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Sistema nervioso periférico


El sistema nervioso periférico o SNP, es parte del sistema nervioso formado por nervios y neuronas que residen o extienden fuera del sistema nervioso central hacia los miembros y órganos. La diferencia con el sistema nervioso central está en que el sistema nervioso periférico no está protegido por huesos o por barrera hematoencefálica, permitiendo la exposición a toxinas y a daños mecánicos. El SNP está compuesto por el sistema nervioso somático y el sistema nervioso autónomo o vegetativo.

Simplificando mucho, se dice que el somático activa todas las funciones orgánicas (es activo), mientras que el autónomo protege y modera el gasto de energía. Este está formado por billones de largas neuronas, muchas agrupadas en nervio; este sirve para transmitir impulsos nerviosos entre el S.N.C y otras áreas del cuerpo.

Se compone también de Nervios Periféricos los cuales tienes tres capas Endoneuro, Perineuro y Epineuro.

 

INTRODUCCIÓN
En el siguiente trabajo se exponen los aspectos más resaltantes acerca de la circulación venosa del Sistema Nervioso Central y el drenaje venoso del encéfalo.
Delgadas venas emergen de la sustancia del encéfalo, forman plexos venosos a nivel de la piamadre y drenan en las venas cerebrales. Estas a su vez, atraviesan el espacio subaracnoideo y abocan en los senos venosos de la duramadre.
Se describen pues, un sistema de venas cerebrales, las cuales se clasifican en un grupo superficial y otro profundo, y un sistema de senos venosos, entre los cuales se incluyen los senos de la convexidad, los senos de la base y los senos intermedios. Todos ellos van a drenar finalmente en la vena yugular interna que emerge de la base del cráneo y desciende formando el paquete vasculonervioso cervical.
En cuanto a las venas cerebrales, estas se diferencian de las arterias homónimas por su volumen considerablemente mayor y además por su situación, ya que si bien las arterias se pierden en lo profundo de las cisuras, las venas preferentemente corren por la superficie libre de las circunvoluciones.
Sin embargo, su característica más notable quizás, es la ausencia de una capa muscular en lo tenue de su pared. Por otra parte, son avalvulares y se intercomunican ampliamente entre sí a través de numerosos canales anastomóticos.
Con respecto a los senos venosos, estos se encuentran entre las capas perióstica y meníngea de la duramadre, por lo cual sus paredes están constituidas por un tejido fibroso diferente al de otra venas. De ahí que presentan una mayor rigidez, una acentuada tensión y no colapsan con facilidad. Su luz está revestida por endotelio y al igual que las venas cerebrales, no contienen válvulas y su pared está desprovista de musculatura.
A continuación, se detallan el origen, trayecto y distribución de los sistemas venosos citados más arriba.
VENAS CEREBRALES
Se distinguen un grupo superficial y uno profundo. El primero drena la corteza y la sustancia blanca subcortical y desemboca principalmente en los senos sagital superior o en los senos de la base. El segundo drena el plexo coroideo, las regiones periventriculares, el diencéfalo, los núcleos basales y la sustancia blanca profunda; desemboca principalmente en las venas cerebrales internas y en las venas de Galeno.
VENAS CEREBRALES SUPERFICIALES
También conocidas como venas de las circunvoluciones, se originan en el córtex cerebral y en la sustancia blanca subcortical; se dirigen hacia la piamadre donde abocan en ramos cada vez más voluminosos y finalmente drenan en los senos venosos. Comprenden:
Venas cerebrales superiores: en número de 10 a 15, reciben la sangre de las superficies convexa y medial del encéfalo. Se reparten en cuatro sistemas: frontal, rolándico, parietooccipital y occipital y se abren finalmente en el seno longitudinal superior o en sus lagos venosos.
Venas cerebrales inferiores: drenan la superficie basal del hemisferio y la porción inferior de su cara lateral. Las de la cara externa o sistema temporal se vacían generalmente en la vena media superficial que termina en los senos cavernoso y esfenoparietal. Las de la cara interna lo hacen en el seno longitudinal inferior y en la gran vena de Galeno.
Vena cerebral media superficial: corre a lo largo de la cisura lateral y recibe afluentes de la superficie lateral de los hemisferios. Recibe además ramas anastomóticas, entre las cuales las más constantes son la anastomótica superior de Trolard que la conecta con el seno longitudinal superior y la anastomótica inferior de Labbé que la conecta con el seno lateral o transverso. Desemboca finalmente en el seno cavernoso.
VENAS CEREBRALES PROFUNDAS
Reciben la sangre de los núcleos grises centrales, de las paredes ventriculares y de una gran parte del centro oval. Además están vinculadas con el drenaje de los plexos coroideos, la sustancia medular profunda, el núcleo caudado y las porciones dorsales del núcleo lenticular y del tálamo. Las de mayor importancia son:
