Sistema nervioso encéfalo |
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ANATOMIA Y BIOLOGIA DEL SISTEMA NERVIOSO
ANATOMIA CEREBRAL
EL ENCEFALO Conocer la anatomía y la fisiología del sistema nervioso humano y en especial la del encéfalo o cerebro es una tarea de enorme dificultad. A lo largo de la historia los científicos han deseado saber y conocer todo sobre el cerebro humano y su funcionamiento. Las funciones del cerebro son tan admirables como misteriosas. En el cerebro se producen el pensamiento, los recuerdos, las creencias, el comportamiento, el estado de ánimo, la imaginación, el descubrimiento y la invención, etc. Aquí tenemos la sede de la inteligencia y el control de todo el organismo, coordinamos las facultades del movimiento, el tacto, el olfato, el oído, la vista, la homeostasis general de todo el organismo, etc. Desde aquí podemos comunicarnos con los demás, entender las matemáticas y visualizar las formas geométricas, componer, apreciar o crear la música o cualquier arte, etc. El cerebro incluso está dotado de capacidad para visualizar y planificar con anticipación e incluso crearse fantasías u obras que nunca jamás han existido. El encéfalo es el centro donde las sensaciones se registran, se relacionan una con otras y con esta información almacenada se toman decisiones y se lleva a la acción. Nuestro cerebro dirige nuestra conducta y puede dirigir la conducta de los demás, mediante la manipulación y el poder mental de un Ser preparado o de una organización, podemos ser “comidos el coco” o manejados por un poder y dominio mental superior al nuestro... Las posibilidades del cerebro humano son únicas, cuantiosas y valiosas, pues de él sólo conocemos un 10% de su capacidad. Es capaz de revisar y analizar todos los estímulos, tanto si proceden de los órganos internos como de la superficie corporal, de los ojos, oídos, nariz, tacto, etc. y en respuestas a estos estímulos corrige las respuestas corporales, la actitud y el funcionamiento de los órganos internos. Nunca una computadora se podrá comparar con las posibilidades del cerebro humano. Por supuesto que tanta sofisticación tiene su precio, pues el cerebro necesita una alimentación constante con una demanda de flujo sanguíneo y oxígeno muy elevada y continua, supone el 29% de la sangre que sale del corazón. Una insuficiencia circulatoria que dure más de 10 segundos puede causar una perdida de conciencia, llamado síncope. El volumen craneal medio es de unos 1400 cm. cúbico, su peso suele ser del 2 % del peso corporal y viene a consumir el 20% de los recursos energéticos del organismo. En los primeros años del crecimiento del bebe el consumo del cerebro del total de los recursos energéticos del organismo puede llegar hasta el 50%. Esto nos indica la importancia que le da el cuerpo a la alimentación del órgano más importante del cuerpo, el cerebro.
El cerebro forma la capa principal del encéfalo y esta sostenido entre el diencéfalo y el tronco del encéfalo. El cerebro esta formado por la corteza cerebral, una capa de sustancia gris de 2 a 4 Mm. de grosor, en donde hay miles de millones de neuronas y como su nombre indica se encuentra por la parte exterior del cerebro. Por debajo de la corteza cerebral está la sustancia blanca cerebral. El cerebro forma unos pliegues en su corteza cerebral llamados circunvoluciones. Se les denomina fisuras a los pliegues profundos y surcos a los de menos profundidad. Este hecho de los pliegues cerebrales o circunvoluciones es debido a que durante el crecimiento embrionario del cerebro la sustancia gris crece más rápida que la sustancia blanca subyacente. La fisura más importante del cerebro se llama la fisura longitudinal, que separa casi por completo el cerebro en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo. Estos hemisferios están conectados en su parte mas profunda por sustancia blanca que forma un haz de fibras transversales llamado cuerpo calloso. Entre los dos hemisferios cerebrales se encuentra una extensión de la dura madre llamada hoz del cerebro, que forma una membrana sagital que separa los dos hemisferios. Cada hemisferio cerebral se encuentra dividido por sus surcos o fisuras en cuatro lóbulos, cuyos nombres están relacionados con los nombres de los huesos que los cubren.
