas del corazón o aceleración del pulso; Sudoración; Temblores o sacudidas; Sensación de ahogo o falta de aliento; Sensación de atragantarte; Opresión o malestar torácico; Náuseas o molestias abdominales; Inestabilidad, mareo o desmayo; Sensación de irrealidad o de estar separado de ti mismo; Sensación de embotamiento, desapego o ausencia de reactividad emocional; Falta de concentración o sensación de mente en blanco; Aturdimiento respecto al entorno; Irritabilidad sin motivo; tensión muscular sin motivo; Dificultad para conciliar el sueño al acostarte; Sensación de no haber descansado al levantarte por la mañana; Inquietud o impaciencia frecuentes. Fatiga fácil y sin motivo; Sensación de entumecimiento o de hormigueo; Escalofríos o sofocos

Sensación de pérdida de control: Miedo a perder el control o a volverte loco; a hacerte daño a ti mismo o a los demás en un arrebato incontrolable; Miedo a hacer algo sin poderte controlar.

Miedos: Miedo a tener un infarto de miocardio; a morir tu o algún ser querido, o a que ocurra alguna desgracia; Miedo a estar solo o con demasiadas personas; a atragantarte, a tener vómitos, a producir demasiada o poca saliva, a cerrar demasiado o poco los párpados, a respirar demasiado o con poca frecuencia; Miedo a estar en sitios muy grandes o muy pequeños; a estar con gente; Miedo a viajar en automóvil, en tren, en avión, en bus o a subirte en ascensores; a objetos concretos, a personas determinadas o a situaciones específicas; Miedo a animales, a la administración de inyecciones o a la visión de sangre; Temor intenso a tener crisis de ansiedad; a volverte loco o a perder la cabeza; Preocupaciones irracionales por cosas de la vida cotidiana; Horror intenso ante el recuerdo permanente a lo largo de meses o años de un acontecimiento traumático (un accidente, muerte o amenazas reales)

Pensamientos repetitivos: Pensamientos, impulsos o imágenes que aparecen en tu cabeza y no las puedes evitar; Comportamientos irracionales (lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones, etc.); Acciones repetitivas de acuerdo con determinadas reglas (rezar de determinada manera, contar o sumar matrículas de automóviles, pisar las baldosas al andar por la calle.
La característica principal de la ansiedad es que, poco a poco, se generaliza y cada vez hay más cosas que producen ansiedad.


Para tratar la ansiedad, la mayor parte de los médicos recetan tranquilizantes o mezclan sedantes y estimulantes. Los fármacos no curan la ansiedad, sólo quitan los síntomas. No conozco a nadie que haya podido superar su ansiedad sólo tomando tranquilizantes. Pero los tranquilizantes, además de no curar la ansiedad, provocan dos nuevos problemas: crean dependencia (no puedes dejar de tomar el medicamento) y tolerancia (cada vez necesitas más dosis para conseguir calmar los síntomas) La mezcla de algunos fármacos llega a crear verdaderas cocteleras humanas.


¿Y en qué consiste el método para curar la ansiedad?


¿Te has fijado alguna vez cómo hacemos para pensar? Nos ponemos en comunicación con el mundo a través de los sentidos. También pensamos a través de los sentidos: vemos oímos o sentimos cosas en nuestro interior. No es posible sentir sin pensar. Primero pensamos y después sentimos.

La ansiedad se produce porque el cerebro interpreta que hay un peligro para ti a través de tus pensamientos. Si piensas que el ascensor se va a caer y tu cerebro interpreta que es verdad, inmediatamente te enviará síntomas de ansiedad. A mi también me pasaría.

El problema está en que algunos de los pensamientos que tienes, los haces de tal manera, que tu cerebro interpreta cosas que no son reales. Si mi cerebro se cree que algo grave va a ocurrir pone en marcha mecanismos de defensa (la ansiedad). Este pensamiento desencadenante del proceso de ansiedad puede ser una imagen mental (de ti mismo o de otra persona o situación), un sonido (tu propia voz, las palabras de alguien, un ruido o música...), o una sensación en el cuerpo (un cosquilleo, un pinchazo, frio o calor...). El secreto está en saber cambiar la interpretación que el cerebro hace de estos pensamientos.

