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Músculo el diafragma

 

 

MÚSCULO: DIAFRAGMA

DESCRIPCIÓN

Es el músculo más plano de todo el organismo, en forma de bóveda que cierra por arriba la cavidad abdominal y limita por abajo la cavidad torácica. Es cóncavo por abajo y convexo por arriba, y su parte media es aponeurótica o tendinosa y se llama CENTRO FRENÉTICO, y a su alrededor es donde se encuentran las bandas musculares.
Es más alto por delante que por detrás, ya que las costillas anteriores son mucho más altas que las posteriores. Su bóveda no es regular y desciende más por el lado izquierdo. Es gibado y asimétrico.

ORIGEN

Se origina por fibras musculares o tendinosas, en todos los elementos anatómicos que forman el orifico costal inferior, diferenciándose varias partes:

  • La más gruesa es la parte vertebral denominada PILARES DEL DIAFRAGMA, una a la derecha mucho más ancha y larga y otro más pequeña a la izquierda. El pilar derecho asciende y va a unirse con el izquierdo formando un orificio llamado ORIFICIO AÓRTICO, para la arteria aorta, encima del cual se limita otro orificio también por los mismo pilares llamado ORIFICIO ESOFÁGICO.
  • Otra parte llamada FIBRAS LUMBARES o PILARES LUMBARES que vienen desde la 1ª vértebra lumbar a la 12ª costilla.
  • Otra porción COSTAL que va desde la 12ª costilla a la 7ª.
  • Además tiene fibras esternales en la cara inferior del esternón.

INSERCIÓN

Todas sus fibras confluyen en el CENTRO FRENÉTICO, que tiene forma de trébol, en cuya hoja derecha existe un orificio para la vena cava inferior. Este centro es la parte más alta del diafragma, aunque es variable, porque se encuentra a la altura del 5º espacio intercostal y puede ascender hasta 3-5 cm, hasta el 3º espacio intercostal y puede bajar otros tantos. Normalmente se mueve hacia arriba y hacia abajo unos 2-3 cm.

FUNCIÓN

Cuando se contrae no cierra el orificio torácico superior, el diafragma se pone duro al contraerse, aplanándose e intenta adquirir la línea recta, pero esta dimensión pasa a ser más larga y se ensancha (aumentando los diámetros craneocaudales) afectando en la inspiración:
Actúa de dos formas:
1. Al aplanarse aumenta los diámetros craneo-caudales.
2. Al ponerse rígido ensancha el orificio torácico inferior.
Al aplanarse también tiene otro efecto: exprime al hígado, vaciándolo de sangre, lo que hace que esta sangre llegue al corazón mejorando el retorno venoso.

IMAGEN

diafragma costillas

 

 

¿Cómo Inspiramos la Vida?

 

Formas de Inspiración al Respirar

Os presentamos un trabajo que puede ser muy beneficioso para mejorar la manera en la que habitualmente o en momentos excepcionales respiramos. Como la inspiración se asocia a la primera apertura de la consciencia del ser humano extrauterino, y es le momento en el que nuestro cerebro recibe su aporte de energía básica,(el oxígeno), a partir del aire circundante vamos a realizar un estudio consciente y detenido de cómo sentimos cada uno la manera en la que nuestro ser recibe y expresa la Vida.

Cada dibujo presenta el cuerpo de una manera esquemática en el momento en el que se produce la INSPIRACIÓN. Las flechas indican la dirección en la que el cuerpo se mueve, músculos que empujan, zonas corporales que se elevan, tensiones o relajaciones que se realizan. Combinaciones de todo ello. Pero hay tres factores básicos a reseñar. Por un lado está la cúpula del diafragma. Es un músculo con forma de “paraguas” que se inserta en el medio del tórax (ahí mantiene un orificio amplio para que discurran sistemas nerviosos, circulatorios y digestivos) y en el borde inferior de la caja torácica. Separa la “cavidad abdominal” de la “cavidad torácica” y tiene una importancia enorme en el funcionamiento no solo del sistema respiratorio sino del digestivo y circulatorio.


diafragma1


El diafragma es el verdadero “fuelle” de los pulmones. Un colapso diafragmático compromete muy seriamente la respiración y la digestión. De hecho, las personas con asma, por ejemplo, mejorarían mucho si hicieran trabajos dedicados a la flexibilización y fortalecimiento controlado del diafragma, puesto que es un problema muy serio en su deficiencia de ventilación. El Yoga es inmejorable para esos casos.

Por otro lado encontramos a la caja torácica, albergando los pulmones. Que duda cabe que toda respiración es “pulmonar”, ya que éstos se encargan de recibir la sangre cargada de toxinas y limpiarla y filtrarla para llevarla al corazón. Pero los pulmones no funcionan por sí mismos, como el corazón sino que dependen del trabajo de los músculos respiradores, tales como el diafragma o los abdominales. Y la caja torácica tiene sus propios músculos respiradores. Todos conocemos los intercostales, por ejemplo, que son los más fáciles de distinguir en ese trabajo de apertura y cierre o ascenso y descenso que la caja torácica realiza cuando respiramos.