Macroscópicamente ambos hemisferios cerebrales parecen iguales, aunque existen pequeñas y sutiles diferencias anatómicas entre ellos. Lo que sí existen son importantes diferencias funcionales entre ellos, que detallaremos brevemente. El hemisferio izquierdo controla el lado derecho del cuerpo y el hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo. El hemisferio izquierdo controla o tiene mayor influencia en el lenguaje hablado y escrito, las habilidades numéricas y científicas, para la capacidad de utilizar y comprender el significado de los signos y para el razonamiento. El hemisferio derecho es más importante para la capacidad musical y artística, para la imaginación, para la intuición, para la percepción del espacio y de los patrones y para la generación de imágenes mentales, visuales, auditivas, táctiles, gustativas y olfativas y comparar las relaciones entre ellas. También tenemos en el centro del encéfalo los ganglios de la base que son varios grupos de núcleos situados en cada uno de los hemisferios cerebrales.
En el limite interno del cerebro y en el suelo del diencéfalo y rodeando el tronco del encéfalo tenemos un anillo de fibras llamado sistema límbico. Este sistema esta formado por varias regiones de sustancia gris, con características formas y nombres variados, que no enumeraremos en este libro. El sistema límbico interviene en aspectos emocionales relacionados con la supervivencia. Por eso existe una relación entre la memoria y las emociones, por ello los acontecimientos que reproducen una fuerte respuesta emocional son guardados en la memoria con mayor eficacia que los que no. El sistema límbico controla la mayor parte de los aspectos involuntarios de la conducta. Los recientes experimentos demuestran que este sistema se asocia con el placer y con el dolor. Los tres principales componentes del encéfalo son: el cerebro propiamente dicho, el tronco encefálico y el cerebelo. Hipocampo
El cerebro esta dividido en dos mitades, los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo, que están conectados en el centro por fibras nerviosas conocidas como el cuerpo calloso. El cerebro a la vez se divide en cuatro lóbulos: el frontal, el parietal, el occipital y el temporal. El lóbulo frontal controla la actividad motora aprendida como la articulación del lenguaje, el estado de ánimo, el pensamiento y la planificación del futuro. En la mayoría de las personas el lóbulo frontal izquierdo controla el centro del lenguaje. El lóbulo parietal interpreta las sensaciones que recibe del resto del cuerpo y controla el movimiento corporal. El lóbulo occipital interpreta la visión. Los lóbulos temporales permiten la identificación de personas y objetos y de aquí dependen las emociones y la memoria. Aquí se recuerdan y procesan recuerdos del pasado y se inicia la comunicación y las acciones. Debajo del cerebro en su base existen una serie de células nerviosas dispuestas de forma estructurada, que se denominan ganglios básales, el tálamo y el hipotálamo. Los ganglios básales colaboran en la coordinación de los movimientos, el tálamo organiza la transmisión y recepción de la información sensorial a las capas altas del cerebro, la corteza cerebral. El hipotálamo coordina las actividades más automáticas del organismo, controla los estrados de sueño y vigilia y regula el equilibrio del agua y la temperatura corporal. El cerebelo esta localizado debajo del cerebro y encima del tronco encefálico, su función es la de coordinar los movimientos corporales, basándose en la información que recibe del cerebro sobre la posición de brazos y piernas y su tono muscular. Contribuye a la precisión y uniformidad de los movimientos. Tanto el cerebro y la médula espinal están envueltas en tres membranas llamadas meninges, que de afuera adentro son: la dura madre, la aracnoides y la piamadre. El tronco encefálico regula automáticamente otras actividades fundamentales del organismo. Interviene en el control de la deglución, la velocidad con la que comemos y las señales de hambre. Interviene en el mantenimiento de la postura y en la frecuencia respiratoria y cardiaca. Si se produjera una lesión grave en el organismo todas estas