Mi método exclusivo consiste en técnicas comprobadas y extremadamente eficaces que he ido adaptando a lo largo de más de veinticinco años en mi consulta de psicólogo. Aprenderás las técnicas para cambiar la forma en la que tu cerebro responde ante los pensamientos que producen la ansiedad. He escrito estas técnicas de forma que puedas aprenderlas rápidamente y practicarlas de forma habitual para superar la ansiedad de forma definitiva.

Mi método, a diferencia de los fármacos, respeta las reacciones de ansiedad positivas, o sea, en situaciones de peligro real.

¿Cuál es entonces el proceso de la ansiedad y cómo puede cortarse? Un estímulo (interno o externo) produce un pensamiento (una imagen visual, un pensamiento auditivo o algo que sentimos) y este pensamiento abre una ruta neurológica que crea un Estado interior (me siento bien, me siento mal, me siento triste, me siento agobiado...) asociado a una sensación (noto sudoración, taquicardias, palpitaciones, un nudo en el estómago, falta de aire, falta de memoria, etc...). A su vez, esta sensación provoca una conducta (me muevo o no, busco la situación o la evito, etc...).

Las escuelas conductistas se centran, evidentemente, en la conducta. Las escuelas de orientación dinámica se centran en los sentimientos. La medicina farmacológica elimina la sensación. ¿Y los nuevos modelos psicológicos? Nosotros trabajamos con la parte cognitiva, con los pensamientos. Si desviamos el significado, la codificación, de un pensamiento, la ruta neurológica se dirige hacia otro estado interior, hacia otra sensacion y, como consecuencia, hacia otra conducta.

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Por eso mi método es tan efectivo y tan rápido en sus resultados, porque rompemos la cadena desde sus inicios. El tratamiento con este método es, además, indoloro: nadie se siente mal cuando comprende sus propios procesos internos y pone en marcha los mecanismos adecuados para cortar la ansiedad. Los cambios son generativos, ya que abren nuevas rutas, nuevas opciones, nuevas posibilidades. Si conoces a alguna persona que se encuentre dentro de esta cadena interminable de medicación, aconséjale que trabaje con este método revolucionario. Y lo más probable es que el problema esté resuelto antes de lo imaginable.

Cuando compras una tostadora de pan, junto con el aparato te dan un pequeño folleto con instrucciones, en el que te explican cómo funciona la tostadora, cuáles son las posibles averías que pueden producirse, cómo solucionarlas y dónde te pueden ayudar en el servicio técnico. Cuando naciste, nadie te dio un libro de instrucciones sobre el funcionamiento de tu cerebro. Una tostadora de pan es un instrumento muy sencillo. El cerebro humano, sin embargo, es el sistema más complejo, la mayor maravilla que existe sobre la Tierra, con miles de millones de conexiones.

Hoy tienes la oportunidad de saber cómo funciona tu propio cerebro y qué hace que en estos momentos esté generando ansiedad. Con mi método podrás en muy poco tiempo eliminar la ansiedad sin pastillas y sin sufrimiento.


El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España, a través del Servicio de Documentación de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad (IMSERSO), ha propuesto los ejercicios del método ¡Stop a la Ansiedad! de Ricardo Ros como especialmente indicados para resolver problemas de ansiedad y aumentar la calidad de vida en la Tercera Edad.

 

En un reciente informe, el NATIONAL INSTITUTE OF MENTAL HEALTH, un organismo dependiente del Gobierno de Estados Unidos y con un gran prestigio en todo el mundo, reconoce que el tratamiento de la ansiedad a través de métodos psicológicos como el que utiliza STOP A LA ANSIEDAD, producen resultados muchísimo mejores que los tradicionales tratamientos con pastillas y recomiendan a los médicos que limiten el uso de medicación a casos aislados. Según este Instituto, los métodos como STOP A LA ANSIEDAD son los tratamientos que los médicos deben recomendar a sus pacientes, ya que son muy efectivos y rápidos y evitan los efectos secundarios de las pastillas.

