Vibración y energía
 
Tu mundo de energia
Se consciente
Mejora tu nivel bioelectromagnético
 
Consulta craneosacral
Sesión craneosacral
 
¿Qué es la terapia craneosacral?
Técnicas
Tratamiento
Beneficios
Biodinámica
Las vacunas
Las vacunas 2
Videos Masaje fascial
Movimiento respiratorio primario
El esfenoides
Articulación esfenobasilar
Lesión esfenobasilar
 
Huesos craneales
Dura madre craneal
 
Sistema nervioso central
Pituitaria y pineal
La médula espinal
S.N. y craneosacral
 
Los diafragmas
El sacro y la pelvis
El pie
La mandíbula o ATM
Paladar duro y blando
Las fascias
Anatomia cuerpo humano
La cabeza humana
Los ojos
Las cadenas musculares
Dirección de las fibras
Segmento facilitado
Fulcros inerciales
Liberación somatoemocional
El sexto sentido
Pensamientos
Emociones
Autoestima
La mente humana
El Ser conciente
La consciencia corporal
El campo energético humano
Los chakras
El quiste energético
La sanación
 
La inteligencia del cuerpo
La escucha y percepción
La relacion entre la psicología y craneosacral
Una visión personal
 
 
La salud del terapeuta
Energía positiva
Bioenergía
Relajación
Estrés
Meditación
Respiración pulmonar
La polaridad
Salud y enfermedad
Puntos de osteopatia
Anatomía musculoesquelética
Tao equilibrio energético
Otras terapias
 
 
¿Dónde acudir?
Diagnóstico a distancia
Trabajo energético
Tu niño interior
Mensajes para el Alma
Afirmaciones Yo Soy
 
Embarazo y nacimiento
Evolución humana
Defectos psicológicos
 
La osteopatía
Reeducación postural
 
 
Vidas ejemplares
Buenos consejos
 
 
Videos cerebro
Videos craneosacral
Fotos craneosacral
 
Misterios
Grandes maravillas
Frases y dichos
Libros
Audios
Videos
Cursos
Enlaces
Varios1
Resumen
 
MUNDO DE LAS TERAPIAS
 
NUEVO TAROT
 
POWERT POINT

Buenos consejos 8

Enlace aqui para ser feliz

Consejo 1 Consejo 2 Consejo 3 Consejo 4 Consejo 5 Consejo 6

 

Diez claves para limpiar de toxinas el organismo
Desde 1940 hasta la fecha, la industria ha producido alrededor de 87.000 nuevos productos sintéticos; 3.000 de ellos han sido incorporados a alimentos en forma de conservantes y emulsionantes.
Cada año las personas ingieren cientos de miles de kilos de comida que los contienen, eso sin contar con que, a lo largo de la vida, la gente se expone a toda clase de contaminantes: se estima que las personas consumen hoy en día cerca de 100 contaminantes más que hace 50 años.

La mayor parte de los alimentos, valga decirlo, están genéticamente modificados, aun cuando sus etiquetas no lo señalen. Solo en Estados Unidos se cultivan 70 millones de acres con semillas modificadas y 500 mil vacas lecheras son inyectadas con hormonas recombinadas.
Si a todo eso se suman los excesos a los que la gente somete al cuerpo durante las fiestas de fin de año, con el exceso de trago y comida, el consumo de cigarrillo y largas jornadas sin dormir, es natural que el cuerpo se resienta.
Por eso algunas corrientes hablan de la necesidad de darle una pausa al cuerpo y poner en práctica, en forma periódica, algunas medidas para desintoxicarlo.
Es importante saber, en primer lugar, que las toxinas son sustancias que tienen efectos perjudiciales en la función o en la estructura de las células; los daños que causan pueden ser mínimos o fatales, también pueden acumularse a través del tiempo.
El cuerpo tiene un sistema que le permite, por lo general, eliminar esas toxinas. Estas son destruidas, principalmente, en los riñones, en el hígado y en el intestino grueso. Pero si este sistema se sobrecarga, estas partículas tóxicas se acumulan y pueden llegar a afectar a todo el organismo.
Cuando estos órganos dejan de funcionar la medicina occidental recurre a medicamentos para mejorar su desempeño; otras disciplinas combinan ayunos, dietas, meditación y estímulo de la sudoración. Sin entrar a definir cuál método es mejor, es claro que hay algunas pautas sencillas que pueden llevarse a cabo para 'limpiar el cuerpo'.
1. Limite el consumo de alimentos conservados, tratados y enlatados, así como algunos lácteos procesados. Elimine por un tiempo definido (no menor a 30 días) toda alimentación que caiga en la denominación de comida chatarra, pues no tiene valor nutritivo y carece de fibra.
2. Aumente, por tiempos definidos, el consumo de frutas y verduras frescas, en lo posible cocinadas en la casa y sin ningún proceso industrial; consúmalas sin salsas o aderezos que contengan edulcorantes artificiales o glutamatos. Mejor dicho, prepárelas en la casa.
3. Beba agua pura. Cerciórese de que el agua que está consumiendo es lo más limpia posible. Hiérvala y recuerde que la mayoría de la que proviene del grifo puede contener contaminantes, como bacterias y residuos metálicos de tuberías viejas.
4. Incremente el consumo de líquidos: tome jugos recién hechos, pues ayudan a eliminar toxinas; de ser posible consuma caldo y purés de verdura, todo un día al mes; se dice que esto reduce la carga del sistema digestivo.
5. Pruebe el té, los de hierbas y el natural aumentan la micción y mejoran el tránsito intestinal. Con eso pueden eliminarse algunos residuos y bacterias atrapados en el intestino.