actividades automáticas dejarían de funcionar y sobrevendría la muerte. El hemisferio izquierdo del cráneo humano es el encargado de las respuestas más analíticas y matemáticas y gobierna la parte derecha del cuerpo. Sin embargo, el hemisferio derecho del cráneo es más imaginativo, poético, filosófico, etc., este hemisferio gobierna la parte izquierda del cuerpo. Estos hemisferios pueden estar más estimulados o más inhibidos. Se sabe que cualquier hemisferio cerebral podría hacer la función del otro. El perfecto equilibrio entre el lado derecho y el izquierdo viene dado por la simetría, la amplitud y el ritmo del líquido cefalorraquídeo. Si se produce mayor llenado del líquido cefalorraquídeo hay mayor efecto vasoconstrictor y mayor riesgo de ataque cerebral. La cabeza está llena de membranas intracraneales que cubren y hacen repliegues para formar los ventrículos. En estos ventrículos se forma y se almacena el líquido cefalorraquídeo. En uno de estos ventrículos existen unas células muy especializadas que se encargan de transformar la sangre que llega a través de las venas en líquido cefalorraquídeo. Hay dos ventrículos laterales, un tercer ventrículo menor, un cuarto ventrículo en la zona occipital de donde baja el líquido cefalorraquídeo al sistema medular, por varios agujeros. Con nuestras manos no podemos llegar al cerebro, excepto a este cuarto ventrículo. Todos los ventrículos están interconectados por espacios y el líquido cefalorraquídeo se mueve por estos espacios. Es un sistema semi-cerrado que mantiene la hidrostática en el interior del cráneo humano. El líquido cefalorraquídeo circula a través de toda la materia cerebral. Estas membranas intracraneales o fascias, están formadas por la dura madre, la aracnoides y la pía madre. La dura madre es la parte más fuerte de la membrana y, por tanto, está en el exterior para proteger. La dura madre se adhiere al periostio intracraneal. La aracnoides es la membrana intermedia, es esponjosa y llena de elementos fibro-elásticos, sujeta los troncos y dispone de un espacio vacío que es por donde circula el líquido cefalorraquídeo. La pía madre esta más vascularizada y se introduce en la masa cerebral. Todo esto son fascias, como la que se encuentra en la médula espinal. Gracias a que la dura madre se adhiere a la bóveda craneal y a la pulsación del líquido cefalorraquídeo que circula por la aracnoides es por lo cual los huesos del cráneo reciben ese movimiento de flexión y extensión o movimiento respiratorio primario. El cerebro y sus meninges están contenidos en una estructura ósea, resistente y protectora, el cráneo. El líquido cefalorraquídeo es un elemento muy especializado que baña la superficie del cerebro entre sus meninges y llena los espacios intracerebrales llamados los ventrículos, dando protección y alimento a todo el interior del cráneo y al hueso mismo. El fluido cerebro espinal (FCE) circula alrededor del cerebro y de la médula espinal en el espacio subaracnoideo y dentro del cerebro en los compartimentos del fluido: los ventrículos, la cisterna, el canal central de la médula y los diversos canales que conectan estos espacios. El impulso rítmico cráneo-sacral da cierto tipo de movimiento a las neuronas y a todo el sistema nervioso central. Las tres membranas concéntricas denominadas meninges que rodean el sistema nervioso central (SNC), son. La duramadre es la membrana externa y forma una cubierta de tejido conjuntivo denso que rodea el SNC, es la más resistente de todas las membranas y se adhiere al hueso del cráneo. La piamadre que íntimamente rodea el contorno del cerebro y de la médula, adhiriéndose a ellos, es la meninge interna, esta se extiende en la médula formando compartimentos. Entre estas dos membranas existe una capa transparente denominada la aracnoides, la cual se extiende como una telaraña, con las trabéculas aracnoideas. El espacio entre el aracnoides y la piamadre se le llama espacio subaracnoideo. Éste está lleno de trabéculas aracnoideas y de fluido cerebroespinal (FCE), en este espacio también se encuentran los vasos arteriales que pasan al cerebro, esta es la meninge central que sirve de canal para él líquido cefalorraquídeo.
