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Resumen
 
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Tao, hombre y la naturaleza

 

Tao Yin son unos ejercicios energéticos y vivificantes que tienen su origen en el taoísmo, el sistema filosófico más antiguo de China. El Tao Yin forma parte integral del sistema del Tao Universal y son una serie de ejercicios revitalizantes que desarrollan la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y la elasticidad. A través de sus princi­pios integradores, estos ejercicios crean armonía en el cuerpo, la mente y el espíritu, llevándonos a descubrir el equilibrio dentro de la naturaleza y un modo de movernos libremente en medio del flujo y reflujo de las incesantes corrientes de la vida.
Desde antes de la historia escrita, los hombres y mujeres chinos han estudiado la armonía esencial que vincula a los seres humanos con la naturaleza. Estas personas se llamaban a sí mismas taoístas. Los taoístas ven a los humanos como organismos vivientes dentro de un organismo mayor, la naturaleza, que en sí misma existe dentro de otro organismo aún mayor: el universo. Tao significa «el camino»: el camino de los humanos, el camino de la naturaleza, el camino del universo y el camino de fundirse con la armonía esencial de todas las cosas. Tao es el camino a la fuente de vida, el Wu Chi: la energía informe e indiferenciada que interpenetra toda la creación. Los taoístas prestan atención a la energía invisible que da vida a todos estos organismos.
Los primeros taoístas descubrieron que no hay separación entre nuestras identidades física, emocional, psicológica y espiritual; lo que nos ocurra a cualquiera de estos niveles afectará a todos los demás. El cuerpo, la mente yel espíritu están ínti­mamente relacionados, y todos ellos son aspectos únicos de la misma fuente de energía. Por tanto, si estamos emocionalmente tensos, por ejemplo, esa tensión puede manifestarse corporalmente como síntomas físicos. Si abusamos o descuida­mos nuestro cuerpo físico se producirán efectos muy reales en nosotros a nivel psicológico y emocional.
Los chinos llaman chi a la fuerza de vida. El chi circula a través del cuerpo por rutas específicas preservando su integridad, así como la de la mente y el espíritu.

Chi es la fuerza de la vitalidad que está operando en el mundo, en la naturaleza y en el cuerpo humano. Para los médicos taoístas, la salud es algo más que el estado de las diferentes partes del cuerpo físico. Los taoístas entienden la enfermedad como un bloqueo en la circulación del chi corporal.
Para incrementar el flujo del chi, los primeros taoístas desarrollaron ejercicios y meditaciones que reflejaban los procesos que observaban en la naturaleza. Observa­ron que la naturaleza nunca desperdicia nada. Los ejercicios y medItaciones que aprenderás en este libro nos permiten conservar nuestra propia fuerza vital, reciclarla por nuestro cuerpo y transformar cualquier energía tóxica o desequilibrada en energía pura y positiva.

El nombre de este sistema de ejercicios es Tao Yin, que se traduce del chino como «dirigir la energía». En este caso, la palabra yin no es la misma que conocemos como un elemento del símbolo yin yang. Dicho símbolo representa la interacción de los polos opuestos y complementarios de la vida, como caliente y frío; el símbolo chino para yin, que significa «frío», está compuesto por un único carácter. El yin del Tao Yin es una combinación de dos caracteres chinos. El primero de ellos, representa un concepto taoísta: el poder de la mente-ojo­corazón, Yi (pronunciado «i»). El segundo carácter,YI, significa «dirigir», y se pronuncia como «in». De ahí que los caracteres Yi e In se combinan para dar Yin, que significa «dirigir el poder de la mente-ojo-corazón». Cuando Yin se muestra junto al carácter del Tao, la traducción aproximada es «dirigir el chi usando el poder de la mente-ojo-corazón».
Esta práctica de «dirigir la energía», tal como se enseña en este libro, se emplea para relajar la tensión crónica, los bloqueos de energía y la roxicidad que pueden haberse acumulado en el cuerpo durante muchos años. Tao hace referencia al hecho de que los movimientos físicos son guiados por la fuerza de la mente y estimulan, a su vez, el flujo interno de chi dentro del cuerpo; Yin significa que el chi puede lle-
Patrones de flujo del chi. La figura de la izquierda muestra el flujo del chi desde el centro de almace­namiento del tan tien hacia las extremidades corporales. La figura de la derecha sugiere un patrón ge­neral que se extiende hacia fuera, desde las extremidades, para después retornar al cuerpo.


EQUILIBRIO ENERGÉTICO A TRAVÉS DEL TAO
gar a las extremidades del cuerpo con la ayuda de movimientos físicos. Los ejercicios del Tao Yin activan el flujo del chi en los meridianos, abriéndolos y fortaleciéndolos. De este modo, el flujo del chi del tan tien (la zona central de almacena­miento de chi, situada en el bajo vientre) vincula los meridianos yin y yang del cuerpo antes de que retornen a su punto de partida. (Los meridianos yin son más profundos e internos, mientras que los meridianos yang están cerca de las superficies externas del cuerpo y las extremidades.)
Dentro de la literatura médica tradicional china, el Tao Yin es una de las prác­ticas caracterizadas por «nutrir el principio vital». Los médicos chinos prescriben ciertos ejercicios Tao Yin para curar y prevenir problemas de salud agudos o crónicos.