Antes de seguir, haz por favor, este pequeño ejercicio:

 

  • Piensa en una imagen que te produzca malestar.
  •  
  • En esa imagen, ¿te ves a ti mismo o ves lo que tienes enfrente?
  •  
  • Si te ves a ti mismo, cambia la imagen con tu imaginación y piensa en ella como si estuvieras viendo la imagen a través de tus propios ojos (y, por lo tanto, dejes de verte a tí mismo). Si estás viendo la imagen que te produce malestar desde tus propios ojos (sin verte a ti mismo), cámbiala y mírate a tí mismo desde fuera.
  •  
  • ¿Qué ha pasado? ¿Ha cambiado tu sensación?



Acabas de experimentar el cambio en tu cerebro con solo pensar de forma diferente. Mi método ¡Stop a la Ansiedad! te ayuda a superar la ansiedad con ejercicios tan simples como el que acabas de hacer. Acabar con tu ansiedad está más cerca de lo que imaginas.

ATENCIÓN: Los pequeños cambios que acabas de realizar son el inicio del cambio total.


Yo te voy a enseñar:

Cómo funciona tu cerebro.
Llevo más de veinticinco años trabajando como psicólogo y no he encontrado a dos personas que hagan el pensamiento de la misma manera. Todos tenemos pequeñas particularidades que yo te ayudaré a descubrir.

Cómo hace tu cerebro para estar bien, tranquilo, a gusto.
Necesitas saber qué hace tu cerebro para estar tranquilo y relajado, porque así puedes compararlo y ver las diferencias cuando se produce la ansiedad.

Cómo hace tu cerebro para interpretar, erróneamente, que algo es peligroso para ti.
Esta es la clave del asunto, ya que tu cerebro interpreta como peligrosos un determinado tipo de pensamientos. Así produce la ansiedad, como una reacción de defensa.

Cómo volver a sacar gratificación de la vida
Tienes derecho a ser feliz, a tener la mente despejada, a recuperar el tiempo perdido, a sentirte bien físicamente, a disponer de todos tus recursos psicológicos (seguridad, tranquilidad, autoestima, afecto), a poder viajar y a vivir la vida con todo su esplendor.

Cómo automatizar el cambio.
Una vez sepas cómo hace tu cerebro para estar bien y cómo lo hace para tener ansiedad, utilizarás técnicas de cambio rápido y automatizarás esas técnicas para que nunca más vuelva a pasar.

Cómo prevenir que nunca más vuelva a pasar y superar definitivamente la ansiedad.
Olvidarás el miedo a que vuelva la ansiedad. Te explicaré cómo hacer para aprender a cortar automáticamente cualquier principio de malestar.

Algunas personas que ya han probado ¡Stop a la Ansiedad! nos han escrito con su experiencia.

¡Hola Ricardo!
Ayer estuvimos hablando por teléfono durante una hora y quiero decirle que después estuve un rato como aturdida, pero por la tarde me sentía genial, me sentía por primera vez desde hacía mucho tiempo, mucho más tranquila, sin tantos miedos. Pude hacer las cosas sencillas que los anteriores días me causaban grandes traumas, y además de poder hacerlas, me sentía bien.
Gracias por ese tiempo que me dedicó.
Ahora tengo que seguir trabajando los ejercicios, a ver si lo voy haciendo bien, que sí que funciona, que ahora siento que funciona, que empiezo a creer en que podré volver a estar bien.
Un saludo. N. Lleida

Si en alguna vez desea citarme como testimonio, nada más mi nombre sin apellidos por favor, hágalo diciendo: "compré el libro y aunque me pareció un poco caro al principio, todo el conocimiento tan grande que contiene, no solo para la ansiedad sino para vivir, vale diez veces, además es efectivo, muy efectivo y bastante rápido, yo creí que por haber padecido de ansiedad por más de 4 años, me tardaría en recuperarme varios meses, pero no, hasta ahora ha sido cuestión de días para comenzar a sentirme diferente. Este libro es fruto de conocimiento de años en un verdadero profesional, ojalá siga escribiendo más. Mi testimonio es sincero y real".