Diencéfalo
Dentro del cráneo en un plano sagital, encontramos la fascia vertical, compuesta de la hoz del cerebro y la hoz del cerebelo. Su origen está en la cresta galo-aracnoides y acaba en el agujero occipital. En un plano horizontal encontramos la fascia horizontal, como una hoja en posición horizontal. El tentórium es la tienda del cerebro. Esta fascia se origina en el esfenoides y está conectada con el etmoides, con los parietales y con el occipital. El esfenoides es un hueso en forma de mariposa y sus alas se van a los lados, por tanto este hueso es la llave maestra de todos los demás huesos craneales. En el tratamiento craneal este hueso es de suma importancia, ya que esta en contacto con todos los demás huesos craneales. Las fascias se conectan con todo el cuerpo, es un tejido elástico, por tanto, se puede arrastrar y esto puede producir asimetría de ritmo. Por ejemplo un golpe en el cerebro, afecta a la fascia de la hoz del cerebro, éste a la hoz del cerebelo, éste a la fascia del foramen mágnum (agujero occipital). De aquí se puede afectar a la túnica plexocaroteidea, éste al foramen de la carótida, éste a la fascia del pericardio, éste a la bolsa mediastínica, de aquí al diafragma, y luego a la inserción facial del psoas, luego a la articulación coxofemoral, luego a la fascia del tensor, de ahí a la túnica del peroné y luego a la fascia plantar. Este viaje a través de las fascias, nos dice que un impacto en el cerebro, por las ondas de choque puede dar problemas en el apoyo plantar, en la zona lumbar, etc. Todas las fascias están perfectamente conectadas en las dimensiones verticales y en las dimensiones horizontales. Por ejemplo, un susto repentino, entra por vía óptica y afecta a la fascia del Tentórium. Un estrés acústico produce una tracción a la fascia del temporal, etc., y de aquí puede viajar la tensión hasta el pie. Hay que normalizar la presión hidrodinámica existente en el cráneo. Por el principio de tensión de membranas, todo nos afecta y la membrana de arriba por tensión recíproca de las membranas puede dar dolor lumbar. Un trauma antiguo produce una tensión anormal así como dolor. Estamos llegando a las causas del dolor, no nos interesan sus efectos. Las membranas están sujetas a todas las suturas. Si hay estrés en la membrana, hay un bloqueo en las suturas. El trabajo del terapeuta cráneo sacral es dar movilidad a las suturas y relajar las membranas. El cráneo consta de 28 huesos con un gran número de suturas y si la naturaleza hubiera querido hacer un casco sólido y rígido lo habría hecho y el cráneo estaría formado por una sola pieza. Sin embargo, no es así y cada sutura tiene una misión importante. El cerebro es blando y gelatinoso y la médula espinal es solo un poco más firme. Se está observando la posibilidad de que las neuronas giren como si de algas en el océano se tratara, debido a la onda liquida o fuerza rítmica que el líquido cefalorraquídeo ejerce al atravesar el parénquima cerebral.
Las cisternas. En ciertas zonas, la pía madre y la aracnoides están ampliamente separadas creando unos espacios o sacos meníngeos llenos de LCR, llamados cisternas. En la base del cerebro y alrededor del bulbo raquídeo está la cisterna subaracnoidea. Entre la médula y el cerebelo está la cisterna mayor, la cisterna magna, dentro de la cual se abre el foramen del cuarto ventrículo. Otras cisternas de tamaño significativo son las del puente, la interpeduncular, la quiasmática y la superior Abajo, en la base de la médula espinal, en el segmento lumbo-sacro está la cisterna lumbar. Esta contiene el hilo terminal y las 32 raíces de nervios de la cola de caballo de la médula. Es de esta cisterna que se extrae el fluido cerebroespinal cuando por algún caso clínico es necesario hacer una punción lumbar. Desde esta cisterna el LCR se dirige hacia la zona lumbar espinal.
DIBUJO 5 LAS SISTERNAS CRANEALES
Los ventrículos. En el interior de la médula espinal encontramos el canal central, que al subir al cerebro se ensancha formando un sistema especializado de espacios llamados ventrículos. Estos tienen una forma tridimensional en forma de T. Hay dos ventrículos mayores de forma más compleja que son los dos laterales, que tienen una forma de asta, las cuales se adaptan a la forma de cada hemisferio cerebral. Los diversos ventrículos permiten el flujo del FCE. Los ventrículos laterales pueden dividirse en cinco partes:
Cada ventrículo lateral se comunica con el tercer ventrículo, por el agujero interventricular de Monro. El cuarto ventrículo esta en la línea media como el tercero y es amplio y poco profundo. Este cuarto ventrículo es una cavidad en forma de romboide, que cubre el puente y la médula y que se extiende en su parte superior desde el canal central de su parte superior de la médula espinal cervical hasta el acueducto de Silvio. Éste acueducto comunica los ventrículos tercero y cuarto. Además, existen tres pequeñas aberturas en el aspecto caudal del cuarto ventrículo: el agujero de Magendie en la línea media, y los dos agujeros laterales de Luschka que comunican con el espacio subaracnoideo.