6. Si sufre de estreñimiento, trátelo
. Incluya en su dieta fibra natural (frutas, verduras, legumbres, salvado, avena y linaza) y si necesita laxantes prefiera uno natural, como el psyllium; eduque el cuerpo para evacuar siempre a la misma hora.
7. El vapor siempre ayuda. Si le es posible, y durante un mes, vaya una vez por semana a saunas o a baños de vapor; estos ayudan a incrementar la frecuencia cardíaca, la sudoración y el metabolismo, con lo que se promueve, de paso, la eliminación de toxinas.
8. Descanse lo necesario. Ajuste sus horarios y haga un esfuerzo por adoptar la sana costumbre de dormir entre siete y ocho horas cada noche. El estrés libera toxinas en el cuerpo, por lo tanto la relajación equilibra el sistema nervioso y disminuye estos efectos.
9. No se exponga. Aunque a veces no es posible protegerse de la contaminación del ambiente, por su cuenta evite el uso, al menos durante un mes, de ambientadores, aerosoles y toda clase de productos para el cuerpo que tengan químicos en exceso.
10. No se automedique. Los fármacos no son inocuos. No los utilice a menos que sea imprescindible, es decir cuando un médico se los recete. Si ese es el caso consúmalos de acuerdo con las dosis y los tiempos recomendados.
FUENTE: ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE SOCIEDADES CIENTÍFICAS.
CARLOS F. FERNÁNDEZ
eltiempo.com

 

 

Rv: Estudiar después de los 60 mejora la salud



La Universidad de la Tercera Edad ofrece cursos gratuitos de distintas disciplinas
Estudiar después de los 60 mejora la salud
http://www.lanacion .com.ar/ciencias alud/nota. asp?nota_ id=1023375

Ayuda a prevenir enfermedades mentales de la edad, reduce el riesgo de depresión y permite recuperar roles sociales