Muchas gracias.

Edgar

Querido Ricardo,

Cuando mi marido me regaló tu método, yo sinceramente creía que mi estado de ansiedad era crónico, porque así me lo habían dicho varios médicos. Ahora he comprobado que los médicos dicen que algo es crónico cuando ellos no saben cómo solucionar un problema.

Aunque te parezca exagerado, he probado tu método y he vuelto a creer en los milagros. Mi ansiedad se ha diluido y vuelvo a ser la misma persona que antes.

Muchísimas gracias

Con mi respeto y admiración
Susana Marco, Caracas -Venezuela-

"Mi autoestima ha aumentado"
No sólo me ha ayudado a quitar la ansiedad para siempre, algo que martirizaba desde hacía diez años, sino que todo el mundo me comenta lo cambiado que estoy. Pienso que es porque ahora me quiero a mi mismo y antes me veía como un ser indigno de ser querido.

Santiago Quiroga, Monterrey -México-

"Y pensé que era caro"
Cuando recibí el método, pensé que era demasiado caro. Quiero pedirle disculpas porque mi primera reacción fue escribirle un Email quejándome. Una vez que lo he puesto en marcha, ahora que ya estoy estupendamente bien, me he dado cuenta de que es el sistema más barato que existe. Yo había gastado muchos miles de dólares en médicos y medicación. Ha habido temporadas en las que me he gastado 350 dólares mensuales en tratamientos.

Un beso
Tatiana Alvarado, Lima -Perú-

"Me ha salvado la vida"
Aunque usted no lo sabe, usted me ha salvado la vida. Mi vida era un auténtico desastre, siempre con miedo, siempre asustado. He aprendido que la vida es posible vivirla sin angustia. He estado en tratamiento con dos psicoterapeutas diferentes, pero era demasiado largo y demasiado costoso, eso sin contar el sufrimiento, ya que me decían que me tenía que enfrentar a mis miedos.

Emilio García, Madrid -España-

"Hemos salvado el matrimonio"
Aunque llevamos casados desde hace quince años y tenemos tres maravillosos hijos, nuestra vida matrimonial sólo había funcionado los tres primeros años. Después, y a raíz de una crisis de pánico, mi esposa cambió de tal manera que lo que era un paraíso se convirtió en un verdadero infierno. La ansiedad es la peor enfermedad que existe, ya que no sólo repercute en la persona que la padece, sino que tiene consecuencias en todos los que estamos alrededor.

Volvemos a ser felices y nuestros hijos también han recuperado a su mamá. No sé cómo darle las gracias.

Jacobo G., Guadalajara, Jco. -México-

"Me despidieron"
Tuve tres ataques de pánico y comencé a beber. El alcohol me daba la sensación de que me tranquilizaba. Poco a poco me convertí en un alcohólico, cada vez bebía más y más. Me despidieron del trabajo y mi mujer se alejó emocionalmente de mi. Un amigo me regaló su método. Tengo que reconocer que lo puse en práctica con mucho recelo, pero pensé que no tenía nada que perder. He entendido porqué mi vida era una basura. Era yo mismo quien me creaba en mi pensamiento la idea de que nunca podría salir adelante. Con su método he conseguido conocerme mucho más, he dejado el alcohol, me he quitado el miedo y ahora estoy rehaciendo mi vida matrimonial.

A.J., Barcelona -España-

"¿Puedo enseñárselo a mis alumnos?"
Gracias por su atención, recibí el método.
Soy maestra en una Universidad y deseo saber si es posible usar los ejercicios para dárselos en un curso a mis alumnos. Se que no debo reproducirlo, pero ¿puedo usar el contenido con ese fin?