Venas cerebrales internas: también conocidas como venas de Galeno, son dos troncos voluminosos que se originan en la extremidad anterior de la tela coroidea; se dirigen en sentido anteroposterior entre las dos hojas de la misma para llegar a la cara rostral de la cisterna cuadrigémina y ahí reunirse en un tronco único, la gran vena de Galeno. Reciben a las venas talamoestriada, coroidea, septal, epitalámica y ventricular lateral, de cada lado.
Venas basales de Rosenthal: nacen cerca de la cara medial de la parte anterior del lóbulo temporal. Reciben tributarias de la superficie medial y del asta temporal, entre ellas a la vena cerebral anterior, cuyo trayecto parecen continuar, a la vena cerebral media profunda y a las estriadas profundas.
Gran vena cerebral de Galeno: vena corta, medial, de paredes delicadas y fácilmente desgarrable; formada por la unión de las dos venas cerebrales internas, recorre una longitud aproximada de 1 cm, se flexiona de abajo hacia arriba en el rodete del cuerpo calloso y desemboca finalmente en la extremidad anterior del seno recto. En su trayecto recibe a las venas basales, basales internas, occipitales y callosa superior.
Los estudios de angiografía proveen información valiosa y útil acerca de las venas cerebrales. Por ejemplo, el hecho que las venas superficiales frontales se llenan antes que las venas parietales y que las profundas son las últimas en llenarse. Sin embargo, desde el punto de vista de radiología diagnostica estas venas profundas son más importantes que las superficiales, por el hecho de que las últimas presentan frecuentes variaciones en su configuración.
venas
SENOS VENOSOS DURALES
Su función principal es recibir sangre desde el encéfalo y del líquido cefalorraquídeo y avenarla finalmente a través de las venas yugulares internas. Además, permanecen conectados a las venas diploicas del cráneo y a las venas del cuero cabelludo, por medio de las pequeñas venas emisarias.
SENOS VENOSOS DE LA CONVEXIDAD
Seno longitudinal superior: también llamado sagital superior, se encuentra a nivel del borde superior adherido de la hoz del cerebro. Su origen anterior se da en el agujero ciego donde a veces recibe una vena de la cavidad nasal. Se dirige en sentido ventrodorsal, primero a lo largo de la cresta frontal y luego del surco sagital superior, aumentando gradualmente de tamaño. Recibe en su recorrido a las venas cerebrales superiores.
En su porción central contiene lagos venosos que varían en tamaño y número. Estos reciben a las venas diploicas, meníngeas y emisarias y numerosas vellosidades aracnoideas protruyen en su interior. Termina a nivel de la protuberancia occipital interna, desembocando en la llamada confluencia sinusal o prensa de Herófilo.
Senos trasversos: son los senos laterales, que se originan en la prensa de Herófilo y se dirigen transversalmente y ligeramente hacia adelante a lo largo de un surco del hueso occipital. En la unión occipitopetrosa reciben a los senos petrosos superiores de cada lado y se curvan hacia abajo y atrás, continuándose como senos sigmoideos.
Seno occipital: seno pequeño que ocupa el margen fijo de la hoz del cerebelo. Se origina en la cercanía del agujero occipital donde se comunica con las venas vertebrales. Drena finalmente en la confluencia de los senos.
Senos sigmoideos: se originan como continuación de los senos transversos, giran hacia abajo y adentro y surcan la porción mastoidea del hueso temporal. Luego siguen hacia delante y abajo, emergen a través de la porción posterior del agujero rasgado posterior y se continúan con el bulbo superior de la vena yugular interna.SENOS VENOSOS DE LA BASE
Senos esfenoparietales: pequeños senos que cursan el borde posterior libre del ala menor del esfenoides. Desembocan en el seno cavernoso de cada lado.
Senos cavernosos: ubicados en la fosa craneal media a cada lado del cuerpo del esfenoides, la silla turca y la hipófisis. Consisten en grandes redes de canales venosos comunicantes determinadas por una serie de trabéculas que atraviesan su interior. Se extienden desde la cisura orbitaria superior por delante, hasta el vértice de la porción petrosa, por detrás.
Rostralmente reciben al seno esfenoparietal, y a las venas oftálmicas superior e inferior, a través de la hendidura esfenoidal. Tienen como otras tributarias, a las venas cerebrales inferiores y a la central de la retina, para ir a drenar finalmente en los senos petrosos superior e inferior.
Estos senos cavernosos encierran además al tercero y cuarto nervios craneanos y a la rama oftálmica del quinto, que corren por sus paredes laterales. La arteria carótida interna, su plexo nervioso y el sexto nervio craneano también están contenidos en ellos, separados de la sangre por un revestimiento endotelial.
Seno coronario: a menudo llamado seno circular, conecta a los senos cavernosos de cada lado, como un anillo que envuelve a la hipófisis. Formado por los senos intercavernosos anterior y posterior, establece una importante relación con la vena facial a través de la vena oftálmica, a la cual recibe.
Senos petrosos superiores: localizados sobre el borde superior de la porción petrosa del hueso temporal. Cada uno drena el seno cavernoso en el seno transverso.
Senos petrosos inferiores: pequeños senos localizados en el borde inferior del peñasco. Cada uno drena el seno cavernoso de cada lado en el bulbo superior de la vena yugular interna.