En este contexto del Tao Yin, Yi, en su sentido más completo, significa «fuerza menta!», el poder de la mente-ojo-corazón. Yi es la fuerza combinada de tres mentes o centros de conciencia: la mente observadora, la mente atenta y la mente consciente.
•    Mente observadora: La primera mente es la mente del cerebro y el ojo interno (el tercer ojo). Es capaz de acceder a estados de conciencia superior y también a la información recibida a través de los ojos, los oídos, la nariz y la boca. Podemos considerar que esta mente, cuando ha sido entrenada en la mente observadora»; sin embargo, hasta que haya sido entrenada, tiene tendencia a derrochar energía y a responder a las circunstancias emprendiendo acciones innecesarias.

  1. Mente atenta: La segunda mente es la mente del cerebro de sensación y aten­ción situado en el bajo vientre; no tiene acceso directo a los datos sensoriales de los ojos, los oídos, la nariz o la boca. Esta mente desarrolla una concien­cia que es resultado de las sensaciones sentidas durante la experiencia y el entrenamiento. Estas dos mentes se combinan con la mente consciente del corazón.
  2. Mente consciente: El cerebro-corazón, conocido como asiento de la con­ciencia, se activa sonriendo al corazón (usando la Sonrisa Interna) y suavi­zándolo con sentimientos de amor, alegría y felicidad. La conciencia se acti­va cuando uno siente oleadas de amor y compasión.

HOMBRE, NATURALEZA, El UNIVERSO Y El TAO YIN
El entrenamiento hace que estos tres centros de conciencia -los tan tiens de la cabeza, el bajo vientre y el corazón-se conecten y fusionen de tal modo que las tres mentes pueden enfocarse como una sola.
Yin Yang
El símbolo yin yang representa un intercambio dinámico de energía que, por su propia naturaleza, está en constante cambio. Es un flujo continuo desde el estado de un opuesto polar al otro: de calor a frío, de mojado a seco, de luminoso a oscu­ro, de positivo a negativo, y vuelta. El mismo juego de energías ocurre en nuestros propios cuerpos y también en nuestras emociones: amor y odio, felicidad y pena, satisfacción y anhelo.
El símbolo yin yang.
Además de los patrones de flujo del chi que recorren nuestros cuerpos, también nos vemos afectados por el chi externo. Los chinos describieron que el chi de los cielos tiene características yang: fluye hacia fuera, es expansivo y está cargado posi­tivamente; y describieron las características del chi de la tierra como yin: fluye hacia dentro, es receptivo y está cargado negativamente. Hablando en general, la energía asciende desde la tierra por la parte anterior del cuerpo, fluyendo por la parte interna de las piernas y brazos hacia los cielos. Y en justa correspondencia, la energía desciende desde los cielos, bajando por la espalda y por la parte externa de los brazos y piernas hacia la tierra. Gracias a estas polaridades los seres humanos caminmos erguidos.


EQUIUBRIO ENERGÉTICO A TRAVÉS DEL TAO
Este patrón externo de flujo del chi no debe confundirse con los meridianos corporales internos. El cuerpo tiene su propio mapa direccional. Los meridianos yin de las manos descienden por los brazos. El meridiano del estómago, en la parte anterior del cuerpo, fluye en dirección descendente, mientras que el meridiano vaso del gobernador fluye en dirección ascendente por la espalda. Existen muchos patrones de flujo del chi dentro de nosotros y a nuestro alrededor.
Aunque es conveniente tener una idea general de flujo del chi, no es necesario conocer los meridianos corporales para tener éxito en la práctica del Tao Yin. «Dirigir la energía» no significa dirigir el chi por los meridianos mientras se hacen las posturas. Más bien, durante la fase activa del ejercicio Tao Yin, el alumno debe con­centrarse en realizar los movimientos y posturas correctamente. Debe enfocarse en

cuerpo_lineas cuerpo_humano

 

El chi del cielo y la tierra. La energía terrenal yin asciende por la parte anterior del cuerpo desde la tierra hacia el cielo. El chi celestial yang desciende por la espalda desde el cielo a la tierra.


HOMBRE, NATURALEZA, EL UNIVERSO Y EL TAO YIN
aplicar y dirigir la fuerza física con precisión. No pienses que estás dirigiendo el chi hacia los meridianos. El chi se activará y fortalecerá en los meridianos implicados cuando los ejercicios se realicen correctamente. El chi fluirá durante la fase pasiva de descanso entre ejercicios.
¿Por qué es beneficioso estirar el cuerpo tal como lo hacemos en los ejercicios Tao Yin? Los estiramientos sacan la energía del interior del cuerpo hacia el exterior, alargando los meridianos y llevando el chi a la superficie. Esto permite que la energía fluya fácilmente adonde necesite, equilibrando el chi y devolviendo la salud al organismo. Cuando se trabajan progresivamente los ejercicios Tao Yin y se activan la mayoría de los meridianos, los beneficios se multiplican por todo el cuerpo.
Los meridianos pueden bloquearse por las toxinas y tensiones físicas, emocionales o mentales. Tal como un pantano detiene el flujo de un río, el bloqueo detiene el flujo de la energía de vida y genera estancamiento. Mientras que una gran cantidad de agua se acumula por encima del muro de contención, después de la presa el lecho del río está prácticamente seco. Este desequilibrio produce enfermedad y mala salud. Al aflojar y estirar los meridianos, la energía fluye libremente, y puede interpenetrar la totalidad del cuerpo.

 

Todo lo escrito aquí sobre el Tao está extraído de los libros de Mantak Chia y Maneewan Chia