Comenzar la universidad en la séptima década de vida puede resultar todo un desafío, sobre todo porque lo primero que aparece son las excusas para no intentarlo, como '¿a esta edad?' o, la más frecuente, 'la cabeza no me va a responder'.
Sin embargo, en las aulas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) se comprueba a simple vista que retomar el estudio a partir de los 60 no sólo rejuvenece el cerebro, sino también ayuda a prevenir enfermedades mentales de la edad, como las demencias, a reducir la depresión, a recuperar los roles sociales y a mejorar la calidad del envejecimiento.
'Tenemos una edad biológica y otra edad psicológica. La primera no la podemos modificar y a medida que avanza te siguen festejando los cumpleaños y te la recuerdan a cada rato... -bromea Eugenia Resnik, de 83 años-. Pero la otra podemos mejorarla muchísimo si tenemos voluntad.'
Eugenia comenzó la universidad el año pasado; se inscribió en el curso de psicología y este año reincidió también con filosofía, un saber sobre el que confiesa que nunca había tenido un libro en la mano.
'Siempre nos queda una asignatura pendiente -asegura Eugenia al explicar por qué decidió ir a la universidad- . Mis padres fueron inmigrantes, nunca nos faltó lo imprescindible, pero con mis hermanos sólo pudimos ir a la escuela primaria. Siempre quise seguir estudiando y tener una carrera, pero no fue posible.'
Desde hace diez años, la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Ciencias Sociales creó la Universidad de la Tercera Edad (Unite), un programa que incluye el dictado de 36 cursos gratuitos para mayores de 60 años.
Durante un año o un cuatrimestre, unos 200 estudiantes cada año reciben contenidos de nivel académico teóricos y prácticos. Los docentes, que son los mismos que los de las carreras de grado de la UNLZ, no exigen memorizar textos y rendir exámenes, pero sí cumplir con los plazos para la entrega de los trabajos prácticos y las investigaciones.
'Los adultos mayores tienen la misma capacidad de aprendizaje que en otras épocas de la vida; las variaciones obedecen a conocimientos previos, estudios finalizados, ritmos, tiempos de cada uno, e interés y motivación por la tarea', explicó a LA NACION la licenciada en psicología Mónica Straschnoy, docente de la Unite y coautora de un estudio sobre los efectos del aprendizaje en la tercera edad, junto con la licenciada Adriana Rozanski.
Sentirse vivos
Para la investigación, las autoras elaboraron un cuestionario de 15 preguntas que les entregaron a 150 alumnos con un año de antigüedad en los cursos.
La mayoría (59%) aseguró que la motivación para inscribirse en la universidad había sido la inquietud de adquirir conocimientos, mientras que el resto mencionó el deseo de superación (18%), de compartir experiencias (10%) o simplemente curiosidad (2%), entro otros.
'Lo que los impulsa a estudiar difiere, pero lo interesante es que el énfasis no lo ponen en la productividad, como los más jóvenes, sino en la retroalimentació n, en sentirse que todavía están vivos y con posibilidad de hacer cosas no para ocupar el tiempo libre, sino porque les sirven para usar en su vida diaria', explicó la licenciada Rozanski, investigadora y docente de la Unite.
Cada curso incluye una clase por semana durante un cuatrimestre o un año. El 51% prefirió un curso por vez y el resto, entre dos y cuatro. Al año, el 85% de los estudiantes reconoció tener aptitudes cognitivas y de socialización que hasta el momento ignoraba, mientras que el 90% sintió que el conocimiento le permitió 'sacar más provecho de la vida' y ser 'más fructíferos'.
Además, el 91% aseguró que la información le permitió mejorar la calidad de vida.
'Con sólo prepararse y salir de su casa una vez por semana o más para ir a clase, la persona mayor deja de sentirse aislada y fuera del contexto social, en el que generalmente se lo margina y se le impone que a partir de cierta edad no puede hacer determinadas actividades' , agregó Rozanski.
'Es casi inmediato: los alumnos revierten la desagradable imposición social de pertenecer a la clase pasiva, cuando se trata de personas con recursos cognitivos que no sólo disminuyen con el envejecimiento sino que también pueden aumentar si se los ejercita.'
De hecho, la hipótesis que intentan demostrar ambas psicólogas plantea que el aprendizaje en esa población 'sería condición necesaria' para mejorar su salud psicofísica.
Problemas comunes
A la Universidad de la Tercera Edad, que es una de las 19 propuestas educativas para adultos mayores que ofrecen universidades públicas y privadas del país, llegan estudiantes 'reincidentes' -como ellos mismos se definen-, con distintos niveles educativos, pero dos problemas comunes: depresión y pérdida de los roles sociales.
'El ocio y la soledad son malos compañeros del ser humano, mucho más en las personas adultas mayores, en las que a veces quedan pocas reservas y comienza a aparecer el fantasma de la pérdida del sentido de la existencia', opinó Straschnoy.
Nuevas habilidades
Con los cursos, observaron las investigadoras, los adultos mejoran la adquisición de habilidades, como el pensamiento crítico, el buen humor y la adaptación a los cambios de la realidad.
En definitiva, 'adquieren un lugar de interés porque muchos de ellos comienzan a dominar nuevos temas con la terminología científica respectiva. Les permiten relacionarse de una forma valiosa con sus hijos y nietos. Se los puede ver por los pasillos de la facultad, teniendo presencia y compartiendo con distintas generaciones' , agregó Straschnoy.
Es más, muchos de ellos comparten esos pasillos o el bar de la facultad con sus nietos, que cursan carreras de grado en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, y hasta se los puede ver explicándoles distintos puntos de las materias a los más jóvenes.
'Hablo con mis nietos como si ellos hablaran con sus amigos -comenta Eugenia, que ya tiene cuatro bisnietos-. Eso me parece fascinante: que confíen en mí, que compartan conmigo su vida... Veo en reuniones a personas con veinte años menos que yo y si hay una persona mayor la dejan sola como a un objeto, no la consideran un sujeto. Eso es terrible.'
Para Rozanski, en definitiva, 'éste es un modelo que demuestra cuánto se justifica invertir en prevención y educación'.
Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION
Cursos para todos los gustos

Los cursos que se dictan en la Universidad de la Tercera Edad (Unite) incluyen historia, periodismo, calidad de vida, informática, prevención de la violencia, teatro y talleres literario, de dibujo y de análisis de cine, entre muchos otros.