 

SENOS VENOSOS INTERMEDIOS
Seno longitudinal inferior: también llamado sagital inferior, ocupa el borde inferior libre de la hoz del cerebro. Corre en dirección caudal y en el margen libre de la tienda del cerebelo, se une con la gran vena cerebral de Galeno, formando así el seno recto. Recibe algunas venas cerebrales desde la superficie medial de los hemisferios.
Seno recto: originado por la confluencia del seno longitudinal inferior y la gran vena cerebral de Galeno, se dirige hacia abajo y atrás a los largo de la línea de unión de la hoz y la tienda del cerebelo. Termina desembocando en la confluencia sinusal.
DRENAJE VENOSO DE LA MÉDULA ESPINAL
Las venas medulares se forman por la reunión de vénulas que parten de las redes capilares de la médula. En el interior de la médula se describen las intramedulares y en la superficie de la misma, las perimedulares. Finalmente, se describen las vías eferentes.
VENAS INTRAMEDULARES
Se originan tanto en la sustancia gris como en la blanca y tienen un trayecto radiado que se dirige hacia la superficie. Emergen por distintos puntos:
Venas medias anteriores y posteriores: salen por los surcos medios anterior y posterior, respectivamente.
Venas radiculares anteriores y posteriores: emergen por los surcos colaterales anterior y posterior, respectivamente.
Venas periféricas: desembocan en la superficie de la médula, pero en puntos distintos a los señalados anteriormente.
VENAS PERIMEDULARES
La red perimedular se origina por anastomosis de las venas medulares que llegan a la superficie. Se compone de seis conductos longitudinales, tres anteriores y tres posteriores, que nacen por condensación de venas variables en dirección y volumen:
a) Sólo uno de los tres conductos anteriores corre por el surco medio anterior con el nombre de vena media anterior; los dos restantes, las venas laterales anteriores, son más pequeños y siguen la emergencia de la raíces medulares anteriores.
b) Asimismo, uno de los conductos posteriores corre por el surco medio posterior y recibe el nombre de vena media posterior; el comportamiento de las venas laterales posteriores es también análogo, pues emanan a todo lo largo de las emergencias de las raíces raquídeas posteriores.
VÍAS EFERENTES
Estas son las venas encargadas de drenar todas las anteriormente descritas, siguiendo un trayecto que conduce a las redes extrarraquídeas. Se dirigen en dirección al agujero de conjunción, unas siguiendo a las raíces raquídeas anteriores y otras a las posteriores.
Por lo general, existe una vena por cada dos raíces y eventualmente se encuentra sólo una para tres raíces. En cuanto a su dimensión son bastante variables, siendo más desarrolladas las que siguen a las raíces posteriores y aún más desarrolladas a nivel de los nervios lumbares.
Por último, van a abrirse en la grandes venas de conjunción, las cuales drenan finalmente en las extrarraquídeas:
a)venas vertebrales a nivel cervical,
b)venas intercostales a nivel torácico,
c)venas lumbares a nivel lumbar, y
d)venas sacras laterales a nivel de la pelvis.
CONCLUSIÓN
Por lo presentado a lo largo del desarrollo de este breve resumen, se concluye que el rico drenaje venoso del Sistema Nervioso Central y del encéfalo se distribuye ampliamente abarcando las áreas de vital importancia. Más aún, las importantes anastomosis que establecen los sistemas de venas cerebrales ya sea con las venas diploicas, del cuero cabelludo o las anastomóticas de Trolard y Labbé, aseguran el flujo sanguíneo en posibles casos de obstrucción.
Como siempre se establece al hablar del origen y la distribución de las venas, que estas frecuentemente presentan variaciones en los diferentes individuos, cabe hacer la salvedad una vez más que todo lo descrito anteriormente está sujeto a cambios. Si se consideran los senos venosos, los cuales determinan una importante vía de salida de la sangre de la región craneana, estos cambios no suelen ser tan acentuados.