Ventrículos El líquido cefalorraquídeo es un líquido acuoso que se localiza en los ventrículos y en los espacios subaracnoideos. Está producido por los plexos coroideos de los ventrículos, que son como ovillos capilares cubiertos por células epiteliales. Estas células absorben el líquido acuoso de la corriente sanguínea y lo segregan al interior de los ventrículos. El líquido cefalorraquídeo pasa a continuación desde los ventrículos al interior del espacio subaracnoideo a través de las tres aberturas u orificios situados en el cuarto ventrículo. Una vez en el espacio subaracnoideo, se absorbe y vuelve a la corriente sanguínea a través de la membrana aracnoidea, concretamente a través de las vellosidades aracnoideas. Cualquier obstrucción en la circulación del líquido cefalorraquídeo da como resultado la aparición de un crecimiento ventricular conocido con el nombre de hidrocefalia. Esta afección puede originar un crecimiento global de la cabeza si ocurre a una edad temprana, cuando los huesos de la cavidad craneal no se han unido de manera definitiva. El líquido cefalorraquídeo, producido de manera continua a partir de la sangre por los plexos coroideos, no puede ser adecuadamente reabsorbido en caso de hidrocefalia. El ser humano posee por término medio un volumen de líquido cefalorraquídeo que oscila alrededor de 135 ml. Este líquido forma una especie de manto protector contra eventuales contusiones o movimientos bruscos de la cabeza, que de lo contrario repercutirían gravemente en la integridad encefálica. Por otra parte, sirve también como medio de derivación hacia la cavidad raquídea del volumen líquido contenido en la cavidad craneal. Por ejemplo, si en la cavidad craneal penetran cantidades excesivas de sangre, la derivación de líquido al interior de la cavidad espinal sirve para acomodar las cantidades adicionales de sangre en el compartimiento craneal. El líquido cerebroespinal también puede servir para el transporte de substancias nutritivas.
Las superficies de los ventrículos cerebrales están tapizada de un fino epitelio cuboidal, el epéndimo y el LCR esta en contacto con toda esta superficie. Las membranas epiglial y epéndimo-glial son muy permeables y se produce constantemente la difusión del líquido extra celular craneal (LEC) y el LCR. El LCR ventricular interno se difunde en el LEC ventricular y éste en el espacio subaracnoideo uniéndose al LCR externo. De este modo el LCR riega continuamente el parénquima cerebral, gracias a que estas membranas epiglial y epéndimo-glial son permeables en ambos sentidos
PAG 7 GRANULACIONES ARACNOIDEAS
El plexo coroideo. El plexo coroides se encuentra en la raíz de los ventrículos, es un tejido muy especializado que nace de la muy vascularizada piamadre. Es un crecimiento en forma de coliflor de vasos sanguíneos, cubierto de una capa delgada de células epiteliales (ependimales). La función del plexo coroideo es la secreción del fluido cerebro espinal (FCE), cuya materia bruta se obtiene de la sangre arterial. Esta formado por tejido ependimal, en donde las micro vellosidades del epitelio coroidal replegadas proporcionan unos 200 centímetros cuadrados de superficie, que elimina el 25% del agua plasmática de los capilares coroidales, en respuesta al gradiente osmótico creado por el activo transporte de Na+ en el LCR. El epitelio coroidal contiene un número de enzima que facilita el transporte de iones a través de la BCH. El Na+/K+ que pasan a las micro vellosidades ayudan a mover el Na+ al LCR y el K+ al plasma. Esto a su vez empuja a los iones cargados negativamente, especialmente el C1- al LCR provocando la hipertonicidad de éste. El gradiente osmótico que se crea de este modo hace que grandes cantidades de agua y sustancias disueltas pasen a través de la membrana coroidal al LCR. El agua se difunde también por toda la membrana meninge. Existen otros mecanismos activos de transporte para los monosacáridos, los aminoácidos, electrolitos, etc. Este plexo produce unos 500 ml. diarios de fluido, suficiente para recorrer el contenido corporal cuatro veces. El plexo coroides está bien provisto de fibras nerviosas extravasculares que controlan la secreción y otras que se asemejan al corpúsculo de Meissner y que probablemente tengan una función sensorial. El plexo coroideo funciona intermitentemente gracias a un sistema nervioso de retroalimentación.