Gracias nuevamente

M.C., Sonora -México-

Me despierto como nueva
Estimado Ricardo Ros

Deseo expresar mi mas sincero agracedimiento por su libro Stop a la ansiedad, me ha ayudado mucho a disfrutar mas de la vida, el libro se lee con facilidad, los ejercicios son muy buenos y las grabaciones me las pongo todas las noches y despierto como nueva.

Soy profesora y mi profesion exige tener un estado mental completamente sano, sin ansiedad ni stres, por ello me ha ayudado mucho. Cada día disfruto más con mis clases,

Un saludo muy cordial. C.R.

"Sólo sabe qué es la ansiedad quien la padece"
No le deseo padecer ansiedad ni a mi mayor enemigo. No podía salir de casa, no podía ir a lugares públicos, no me atrevía a montar en ascensor ni en transportes públicos. Sólo me encontraba bien en mi propia casa, así que poco a poco reduje mis actividades al mínimo. Muchas gracias por devolverme la libertad.

Irina Keller, Santiago -Chile-

"Espectacular"
Me parece un método espectacular, alucinante y que funciona de verdad. Cuando haces un ejercicio con alguna imagen o voz ya no vuelve a aparecer nunca más ¡Es fantástico! En dos semanas he experimentado un cambio del 80%. Tengo que seguir trabajando. Gracias al método puedo decir que "casi" está superado.

A. G., Murcia -España-

El método que te presento está basado en los últimos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro

 

Freud no vivió lo suficiente para comprobarlo. ¿Es posible eliminar la ansiedad sin pastillas y sin largas y carísimas sesiones de terapia?



A la hora de acabar con la ansiedad, muchos profesionales de la psicología trabajan con técnicas y métodos inventados hace más de cien años. Su forma de trabajar no ha cambiado nada en todo este tiempo. Es como viajar en un antiguo tren de carbón: es lento, llegas tarde, cansado y sucio por el humo.

Hoy existen los trenes de alta velocidad y con ellos llegas rápido, descansado y limpio. Ocurre lo mismo con la psicología, ha evolucionado mucho en los últimos años. Ahora sabemos, por ejemplo, cómo se produce, y sabemos, por lo tanto, como eliminar la ansiedad, cómo curar la ansiedad. Podemos eliminar y acabar con las fobias en cuestión de minutos. Podemos eliminar y superar la ansiedad en muy poco tiempo.

Miles de personas se han beneficiado del método en mi consulta. Otros miles de personas repartidas por todo el mundo han utilizado las técnicas de "Stop a la Ansiedad". Ellos disfrutan ahora la tranquilidad.
Cuatro de cada cinco clientes nos vienen recomendados por personas que ya han aplicado Stop a la Ansiedad o por sus psicólogos


Puedes seguir pensando que la ansiedad que te está agotando se marchará por sí sola, que las crisis de ansiedad desaparecerán por encantamiento o que los miedos se disolverán por milagro, algo que en el fondo sabes que no va a suceder, o puedes probar los últimos descubrimientos que se han investigado sobre el funcionamiento de tu cerebro. Tren de carbón o tren de alta velocidad, tú eliges.

Mis clientes, cuando llegan a mi consulta, se quejan de que anteriormente los han atiborrado de pastillas, de que han sobrevivido a penosas sesiones de terapia, de que, a pesar de todos sus esfuerzos, la ansiedad sigue presente en su vida. Con mis técnicas comprenden que la ansiedad no es mas que un proceso al que se puede dar la vuelta. Ahora tú tienes la oportunidad de hacer algo completamente nuevo, algo que he comprobado en miles de clientes, algo que funciona. Simplemente, funciona.

Hay muchos métodos para tratar la ansiedad, pero sólo éste es capaz de hacerlo en muy poco tiempo y de forma definitiva. Muchos médicos y psicólogos están empezando también a adoptarlo en sus gabinetes. Y no sin problemas. Lee esta carta, por favor. Aunque te pueda parecer sorprendente, es una carta real:
Estimado colega,
He empezado a aplicar sus técnicas a mis pacientes. Estoy sorprendida de los resultados. Soy psiquiatra y he estado recetando medicación durante años. Ahora ya no lo hago a quienes padecen de ansiedad y vienen a mi consuta privada (lamentablemente con mis pacientes de la seguridad social no tengo más remedio que seguir usando medicación), gracias a esta nueva vía que me parece fascinante.