 

Anatomia I. Anatomia de la cavidad craneal. Apuntes de enfermeria.
Encéfalo cubierto por duramadre: tejido conjuntivo.  Firmemente adherida al endocráneo (periostio).

Las arterias meníngeas y sus venas se ven llegar por las paredes laterales y dirigirse hacia la línea media; las arterias meníngeas son ramas de la meníngea media; las ramas de las meníngeas anterior y posterior permanecen ocultas.
Aberturas de venas meníngeas y vena de la superficie superior del cerebro son visibles en seno sagital superior y las aberturas de los lagos o senos.  Hay pequeños racimos de vellosidades aracnoideas que se proyectan dentro de los senos y lagunas después de penetrar la duramadre y por ella retorna al sistema venoso el líquido cefalorraquídeo (LCR).  Espacio subdural: un líquido parecido a la linfa.

Aracnoides: capa delgada y brillante.  Al levantarla se puede ver el cerebro mismo cubierto por una envoltura meníngea íntima: piamadre: espacio entre aracnoides y piamadre: espacio subaracnoideo: está el líquido cefalorraquídeo (LCR).

Los 2 hemisferios están separados por una proyección medial de duramadre que va hacia abajo: hoz del cerebro. Se inserta hacia delante a la crista galli del etmoides y hacia atrás a la cara superior de la tienda el cerebro: hojas de duramadre que forman una tienda. Seno sagital inferior en borde de la hoz del cerebro.

Se levanta el cerebro, aparecen las fosas craneal anterior y media. La fosa craneal posterior no puede verse por la presencia del cerebelo y su cubierta de duramadre.
Cerebelo: se asienta en la fosa craneal posterior.
Las fosas craneales están formadas con duramadre, se puede ver que los nervios craneales atraviesan esta capa. Las arterias meníngeas medias son visibles en la fosa craneal respectiva.

DURAMADRE
            Cubierta de tejido conjuntivo, cubre cerebro y forra completamente la cavidad craneal con 2 capas: La Exterior: hace de periostio de cara craneal de los huesos. Se continúa con periostio del exterior del cráneo a nivel del agujero occipital y de los agujeros menores. Se conectan con pericráneo por bandas de tejido conjuntivo en suturas.

La capa interna se continúa con la que cubre la médula espinal, forma envolturas para diversos  craneales. Estas capas se separan para formar senos o conductos venosos.
           
 Hay 4 proyecciones de duramadre dentro del cráneo: hoz del cerebro, hoz del cerebelo, tienda del cerebelo y diafragma de la silla turca.

Hoz del cerebro: se inserta hacia delante en la cresta galli y en la parte superior de la tienda del cerebelo hacia atrás.
Tienda del cerebelo: se inserta en eminencia arcuata del hueso temporal, sigue hacia delante hacia las apófisis clinoides anteriores. Hacia atrás se inserta en un punto de la cavidad craneal señalado por surcos transversos.
Hoz del cerebelo: pequeño pliegue, proyecta adelante y arriba desde la cresta occipital interna hacia escotadura o cisura que separa los 2 lóbulos de cerebelo.
Diafragma de la silla turca: proyección como repisa que forma un techo para la silla turca, donde está la hipófisis. Abertura en el diafragma de la silla es para el paso del infundíbulo: unión de base del cerebro con hipófisis.