DIBUJO 9 PLEXO COROIDEO
El sistema nervioso comprende el cerebro, la médula espinal y el conjunto de todos los nervios del organismo. Este sistema se considera dividido en dos partes: el sistema nervioso central que se compone del cerebro y la médula espinal y el sistema nervioso periférico que es una red nerviosa que sirve de enlace entre el cerebro y la médula espinal y el resto del organismo.
LA CORTEZA CEREBRAL Y SUS AREAS FUNCIONALES
La corteza cerebral como su nombre indica es la parte externa del cerebro. En cada área de la corteza cerebral se procesa determinados tipos de señales y respuestas diferentes. Tenemos:
RIEGO SANGUINEO DEL ENCEFALO
El encéfalo dispone de un abundante suministro de oxigeno y elementos nutritivos que proceden de los vasos sanguíneos que forman el polígono arterial cerebral (polígono de Willis) situado en la base del encéfalo. Los vasos sanguíneos que penetran en el tejido encefálico pasan a lo largo de la superficie del encéfalo, y cuando se dirigen hacia el interior lo hacen envueltos en una capa laxa de piamadre. El encéfalo es uno de los órganos metabólicamente más activo y la cantidad de oxigeno que consume varia según el grado de actividad mental. Cuando la actividad neuronal aumenta en una zona del encéfalo también lo hace el riego sanguíneo en esa zona. Aunque el encéfalo solo pesa el 2% del peso total del cuerpo, éste consume más del 20% del oxigeno en estado de reposo. Si se interrumpe aunque sea levemente el riego sanguíneo en el cerebro enseguida viene una perdida de conciencia. Si el flujo sanguíneo se interrumpe por uno o dos minutos en el encéfalo sus células se verán afectadas y si durante tres o cuatro minutos no reciben oxigeno sufrirán lesiones irreversibles. Por diversos motivos como por ejemplo por niveles bajos de azúcar en la sangre, sustancias tóxicas o falta de oxígeno puede producir una disfunción cerebral en cuestión de segundos, en muchos casos irreparables. La sangre que llega al cerebro contiene glucosa que es la principal molécula utilizada por las neuronas para fabricar ATP rico en energía. Como la capacidad de almacenamiento de glucosa en el cerebro es limitada, el aporte de glucosa ha de ser constante. Si la sangre que llega al cerebro tiene una baja concentración de glucosa puede producirse confusión mental, mareos, convulsiones y pérdida de conciencia. Muchas sustancias liposolubles pasan rápidamente a las células encefálicas y otras sustancias pasan mas lentamente y otras no pasan. Es la barrera hematoencefálica (BHE) la encargada de esta función. Las sustancias liposolubles como el alcohol, la cafeína, la nicotina, la heroína y muchos anestésicos, además del agua, la glucosa, el anhídrido carbónico y el oxigeno son sustancias que rápidamente pasan desde la sangre hacia las células encefálicas. Mas lentamente pasan la urea, la creatinina y la mayoría de los iones como el Na+, el K+ y el Cl- y la mayoría de las sustancias no pasan en absoluto a través de la barrera hematoencefálica o BHE. Como es de supones los capilares encefálicos dejan pasar muchas menos sustancias que el resto de los capilares corporales. El cerebro está fluctuando en el interior del cráneo envuelto en un medio líquido, el cerebro en sus fluctuaciones puede cambiar de volumen, hacerse un poco más grande o un poco más pequeño, dependiendo de su actividad interior. Si el cerebro estuviera envuelto en una caja o casco rígido y herméticamente cerrado, en estas fluctuaciones de volumen podrían estallar nuestras cabezas. El cerebro por supuesto tiene mecanismos de defensa para poder evitar estas cosas, como son las suturas craneales. El cerebro es o actúa como una computadora inmensamente potente e inteligente, como nunca ningún ser humano podrá reproducir artificialmente. Para más informacion pincha aqui: encefalo
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