El problema que tengo es que antes estaba acostumbrada a tener una gran cartera de pacientes que volvían una y otra vez. Desde que aplico su método me cuesta mantener un suficiente número de pacientes, porque acaban con sus problemas demasiado rápido. Y ya no vuelven.

Quería preguntarle cómo puedo hacer para no tener que cerrar la consulta. ¿Existe alguna posibilidad de aplicar su método, pero alargando el tratamiento un poquito más para que me sea rentable?

No se enfade por mi comentario, pero para mi se ha convertido en todo un problema.
Dra. A. D. -España-

Mi respuesta fue que no existe la posibilidad de alargar el tratamiento. Las instrucciones que le damos al cerebro funcionan, o no funcionan, no existe una posibilidad intermedia. Mi tratamiento funciona inmediatamente, no es cuestión de insistir e insistir. Los resultados son automáticos. Cuando el cerebro entiende las instrucciones que le damos, obedece.
El gran secreto está en darle las instrucciones al cerebro utilizando su propio lenguaje. Cuando entiende lo que le pedimos, obedece.

Yo te explicaré cómo hay que darle instrucciones al cerebro. Tienes ansiedad porque el cerebro interpreta que tus pensamientos de miedo son reales. Hasta ahora has tratado de enviarle mensajes racionales "no pasa nada, tranquilízate, etc". Eso el cerebro no lo entiende. Mi gran aportación es haber entendido cómo comunicarse directamente con el cerebro, dándole órdenes que sea capaz de comprender.

Capítulo 11. ¿Hacia dónde miras?


¿Te has fijado que es imposible llorar si miras hacia arriba? ¿Te has fijado alguna vez en que las personas deprimidas miran hacia abajo? Nuestros ojos son un reflejo del tipo de pensamientos que hacemos. Para encontrar un pensamiento determinado, nuestro cerebro lo busca espacialmente.

Si haces que un niño que esté llorando mire hacia arriba, inmediatamente dejará de llorar. Neurológicamente no es posible llorar mirando hacia arriba. Al cabo de un rato volverá a mirar hacia abajo y volverá a llorar, pero no le será posible hacerlo mientras su vista esté por encima de la horizontal de sus ojos.

Es mucho más fácil recordar algo si miramos hacia arriba a la izquierda (en las personas diestras, las zurdas lo suelen hacer al revés). Lo hacemos de forma instintiva. Cuando una persona piensa en una imagen del pasado generalmente mira hacia arriba, porque su cerebro sólo tiene acceso a ese tipo de información si sus ojos se dirigen hacia un punto arriba a la izquierda.

Nuestro cuerpo emite pequeños signos que están cargados de significado, puesto que representan respuestas automáticas de nuestro sistema nervioso. Cada persona posee miles de signos diferentes, codificados de manera distinta. Todos somos diferentes unos de otros, pero también somos muy iguales.

Cuando se le pregunta a cualquier persona cuál es el ingrediente esencial de una buena comunicación casi todos contestan que el contacto ocular. Cuando no miramos a los ojos a nuestro interlocutor, miramos a la boca o a la barbilla o desviamos la mirada al horizonte o a cualquier objeto exterior, todos tenemos la sensación de que la comunicación está rota, de que no avanza, es como si existiera una barrera, un impedimento imposible de romper.

Imagina que tu cerebro es un ordenador y que tus ojos son los responsables de archivar los datos, el bibliotecario. Cuando haces a tu cerebro una pregunta o necesitas encontrar un dato, tu cerebro inicia una búsqueda. Tus ojos se moverán en distintas direcciones dependiendo del tipo de búsqueda que inicien. Esa búsqueda es lo que podríamos llamar el proceso del pensamiento.