Senos durales: para drenar sangre del cerebro y cráneo.
1)       seno sagital superior: se inicia en agujero ciego, se conecta con la vena de la nariz. Se arquea hacia atrás para terminar en confluencia de los senos en protuberancia occipital interna. Va un poco a la derecha: seno transverso derecho.   El sagital superior recibe venas de la porción superior de cerebro y venas durales, y comunica lagunas que hay a sus lados. Hay comunicación importante con venas occipitales por emisarias que van por orificios parietales.
2)       Seno sagital inferior: en porción posterior del borde libre de la hoz del cerebro termina en borde anterior de la tienda al vaciarse en extremo anterior del seno recto. Drena vena de la hoz y unas de hemisferios cerebrales.
3)       Seno recto: por seno sagital inferior y la gran vena cerebral que drena regiones profundas del cerebro. Puede ser lesionado durante el parto. Va hacia atrás y algo abajo, en línea donde la hoz del cerebro se une con la tienda del cerebelo. En confluencia de los senos, suele ir hacia la izquierda y forma el seno transverso izquierdo. Recibe venas de lóbulos occipitales del cerebro, cerebelo y de la hoz misma.
4)       Senos transversos: van transversales desde la confluencia de los senos (protuberancia occipital interna). El izquierdo suele ser continuación del seno recto mientras que el derecho conecta con base de la tienda del cerebelo. Abandonan h occipital y pasa sobre extremos posteriores de parietales: senos sigmoides.  La vena diploica occipital drena en los transversos.
5)       Senos sigmoides: abandonan tienda del cerebelo, hacen curva cerrada anteromedial y terminan en venas yugulares internas. Están en base de eminencia arqueada del hueso temporal; reciben senos petrosos superiores, venas del cerebelo, de región inferior del cerebro y vena diploica temporal posterior y se comunican con las venas superficiales por venas emisarias mastoideas y conductos condíleos posteriores. Relación del seno sigmoide con células áreas mastoideas: laterales al seno y separadas por una delgada capa de hueso.
6)       Senos occipitales: inician en varios conductos venosos, uno conecta con extremo terminal del seno sigmoide antes de que se transforme en v yugular interna.  Continúan como pequeños conductos que rodean el orificio occipital y llegan a base de la hoz de cerebelo, los 2 conductos se unen y forman un seno que se vacía en el confluente general.
7)       Seno cavernoso: a cada lado de la silla turca. Reciben venas oftálmicas, se comunican con plexos venoso pterigoideos profundas en relación con la mejilla por las venas emisarias que van por el conducto carotídeo, orificio oval y orificios emisarios esfenoidales. Las conexiones con las venas oftálmicas importantes: las venas que drenan la cara, tienen conexión con estas venas oftálmicas.  Las infecciones en  ellas tienen vías venosas individuales hacia los senos cavernosos.  Puede desarrollarse una septicemia generalizada.
8)       Senos esfenoparietales: sobre cara inferior de las alas menores del esfenoides.  Reciben las venas diploicas temporales anteriores y se comunican con las venas meníngeas.  Termina en extremos anteriores de senos cavernosos.
9)       Senos petrosos superiores: se inician en extremo posterior del cavernoso y siguen inserción de tienda del cerebelo hacia el borde superior de porción petrosa del temporal y terminan en senos sigmoides.  Reciben las venas cerebelosas superior e inferior.
10)   Senos petrosos inferiores: se inician en extremo posterior de cada seno cavernoso, hacia atrás y abajo en surco entre la base del peñasco y porción basal del hueso occipital.  Penetran en orificio yugular y terminan en las venas del mismo nombre.  Recibe venas cerebelosas inferiores y venas del oído interno.
11)   Senos intercavernosos: plexo de cadenas venosas que conectan los dos senos cavernosos. Están en el piso de la silla turca, y en el borde libre del diafragma de la silla.
12)   Senos basilares: sobre el clivus, detrás de la silla turca del esfenoides. Se unen a senos petrosos inferiores y comunican con seno cavernoso respectivo.

Todos los senos durales finalmente se vacían en las venas yugulares internas. Comunicaciones de seno con las venas extracraneales es importante.  Una infección puede prolongarse desde fuera hacia dentro de la cavidad craneal por las venas, pues no poseen válvulas.

 

 

 ELECTROENCEFALOGRAMA

 

En todo momento las células encefálicas están generan millones de impulsos nerviosos. Estos potenciales eléctricos reciben el nombre de ondas cerebrales e indican la actividad eléctrica de la corteza cerebral. Estas ondas pasan a través del carneo y pueden ser detectados por censores llamados electrodos. El registro de estas ondas se llama electroencefalograma (EEG).

Las personas normales producen cuatro tipos de ondas:

  1. Ondas alfa. Estas ondas rítmicas se producen con una frecuencia de 8 a 13 ciclos por segundo, o sea de 8 a 13 Hz. Estas ondas están presente cuando estamos despiertos o en reposo y desaparecen en el sueño.
  2. Ondas beta. Su frecuencia es de 14 a 30 Hz. Aparecen cuando el sistema nervioso está activo, cuando hay actividad mental.
  3. Ondas theta. Entre 4 y 7 Hz. Aparecen durante el estrés mental o en los niños.
  4. Ondas delta. Entre 1 y 5 Hz. Aparecen durante el sueño profundo o en los bebes o lactantes despiertos. VOLVER