Y esta es la parte más desconocida por las personas. Nos encontramos que la colaboración de los músculos abdominales es muy grande. En principio, para poder soportar el propio peso del tórax y evitar que éste se desplome hacia el vientre. Ya sabemos que cuentan los músculos de la espalda para ello, pero no participan tan directamente del sistema respiratorio como los abdominales. Éstos dan permiso , o hacen sitio en el abdomen para que el diafragma descienda en la inspiración. Cuando mejor descienda el diafragma, más amplitud recibirán los alvéolos pulmonares.Además la fortaleza de los mismos nos ayuda a empujar el diafragma hacia arriba, con lo que la salida del aire de los pulmones, ya utilizado, es mucho mayor cuanto más potentes y sensibles se mantengan.

Muchas personas que comienza a practicar el Yoga, se sorprenden porque sienten que no comprenden muy bien, las diferencias entre una respiración,promovida por la zona abdominal, otra por la diafragmática y otra por la torácica. Y les cuesta mucho sobre todo obtener la sensación de hacer funcionar a voluntad, las diferentes zonas. Puede incluso hasta crear una agitación o mal humor cuando se insiste sobre el tema. Pero es muy importante. Es la base del “buen practicar” el Yoga, y tiene mucha relevancia a la hora de determinar si nuestra respiración, primero es la más completa, y segundo si al estudiarla, nos podemos dar cuenta de una circunstancia psicológica adversa ya sea ésta momentánea o casi cronificada. Por ejemplo, estados depresivos, agitados, ansiosos, o bien centrados, estables, llenos de luz interior y espirituales. La manera de respirar afecta directamente a todo el Ser. Física, intelectual, emocional e incluso en la capacidad de cumplimentar nuestra necesidades o accionar en la vida.

Una vez vistas estas cosillas, os invitamos a sentaros en una silla. Es la forma más sencilla de hacerlo. Mantener la columna completamente derecha. La corona de la cabeza hacia el cielo, y el mentón levemente replegado hacia el gaznate. Esto es básico. Si os cuesta hacerlo, asumir que hay un problema.. Luego ya veremos cómo se respira. Pero la postura es básica, porque sino disfrazaremos las capacidades reales de nuestro sistema respiratorio.

Y ahora ¡respiración consciente! Podeis ayudaros de las manos. Una mano en el bajo vientre y otra en el alto vientre. Cada una se moverá (si lo hace) en una dirección determinada y al menos aportará referencias acerca del movimiento de la musculatura abdominal. Pero la idea es silenciarse y conseguir obtener una sensación clara del funcionamiento de esas tres partes del sistema. O sea, la caja torácica, el diafragma y la musculatura del abdomen)

Insistir y haceros sensibles a la manera de vuestra respiración. Y luego es cuando podemos comparar con los dibujos específicos, y darnos cuenta del tipo de INSPIRACION que estamos manteniendo. O aprender a distinguirlas. También se puede convertir uno en un “conejillo de Indias” e intentar reproducir el esquema respiratorio, para observar cómo se siente uno mismo cuando practica conscientemente.

A puntualizar, la observación de la diferencia del estado mental que presenta nuestro ser, dependiendo de la manera en la que se realice la inspiración. Otro día veremos los aspectos energéticos y psicológicos que encierran tales tipos de respiraciones.

Cuando Respiramos Pletóricamente

 



1.- La cúpula diafragmática se resiste a descender y se mantiene dirigida hacia la cabeza, y por lo tanto sostiene indirectamente la inspiración.

2.- La pared abdominal está relajada pero tirante. La propia fuerza emprendida por los músculos respiradores torácicos le fuerza a esa tensión

3.- Los músculos intercostales externos levantan activamente la caja torácica y la expanden.

4.- Las costillas se abren al máximo. Es lo que se llama una respiración pletórica.

5.- El estado mental es pletórico y entusiasta.
Cuando Respiramos sin Libertad





1.- El diafragma está relajado y casi inmóvil. No existe comunicación entre el cuerpo respiratorio y el cuerpo abdominal. Nuestro centro está algo colapsado.

2.- La pared abdominal se mantiene rígida. (se intenta controlar fuertemente las emociones)

3.- Los músculos intercostales levantan y ensanchan activamente la caja torácica.

4.- Las costillas se ensanchan y elevan dentro de unos límites auto-impuestos y constreñidos. (No son libres, ni se les permite actuar con sus potenciales. )

5.- El estado mental puede llegar a ser ansioso.

1.- El diafragma está completamente relajado (diríase pasivo) y el ascenso del pecho tira de él hacia arriba.


Cuando Respiramos Engañados por el Ansia




2.- La pared abdominal es empujada hacia arriba y hacia adentro de forma pasiva. Esa es la paradoja más importante. Se supone que al inspirar debe relajarse para expandirse hacia afuera, lo que ayuda al diafragma a descender correctamente. Y además al inspirar, el diafragma debe de descender y no subir, pero en este caso es movido pasivamente por el pecho que se expande al máximo de forma incontrolada.