Cuando buscas cualquier información (¿cómo se titulaba aquella película que viste hace diez años?, ¿cómo será la playa a la que iremos de vacaciones?...) tu cerebro se pone a trabajar, pero necesita unas llaves que le permitan acceder a los distintos sistemas de archivo. Hay distintos puntos a los que mira nuestro cerebro a través de los ojos para encontrar el acceso a determinados tipos de pensamiento.

Para estar deprimido hay que mirar a un punto determinado. Para estar contento hay que mirar a otro. Para recordar una sensación, una película o pensar a dónde iremos a cenar esta noche hay distintos puntos a los que miramos. Todos somos distintos, pero empleamos sistemas parecidos. El niño llorón de nuestro ejemplo anterior volverá a llorar si vuelve a encontrar el pensamiento que le hace llorar, y ese pensamiento sólo podrá encontrarlo si vuelve a situar sus ojos en el punto en el que tiene guardada la información desagradable. Ese punto suele estar abajo. Las personas con depresión miran también a algún punto hacia abajo.
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Puerta de acceso a la depresión. Mirada hacia abajo

Fíjate a dónde miras cuando tienes ansiedad. Cuando empiezas a pensar en lo que te ocurre, ¿hacia dónde se dirigen tus ojos? Lo más probable es que se centren en un punto delante de ti, hacia abajo, un poco hacia la derecha o izquierda, que desenfoques la vista y comiences a pensar ensimismado en lo que te ocurre.
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Puerta de acceso a la ansiedad: vista desenfocada
mirando a un punto abajo a la derecha o a la izquierda


Si no eres capaz de darte cuenta de esto, pregúntale a algún familiar o a algún amigo. Ellos te confirmarán que últimamente te quedas abstraído mirando hacia un punto delante de ti. ¿Para qué hace esto tu cerebro? La única forma que tiene tu cerebro de acceder a los estados de ansiedad es a través de ese punto neurológico, lo que yo llamo la puerta de acceso a la ansiedad. Es posible que te mantengas mirando a ese punto durante horas o que sólo mires durante algunos segundos. Pero es importante que te des cuenta de que únicamente puedes acceder a la ansiedad mirando a ese punto.

Haz una prueba. Piensa en algo que te produce ansiedad (sólo lo conseguirás mirando hacia ese punto) y cuando empieces a sentirla, mira hacia arriba a la izquierda.
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Mirando hacia arriba

¿Qué ha pasado? Lo más probable es que inmediatamente, en cuanto tus ojos salen de esa puerta de acceso a la ansiedad, la ansiedad se diluya o desaparezca. Observa cómo al cambiar la dirección de tus ojos, las sensaciones cambian. ¿Es posible sentirte con ansiedad mirando hacia arriba? Es bastante difícil.

Durante el día, quizás haya algunos momentos en los que te dedicas a pensar en lo que te ocurre. Es durante esos momentos en los que te dedicas a incubar el proceso de ansiedad. Y para hacerlo, miras hacia el punto fatídico, hacia la puerta de acceso a la ansiedad. Puede ocurrir que te sientes a mirar la TV y al cabo de un rato te encuentres mirando hacia el suelo, con la vista perdida y desenfocada, y metido hasta adentro en la ansiedad. Quizás te quedas mirando un enchufe o una mancha en la pared, con la vista desenfocada.

No es necesario que te diga que tienes que evitar esos momentos y esas situaciones. Cuando notes que comienzas a sentirte mal, cambia el sitio hacia el que estás mirando, mira de la horizontal de tus ojos hacia arriba, y la sensación desaparecerá.

Algunas personas con ansiedad cuando piensan miran siempre hacia su derecha (o hacia su izquierda) y les resulta muy difícil mirar hacia el otro lado. Es como si les costase mirar hacia el otro lado. Estos puntos neurológicos son anclajes negativos. Cuanto más mires hacia ellos, más difícil será salir de la ansiedad. Es muy importante que rompas esos anclajes.


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