3.- Ya hemos comentado cómo los músculos intercostales son los que realizan mayormente el trabajo respiratorio levantando y bajando la caja torácica.

4.- Las costillas se expanden al máximo. Aparentemente puede pensarse que es una respiración muy intensa, pero solo en la apariencia. Es aparatosa pero ineficaz ya que al mantener el diafragma pasivo y mal utilizado, los pulmones no pueden vaciarse adecuadamente, por lo que la sangre no se limpiará lo necesario.

5.- Como respiración circunstancial puede resultar , pero si se hace crónica o demasiado intensa, nuestro estado mental se convierte en ansioso y podemos entrar en pánico. De hecho puede resultar a la inversa, que la ansiedad o el miedo nos hagan respirar de esa manera, sin darnos cuenta. Corrigiendo conscientemente la respiración, se puede invertir el estado emocional y físico de nuestro ser.

Hay muchas personas que habitualmente respiran de esa manera, aunque no entren en pánico o ansiedad declarada. Pero su estado interior es muy agitado y preocupado. No se dan cuenta, pero la forma de vivir, pensar o sentir la vida les hace respirar de esa forma, como si estuvieran constantemente en peligro. Es muy normal que también se produzca una elevación de la adrenalina en el cuerpo, lo que además de agitar el sistema respiratorio y nervioso, (adrenalina significa “Luchar o Huir”) nos agite y fatigue el corazón. Conviene revisar éste tipo de respiración.
Cuando Respiramos desde el Vientre




1.- La cúpula del diafragma se mueve hacia abajo, con un movimiento sencillo que parece de un “pistón”.

2.- La pared abdominal está relajada y sale hacia fuera porque es empujada por el diafragma. Si la pared se mantuviera rígida la acción del diafragma sería colapsada.

3.- Los músculos intercostales sostienen activamente la pared torácica en una posición estable. Cuando practiquemos es necesario percibir la sensación de activar los músculos abdominales mientras que dejamos que las costillas se muevan lo menos posible. En posición supina (echados en el suelo o cama) nos daremos cuenta del movimiento abdominal con cierta facilidad pero es preferible trabajar sentados, para adiestrar bien a la musculatura.

4.- La caja torácica permanece casi todo el tiempo del ciclo respiratorio del mismo tamaño.

5.- El estado mental es relajado, pero puede entrar en somnolencia. Deducción. Es interesante aprender esta respiración para conseguir una buena capacidad de sueño o relajación. Pero en los trabajos meditativos causa un tanto de adormecimiento y lo es tan interesante. Cuando los estados emocionales se disparen disponemos de esta respiración para tranquilizar el sistema nervioso. Y si habitualmente somos propensos a la ansiedad, el enfado, o agitación es recomendable adiestrarnos poco a poco para que la respiración se vuelva mucho más abdominal.
Cuando Respiramos Centrados en nuestro Sol Interior




1.- El diafragma empuja hacia abajo contra los órganos abdominales. Nuestro Gran Centro del Ser se mantiene fuerte, flexible y alerta.

2.- La pared abdominal está relativamente tirante, en parte debido a la actividad muscular. No está tensa, sino controlando el espacio, la energía y la fuerza mental y psicológica que emana esta respiración.

3.- Los músculos intercostales mantienen la integridad general de la pared torácica. Ni se mantienen rígidos ni pasivos. Evitan con su potencial el que la fuerte actuación del diafragma pueda desplomar el pecho hacia el vientre.

4.- La caja torácica se levanta por toda su base, debido a la colocación del diafragma en la misma.

5.- El estado mental es claro y atento y está focalizado en el torso medio. Es una respiración excelente para mantener una conciencia clara de uno mismo cuando realiza un trabajo intelectual. Ayuda al centramiento y a la estabilidad psicológica. Ojalá pudieran las personas dedicadas a trabajar intelectualmente delante de un ordenador, aprender a sostener este tipo de respiración. Además de fortalecer todo su conjunto muscular tanto del abdomen como de la espalda, sentirían una mayor sensación de presencia de sus centros vitales, que a veces se “desgajan” del ser debido a la inconsciencia corporal que mantenemos cuando nuestra actividad intelectual es intensa. Consideramos que es una respiración “anti-fatiga”.
Respiración Completa.


Según la Técnica del Yoga, lo ideal para la actividad cotidiana es mantener una respiración en la que podamos integrar la abdominal, la diafragmática y la torácica. Entonces sentiremos que es una oleada de vida, que abriéndose desde el vientre, recorre nuestro centro y asciende hasta el pecho, y de ahí al cerebro… donde aunque muscularmente no nos demos cuenta, se realiza la llamada Respiración Cerebral.

Esperamos que esta página os sirva de ayuda. Es informativa, pero lo que no puede es suplir a la experiencia. Eso es cosa vuestra.